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ENDURO RIVA DEL GARDA Para nadie es nuevo la gran acogida que ha tenido la disciplina de Enduro en el Mountain Bike a nivel mundial. Después de mi lesión estuve sin montar más de un año. El 2013 con la ayuda de varios patrocinadores participare en algunos eventos. Acá comparto lo que ha sido mi experiencia. En Europa hay muchas carreras de Enduro, sin embargo las series más importantes son el superenduro en Italia (http://www.superenduromtb.com/en/), y el specialized Enduro series (http://enduroseries.net/) que tiene carreras principalmente en Alemania, Austria y Suiza. En esta última he participado en las primeras dos validas, la primera en Alemania y la segunda en Riva del Garda, Italia. Las carreras son generalmente en pueblos donde es más fácil ir en carro. Todavía no conozco gente con la que pueda viajar y he tenido que combinar medios de transporte para asistir a las carreras. Aquí está un resumen de Riva del Garda Specialzed Enduro series #2.
El día oficial de entrenamiento entregan el número, un mapa y la hora de salida para el prólogo y la carrera. Todo el mundo usaba carros para entrenar, algunos ya llevaban varios días entrenando y guardaban energías para la carrera. Con pocas horas de entrenamiento antes del prólogo y luego de pinchar 2 veces y quedarme sin cambios tuve suerte de conseguir en la tarde alguien con carro para poder al menos conocer todas las etapas.
Las pistas eran con mucha piedra suelta, algunas etapas eran bien largas. Arregle mi bici en un almacén con neumáticos más gruesos y con nueva guaya de cambios... estaba listo para el prólogo. El prólogo quedaba en el área del bike festival en el centro del pueblo. Era una especie de pump track con pedaleo de aprox 1 min. Cuando llegue, no tuve tiempo de mirar bien el recorrido y tuve que arrancar así. En una de las últimas curvas me perdí y me salí de la pista perdiendo mucho tiempo y ubicándome en el puesto 80.
Era un festival muy grande con todas las grandes marcas presente. Entre estos estaba @yeticycles que me ayudaron con ciertos ajustes para la carrera. El día de carrera empezó con un buen desayuno en el hotel. Luego tenía que subir 3kms al sitio de partida, una especie de Mamancana donde hay todo tipo de atracciones. Desafortunadamente tuve que partir en el ultimo grupo...
Luego de una LARGA subida sin parar empezaban las etapas. Al ser del último grupo había filas de más de 40min. en varias etapas. Los corredores partían con intervalos de 30 seg. En las etapas largas alcanzaba a varios corredores y me costaba tiempo lograr pasarlos. En las últimas etapas los brazos no me daban. Luego de casi 5 horas terminaba la 6ta etapa con un remate en subida y así la carrera llegaba a su fin. La altimetría y recorrido de la carrera con sportstracker.
Quedé satisfecho con el puesto 56!; Estaban los mejores del mundo, habían mas de 300 participantes, el recorrido era muy exigente y así mejoraba mi actuación de la primera valida. Tiempo para descansar, conocer un poco este lugar espectacular y celebrar.
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TRAVESÍA BOGOTÁ-GIRARDOT-NARIÑO 200K -EN HOMENAJE A JUAN DAVID CARDONA ROZO- Hoy nos levantamos motivados a pedalear, mirando por la ventana empañada por el clima y la lluvia, pero no importa, las ganas de ver el grupo son más fuertes. Son las 5:00 a.m., a preparar el desayuno y caminar en puntas para no despertar a todos en la casa, así salimos los bikers, sigilosos, ganándole al alba y encontrando el amanecer en el camino. Alistamos el equipo por que lo que viene son kilómetros que demoler, miramos nuestras bicis yo creo que más de uno le habla y la toca, es un momento de reflexión. Siempre salgo con mucha fe de que nos vaya bien, además, con la bendición y el beso de mi amada esposa. Fui pedaleando al punto de encuentro, en algunos momentos la lluvia cesaba, pero unas cuadras más adelante volvía a llover con más fuerza. Recibí muchas llamadas al celular preguntado que si la travesía seguía firme, yo contesté “salimos los que estemos”. Así fue llegando poco a poco un gran grupo de 90 bikers dispuestos a llegar a Girardot.
Esta salida tuvo eco en la familia de ciclomotañistas de Girardot, y en Martha Jeannette Rozo Acevedo, la madre de Juan David Cardona Rozo a quien con mucho honor y respeto fue dedicada esta travesía. Este joven murió en un infortunado accidente de ciclomontañismo el año pasado (2012), pero su madre quiere que se le recuerde y por eso está trabajando en una Fundación que lleva el nombre de Juan David, para el bien de los jóvenes y niños de esta ciudad, y por medio del deporte, llevarlos por un camino bueno. Si señores, por eso pedaleamos con más ganas pese al clima y a la lluvia, cada pedalazo tenía nombre y dedicación. Yo creo que nos escuchaban desde el cielo y veían el esfuerzo de cada uno de los pedalistas. La montaña era de película, niebla y lluvia y como 90 locos descendiendo. Las rocas afiladas brotaban de la tierra, y las curvas comenzaban a cobrar el despiste de algunos bikers. Por falta de precaución o por exceso de confianza, hubo quienes salían volando y terminaban rasguñando su piel contra la piedra. Se veía gotear sangre de codos y rodillas; en el primer punto de encuentro hicimos las primeras asistencias médicas, por fortuna no había nadie grave, sólo un biker que cayó y quedo noqueado por el impacto, se clavó el cacho de la bicicleta en el pecho, y le rompió la camisa como si fuera un golpe de boxeador siguió hasta la boca y el casco. Rápidamente lo asistieron y controlaron, esperamos el carro acompañante y le hicieron los primeros auxilios. El hombre tuvo que regresar para Bogotá.
Esta travesía era PEDALEAR Y NADA MÁS, como el nombre de un querido grupo. Sin importar la hora o de si cae la noche, de esto se trataba. Esta no era una carrera, es un evento que repetimos cada año para compartir y disfrutar, para aprender a comportarnos en la trocha y ayudar a los que no tienen tanta experiencia. Muchos se preguntan por qué nos demoramos tanto, y es justamente por eso, porque no vamos preocupados por un reloj ni pedaleamos mirando al piso. Más que una travesía, esta es una experiencia de vida. Los caminos, senderos… y la gente que nos saluda amorosamente mientras ve pasar a este grupo de guerreros, se sorprenden al ver un lote tan numeroso, ¿dirán van 10?, y sigue y sigue pasando gente, ¡son muchos! los gritos que se escuchan en cada pueblo o casita invitando a que vean la caravana ¡oigan miren estos ciclistas!, ¡ahí van! algunos niños salen corriendo de sus casas detrás de los bikers, solo para chocarles la mano y contar, ¡“huyyy si vio lo alcancé”! CAE LA NOCHE Después de un recorrido tan extenuante el cuerpo empieza a pedir almuerzo. La tarde se terminaba, así que hicimos una parada obligada en San Joaquín para recobrar energías. También aprovechamos para ajustar las bicis y lavarlas gracias a que un vecino nos prestó una manguera. De nuevo en nuestras bicis y empezó a caer la noche mientras el descenso se iba acabando. Sin embargo la lluvia seguía cayendo con fuerza. Qué aguacero! Entramos a una planicie hermosa cerca de Anapoima, llegando a Apulo, unas luces rojas apenas adornaban el camino y lo demás era oscuridad total. En algún momento la lluvia cesó y pudimos ver el cielo completamente lleno de estrellas por un momento.
Pero faltaba lo mejor, el recibimiento con calle de honor que nos hicieron los ciclomontañistas y familiares de Girardot. Con un rico refrigerio, abrazos, pitos y aplausos nos dieron la bienvenida con mucho afecto y cordialidad. Entre ellos también se encontraba Martha Rozo con su hijo Kevin y el resto de su familia, quienes con gran sentimiento le dieron la bienvenida al grupo. Descansamos un poco y nos invitaron a pasar al salón de conferencias, pues había algo importante que escuchar. Unas palabras muy sentidas de amor de madre contándonos un poco sobre su hijo Juan David. Kevin, su hermano mayor también intervino y narró la corta historia de vida que dejó Juan David a los 16 años. Pero con firmeza nos dijo que todavía queda mucho por contar, porque la tristeza de perder un ser querido hace germinar una fuerza para sacar esta Fundación adelante, una fundación que trabaje por el bien de muchos jóvenes de Girardot. De hecho, ya gestionaron con el alcalde de la ciudad para arreglar 100 bicicletas usadas y regalarlas a niños y niñas que habitan en barrios de bajos recursos. Qué ejemplo de vida y solidaridad y qué buenas enseñanzas nos han dejado estos 200K. Los 90 bikers que participamos de esta travesía pedaleamos con toda la energía para que se fortalezca este proyecto y mantenernos firmes con la Fundación de Juan David Cardona Rozo. A la gente de Girardot muchas gracias por el cálido recibimiento, queda mucho por hacer, comenzando por visitarlos de nuevo. Esta tierra tiene mucha trocha que recorrer! A Martha, Kevin y la familia de Juan David le deseamos mucha fuerza para seguir adelante en familia, que sus metas se cumplan, a todos los bikers de la travesía les agradecemos su paciencia y actitud en la ruta, a Pedalear y nada más (PYNM) gracias por el apoyo y participación, a toda la familia de Verdextremo nos queda seguir creciendo unidos como grupo, aprender y mejorar las cosas de cada salida. Gracias amigos ciclomontañistas, gracias Girardot, DE CORAZÓN PARA JUAN DAVID CARDONA CARDOZO, que tu luz siga brillando. SÓLO LOS QUE SE ATREVEN LO PUEDEN CONTAR Julio Sandoval |
TRAVESIA BOGOTÁ-GIRARDOT-SILVANIA 230 K
Después de ajustar mi cuerpo y mente, voy a intentar recopilar todas estas 20 horas de emociones de pedaleada en una líneas. Es sorprendente como está creciendo cada vez más el sentido de aventura, emoción y adrenalina, lo que transmite estar pilotando una bici, sí, la que todos queremos y consentimos y la que nos lleva a diversos y hermosos parajes de nuestra querida Colombia. Invitamos a diferentes ciclomontañistas, novatos y expertos, brindándoles asesoría, apoyo y seguridad para que se le midieran a la “TRAVESÍA BOGOTÁ – GIRARDOT – SILVANIA 230 K” con la misión de reunir recursos para apoyar a los corredores de Verdextremo en las diferentes válidas de ciclomontañismo del país. Este es deporte ecológico que Verdextremo quiere promover en su misión de incentivar y divulgar el MTB.
Salimos bien desayunados desde Bojacá porque lo que se venía era terreno. Antes una charla técnica, muy importante, esto se lo recomendamos a todos los grupos antes de hacer cualquier ruta. El clima hermoso súper bien y el grupo animado y con actitud, tomamos en ascenso el camino real hasta la laguna de Pedro Palo, hasta aquí todo perfecto, nos reunimos para agrupar el lote y prepararnos para la bajada. ¡ATENTOS SEÑORES! se escuchaba con ¡PRECAUCIÓN! en la bajada, y se soltó el lote, este es un descenso agresivo y muy inclinado, con curvas cerradas y con piedras sueltas, pero este sector nos las cobró: en el primer kilómetro contábamos ya con 10 caídos, raspones y sangre en codos y rodillas, pero los bikers sacudidos y con dolor seguían disfrutando el descenso, un ciclomontañista me dijo “YO VÍ LITERALMENTE COMO UNA MATA SE COMÍO A TRES BIKERS”, claro, por las huellas de frenadas hasta los arbustos. Pero señores debemos ser más prudentes y tener límites. Desafortunadamente hubo dos lesionados serios uno con fractura y otro con esguince de muñeca.
El lote se dispersó bastante, fue un momento de descontrol, los radios no tenían buena cobertura por lo montañoso y algunos celulares no tenían señal. De repente la misma historia, “¡URGENTE, otro accidentado!”. ¡Esto no puede ser! El carro escoba estaba en La Mesa, pero gracias a la colaboración de varios ciclomontañistas lograron vendarlo y le pidieron ayuda a un carro que lo llevó al hospital. Fueron momentos de angustia pero gracias a Dios lo pudimos sortear. Aun así la gente seguía aterrizando y comprando tierrita en las diferentes curvas de esta bajada XTREMA, pero señores por algo somos ciclomontañistas aguerridos y lo único que se nos arruga es la camisa. Aquí les comparto algunas opiniones: “OOH!!! Que Delicia!! 230km muy bien disfrutados!!! Unos Monstruos!!! Poco más de 80 ciclistas, rodando llegando poco más de la mitad a Girardot luego de 13 horas, a dormir y luego 13 bikers!!! 13 subiendo a Silvania... Sabroso el ritmo con unos ciclistas tan tesos!!! Mis respetos y agradecimientos! Chapuzón en una cueva hermosísima, una caída de agua genial!!! Un sol solecito que calentó... durito, y las niñas (las bicis) se portaron divinamente!!! SABROSÍSIMO!. A este ritmo LOS ÉLITES van a acabar con mi salud física y mental, jejeje... IMPOSIBLE PASARLOS! IMPOSIBLE! Y.. a dormir que mañana dizque a Chingaza por Patios, jajaja, xD Gracias” ! Carlos Andrés Chitito
Julián Ponce “Bueno compañeros... después de nuestra travesía a Girardot ... primero debemos dar gracias a Dios por habernos traído sanos y salvos a todo el grupo de Pedalear y nada más (pues nos dimos cuenta de que no somos de los élite pero tampoco novatos) ... creo que parte del éxito de nuestra salida es el entrenamiento que hemos tenido y de la amistad que hemos construido ... esto se lo debemos a nuestro Presidente Julián Ponce de León, al esfuerzo que ha puesto cada uno de nosotros y a la fraternidad que se tiene en el grupo... espero tener mas salidas así... y que podamos seguir compartiendo momentos tan bacanos como los que pasamos este fin de semana... Gracias a todos”. Sebas Mesa “hola VERDEXTREMO gracias por la compañía fue una salida fenomenal desde todo punto de vista creo que ha sido la mejor travesía a Girardot. Saludos” (FREDY RINCÓN VOCAL VERDEXTREMO)
Jonathan Saavedra “No me crea, ud es un monstruo, yo ni siquiera puedo caminar y moverme bien todavía por los golpes y ud entrenando jajajaja....pero le toca para que represente la ciudad después con todo”. Lucas Zadwadzky. Bueno después de estos comentarios de rodar de día y de noche, ver el ánimo de la gente, los niños pidiendo a gritos que les chocáramos las manos y todo a un mismo son de rueda y pavimento por la vía entre Tocaima y Girardot, el último esfuerzo con toda, expresiones de dolor y felicidad fueron cambiando uno a uno cuando llegamos al destino: ¡por fin GIRARDOT! Felicidad total, aplausos y abrazos uno a uno coronando la jornada. GIRARDOT – SILVANIA, SÓLO 15 GLADIADORES
Con un buen desayuno no dirigimos hacia Nilo en pavimento, el clima comienza a sentirse, mucha hidratación y pedaleo constante, coronamos la primera: un falso plano que cada vez se va inclinando más hasta llegar a Nilo, recargar agua y banano para seguir hasta Pueblo Nuevo, 11 K en subida tendida y buscando la sombra. Mucho sudor y rostro de cansancio. Pero el esfuerzo tiene sus recompensas. No se imaginan esta cascada natural de 50 metros de caída con una piscina natural entre una cueva. El agua se desliza sobre la piedra y si usted se mete y coloca la espalda es la felicidad total, como si lo tocaran 20 mujeres bonitas al mismo tiempo es una caricia de la naturaleza. Aquí almorzamos y se nos hizo un poco tarde por estar nadando y haciendo clavados al estilo Tarzán. Pero faltan los 13 K más duros, súper empinados y eternos, eso que lo diga “Daniel” que expresaba que nunca nadie le había sacado la M… de esta manera, pero pedal a pedal, silencio en la montaña y grupo disperso, cada uno a su nivel luchando con esta brava loma, una pequeña llovizna pero luego salió el sol con toda, hasta ocultarse porque llegamos a las seis de la tarde a la cumbre.
Señores ciclomontañistas de nuevo los felicito por ser aventureros, amantes de la naturaleza y deportistas, un saludo cordial al combo de Pedalear y nada más por su garra, a las 4 hermosas mujeres: qué ejemplo, a los de Verdextremo por tomarse esto en serio y orientar a la gente en cada giro, a don Jairo (el del carro escoba) por su incondicional apoyo, a Alfonso Robledo y Javier Santamaría por toda su actitud y colaboración, a Felipe Gutiérrez el de la band, gracias por su paciencia, a los lesionados muy buena recuperación. Gracias y espero vernos en otra travesía.
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TRAVESIA AL KUMANDAY
Empacamos un par de uniformes, una cámara, su vocación de aventureros, seis consejos, mil recuerdos y salimos un sábado 15 de octubre cinco soñadores con la única meta de llegar en sus caballitos de acero a la montaña blanca (Kumanday - Volcán Nevado del Ruiz) el mismo que hace algunos años destruyo Armero. Causando una tragedia, que pudimos comprobar a nuestro regreso con un desolador y sombrío paisaje de aquel pueblo. La verdad no imaginamos la experiencia sin igual que íbamos a tener. La ansiedad y la errada programación del despertador, ocasionaron que llegara tarde aquel primer día tan importante, iniciamos nuestra ruta por trochas ya conocidas con pinchazo a bordo, salimos por Bojaca llegando a Zipacón donde degustamosel delicioso pan de maíz, propio de esta región, desde allí iniciábamos nuestra ruta por senderos desconocidos guiados únicamente por un mapa de Cundinamarca , nos extasiamos por tan bonito paisaje , motivo para una pequeña parada para la respectiva foto (documentación gráfica como la llamamos) allí, observamos la antigua estación del tren y uno de sus vagones en funcionamiento y tomamos la carretera que nos conduciría hacia Anolaima. Anolaima es un municipio de Cundinamarca ubicado en la provincia del Tequendama a 71 kilómetros de Bogotá es considerada la capital frutera de Colombia (lo comprobamos con un delicioso salpicón con jugo de mandarina de esta región) los anolaymas eran indígenas de la nación Panche fueron de las primeras tribus con que se encontraron los españoles al descender por Zipacón. Luego continuamos nuestra travesía hacia reventones, el cual merece un capítulo especial por la fuerte del recorrido. Saliendo de Anolaima en una excelente bajadapor trocha algo técnica y cuyo destino era tres esquinas, allí uno de nuestros compañeros sufrió un percance mecánico que finalizo con el freno delantero deshabilitado, luego continuamos bajando hasta el rio Curí donde iniciaba una durísima subida hacia reventones, y cuando decimos dura es porque fue una muy dura subida… Ya en reventones continuamos nuestra travesía hacia La Sierra, el camino fue agradable con pequeños columpios y siempre en grupo, ya en la Sierra decidimos almorzar mientras llovía un poco en esta Población, luego de este pequeño almuerzo nos dirigimos hacia el alto del rosario en Donde iniciaba la grana bajada a Cambao, pasando cerca de Vianí y cerca de San Juan de Rio seco fue una bajada interminable llena de obstáculos los cuales superamos satisfactoriamente y finalmente llegamos cansados hambrientos y con la satisfacción de habernos decidido a realizar esta travesía. La primer noche fue un poco incomoda, en un alojamiento un tanto improvisado.
El segundo día partimos de Cambao, luego de un buen desayuno “Donde Mafe”, pasamos por el majestuoso Rio Magdalena y nos esperaba un largo plan , que afortunadamente en su inicio nos cobijaba una sombra proporcionada por los frondosos árboles al lado del camino, al final de este plan se presento un pinchazo, el cual agradecemos ya que el calor y el cansancio, estaba presente en todos, lo que sigue después de beber algo de agua y cambiar el neumático es Subir, Subir y Subir , en convenio disfrutamos de la deliciosa fruta de esta región y la amabilidad de sus habitantes. Ya en Líbano Tolima, disfrutamos de un Almuerzo muy económico, y continuamos nuestra travesía a Murillo e igualmente en subida. En esta subida pusimos a prueba nuestra convicción de lograr nuestra meta en bici de montaña, ya que la subida el cansancio y la mente nos sugerían darnos por vencidos, sin embargo no fue así y logramos llegar a murillo en nuestra Bici. Allí el Hotel mejoró muchísimo, cuartos con televisor, agua Caliente, en Murillo se experimenta bastante frio por estar a 2950 MSNM y estar tan cerca de nuestro destino la montaña Blanca.
En la mañana de este día, nos acompaño la neblina, por lo que no fue posible ver el nevado desde allí, sin embargo en pequeñas ocasiones el nevado nos dejaba ver su belleza, desde Murillo en las mañana se ve muy cerca el nevado atrás de su iglesia y la alcaldía de este municipio. Desayunamos alistamos las Bicis y allí decidimos que la finalidad de nuestra travesía era llegar al nevado y tocar la nieve. Para hacer esto realidad es necesario llegar a la entrada del parque a 41 Kilómetros subiendo desde Murillo antes de las 14:00 horas, por lo que decidimos que una parte del recorrido deberíamos hacerlo en la camioneta que nos escoltaba, para cumplir esta meta. Así lo realizamos y llegamos a la entrada del parque en nuestras bicis a buena hora, a pesar de que teníamos el permiso de entrada al parque en bicicleta, ya que el Volcán nevado del Ruiz se encontraba en ese momento en nivel amarillo (Cambios en el comportamiento de la actividad volcánica) se puede consultar en http://www.ingeominas.gov.co/Manizales.aspx , no fue posible. Por esta razón subimos de la entrada del parque al último refugio en la camioneta y las bicis en el tráiler, El Parque Nacional Natural Los Nevados se encuentra ubicado en la Cordillera Central en la Región Andina de los Andes en Colombia. Su superficie hace parte de los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío y Tolima, estando repartido entre los municipios de Villamaría, Santa Rosa de Cabal, Pereira, Salento, Villa Hermosa, Anzoátegui, Santa Isabel, Murillo e Ibagué. El parque comprende los pisos térmicos correspondientes a los de frío, páramo, superpáramo y nieves perpetuas, por lo cual sus ecosistemas principales son los bosques andinos, páramos y glaciar. Incluye además las cuencas hidrográficas de algunos ríos, como son el río Otún, río Totarito, río Molinos, río Azufrado, río Lagunillas, río Campo alegre y río Guali, entre otros. Todos sabíamos que llegaríamos al nevado y conforme subíamos, éramos testigos del cambio del paisaje, de paramo a glaciar, con lo que no contábamos ninguno de nosotros y fue un espectacular sorpresa fue el presenciar una nevada en el paramo, S¡ estaba nevando y esto fue sorprendente uno de los guías nos comento qué cae nieve alrededor de tres veces al año y ser testigo de algo tan bello fue ¡ Increíble ¡, convirtiendo esta travesía en la mejor de toda nuestras vidas. Mis agradecimientos sinceros a Harry William Gallego, Jairo Alfredo Peña, Gustado Chapetón y Fernando Villa, integrantes de nuestro club Rino y sin su participación en este proyecto no hubiera sido posible. Johnsy Duque Rino Mountain Bike |
PAPA NOEL EN BICICLETA
Hoy podemos dar un parte satisfactorio de este evento “El Papá Noel en Bicicleta 2011”, esta actividad en la que el Club de ciclomontañismo Verdextremo lleva trabajando durante 6 años. Con orgullo los Verdextremos podemos comunicar que durante estos cinco años compartimos un rato agradable y mucho amor con los niños y niñas de diferentes veredas: 2006 Chía, 2007 Subachoque, 2008 Suesca, 2009 Cogua, 2010 Sibaté y 2011 La Calera, escuelita rural la Aurora Alta. Este evento comenzó a gestionarse en una cafetería cuando Liliana Mora, Tuly Anzola, Javier Anzola y Julio Sandoval nos reunimos para coordinar el desarrollo de esta actividad. Resulta muy gratificante conocer gente tan sana de corazón, alegre y trabajadora, pues cada uno de nosotros coordinó y comunicó a su grupo esta maravillosa alianza. Liliana y Tuly representaban a la Fundación Forjando Lazos, Javier Anzola al club de ciclomontañismo Mineros del Zipa y Julio Sandoval a Verdextremo. Forjando Lazos Esta organización no gubernamental sin ánimo de lucro, de naturaleza privada tiene como objetivo educar para el desarrollo sostenible de las zonas rurales en Cundinamarca. Con esto se busca mejorar la calidad de vida de personas, sin distinción de raza, género, religión, afinidad política o ideológica a través de la realización de programas sociales integrales, que fortalezcan a la comunidad y que se enfoquen en el cumplimiento de las metas generales de desarrollo humano, social y sostenible definidas a nivel nacional e internacional. Club de ciclomontañismo Mineros del Zipa Considerados los mejores ciclomontañistas del país, demostrando su condición en las diferentes carreras nacionales y departamentales, para Verdextremo fue un orgullo compartir con ustedes esta experiencia. Queda pendiente la salida de MTB para el 2012. Un gran saludo a todos los bikers de Zipa; a Fidel Ovalles, Agustín Rodríguez, Carlos Muñoz y a Jonathan Montes les deseamos lo mejor y muchas medallas para el próximo año.
Después de esta breve presentación les cuento que cada uno comenzó a trabajar en este objetivo: buscar regalos, ropa e invitar a amigos y familia para que se motivaran; peluches, carros de colección y bicicletas iban llegando poco a poco, todo con el objetivo de hacer la Navidad una fecha inolvidable para los niños y niñas de la escuelita en la que decidimos realizar la actividad. A esto se le sumaron las 5 bicicletas que Forjando Lazos regaló a los mejores estudiantes de primaria. Papá Noel subiendo patios Para nosotros es importante transmitir este mensaje no solo a los niños sino también a todos los ciclistas, por eso decidimos pedalear desde “Belisario”, subida a La Calera, hasta la vereda. Fue una jornada larga y más para el hombrecito de rojo, sudando y cansado. Fue muy emocionante verlo transmitir nuestro mensaje de Navidad por todo el camino, pues fueron varios los que a lo largo de la carretera se sorprendían al verlo pasar, los niños alegres lo saludaban, los ciclistas relajaban su rostro y con una sonrisa decían, “heyyy Papá Noellllll”! Poco a poco fuimos llegando a la vereda, coronamos patios, descendimos y pasamos La Calera, comimos en el Alto de la arepas y nos encontramos en el cruce hacia la escuela con los Mineros del Zipa, aquí nos faltaban 6K pero ya motivados y alrededor de 25 bikers y una caravana de carros con familia, madres, hermanos, hijos, tías, primos, esposas, amigos y perros, fuimos llegando al destino. El recibimiento fue grandioso, los niños se volcaron en abrazos hacia Papá Noel, había mucha felicidad entre toda la gente. Los bikers les prestaron las bicis y otros los subían en la barra para darles el vuelto. Norma Nivia, esta bella mujer, gran actriz y modelo, los tenía entretenidos, fotos van y vienen, refrigerio y juguito para todos, regalos iban y venían un poco de desorden por la ansiedad de los niños, pero poco a poco fuimos coordinando las cosas, y juiciosos a rezar la novena. Antó tiru ri ru riru, tutaina y otros villancicos se entonaron, pero faltaba los más importante: la entrega de regalos. Con lista en mano se llamó uno a uno a cada niño o niña y le entregamos regalos a cada uno de ellos: un carrito o muñeco, maletas, un cepillo de dientes con crema dental, un muñeco que alumbraba, una bola en forma de ojo, un cuento para colorear, un twister, juegos de mesa, camisetas, una pelota, y dulces. Muchas sorpresas y juguetes, rifas muchas rifas, en fin, se repartieron montones de regalos.
Agradecemos a todas las personas y familias que nos colaboraron y acompañaron en este evento, A Forjando Lazos y los Mineros del Zipa que aliados sacamos este evento adelante, un saludo grato y especial al grupo Pedalear y nada más, mucha suerte en todo, a David Leguizamón ya que gracias a él su oficina FIDUAGRARIA y sus compañeros de trabajo hicieron una importante donación a esta causa. A los niños, profesores y familias de la Vereda la Aurora Alta un abrazo y a todos los bikers agradecemos todo esto de corazón, las puertas del Club están abiertas. A toda la familia Verdextremo gracias de nuevo miles de gracias, para todos una Feliz Navidad y un próspero año nuevo, mucho pedal y bastante trocha. SÓLO LOS QUE SE ATREVEN LO PUEDEN CONTAR… Saludos cordiales VILLANUEVA - GOMEZ PLATA
Como ya se ha vuelto costumbre, me dedique a buscar una nueva aventura con la ayuda de los mapas satelitales, revisando minuciosamente noté que muy cerca de nuestra pasada aventura entre los municipios de San Pablo y San Isidro más al norte hay varios puentes que cruzan el caudaloso rio Porce. Noté que muy cerca de la pequeña población de Villanueva a orillas del rio Porce y sobre la carretera hacia Amalfi, existe una sinuosa carreterita que asciende por aquella ladera de la cordillera central hasta cruzarse con la vía principal que viene de Puente Gavino y que comunica por la vía pavimentada al Municipio de Gómez Plata. Si bien el trazado se ve muy bien en las fotos satelitales, debía idearme una ruta para el regreso que fuera por un camino diferente. Buscando más al norte y partiendo del mismo pueblo de Gómez Plata, descubrí otro camino que desciende de nuevo hasta el valle del Rio Porce. Tenía algo de preocupación tomar esta opción, porque por el contrario de la ruta de ascenso. Esta, en las fotos satelitales no se veía claro el sendero por donde bajaríamos ya que el trazado se perdía entre los árboles y lo que aparentemente se veía muy verde que asumí como hierba.
Una vez el viernes, dejamos todo listo para el día siguiente, Juan Ca Aguirre avisó que no podía acompañarnos ya que su viaje de regreso hacia Medellín sería muy tarde y sabía del madrugón que nos daríamos al día siguiente. Edison no respondió, así que tenía al buen y fiel amigo Pereira, listo para esta nueva aventura. Efectivamente, a las 4 am ya estaba en pie acomodando la bicicleta en el carro ya que la hora de encuentro acordada fue la 5 am. Una vez en el carro tomamos rumbo norte hacia Amalfi. Nuestra más extrema experiencia en este viaje fue a causa del mal estado de la carretera que comunica a nuestra ciudad Medellín con el norte del departamento, hay numerosos y peligrosos huecos que cada día se hacen más grandes. Es lamentable ver la indiferencia de las autoridades y responsables frente a este evidente hecho. En fin, después de sobrevivir evadiendo la mayoría de huecos, llegamos a nuestro destino. En Villanueva dejamos el carro al lado de una tienda donde muy gentilmente su dueño accedió permitirnos el parqueo.
Seguimos subiendo 6 Km más de esa linda montaña y a lo lejos empezamos a ver la vía pavimentada por la que se llega a Municipio de Gómez Plata y pronto estábamos ahí en la Fonda El Encanto, donde vimos esa linda valla informativa de la caminada que hay varios kilómetros más abajo. Hasta ahí habíamos acumulado 11 kilómetros en 1 hora y 30 minutos y habíamos ascendido 500 metros Los siguientes 10 kilómetros fueron por vía pavimentada hasta llegar a Gómez Plata que se encuentra a 1800 msnm, lo que quiere decir que acumulamos 800 metros de ascenso. Entramos al pueblo hacia su parque principal, buscando un sitio donde pudiéramos comer una buena ensalada de frutas con helado y descansar, fue un día muy caluroso, pero se prestaba para tomar algunas fotos de la moderna iglesia que fue reconstruida por un párroco que inspirado en una iglesia que vio en Portugal, la diseñó y construyó siguiendo su mismo estilo hasta los años 80’s. Al menos eso nos comentaba un muy amable gomezplatense.
Se llamó originalmente Hojas Anchas por la cantidad de plantas de hojas anchas que se apostaban en las orillas del rio que lo cruza y en donde sus pobladores encontraron oro. Estas tierras abundantes de recursos hídricos que fueron aprovechados por las empresas públicas de Medellín y donde se han ejecutado múltiples proyectos hidroeléctricos, donde se destacan el de Guadalupe y Miraflores, es llamado municipio de la cordialidad y de eso si pudimos dar fe por la buena atención y la alegría de sus habitantes. Fue cuna de Gerardo Molina (1906-1991), ideólogo y político izquierdista del movimiento Firmes. El municipio se sostiene en gran medida por sus proyectos hidroeléctricos, la explotación del oro, la ganadería de leche y como en muchos lugares de Antioquia, se cultiva la Caña de azúcar, Café, Maíz, Frutales, Plátano y Yuca.
Iniciamos el muy empedrado descenso, y si que esta empedrado, no me explico cómo no desajustamos las bicicletas con semejante vibración o pensaba como sería aquello sin una suspensión delantera, ufff al menos teníamos este importante accesorio. Desde este sitio se veía muy claramente la escuela la Bonita y la Finca del mismo nombre. EL camino se veía más abajo como cruzaba de un lado al otro la montaña perdiendo altura. Asi que seguimos bajando y el camino cada vez en peores condiciones. Después de cruzar una finca se perdía por ocasiones y solo la hierba más corta y algunas viejas huellas de alguna Moto que paso por allí nos indicaban que seguíamos sobre la vía, cruzamos un portón de madera y la carretera se convierte en un camino que es usado por el ganado y los caballos, como quien dice se sigue por camino de herradura, lo que muchos años atrás fue una vía que unía a Gómez Plata y el valle del rio Porce.
Hasta la finca la Bonita son 6 kms y 500 metros de descenso puro, nos faltaban 3 kilómetros mas para llegar al rio, el cual debimos cruzar caminando por sus frías aguas sin pena, ni gloria y desde allí otros 4 Kilómetros mas por mangas y potreros en los que sin la ayuda de un GPS es fácil perder el rastro del camino ya que prácticamente no lo hay. Por ratos se ve la insipiente senda que más adelante sirve de salida a una muy linda finca, de ahí en adelante si hay vía pero completamente llena de barro con profundos posos que debimos cruzar en las bicicletas, pero tal cantidad de barro acumulado en el sistema del piñón, cadena y cambios empezaba a provocar desajustes en nuestra bicicletas. Una y otra vez mas nos metíamos en estas “bateas pantanosas” pero la cadena se atrancaba provocando ruido y el riesgo de reventarla o lo peor torcer el tensor y quedar a la deriva en esos parajes, así que de formas más cuidadosa llegamos al otro puente sobre el rio Porce en la Vereda las Violetas que se ubica sobre la vía principal hacia Amalfi. De ahí hasta Villanueva son los últimos 5 kilómetros por pavimento.
Una vez más cumplimos con nuestro cometido de aventurarnos a una ruta nueva, desconocida, inexplorada. Nos dimos ese gusto de sentirnos bajo la incertidumbre de si el camino se termina o que nos espera más adelante. Una vez más compartí con el buen amigo del pedal. Una vez más rodamos en bicicleta de montañas por estas hermosas montañas de mi Antioquia
Sta Elena - San Ignacio - La Mosquita - La Hondita - Mazo
Iniciamos nuestro recorrido en Santa Elena con el buen amigo Edgar Pérez quien desde el día anterior me había preguntado hacia donde me dirigía el fin de semana y le hablé de varias rutas que tenía trazadas en el GPS con la ayuda de las fotos satelitales. Bien temprano, Edgar estaba tomando un buen café, mientas yo disfrutaba de mi buen Tuti Fruti de guayaba con empanada en una pequeña cafetería de la plaza en Santa Elena.
Tomamos la via pavimentada hacia Sajonia y en una curva antes de iniciar a descender nos desviamos a la izquierda, pese a que hay una reja metálica cruzamos con algo de temor por el hecho de estar cruzando una propiedad privada pero al parecer nadie se preocupo por el hecho pese a que solicitamos permiso. Este sendero es bien bonito con algo de técnica y buen barro en época de invierno, al parecer era una vía transitada pero quedo en el olvido pero para nuestros intereses es ideal y poco conocida, se inicia un descenso fuerte hacia una linda Vereda llamada San Ignacio.
La vereda San Ignacio la pueden encontrar en la margen izquierda de la carretera que conduce de Medellín a Rionegro pasando por la vía Santa Elena. Se encuentra a 2.590 metros sobre el nivel del mar y su clima frío oscila entre los 13º y 14º centígrados, por esta razón estas tierras son aptas para los cultivos de papa, mora y por supuesto flores que durante la feria de flores se engalana para recibir a miles de turistas que vienen a visitarlos para ser testigo de primera fuente en la elaboración de las tradicionales silletas. Pregunte como siempre por la razón de la fundación de esta vereda y me explicaron que fue iniciativa de una congregación de padres jesuitas que venían a realizar misiones al lugar, cuando a esta vereda le decían Los Tambores. Como las misiones tuvieron tanta acogida, compraron la imagen del santo de la vereda y decidieron que sería la del santo San Ignacio.
Seguimos descendiendo hasta llegar a un lindo y cristalino rio que debíamos cruzar pero el buen amigo Edgar buscó hasta cansar varias opciones que le impidieran mojarse sin tener al final más remedio que aceptar su destino de cruzarlo, con tan mala suerte que en el medio del paso se cayó y así se aseguró de quedar plenamente mojado. Luego de una buena gozada continuamos, de allí en adelante se debe subir para llegar a una cordillera muy bella desde la cual se ve todo el valle de San Nicolás. Muy cerca hay un sitio que nuestra amiga Lili llama el mirador de la piedra. Supongo que desde ese sitio se debe ver la piedra del peñol.
Se sigue por todo el bode de esta cordillera, se cruza una zona técnica, el acueducto y se llega a la Vereda la Hondita, descubrí que durante el verano hay una estación de bombeo que surte el embalse de Piedras Blancas, por supuesto que por esta época el lugar está casi abandonado. A partir de allí todo el recorrido es en ascenso siguiendo la ruta de los tubos de dicho sistema de bombeo. Los lindos bosques de pinos y la frescura del lugar hacen de esta zona un lugar muy agradable además que hay muchos mas senderos que invitan a ser recorridos y explorados.
Tomamos el camino que va hacia las antenas (izquierda) pero antes de subirlas se debe girar a la izquierda siguiendo un camino bien trazado que se adentra en un espeso bosque húmedo que tiene sus senderos que conducen cerca de Santa Elena.Después de 5 horas y tan solo 27 kms estábamos de nuevo en Santa Elena listos para regresar, pero eso si, agradecidos por una estupenda ruta en la que se cosecharon mas caminos para compartir a los amigos de las trochas y senderos. MachachoEXPEDICION TATACOA
Estamos felices…rodando por el túnel vegetal que nos lleva con prontitud hacia Prado “el mar interior de Colombia”, pero pensando en el ascenso de 25km hacia el famoso Dolores; un banquete paisajístico es el menú principal en esta espectacular subida…farallones, cascadas y el imponente Valle del Magdalena; uno a uno llegamos a este mítico pueblo ubicado en la Serranía de la Guacamaya, una calle de honor formada por soldados nos recibió… acostumbrados a otro tipo de visitas sorpresa; fue increíble ver a estos hombres de acero rendidos a nuestro paso con cálidas palabras de ánimo y gratitud por confiar en ellos…Un delicioso almuerzo en el Hotel del Tolima donde reagrupamos para continuar nuestra aventura hacia La Alpujarra próxima estación.
Llego la noche y la Alpujarra, donde la gente del pueblo con aplausos nos recibió y despidió, todos con luces bajando por una vía solitaria donde el puente colgante sobre el Río Cabrera nos dio la entrada al Huila, de nuevo los retenes de soldados nos hacen calle de honor, un aviso nos indica el desvio hacia la Macarena, Macarena? si señor con razón la cantidad de soldados. Un grito en la parte trasera del grupo “no me dejen se me perdió la cadena, por favor”, Constanza, Heidi y Carlos acudieron al llamado era Rafa “se le perdió la cadena de la bici”, sabrá el chiras donde se perdió nunca la encontraron, y Rafa en su viacrucis… a caminar se dijo, algunos raudos y veloces seguimos hacia Baraya a buscar un transporte para Rafa, el grupo se desordenó y llegó desgranado a Baraya, Hugo “El Titán del Desierto” se quedó con Rafa, hasta la llegada de la moto que lo llevó a Baraya.
En la puerta del Desierto nos sorprende ver un bosque seco tropical, muy hermoso y verde, unos senderos poco transitados, cercados por cactus y cruzados por rios que hacían muy difícil el paso de nuestras bicis, luego de tres horas y solo 15km de Desierto el inventario era un tensor roto, una cadena rota, una rodilla jodida por un quiebrapatas y tres caídas varias,…llegamos a los Hoyos Doña Orfanda y sus hijas nos esperaban con un cabrito ahumado, una póker y la piscina natural para descansar y disfrutar. La Tatacoa es un lugar mágico, muy energético, sitio verdaderamente especial para observar las estrellas y conectarse con el universo, el desierto lo conforman dos zonas. La zona del Cuzco donde el suelo es de un color rojo, creo que por su alto contenido de hierro y aluminio y la zona de la Venta donde el suelo es de color grisáceo.
Heidi, Constanza, Aquiles, Alejo, Rafa, Jose Daniel, Juan Pablo, Hugo, Carlitos, Ricardo, Luis Daniel gracias son unos Titanes del Desierto. Saludos y nos vemos en la ruta......
PINTADA – EL ORO – PANTANILLO
Con la ayuda de las crónicas en Bici de mi buena amiga Vicky Tru y de un track que trazó un amigo en su ATV, decidimos enfrentar este reto que desde hacía días nos venía rondando en la cabeza… Realizar un jornada desde la Pintada por el valle del Rio Arma y tomar la montaña desde su base por el cañón del Rio Buey para ascender a esa enorme cordillera central hasta Abejorral. El reto parecía imposible, el ascenso es de casi 2000 metros en unos 50 Km de recorrido entre estas dos poblaciones. Ya sabíamos que en el camino atravesaríamos el corregimiento de Pantanillo, al parecer este nombre es bien popular en Antioquia y más aun con el clima que vivimos en este año 2010. Bendito Pantanillo por todos lados, decíamos durante toda la jornada. Yo durante la semana repasé varias veces la ruta, revisé con la ayuda de los mapas satelitales los puntos más complicados y los días se hicieron largos esperando ese ansiado sábado, publique una nota en las páginas de redes sociales para ver si alguien se animaba al reto y tan solo generó en torno a los amigos un poco de expectativa por esta nueva aventura y nada más, tal vez el día sábado para algunos es imposible salir. A las 4:40 am, muy puntual Juan Ca llego a mi casa. El plan sería llegar en carro hasta La Pintada y desde ahí iniciar nuestra jornada en Bicicleta. Efectivamente así lo hicimos. Ubicamos un parqueadero seguro para el carro antes de cruzar el río Cauca y a las 7:00 am en punto ya estábamos montados en nuestras ciclas rodando hacia la Pintada donde desayunamos en una panadería pastel, pandequeso con un buen Tuti-Fruti de Guayaba, que no podía faltar.
Pedaleamos 14 Km planos siguiendo la margen izquierda del rio Arma sin mayores novedades, excepto por unos sitios donde el barro nos cubría hasta la mitad de la llanta y debíamos conservar el equilibrio so pena de caer y quedar de lodo hasta las rodillas, así se hace entretenido este tramo que en otra época tenía una buena cantidad de kilómetros pavimentados y hoy solo quedan algunos tímidos rezagos que se ocultan entre el barro y las piedras. Llegamos al sitio llamado “EL ORO” por obvias razones le llaman así porque en otra época los pobladores del sector hacían su sustento del oro que sacaban del rio Arma que bajaba pleno de riquezas. Hicimos una breve pausa para tomar aliento por lo que nos esperaba, habíamos recorrido ya 14 Km en 55 minutos y nos esperaban 35 km más para alcanzar el objetivo. Yo mismo me sorprendí cuando vi un aviso que anunciaba que Pantanillo estaba a “tan solo” 20 Km y Abejorral a 35 Km. Me atreví a decirle a Juan Ca que estaba seguro que ese día lograríamos nuestro objetivo. Juan Ca venia de no rodar mucho y estaba algo preocupado por su falta de ritmo, sobre todo por su dificultad para rodar o entrenar entre semana. Yo le animé y le decía que el ritmo lo ponía o el o yo y que por mi parte NO tenía ningún afán de llegar ya que teníamos buen tiempo y todos los factores estaban a nuestro favor.
Así dimos inicio a la subida por esa dura montaña, no sin antes pedir permiso a la montaña y a nuestra “pacha mama” para que nos ayudara a llegar y nos evitara pasar dificultades. Poco a poco con la suma de metros, veíamos a la izquierda como ganábamos poco a poco altura y el rio Arma se veía más abajo acompañado de la vía que va hacia la población del mismo nombre. Curvas y mas curvas en un terreno que por momentos se hacía complicado por la cantidad de piedra suelta y algunos barrizales pero hasta ahí no parecía muy complicada la jornada. Después de hacer unas breves cuentas yo calcule que si seguimos a ese ritmo (7 Km por hora) en unas 3 horas estaríamos llegando a Pantanillo, ese era nuestro objetivo inicial y si había energía seguiríamos hasta la parte más alta y ver si alcanzábamos a llegar a Abejorral. Una hora más tarde habíamos llegado a una de tantas curvas que se doblan una y otra vez para ganar altura cerca de un enorme derrumbe y desde ahí contemplamos el valle que se pierde al fondo en la población de la Pintada, nos quedamos ahí reconociendo cada cerro. La serranía de Caramanta, el Chichón de Jericó, el valle del Rio Cartama, Támesis al fondo, el cerro Bravo hacia el norte, estábamos justo en la parte posterior del cerro amarillo que impedía que viéramos a la población de la Pintada. Seguimos subiendo y un pálido sol se asomó entre las nubes y calentó un poco la jornada, cruzamos muchas casa abandonadas que se ve fueron en otra época fincas prosperas y ahora tan solo el abandono y las ruinas quedaron como testigo de todo lo que fueron. Esta zona fue afectada por la violencia y la vía era continuamente recorrida por el transporte rural que venía con víveres de Abejorral nos contó la historia Don Joaquín un anciano que tozudamente se quedó y padeció el rigor de esos malos años y ahora pese a que la paz ha regresado sigue siendo víctima de lo que fue ya que la vía es tan solo recorrida ocasionalmente por algún chivero y cada semana los domingos un bus de escalera baja de Abejorral con algo de víveres hacia Pintada y Arma llevando consigo algo de mercado y pasajeros que aun tienen familiares para visitar.
Nos deteníamos tomábamos fotos y los ánimos estaban bien, buena hidratación por el calor pero yo venía consumiendo más rápidamente el agua que de costumbre, no tengo ni la menor idea que pasaba pero recordé el dicho de una amiga que dice “consume más agua que radiador descompuesto”. Mucho más arriba veíamos por donde habíamos horas antes pasado y nos sorprendíamos de la cantidad de metros que habíamos ganado. En esta zona la vía ha sufrido aun más por duro invierno ya que las quebradas que bajan de las montañas no tienen canalizadas sus aguas, así que corren sobre la carretera llevándose todo el material y formando enormes surcos en barro y piedra suelta, muy técnicos pero totalmente pedaleables, en uno de esos surcos vi por primera vez la tierra… jaja ja caí de frente cuando la llanta delantera se clavó en uno de ellos, no levante la bicicleta. Un buen golpe en la rodilla me recordó lo prudente que debemos ser en estos parajes en donde no hay nada de ayuda médica, mas adelante volvió la llanta delantera a derrapar pero esta vez logré salir ileso del percance. Yo le llamo a esto estar “paniquiado” como cuando uno por una mala experiencia entra en pánico y de ahí en adelante hay una mayor sensibilidad y el exceso de prudencia ayudan a que uno se comporte torpe y propenso a seguir en el piso. Sumamos una hora mas y con mucha precisión estábamos ya cerca de la población de Pantanillo, mi amigo Juan Ca en estos tramos finales me había dicho que tal vez no tenía fuerzas para seguir y que en ese caso prefería quedarse y esperar a que completara el recorrido, me insinuó también que realizara el circuito completo de salir a Abejorral y que el me recogía en el Cairo. Yo tengo claro que a mis amigos los acompaño hasta el final, también sentía el rigor de la subida así que para no renunciar del todo al objetivo animé a JuanCa para que llegáramos al menos hasta Pantanillo y conociéramos este corregimiento. Así que con paso más suave y con cuento va y chisme viene, culminamos el ultimo kilometro del recorrido hasta que al fin en una de las miles curvas se asomó la torre de la iglesia que nos indicaba nuestra próxima llegada.
Media hora más tarde subimos hasta la muy linda iglesia pintada en colores gris, rojo y azul que resaltan en el verde paisaje que adorna el fondo de estos parajes Antioqueños. Como es de costumbre con todo el respeto entramos en este místico recinto para orar y dar gracias por la salud y por regalarnos la oportunidad de estar ahí disfrutando ese momento y luego de una breve pausa salimos a retomar de nuevo los caminos. Juan Ca me insistía que deseaba regresar y me repetía que si yo quería podía seguir hacia Abejorral solo. También tengo el lema y es que solo por caso de necesidad o urgencia en estas salidas de aventura NO se deja al compañero solo, así que le di mi parte de tranquilidad y le exprese que por mi estaba más que satisfecho por lo que habíamos recorrido y que la montaña seguiría allí para un próximo regreso y culminar semejante reto.
Muchas veces lo planeado no resulta favorable, pero siempre las cosas pasan por alguna razón y con humildad se pueden aceptar las nuevas condiciones asegurando mejor lo disfrutado, así sea mucho o muy poco. En lo particular de este día, no logramos nuestro objetivo pero con humildad aceptamos que ese no era el día y mejor nos quedamos con lo que esa jornada nos regaló, un paisaje inolvidable del cañón del rio arma, una linda conversación de bicicleta, con los niños de pantanillo y un día más con muchas historias para contar. Este día recorrimos en total 72 kms en 9 horas con un ascenso de 1530 metros de un solo envión. Nos queda la tarea de regresar y culminar nuestro anhelado reto de alcanzar Abejorral y regresar por el Cairo hasta Santa Bárbara y cerrar el ciclo en la Pintada, vamos a ver cuando lo re programamos, así que esperen un próximo capítulo con el final de esta historia que solo va en el medio tiempoBRECK EPIC 2010
Este evento fue realizado el pasado mes de agosto teniendo como base el pueblo de Breckenridge; un pequeño centro turístico rodeado por trochas construidas por la comunidad o por la industria minera que explotaba oro en otra época. Participé en el Breck Epic motivado por el sueño de pedalear por kilómetros continuos por trochas tipo IMBA (International Mountain Bike Association). Hablo de caminos extensos hechos por voluntarios, sin interrupciones de cercas y con arreglos tales como brincos, peraltes o puentes. Pistas producto de una cultura que lleva décadas de trabajo voluntario con gran sentido de comunidad en pro de la diversión. El campamento de la carrera fue ubicado en el parqueadero de la pista de Hielo del pueblo y los corredores dormimos en carpas proporcionadas por la organización. En este lugar comíamos, lavábamos la bici y nos informábamos de la programación y retos de cada etapa. Al evento asistieron varios corredores profesionales de equipos tales como Cannondale, Yeti, Trek y Ergon Topek, así como representantes comerciales de productos, revistas y productos alimenticios. En mi opinión este tipo de evento es una ventana única para que corredores de alto nivel se muestren y consigan patrocinadores importantes pues son eventos con mucha difusión.
La ruta de la carrera tuvo las siguientes distancias aproximadas: Etapa 1: Pennsylvania Creek: 67 km, 1.960 m de acenso Etapa 2: The Colorado Trail: 68 km, 1.705 m de acenso Etapa 3: The Guyot loop: 71 km, 1.865 m de acenso Etapa 4: Aqueduct loop: 70 km, 1.993 m de acenso Etapa 5: The Wheeler loop: 53 km, 1.536 m de acenso Etapa 6: The Gold dust loop: 53 km, 1.042 m de acenso Considero que el recorrido en general fue exigente y extremadamente divertido. La ruta tuvo varias subidas duras, que sacaron más de una maldición pero también ofrecieron buenas recompensas con paisajes únicos y bajadas ESPECTACULARES: rápidas, técnicas y 100% Cross Country agresivo. La ruta del Breck Epic tiene kilómetros continuos de puro Singletrack. Me sentía en el cielo de las trochas porque uno subía hasta las nubes y desde ahí se descolgaba por medio de todo tipo de caminos diseñados exclusivamente para bici: líneas suavizadas y limpias, trochas técnicas con obstáculos, trochas alpinas (mucha roca suelta), delgadas donde apenas cabía la rueda, con peraltes, con puentes de madera, con brincos, etc…
Uno de los puntos que más me gustó del Breck Epic fue su alto compromiso con el medio ambiente. Todos los puntos logísticos y de hidratación contaban con centros para separación de basuras, los platos y cubiertos desechables eran hechos de maíz biodegradable, los corredores cuidaban el no dejar basura en el recorrido y el apoyo mecánico fue suministrado por la compañía The Organic Mechanic, empresa que utiliza energía solar para su trailer e implementa el uso de productos amigables con el medio ambiente. Me impresionó el apoyo mecánico que ofrecía la carrera, pues sin costos adicionales la bici era ajustada cada día como si le hicieran todo un mantenimiento. The Organic Mechanic realizaba un trabajo que en mi opinión superaba los estándares que yo conocía de calidad y sus dueños llegaron a ser los mejores amigos de esta aventura.
Describir seis días de aventura puede ser muy agotador para los lectores, es por esto que quiero compartir solo algunos instantes que se me vienen a la cabeza: El tercer día pedaleando junto a la nieve a unos 3.500 m.s.n.m. donde el frio era tenaz (se me quedo la chaqueta ese día) pero al mismo tiempo me sentía muy vivo, chipmoonks (una epecie de ardillas pequeñitas) atravesando las trochas por todas partes, una pareja en la última etapa haciendo el downhill de Goden Dust en una bici tándem (dos personas en una sola bici de montaña bajando al soco por raices), los coyotes que me encontré buscando comida a media noche en el campamento, la subida de Wheeler pass con el paisaje alpino más impresionante que he visto y uno de las cargadas de bici más recordadas y maldecidas de mi vida (tuve una tendinitis en el tendón de Aquiles que casi me saca de la carrera), el Colorado Trail que lo disfrute recordando la constancia y pasión por la trocha de los Roe Rutas de Colombia, los últimos 5 km de la segunda etapa (fue lo más duro para mí porque la gente subia muy rapido por encima de los obstaculos), un tipo tocando banjo vestido en una licra que simulaba un smoking en una de las cimas del recorrido, la tercera etapa que se parecía a la pista de Zipaquira pero de 70 km de larga y el último punto de hidratación de la carrera donde junto a los geles y frutas había buena cerveza para hidratarse y hacer el último descenso aun más intenso.
En conclusión la experiencia superó mis expectativas y quedé feliz de conseguir la gigantesca hebilla de cinturón que el Breck Epic dá a quienes culminan el reto. Para terminar quiero motivar a los lectores a que además de montar continuemos construyendo mas km de trocha en nuestros Andes Colombianos y apoyemos las iniciativas que ya existen en nuestra activa comunidad (Pistas de XC de Zipaquira, Ubate, el Castillo, etc…).No nos acostumbremos a ver las cosas mal y a seguir pasando año tras año por los mismos pedazos feos, viendo como el agua erosiona y borra nuestros caminos por falta de mantenimiento.Con aportes individuales podemos hacer que las rutas de nuestras carreras sean más divertidas y tengan menos kilómetros de carretera y más kilómetros de trocha.
VIVIR PARA RECORDAR O RECORDAR PARA REVIVIR Después de tres años de haber regresado a mi natal Antioquia, había dejado en mi memoria las lindas montañas de Cundinamarca. Fueron casi 8 años durante los cuales tuve la fortuna de rodar y compartir con excelentes amigos. Aprovechando el martes 20 de julio, saque un día adicional formando un súper fin de semana para saludar a los amigos y volver a rodar por esos caminos que tantas historias y paisajes me regalaron. Estoy convencido que le debo mucho al ciclo montañismo, no solo por salud, o por las hermosas montañas, lagunas, ríos, pueblos, veredas; o por sentir todos los fenómenos naturales como la lluvia, el viento, el calor, la humedad, el frío y ni que decir de todos los paisajes que se unen para deleitarlo a uno y dejarlo como siempre sorprendido por todo aquel concierto de colores, sensaciones y formas. Pero nada de esto se puede comparar con lo que he recibido a lo largo de mis recorridos en bicicleta. Algo que no tiene comparación con todo lo que les acabo de describir, algo mucho más grande que todo esto. Si algo le debo a este deporte y me motiva a seguir practicándolo cada día, son los verdaderos lazos de amistad que se van hilando con el sumar de los kilómetros a bordo de nuestras bicicletas. Amigos que vamos creando con cada aventura, con cada jornada. Verdaderos compañeros de la biela, de relatos e interminables historias. Ellos se han convertido en los fieles testigos de jornadas inolvidables y después de mi regreso a Bogotá, valoré mucho más las buenas amistades que me dejaron esos años por Cundinamarca. Reflexioné en lo afortunado que he sido por saber que pese a los años, ahí seguimos unidos por inmutables lazos de fraternidad. Y para nuestra bienvenida, que mas podíamos esperar que una buena cena de los famosos crepes de pollo en la casa del amigo Edgar y su esposa Paty, sumándose al festín el Hernán, Oscar y Angélica. Noche de risas y de una buena mano de charlas por mi nuevo motilado tipo mohicano… ja ja ja que mano me dieron, se aprovecharon del paisa “Campo Elías” recién llegado de la tierrita de la arepa y el frijol al mejor estilo de un “Sisas parce”. HACIA EL CAMINO DEL SINAÍ EN FACATATIVA El buen amigo Edgar se había tomado la molestia de tenernos para la Dra. U y para mi listas las mejores bicicletas, que buen detalle. Al día siguiente de nuestra llegada, como para no desaprovechar la oportunidad de rodar, viajamos rumbo sur occidente hacia Facatativá para encontrarnos con este bello municipio donde sus pobladores llevan como gentilicio: Facatativeños y donde por su topografía y privilegiada ubicación posee un sin número de rutas para nuestras bicicletas de montaña entre caminos prehispánicos, cerros y poblaciones aledañas como Bojaca, Alban, Anolaima, Cachipay, el Vino y muchas más. Ese día, decidimos salir rumbo occidente hacia el Sinaí, una montaña que esta justo al borde de la meseta. Para quienes no han tenido la fortuna de rodar por ahí, considero prudente aclarar que el mal llamado altiplano Cundiboyacense está lejos de ser una plana sabana, más bien diría yo, que toda esta región está llena de montañas que pueden sobrepasar en algunos sitios los 4000 msnm. Majestuosas cumbres de páramos con vegetaciones que escasamente vemos en nuestras tierras Antioqueñas como: frailejones, encenillos, achupallas, juncos, bromelias y orquídeas de paramo. Qué lindo contraste de todo este juego de formas y colores que se conjugan en ese paisaje donde por efectos del frío extremo y la aridez, la roca se deja ver desnuda, enseñando cada una de sus capas geológicas que se rompen hacia el cielo como si algo por dentro se hubiera roto por efecto de un movimiento incesante de una inquieta tierra que ejerce presión por salir y mostrarse viva a través del tiempo.
Aquel dia agrupados por los buenos oficios de Edgar que invitó al “pulga” que pese a su tamaño me aclaró que “pulga” no se trata de un apodo sino de su apellido, no le digo… upps A nuestro encuentro en “Faca”, nos vino a saludar y darnos la bienvenida a su tierra su mejor representante, un guerrero en esto de dar biela, se trata de Oscar Cañón, titán de la cicla que ha recorrido de extremo a extremo todas las Américas en su bicicleta de montaña. Qué buena energía y honor verlo allí, vino a saludarnos lamentando que no podía acompañarnos en nuestra aventura. Salimos a rodar con algo de sol por la vía pavimentada hacia Albán y más adelante tomamos un desvío hacia la derecha por una carretera alterna que sirve de ingreso a enormes cultivos de flores y granjas avícolas. Es un ascenso leve que se va incrementando justo antes de llegar al borde de la meseta, al igual las condiciones climáticas venían desmejorando con el paso de las horas. Hasta allí el GPS indicaba que llevábamos un poco mas de 10 km y habíamos alcanzado el filo a casi 2900 msnm, desafortunadamente para quienes amamos ver a lo lejos los paisajes desde lo alto, en este sitio no es común ver el paisaje despejado ya que las corrientes de aire caliente que ascienden rápidamente del valle de Villeta y Sasaima forman grandes bancos de niebla que se instalan justo en ese lugar formando los típicos bosques andinos que se dan desde los 2000 hasta los 3000 msnm.
El día ya estaba oscuro, con mucha neblina, húmedo y las lluvias recientes habían puesto liso todo, complicando el rodar por este antiguo camino real que fue construido en la época de la colonia para unir a Bogotá con el valle del Magdalena como una alternativa a la ruta tradicional del camino de Honda, ésta linda trocha de no mas de 6 metros de ancho aun conserva tramos en piedra plana apilada de forma ordenada que facilitaron el paso de personas y caballos que transitaron con mercancía y correo por sus empedradas curvas.
En vista del clima y de las dificultades del terreno por el acentuado invierno, decidimos regresar por la misma vía para completar una jornada de 22 km en poco menos de 4 horas justo antes de una leve lluvia que cayó después de estar en el carro. TROCHANDO ENTRE SUBACHOQUE Y LA PRADERA Para el siguiente dia no hubo actividad ciclística. Pero el lunes estaba reservado para una nueva aventura con el buen amigo Edgar. Teníamos dos opciones, una en caso de lluvia, saldríamos hacia La Vega en búsqueda de un clima más cálido o quedarnos en la Pradera o Subachoque, si el día estaba despejado y con poca lluvia. Como el día no pudo estar mejor, un buen sol nos marcaba nuestro destino mientras desayunábamos una buena arepa Boyacense. Decidimos salir de Subachoque hacia el Embalse Piedra de Arce cruzando al norte, para buscar un antiguo camino que va a La Pradera, recordaba esta trocha como algo técnica pero lo que había olvidado es que el tramo técnico es más extenso de lo que pensaba y de paso bien exigente con un ascenso incluido. La población de Subachoque, se fundó en la hacienda Las Puertas, cuando el sacerdote Jacinto Roque Salgado y Zubieta ordenó construir una capilla estilo gótico consagrada a Cristo Rey y a San Miguel Arcángel llamada San Miguel de la Puerta entre 1928 y 1946, es un municipio netamente agrícola, se cultiva extensivamente: Papa, arveja y zanahoria principalmente y la ganadería, está enfocada exclusivamente al tipo lechero que provee en buena parte el consumo de la capital. Subachoque proviene de la lengua indígena que significa trabajo de frente al sol. Y por supuesto, no podía faltar el gentilicio que es: Subachoqueños. Iniciamos a las 10:15 am con un pedaleo fuerte por esos valles llenos de pastos verdes oliva, aptos para el ganado de leche. Nos detuvimos para apreciar el paisaje desde una colina cubierta de flores amarillas y mucho más abajo el pueblo de Subachoque dejaba ver la cúpula de su linda iglesia.
Seguimos con un paso más lento porque la inclinación del terreno empezaba a limitar mis fuerzas, según Edgar la ruta había servido para una competencia de aventura el año anterior en la que el mismo había participado y aportado al trazado de la misma. Seguimos subiendo por al menos unos 10 Km, cruzando la franja de los 3000 msnm, el aire se tornaba pesado y en mi caso me faltaba el aire. Antes de llegar a la laguna nos esperaba un duro y último ascenso técnico en tierra negra el cual sorteamos sin tocar el piso. (Ese es uno de mis retos cada vez que veo un ascenso de este tipo) En lo alto de aquella cuesta revisé las estadísticas y llevábamos rodando dos horas y tan solo 12.5 km acumulados.Allí a medio día nos esperaba ese lindo embalse que forma una laguna que en otra época fue un pantano y que tomó el nombre de uno de sus anteriores dueños en la época de la colonia, Don Luis de Arce. Ya en el siglo pasado, le construyeron un dique para aprovechar sus aguas para el riego y consumo humano. En ella habitan unos patos pequeños negros que hacen un graznido muy particular y sonoro. Se sumergen en esas frías aguas en búsqueda de alimento por un buen rato para luego verse salir en otro lugar.
El camino ahí nos ofrece a la izquierda (occidente) las peñas del llamado Tablazo donde se encuentran las antenas y ayudas de radar, para la aviación de esta región y a la derecha (Oriente)el valle que forma Subachoque y la Pradera, seguimos rumbo norte en búsqueda del camino, entre una y otra llamada al celular del amigo Edgar que acosado por sus clientes resolvía los problemas cotidianos de conseguir un repuesto acá y otro allá, la remesa, la referencia X3XZ4 que no se consigue. En fin, me parecía en ocasiones que estaba hablando en otro idioma y daba instrucciones precisas a su ayudante para ubicar en una bodega virtual que tiene perfectamente dibujada en su mente, cada uno de los repuestos que sus afanados clientes le pedían. Es increíble que él pueda trabajar rodando en bicicleta, que privilegio pensé.
La carretera destapada termina en un alto y a partir de allí, se inicia la trocha de unos 2 km con un descenso por un camino que se torna muy complicado por la cantidad de piedras grandes y sueltas que hacen complejo mantener el equilibrio y sumado a esto el reciente invierno ha formado surcos en la tierra que a mi juicio, son imposibles de sortearlos montado en la bicicleta, de seguro un amantede los descensos extremos se daría allí un buen gusto. Una vez en el fondo hay una quebrada seguida del técnico ascenso, les recomiendo detenerse para que descubran una pequeña laguna de origen glaciar a unos 100 metros abajo, está escondida entre la vegetación pero bien vale la pena contemplarla porque parece ahí detenida en el tiempo esperando a ser descubierta para mostrarnos todos sus encantos.
Seguimos en descenso ya por unos profundos canalones en tierra que invitan a tomar el riesgo de descenderlos montado, Edgar a la vanguardia, se llevó el primer susto pues pese a que el terreno se ve firme, las condiciones de humedad no permiten que la llanta tenga la tracción necesaria y tremendo susto se llevó. Salimos del camino a la vía pavimentada que conduce de Subachoque a la Pradera con un kilometraje acumulado de 21.5 km. Allí están ubicadas las ruinas de la antigua Ferrería de La Pradera, de la cual quedan como vestigio las torres de los altos hornos y algunos túneles. Investigando un poco, me enteré que fue fundada en 1858 por los ingleses James, Forest y Samuel Zayer. Inicialmente, allí se fabricaron herramientas para trabajos agrícolas y posteriormente, en 1883, cuando pasó a las manos de Julio y Pablo Barriga, la convirtieron en una poderosa siderúrgica con modernos hornos y talleres importados de Inglaterra. Elaboraron rieles para los ferrocarriles del país que para esa época estaban en pleno auge.
A pesar del brillante porvenir de esta industria, las guerras de 1895 y 1900 generaron la crisis económica que terminó con ella en 1905. Las ruinas, monumento nacional desde 1990, se convirtieron en un misterioso parque donde los túneles, las torres y algunos objetos de hierro y metal aún permanecen en pie atrayendo a visitantes. A partir de allí, decidimos regresar pues llevábamos ya 4 horas de recorrido sumados al hambre y la hora (2:15 pm). Tomamos la vía pavimentada a buen ritmo con incluso intentos de escapada que solo se quedaban en arranques fugases, porque no me daba el aire para continuarlos, pero ahí íbamos dándonos “leña” por ese pavimento y ese agradable valle donde la vía transcurre entre pequeños columpios hasta llegar de nuevo a Subachoque y completar el circuito acumulando 32.5 km en 4:27 minutos. Una muy agradable salida, en buena compañía, donde evoqué muchas otras rodadas por una región que tantos buenos recuerdos me dejaron marcados en mi memoria. RODANDO EN GRUPO DE UBATE A CARMEN DE CARUPA Y como despedida no pudimos tener una mejor jornada, en uno de los vuelos del amigo Air- Nan por la Sabana y de regreso de la zona norte hacia Bogotá, le llamó poderosamente la atención que en todo lo alto de una montaña rocosa había una iglesia destacada por su majestuosidad, muy cerca de Carmen de Carupa.
Aquella noche antes de definir el lugar para nuestra siguiente aventura, le pregunté a Hernán si quería hacer un recorrido corto (por un lado no teníamos mucho tiempo, pues ese mismo día era nuestro vuelo de regreso a Medellín y además sabía que no estaba en forma por sus múltiples ocupaciones y su servicio a la patrulla aérea, lo han dejado sin tiempo para rodar), así que pregunté a donde quería ir y sin vacilar me indicó que quería llegar hasta aquella iglesia y que el recorrido no sería muy exigente si salíamos desde Ubaté. Haciendo cuentas, Ubaté está a unas 3:00 horas en carro, algo lejos pensé y estaríamos sujetos a los imprevistos que pueden ocurrir en un recorrido como este, nuestro vuelo de regreso sería a las 4:00 PM y debíamos estar en el Aeropuerto una hora antes. En fin, hay que correr riesgos para disfrutar de este ratico llamado vida, así que madrugamos mucho más de lo acostumbrado y a eso de las 6:00 AM ya estábamos rumbo a Ubaté con el cupo completo en el carro: Edgar, Hernán, La Dra. U, el Pulga y este Machacho. Llegamos a Ubaté a las 8:00 am y sin vacilar paramos a comprar quesos y a deleitarnos con sus delicias de la leche, esta es otra región que se caracteriza por el desarrollo de la industria lechera y es la principal despensa de este vital líquido para la capital. Ya con una buena ración de queso y Yogurt en el estomago como desayuno, ubicamos el carro en un parqueadero para iniciar nuestra aventura. Iniciamos el recorrido a las 8:30 am por la vía pavimentada hacia Carmen de Carupa, Rumbo Sur Occidente con un leve ascenso, por todo el cañón que forma el Rio Carupa. Subimos unos 4 Km para encontramos sobre la vía con un aviso que advertía que más adelante hay un derrumbe y sugería tomáramos un desvío a la derecha hacia el occidente por una vía alterna que asciende a un cerro.
Subimos a buen ritmo disfrutando de los lindos paisajes que nos dejan ver mas abajo esas peñas desnudas de las que tanto les hablo que son características del paisaje Sabanero. Ya en el alto se abrió el horizonte hacia el occidente, permitiéndonos ver a lo lejos, la peña que sería nuestro destino. Yo había sido claro con el tiempo que teníamos para hacer el recorrido, había hecho las cuentas del camino de regreso y tenía como límite las 11:00 am, es decir podíamos avanzar hasta que fuera esa hora, todo para que nos diera el tiempo justo para regresar. Los lugareños nos dieron las instrucciones de un descenso que nos llevaría más rápido, sin llegar hasta Carmen de Carupa, así que bajamos de nuevo al valle por una ladera con sembrados de trigo en donde tomamos varias fotos
Llegamos a la vía pavimentada que unos Km mas abajo dejamos por el famoso derrumbe. Seguimos hacia la derecha hasta llegar a la tienda el Prado, llevábamos ya 12.5 km y 1 Hora 30 minutos de recorrido, marcando las 10:00 am. Desde ahí, iniciamos un ascenso cruzando un hermoso cultivo de Cebada que apenas deja ver la casa que lo custodia y que adorna una pequeña loma. Que gente más trabajadora es la de esta región de Cundinamarca y Boyacá, a esas alturas cultivan para sacarle a la tierra cosechas en condiciones de frio extremas.
Seguimos el ascenso por 2 km, acumulando otros 21 minutos más, hasta llegar al desvío que va hacia Carupa pero nosotros debíamos seguir hacia la izquierda en busca del ascenso hacia la misteriosa Iglesia, unos 700 mt mas adelante, está el desvío hacia la derecha que no lleva hacia ese duro y técnico ascenso hacia la montaña rocosa donde esta la iglesia. Nos encontramos con unos campesinos que admiraron mucho que entre nosotros venía rodando una mujer, sobre todo le impactó mucho a una matrona que en un tono sarcástico y desafiante le decía a la Dra. U –Uyyy esa loma es muy dura sumerceeee, mejor quédese acá conmigo haciendo el almuerzo– y todos nos reímos por un buen rato. Esto de intercambiar opiniones y encontrase con gente buena en el camino, le dan un toque más agradable a las salidas y con esta anécdota ya teníamos mucho para gozar en la loma que nos esperaba.
Efectivamente el ascenso es bien exigente, se rueda entre piedras y tierra negra que por su inclinación, hacen el camino más técnico, tal como le gustan al Pulga y a mí. Hay que agregarle como toque adicional, el invierno que ha arreciado por la zona suma a todo ese coctel de factores que limitan el rodar. El día estaba radiante, eran las 10:30 am. Por el camino destilaba el agua como muestra de las lluvias que habían caído la noche anterior.
Sin mucho esfuerzo, el Pulga y el Edgar salieron adelante al encuentro del reto de subir sin poner pie en tierra y yo un poco más atrás los seguía asfixiado y resbalando en cada piedra, más abajo veía a la Dra U batallando con su cicla y las rocas del camino, venía a muy buen ritmo y haciendo un esfuerzo digno de reconocer y más abajo el Hernán seguía su paso tranquilo y pausado pero firme también. Yo los perdí de vista un poco más arriba porque intentaba infructuosamente alcanzar a Edgar y Pulga. Ascendí dos lomas dignas de recordar por lo técnicas y por el grado de inclinación de las mismas. En poco tiempo había ganado 150 metros de altura y solo me detuve para admirar a lo lejos el lindo pueblo de Carmen que se veía al fondo como un pequeño grupo de casas en medio de un valle muy bonito.
Hice la pausa justo al lado de una casita para tomar aire y seguir el duro ascenso que se veía más arriba, el camino se perdía entre curvas y más curvas sin cambiar la inclinación. Tomé de nuevo aire y seguí subiendo sin ver rastro de los amigos que salieron adelante, miré el reloj y faltaban 10 minutos para las 11. Se había llegado la hora del regreso en el punto de no retorno, subí unos 100 metros mas y ahí me encontré con Edgar y Pulga que disfrutaban del paisaje y también coincidieron afortunadamente con mi diagnostico de que el tiempo se agotaba y debíamos regresar sin alcanzar nuestro objetivo, alcanzamos en 1,6 km de camino a subir 230 metros y por lo que veía, no llegamos ni a un cuarto del total del recorrido, nos hacía falta muuuucho camino alcanzar la iglesia que desafortunadamente nos quedamos sin conocer.
Según nos informaron, la ruta que tomamos no es el acceso principal de la iglesia, al parecer hay otra vía que asciende desde Carmen de Carupa pero es más larga, pero menos inclinada y técnica, como quien dice, nos mandaron por el “atajo”. En el breve instante que permanecimos ahí, yo estaba feliz identificando cada Laguna del paisaje, durante mis años en BOG, me dediqué a investigar y a recorrer las lagunas que en su mayoría son los vestigios de la era glaciar creándose en ellas por el paso del tiempo y la evolución, vegetación y fauna endémica lo que las hace aun más interesantes. Al fondo reconocí la Laguna del Hato y más lejos la Laguna de Cucunubá al fondo de ese interminable valle.
Descendimos para encontrarnos con la Dra. U y Hernán que reposaban en una de tantas lomas. Regresábamos por el mismo camino debatiéndonos por cual camino llegar a Ubaté, podíamos retomar la misma vía, pero los que amamos las aventuras y caminos nuevos, el regreso por la misma vía, no es una opción muy atractiva y teníamos la otra opción de intentar cruzar por el derrumbe, pensábamos que nosotros en bicicleta, era imposible que no pudiéramos cruzarlo. Así que descendimos hasta la vía pavimentada decididos a pasar por el derrumbe. Nos detuvimos en una pequeña tienda al lado de un colegio para hidratamos y recargar agua. Preguntamos por el derrumbe y la señora que atendía, nos dijo que no sabía nada, pero que hasta ahora nadie lo había cruzado. Yo me adelanté presuroso para ver que el estado de la vía y miren lo que me encontré.
El paso está completamente tapado por piedras que cubren toda la calle y al lado izquierdo hay un abismo que puede superar los 100 metros de altura. Ante esta situación, intenté escalar por las rocas pero el riesgo era muy grande, no había más remedio que buscar una salida alterna. La Dra. U aprovechó para preguntar mientras yo buscaba alternativas con un conductor de un camión recolector de leche que me informaba que podíamos buscar una vía alterna por la Laguna del Hato pero debíamos subir hasta un páramo. Cuando regresé a dar las malas noticias, ya todos habían salido por una pequeña cuesta que partía desde la vía y se adentraba a una finca, cruzamos el portón en madera con algo de temor por estar en una propiedad privada, al parecer La Dra. U avisó a Pulga que un señor sabía de un camino que cruzaba por todo lo alto, por el mismo que subíamos en ese momento. Son unos empinados rieles para llegar a todo lo alto de una pequeña cuesta, hacia la izquierda hay un camino que desciende de nuevo a la vía pavimentada justo al otro lado del derrumbe. Una vez al otro lado, celebramos el logro alcanzado y emprendimos el descenso de unos 10 km por la vía pavimentada que nos llevaría hasta Ubaté. A la llegada no pudimos evitar la necesidad de visitar la hermosísima iglesia que adorna el parque principal de esta población de ubatenses. Ubaté que viene de la lengua indígena Ebaté que se dice significa, tierra ensangrentada o sangre derramada y cuyo nombre completo es "Villa de San Diego de Ubaté" en honor a su fundador. Posee como muchas más poblaciones de nuestra geografía, sus orígenes en asentamientos indígenas que poblaban estas tierras antes de la colonia y que por razones cristianas y de dominio, los españoles siguiendo el mandato de los reyes de evangelizaran a la población, decidían colonizar la tierra, construyendo una iglesia en el lugar para que sirviera de epicentro a todas las actividades de la población. La bellísima basílica de la que hablo, recibe el nombre de: Iglesia del Divino Salvador de Ubaté, es relativamente nueva, se terminó en 1920, posee un estilo gótico Francés con influencia de arquitectura Holandesa que le dan un toque más sutil a los arcos que se doblen en el domo y fueron delicadamente decorados con laminilla dorada. La iglesia original, fue remodelada pero por falta de tiempo no pude indagar por su ubicación y estado actual.
Presurosos regresamos al parqueadero donde nos esperaba Hernán en el carro, alcance a ver presurosamente antes de apagar el GPS que habíamos recorrido 34 km en 4 horas de recorrido total, empacamos como pudimos las 5 bicicletas y emprendimos el regreso a Bogotá, el amigo Hernán no solo se precia de ser un excelente piloto sino también es un habilidoso al volante de su vehículo y en poco menos de 2 horas y 30 minutos estábamos en su casa, con tan buen tiempo, que hasta pudimos bañarnos y cambiarnos de ropa sin inconvenientes para tomar el vuelo de regreso a Medellín. Que inolvidable fin de semana, que buenos amigos, que buenos recuerdos, por eso no puedo evitar sentir esa mezcla de nostalgia y alegría por saber que así pase el tiempo los amigos de la rueda perduran en la distancia, seguimos unidos por todas las aventuras a bordo de nuestras bicicletas y no perdemos oportunidad de vivir para recordar o recordar para revivir. Un caluroso saludo para todos y en especial para mis buenos amigos de Bogotá, mil gracias por todo, volvimos a sumar otra inolvidable jornada que nos servirá para unirnos más adelante, les queda como tarea culminar y conquistar esa montaña, me mandan las fotos y me averiguan el nombre de la dichosa iglesia. Un abrazo, Machacho
RODANDO EN EL RECUERDO "FINCA EL PARAISO - DORADAL" Dedicada a mis Tíos Alonso y Marta Luz Si yo hubiera podido elegir alguna salida a rodar en cicla, sin lugar a dudas hubiera elegido realizar esta hace muchos años, desafortunadamente asuntos de seguridad me impedían hacerlo.
Cada año sin falta regresábamos a la finca y por cosas de nuestra juventud, en cada regreso buscábamos alternativas diferentes para asegurar nuestra diversión, ese año en particular pese a que no habían senderos propios, decidimos llevar nuestras bicicletas de Cross. Ya sabíamos de las limitaciones que padeceríamos, pues el terreno presenta empinadas y técnicas cuestas con mucha piedra suelta y un calor húmedo que para cualquiera estaban lejos de motivar a recorrerlos, pero pese a todo esto insistimos y ahí estábamos con nuestras ciclas en la finca. Un día como cualquier otro, nos levantamos con muchas ganas de rodar y recordamos el nombre de un Rio que permanecía en nuestras mentes por lo hermoso y cristalino, se trataba del rio la Miel que desciende de los bosques sub andinos del paramo de arboleda cerca a Sonsón en el macizo central antioqueño. Esa mañana, junto con mi hermano (Juan Fdo.) y el primo (Carlos Alberto) decidimos hacer el recorrido épico pero desconocíamos la distancia y mucho menos el terreno, tan solo sabíamos que una de tantas desviaciones que hay por el lugar nos conduciría hasta el dichoso río. Salimos temprano empujando nuestras ciclas con la ilusión de ver de nuevo ese maravilloso rio.
Decidimos regresamos por otra vía, porque era una locura regresar por esos parajes tan solos y poco delimitados, así que seguimos hacia Doradal por la finca Dos Bocas (son unos 25 Km) con todo en contra nuestra ya que estábamos deshidratados, sin dinero, sin herramientas y sin tracción en 2 de las 3 bicicletas (la de mi hermano había reventado la cadena y la mía tenía un problema con el contrapedal y no engranaba la cadena) así que terminamos nuestra jornada pidiendo agua en cada casa y empujando las bicicletas por esos interminables 25 Km impulsándonos con una sola pierna como si fuéramos en patineta. Recorrimos en total casi 60 Km en 11 horas. Todo esto nos marcaría y dejaría un recuerdo imborrable para todos, incluida la familia, porque al ver que no regresábamos de nuestra aventura, la preocupación se apoderó de nuestros padres y decidieron salir a buscarnos en carro. Ellos también fueron víctimas de todos los complicados pasos de ríos, potreros con broches, quiebrapatas, portones y hasta una cadena que les ayudo a abrir un campesino de la zona que decidieron llevar por pura casualidad. También estaban mal preparados, desconocían el camino y adicionalmente los perjudicaba la ansiedad de saber que había pasado con nosotros. Ellos también preguntaban en cada sitio y les decían que habíamos pasado pidiendo agua aumentando en ellos la urgencia de encontrarnos.
Para resumir la historia, ya que la idea es contar nuestra pasada vivencia, mis padres lograron tapar -la fuga con un improvisado tapón de madera finamente labrado por mi Tío. Llegaron a San Miguel y debieron regresar también por la misma vía que nosotros y llegaron mucho mas tarde y con la preocupación aun por nuestra suerte. Al ver que si habíamos llegado, no vimos en ellos caras de alegría, a lo que mi hermano preguntó ¿Y porque esa cara? Ups… Todo esto para explicarles del porque desde hace tiempo tenía la idea de recorrer de nuevo esa historia y revivirla. Estaba mejor preparado y quería dejarme llevar por los sentimientos que después de 20 años esta aventura me haría recordar. Yo había intentado preparar la ruta con la ayuda satelital, pero en la zona no hay fotos con buena resolución, así que debía hacer caso a mi vago recuerdo y ponerme de nuevo en las manos de los pobladores de la zona que años antes nos habían hecho vivir esa dura pero emotiva experiencia. Elegí madrugar el domingo para hacer el recorrido y regresar el mismo día. Hable con mis padres y les explique de mis intenciones, revivimos muchas cosas, incluida la angustia en mi madre que preguntaba con quien iría esta vez. Le explique que solo con la linda Dra. U ya que el fiel Pereira no estaría disponible, en ese momento recordé al amigo Tuerca Suelta “Luis Pérez” lo llamé y como siempre con su buena disposición aceptó el reto sin vacilar. Me pareció estupendo porque de paso tendríamos los buenos oficios de orientación de nuestro amigo tuerca. ¿Que mas podíamos esperar para aquella aventura?
Partimos desde la estación de servicio antes de ingresar al pueblo y a las 9:00 ya estábamos rodando en la Parcelación California, casi de inmediato, en mi mente se venían recuerdos que se repetían y se repetían por todas las experiencias vividas durante nuestras vacaciones. lo primero que reconocí del camino, fue la entrada al que en aquella época, era uno de los atractivos más importantes de la zona, el tobogán de fibra que fue instalado en la montaña y descendía en un largo recorrido de más de 100 metros. Allí tan solo quedan como testigos de lo que fue, algunos tramos que no se llevaron y la obra casi en ruinas de una piscina, la naturaleza reclamó de nuevo su espacio. También reconocí el charco sobre el Rio San Juan que ahora es famoso y visitado por turistas que vienen a disfrutar de sus cristalinas aguas. En nuestra época, este era uno de nuestros programas favoritos y le llamábamos el charco del puente. Hablamos con los residentes, quienes amablemente nos actualizaron de lo sucedido en los últimos años y nos dieron más indicaciones de cómo seguir nuestro camino, en esta ocasión las descripciones si estaban ajustadas a la realidad porque nos advirtieron que sería un largo camino hasta San Miguel.
Ya para ese momento, me había inmerso tanto en mi recuerdo que olvide tomar fotos, tomar puntos de ubicación con mi GPS, estaba en shock, es increíble todas las emociones que pasaron por mi mente en aquel instante, tal vez transmitir ese sentimiento por escrito es imposible pero puedo decir que olvide todo y sentí que regresaba en el tiempo para vivir de nuevo muchas cosas lindas. Tome desde lejos varias fotos, descendimos para cruzar un viejo puente de madera sobre el pequeño riachuelo que aguas abajo represábamos para hacer una piscina natural en la que disfrutábamos y nos refrescábamos.
No podíamos quedarnos, tan solo habíamos recorrido 8 Km en 1:30 y sabía que ese era apenas el inicio. El paisaje desde este sector es inmejorable ya que estábamos en la transición de la zona montañosa y el valle del Rio Magdalena, es muy bello este lugar ya que la vista se pierde en el horizonte donde de vez en cuando se alcanza a ver el rio Magdalena como serpentea como un hilo de plata mucho más abajo. Para esta época las lluvias han regresado después de un extenso verano y el verde en los pastos es de una extravagancia desmesurada por lo intenso y casi fosforescente de su tonalidad. Sin duda, la ganadería ha retornado a la zona y mucha de la selva nativa que existía sigue siendo talada, es una lástima porque esto ha contribuido a que la erosión siga depositando sedimentos en los lechos de los ríos más grandes como el Rio Claro, La Miel y el mismo Magdalena.
Después de unos 9 Km, llegamos a la finca Santa Elena en donde nos dieron dos opciones a tomar, una por el camino complicado hacia la Hacienda Aranjuez y otra por una carretera directo a San Miguel, decidimos tomar la carretera hacia San Miguel. Aun no sabemos qué sucedió, si por las malas indicaciones de la señora o porque no vimos el desvío, terminamos en el camino complicado, el mismo que tomamos años atrás. El camino en la medida que avanzábamos, se reducía en tamaño, recorrimos 1 km hasta una ranchería en la que preguntamos y nos indicaron que habíamos tomado el camino complicado y que la vía por la Hacienda Piedras Blancas era por otro lado. Para ese momento el sol había ganado la batalla de abrirse paso entre las nubes y arreciaba el calor aumentado por la evaporación. Y Luis en buen tono dijo -pues ya entrados en gastos, sigamos-. Así que la emprendimos por el lado complicado y no tardamos en descubrir el porqué de su nombre, el camino continua por un hilo que se pierde en una llanura cubierta de pasto, las señas de que aun estábamos sobre el rastro, son los viejos quiebrapatas en madera que dividen esos potreros. Como era de esperarse perderse allí, es sumamente fácil y nosotros no seríamos la excepción a la regla, casi como por arte de magia el camino había desaparecido y solo nos quedaba como alternativa para nuestra orientación, una quebrada que cruza ese valle y que nos habían señalado que debíamos seguir. Luis con su completo mapa de GPS muy hábilmente tomó la iniciativa y apoyado en el axioma de que la mayoría de los ríos en Colombia fluyen hacia el norte, nos indicó la dirección del río que debíamos seguir y que justo a 600 metros encontraríamos de nuevo una carretera, debimos cruzar por varias ocasiones el riachuelo con algo de desgano por parte de la Dra. U que argumentaba si era totalmente necesario cruzarlo ya que implicaba meterse al agua con zapatos y todo. Yo tome la iniciativa y lo cruce, esperaba que fuera más profundo pero escasamente el agua me llegaba a la rodilla.
Salimos al fin de este lugar y retomamos de nuevo una carretera destapada y entre subidas y bajadas llegamos después de 27 Km y 5 horas a la Hacienda Aranjuez, de este punto a San Miguel son 5 km mas, decidimos llegar hasta allí para hidratarnos, descansar y esperar a que el sol bajara un poco su intensidad eran las 2:00 pm y el calor con la humedad derriban los ánimos a cualquiera, seguimos el camino hacia San Miguel y del lado izquierdo se abrió la majestuosidad del rio la miel y pensar que años atrás era cristalino, ahora sus aguas corren en color pardo y ocre. En el corregimiento de San Miguel buscamos un restaurante, el cual existe pero ya no atienden, no sabemos que pasó pero de él, solo queda el nombre, así que decidimos comer lo que llevábamos y eso si pedimos de acompañamiento algo bien frio para la sed, gusto tomarse algo fresco en semejante calor, todos teníamos la cara roja pese a la cantidad de bloqueador solar que nos habíamos aplicado. Descansamos y hasta charlamos un poco con su gente ahí me enteré de cómo se fundó este pueblo y la verdad me gustó mucho su historia porque es realmente muy joven. Hoy día San Miguel es un corregimiento de Sonsón fundado por pescadores quienes venían de Ibagué y Honda atraídos por la subienda de bocachico, mueluda y dorada decidieron asentarse en ese lugar hasta hoy en día.
Fueron muchos los sucesos que han corrido por sus poco años de existencia y que resumo cronológicamente como: pesca, agricultura, minería, violencia, narcotráfico, ganadería hasta el día de hoy que surge como un bálsamo la opción del turismo y una vía alterna hacia la Dorada. Partimos de nuevo a las 3:00, debíamos recorrer unos 25 km y las horas de luz estaban contadas, ya no hacia tanto calor y más aún porque en este tramo del recorrido se hace a la sombra de los arboles que cubren la vía formando un frondoso túnel que nos refrescó mucho nuestro constante pedaleo. En el pueblo nos habían dicho que en bicicleta podíamos demorar un poco más de dos horas, así que las cuentas eran sencillas, debíamos rodar en promedio a 13 Km por hora para cubrir en 2 horas el trayecto hasta Doradal, así que muy animados recorrimos de nuevo el camino que nos había llevado minutos antes a este maravilloso poblado para cruzar de nuevo la Hacienda Aranjuez.
Llegamos y de inmediato llamé a mis padres y Tíos para compartirles lo que había vivido, ellos estoy seguro también recordaron y se llenaron de esa intensa emoción por cada detalle de mi relato. Pedimos autorización para darnos una buena ducha y mientras tanto yo saboreaba la satisfacción de haber alcanzado de nuevo una histórica jornada que hacía mucho tiempo había deseado y planeado en mi mente, una jornada llena de recuerdos y de vivencias pasadas de otras lindas épocas. Lo habíamos logrado y sin quererlo, habíamos hecho el mismo recorrido que años atrás nos llenó de tantas experiencias por haberla realizado en bicicletas de Cross y en las condiciones que nos tocó, fue todo un hecho casi milagroso, digno de nunca olvidar
UNIENDO HISPANIA CON BETANIA POR TROCHAS Ya lo decía el buen amigo Edison, estos dos pueblos se pueden unir por una vía alterna a la que por suerte se encuentra pavimentada.
Me había quedado con la idea en la cabeza dándome vueltas como siempre con esas tareas que hasta no terminar no dejan en paz a los pensamientos, así que aprovechamos de nuevo el recurso de los mapas satelitales para verificar la información. Intentando unir los caminos tanto Edison como yo nos habíamos encontrado con una nubosidad que impide ver el tramo final que llega hasta Betania. En un principio advertí a Edison que no se podía desde la montaña que el sugería porque hay un enorme valle que los separa y no se veían caminos, pero estaba muy equivocado. En una salida hacia el municipio de Ciudad Bolívar aprovechamos para llegar en carro hasta Hispania y preguntar por una vía alterna y nos contaron que si existía y hasta nos dijeron por donde tomarla. Ese día hicimos el recorrido en carro saliendo por el cementerio, cruzando por la finca hotel el Lago y ascendiendo hasta llegar a la Armenia Alta y desde allí cruzar hasta Betania para regresar por otro lado que lleva hasta el rio pedral. Ese día decidimos que el camino lo debíamos disfrutar pero en nuestras bicicletas.
Decidí entonces el camino, lo marque en el mapa y lo subí a mi GPS para que una vez mas nos indicara paso a paso el camino. Solo un tramo de esta red de caminos me generaba dudas y era justo al regreso del Rio Pedral hacia Hispania para cerrar el circuito. Yo veía en las fotos del satélite que el camino se perdía entre los árboles y entre múltiples fincas y quién sabe si nos dejarían cruzar por allí. Aun así sabia que esa era parte de la aventura que debíamos sortear. Madrugamos bastante el sábado pues debíamos salir a las 5:00 am ya que este pueblo se encuentra a 100 kms de Medellín, son al menos 2:30 a 3:00 horas de recorrido en carro, en esta aventura me acompañaba como siempre mi fiel escudero JuanCa Pereira y los dos amigos de la rueda el Señor Arzobisp… digo Edgar Pérez y el Toño. Que Edgar describe como el niño más viejo que hay ya que solo tiene 43 añitos...
Con una temperatura media de 24ºC, lo cruzan los ríos San Juan, El Pedral y Guadualejo. Esta variedad de climas le permite diversificar sus actividades económicas entre el café que es su principal fuente de ingresos, la ganadería y hasta hace poco el turismo que se perfila como una de las actividades más promisorias. Sus primeros habitantes fueron indígenas, pertenecientes a las tribus Caramantas y Chamíes, todos de familias mayores como los Tapartóes, Citaráes y Naratupes. Los cuales fueron desplazados por la colonia. Muchos años después se establecen en la zona a ambos márgenes del Rio Pedral las poblaciones de Hispania y Sevilla en 1925. En un principio el pueblo vivió de sus cultivos de frijol, maíz, tabaco, caña de azúcar y yuca hasta que vino la reforma agraria y fomentó el café. Actualmente, continúa siendo un pueblo tradicional cafetero con un amplio parque que invita a refrescarse a la sobra de sus bellos samanes y con la vista de su linda iglesia.
Desempacamos rápidamente las ciclas para iniciar la jornada, el día estaba esplendoroso un brillante sol nos indicaba que el calor sería infernal ya que justo la noche anterior había llovido bastante y la humedad nos haría sufrir como nunca. Así que en el parque nos aprovisionamos de buena agua, cada uno llevaba sus golosinas aunque por lo que comimos más adelante veníamos muy bien preparados. Salimos por la vía que cruza al lado del cementerio al principio con un leve ascenso hasta llegar a unos empinados rieles que por fortuna están con cemento para llegar a un pequeño valle desde donde se alcanza a ver la montaña que debíamos cruzar que pertenece a la cordillera de la Corneta que es un ramal que se desprende hacia el oriente de los imponentes Farallones del Citará. Justo antes de llegar a la finca hotel el lago a 2.5 kms de Hispania hay una vía “nueva” hacia la izquierda, yo había marcado que este sería nuestro mayor logro de la jornada y lo había dispuesto al inicio para que el esfuerzo mayor fuera al inicio y no al final después de quien sabe que aventuras. Tomando un aliento iniciamos el duro ascenso, la vía carece de gravilla o recebo por lo cual es un camino en arcilla roja que por tramos pasa a color amarillo, como está muy nueva, se ve claramente desde lo lejos como se encumbra entre curva y curva. Como quien dice el camino se muestra desde su inicio muy inclinado y técnico. Recorrimos los primeros 800 metros y ya veníamos sudando hasta los malos pensamientos, la humedad del ambiente asfixia y el nivel de exigencia obligaban a rodar a la mínima velocidad. Después de una muy empinada curva mi bicicleta perdió la tracción y debí detenerme, mas arriba veía a Toño empujar su cicla y más abajo JuanCa luchaba por continuar rodando. Edgar en el medio también había perdido tracción y subía empujando y resoplando como buey. Después de tomar un poco de aliento intenté de nuevo subirme a la cicla pero sin resultados, definitivamente no había más opción que unirme al grupo y empujar también.
Después de la breve pausa decidimos continuar hasta que llegamos al primero de los muchísimos arboles de mangos que están en plena cosecha y se desbordan en generosidad dejando sus frutos rojos y amarillos por todos lados, este sería uno de los muchos que más adelante nos encontraríamos. Como no detenernos con semejante tentación, mangos por doquier en el piso. Ahí nos quedamos un rato disfrutando de los dulces mangos que Toño había recogido más abajo. Seguíamos paso a paso las indicaciones del GPS y disfrutaba como seguíamos paso a paso cada curva del camino, con una maravillosa precisión indique que pronto nos encontraríamos con la vía que viene de la finca hotel el lago, la misma que más abajo habíamos dejado para tomar este “atajo”. Este atajo tiene exactos 3 kms desde nuestro desvío mucho más abajo y se acumulan 700 metros de puro ascenso exigente. Justo en ese lugar se puede apreciar una inmejorable vista hacia ambos lados de la montaña. Es maravilloso cuando los caminos aprovechan la cuchilla de la montaña para hacer sus trazados, porque le regalan a uno el mejor de los paisajes ya que uno puede ver a ambos lados. Yo identifique al lado izquierdo el margen del Rio Tapartó que baja desde los Farallones del Citará y forma un valle mucho mas debajo de Betania, al lado derecho se veía el valle del Rio Pedral y más a lo lejos se ven las casas de Ciudad Bolívar con su Rio del mismo nombre. Continuamos el camino por 2 kms mas hasta llegar a la Vereda la Miranda (con sobrada razón su nombre). Allí nos indicaron que los trazados que tenia efectivamente corresponden a caminos que llevan hacia Betania o hacia el Rio Pedral, nos atendió un grupo de niños a los que les entregue la cámara para que nos tomaran fotos y aprendieran un poco. Les hable del GPS y bueno ahí nos quedamos hidratándonos, comiendo y pasando un buen rato.
Descubrimos después de que esa carreterita fue abierta para lo que sería en un futuro el basurero de Betania pero que al parecer se quedó en proyecto pues solo están los cimientos y algunas obras abandonadas. Iniciamos el descenso y una vez mas Toño nos indico la presencia de guayabas y que como no aprovechar para seguir comiendo frutos, pues ahí nos quedamos un buen rato comiendo guayabas, continuamos por 2.5 kms mas por esta ruta alterna y llegamos justo antes de un desvío que está señalizado que indica que hacia la derecha está el Rio Pedral y la vía hacia Ciudad Bolívar y que si seguíamos derecho llegaríamos a Betania. Hasta allí habíamos acumulado ya 12 kms y llevábamos 3 horas desde que salimos del carro. Decidimos descender al rio Pedral ya que era mejor averiguar si el camino que había trazado para regresar si era posible. Más abajo cruzamos un Vereda que por el afán de preguntar por la vía de regreso no preguntamos su nombre. Lo bueno fue que efectivamente nos confirmaron que la carretera si existe y que es utilizada con frecuencia para unir la Vereda El Tablazo con Hispania. Yo ahí ya descansé porque venía pensando en que si no lográbamos cruzar por ahí debían tomar la via por el Tablazo, salir a la pavimentada que va hacia Ciudad Bolívar y descender para seguir por la pavimentada hasta Hispania y yo no quería eso.
Conversamos un rato y continuamos nuestro camino, seguimos el camino y de nuevo los arboles de mangos nos distraían un poco ya que la cosecha ha sido tan grande que se dejan perder en el camino. Salimos del cañón del rio Pedral por el alto del Oso son 3 kms mas de un leve y manejable ascenso y salimos de nuevo al valle justo al lado de la Finca hotel el lago. Cerramos el recorrido con tan solo 30 kms que disfrutamos mucho, como dice mi buena amiga Vicky Tru, Cortica pero sustanciosa. La ayuda del GPS y de las imágenes satelitales una vez más nos habían llevado por el buen camino disfrutando paso a paso como si conociéramos el camino desde hace mucho tiempo y al final mis preocupaciones sobre la via de regreso ocultas entre los bosques me hicieron pensar en que para el próximo camino de exploración vamos a confiar aun mas en esos trazados.
RODANDO POR LOS CERROS ORIENTALES DE MEDELLIN Por. ALEJANDRO PUERTA "MACHACHO" Pues bien, como la consigna por estos dias es rodar cerca a mi ciudad, me dispuse a repasar algunas salidas que he dejado aplazadas, y esta era una de ellas. Como siempre, en mi mente surgen preguntas con cada camino recorrido: ¿Que habrá detrás de esa montaña?, ¿como se llamará ese cerro?, ¿será que hay camino para llegar hasta allí?, ¿que se podrá ver desde ese alto?, y así sucesivamente me puedo quedar estancado proyectando nuevos retos y aventuras. Yo me había cuestionado, desde que subí caminando el año pasado por un estrecho sendero “Canalón” que comunica el valle de Aburrá con el valle del Retiro. Recuerdo bien cuando una vez se cruza en lo más alto, llegamos a esa mágica laguna de aguas cristalinas pero oscuras, llenas de taninos y de fondo más y mas montañas rodeando un enorme valle sembrado todo en pinos, desde allí, asciende una carreterita destapada recorriendo todo ese lugar. Aquella vez me preguntaba ¿como sería llegar en bicicleta desde ese lado? Recuerdo también, la impresión que me causó ese paisaje de montañas que no se reconocen y me seguía preguntando ¿por donde se llegaría hasta ahí?. En fin, siempre me hago muchas preguntas en mis salidas a rodar y deduzco que en parte es uno de los motores que me motivan a seguir y seguir rodando y cuando puedo, como en esta ocasión, aprovecho la oportunidad para resolver mis interrogantes. Debo reconocer que fue Oscar Upegui quien alborotó todo esto, porque fue quien hizo la propuesta en su grupo de amigos ciclomontañistas, subir Palmas, bajar a la finca Fizebad y desde ahí cruzar las montañas y llegar al mal llamado “Valle” de la miel, aclaro que es mal llamado porque lejos está de ser un valle porque es una pequeña extensión de tierra plana (meseta) en pleno faldón de la codillera que limita al sur oriente del Valle de Aburrá. Me inscribí como participante del evento, pues al ver semejante ruta y que resolvería de paso algunas de mis dudas, no podía rehusarme. La idea era encontrarnos a las 7:15 am en el parque de Envigado y encontrarnos con otro grupo que partía desde San Diego a las 8:30 am en todo el alto de las Palmas. Pese a que madrugue, me relajé con la hora, por darle un breve paseo a mi perrita Sofi Li, pero pensé en recuperar algo de tiempo saliendo desde la Frontera y subir a buscar el tesoro por ISA para llegar a las palmas, así recortaría camino y a lo mejor podía encontrar al grupo en la salida de Equss. Salí redondeando las 7:40, subí por ISA a buen paso, tome la vía del tesoro por toda la acera, es bien entretenido y de paso bien seguro, llegué a las palmas hasta la salida de Equss y las cosas empezaron a salir como NO lo esperaba porque solo un ciclista hacía estiramientos ahí, pero ni rastro del grupo, afiné el paso con la ayuda de un grupo de “ruteros” que al verme pegado a la rueda y sin mediar palabra templaron el paso, así que tenía lo que necesitaba. No entiendo porque los “ruteros” se molestan tanto cuando uno en su cicla de montaña se les pega a la rueda, en fin... llegue a alto de las Palmas con 10 kms de recorrido a las 8:25 y llegar nada y nadie. Baje hasta el restaurante Sancho Panza que era el sitio que describían en la ruta y hmmm nada... Me dije, estos locos deben ir adelante bajando, así que seguí de largo, pero ya sin afán de alcanzarlos o de lamentar el perderme el programa con ellos, con algo de duda si seguir adelante o replantear la salida y tomar otros rumbos. En ese momento recordé mucho a la buena amiga Vicky Tru (La Supersónica de la FM) quien no depende de nada y de nadie a la hora de hacer sus salidas en cicla de montaña y sola se recorre caminos y pueblos de cuanta parte uno pueda imaginar, así que decidí ir por la ruta establecida y disfrutar la salida así fuerasolo... y que maravilla, que buena energía viví, les aseguro que disfruté mucho el recorrido. No es la primera vez que ruedo solo, ya en el pasado recuerdo con especial cariño salidas cuando viví en Bogota, donde incluso una vez rodé tanto que hasta se me olvidó ese detallito del tiempo y el regreso al lugar de partida lo debí hacer con la noche a cuestas, sin tener luces para el camino. Asi que baje por la vía pavimentada hasta Fizebad y como no sabia con exactitud los caminos a tomar de la ruta pues aplico lo que yo llamo el “club de las preguntas” como dicen… “preguntando se llega a roma”. Muy gentilmente un vigilante de la finca Fizebad me explicó en su idioma como subir y me habló siempre de Normandía. Recordé algo de ese histórico sitio donde desembarcaron las fuerzas aliadas en Francia durante la II guerra mundial para recuperar territorios del dominio de las fuerzas nazis en toda Europa, y me dije… debe ser un lugar muy lindo y lleno de historia. Pues bien, iría solo a buscar a Normandía como un guerrero a enfrentar como fuera una épica batalla, ja ja ja. La clave de esta ruta, está en ubicar el desvío a la derecha que lo encuentras a unos 200 metros mas delante de la portería de Lagos de Fizebad. Es una vía pavimentada. Desde ahí se recorren como 2 kms hasta una portería de una unidad residencial en donde se debe pedir autorización para que lo dejen cruzar.El portero me preguntó hacia donde me dirigía y le explique mi aventura en la búsqueda de Normandía. Un poco incrédulo, me explicó que no fuera a perderme allí como le sucedió al padre Calixto, yo aproveche para preguntarle que si alguien había cruzado por allí en bicicletas de montañas y me respondió que nadie, asi que la seguí tomando suave, disfrute del paisaje, que al principio enmarca a la derecha el embalse de la Fe y al fondo el valle de Llano Grande. Se asciende por una carretera destapada pero tendida hasta llegar a un lindo obituario adornado con flores y plantas que dejaron en homenaje al padre Calixto, noté que me estaba quedando sin líquido, seguí subiendo hasta completar 5 kms mas en el borde de la montaña y que sorpresa, pues desde ahi se abre ese enorme valle plantado de pinos entre la montaña que divide nuestro valle de Aburrá y el retiro. Que zona esta mas quebrada, montañas y mas montañas. Recordé ese día que desde el valle de la miel intentaba reconocer las montañas sin lograrlo, pues estas eran las mismas, solo que las veía desde el otro lado. Un inesperado transeúnte me explicó lo que me esperaba, pues debía decender a ese valle para acender de nuevo para llegar justo al borde la montaña, le pregunte por la laguna que llamo “La Miel” y me confirmó que si la conocía y que por ahí cerca encontraría el camino, también me habló de algunas casas cercanas donde me podía abastecer de agua. Debo reconocer que valoro mucho la ayuda de la generosa gente que sin esperar nada a cambio, se desmiden en indicar paso por paso el camino, siguiendo las recomendaciones entré a la primera casa que encontré, me detuve a conversar un poco y por supuesto a pedir agua, una familia de leñadores que viven de la cosecha del Pino Patula con 3 hijos que deben diariamente caminar mas de una hora para asistir a la escuela y su madre los acompaña porque no tienen mas de 6 años, increíble, pensaba yo, en el buen estado físico de esa mama que debe dedicar mas de 4 horas al trekking, apenas como para llevarla a una maratón o algo así. Descendí por el valle y en su punto mas bajo hay una linda caída de agua en la cual me quedé un rato escuchando el caer del agua y viendo tan linda escena, de ahí de nuevo se asciende por 5,5 kms mas y se cruza la vereda que lleva el nombre de Normandía, al fin entendía que todo ese valle es llamado el “Valle de Normandía y estaba en lo cierto que bonito lugar aunque mas bien poco de historias o míticas batallas, tal vez las únicas sean las de cada pino por sobrevivir en ese silencioso valle. Yo por mi parte libraba mi batalla contra el cansancio y revisaba continuamente mi GPS para ubicar la lagunita que años atrás había visitado y tenía referenciada. Al fin, después de 37 kms, el reloj marcaba las 11:30 cuando reconocí a lo lejos la lagunita, el paisaje si ha cambiado mucho ya que deforestaron todo el sitio para seguir sembrando pinos, recuerdo una explicación de un buen amigo mio que conoce bastante de estas formaciones geológicas y me decía que la laguna es un rezago de la época de la glaciación y de ahí su importancia por lo antigua y que muy seguramente debería estar habitada por individuos endémicos que cargan con toda la historia de evolución a cuestas, me preocupa que con esa deforestación ella vaya a sufrir. Decidí detenerme a disfrutar de mi almuerzo, una chocolatina y unas galletas, como ven estaba muy bien preparado para la jornada y de sobre mesa el jugo que me había dado la familia de leñadores. Me quede quieto en total silencio, escuchando el viento que silbaba entre las ramas, las nubes cruzaban alli a buena velocidad y el espejo de agua reflejaba un pálido sol que se filtraba entre la nubosidad, recordé mas claramente el dia que había estado allí después de una caminata con los buenos amigos de bicicleta, un muy buen momento para disfrutar de la montaña y maravillarme en ese silencio que le despeja a uno la mente. Después de un bien rato en total silencio decidí continuar pero antes debía ubicar el camino de regreso, el lugar ha cambiado mucho con la deforestación y aunque ya había estado alli, no lograba recordar la ubicación de ese camino, decidí intentar subiendo un poco mas por la carretera y ubicar el punto mas bajo para cruzar la montaña, me debía mover lentamente puesto que es imposible rodar alli, hay mucha leña, palos, chamizos que lo enredan a uno y se meten por entre los radios de la bicicleta, me sentía cansado, no fue un buen rato definitivamente. Por mas de una hora con la bicicleta a cuestas y por varias montañas cercanas no lograba ubicar tal sendero y no me atrevía a cruzar ese espeso bosque de chusque ya que en mis experiencias pasadas no se lo recomiendo a nadie y mucho menos con una bicicleta a cuestas. Me repetía una y otra vez el hecho de porque no habría cargado la noche anterior el track de esa caminata en mi GPS, tal vez no lo hice porque el plan original era con las personas que ya conocían la ruta. Al no encontrar camino, humildemente después de debatirlo varias veces en mi mente, me di por vencido y decidí regresar por donde había subido. Con algo de frustración y el mal sabor de no haberlo logrado, aunque pensando en que volvería, llegue de nuevo a la lagunita y bajando un poco mas por la carreterita, me dio por hacer el último intento (como buena película de suspenso) y muy disimulado entre los chamizos, carbón y leña, ví el sendero que cruza la montaña, justo en ese momento, cruzó frente a mi un animal que aun no se su nombre, parecido a un mapache, con una cola gruesa dibujada en anillos de color café pardo y oscuro, con su hocico en punta y al verme salió como si hubiese visto al mismo demonio, tal vez si era el mismo demonio porque tenia tizne de carbón por todos lados, parecía que hubiera emergido del mismo infierno un poco cocinando ya después de mi infructuosa búsqueda. Al fin ya en el camino, me movía por tramos rodando en la cicla y en otros sitios muy estrechos entre el canalón con la bicicleta a cuestas. Descendí entre tropezones y algunas caídas, pero siempre pensando en la responsabilidad que uno debe manejar cuando se sale solo, al menos con la ayuda de un celular aunque de una vez advierto que para el lado del valle de Normandía no hay señal para usuarios MoviStar. Fueron en total 54 kms en 7 horas, muy sudados y luchados. Seguí descubriendo cosas maravillosas, entre ellas, el descubrir que cuando uno esta en estos parajes solo se agudizan los sentidos y la percepción de las cosas se magnifica, los pájaros se escuchan mas nítidos, el agua de los ríos y cascadas se amplifica, se siente el crujir de la tierra al paso de las ruedas de la cicla, el viento... en fin aprende uno mucho de todo lo que cotidianamente nos rodea. Que satisfacción me da el encontrar respuestas a esas simples preguntas que nos formulamos desprevenidamente en el pasado, que bueno es confrontarlas para descubrir que todos los caminos al final se encuentran para resolver nuestras dudas. Machoncho
Por. Oscar Mauricio Ochoa Acero Seis caldos con costilla ¡sin ojos por favor !, vecina donde queda el baño?, ¡ah estoy pinchado! bueno ya no hay tiempo de llorar cambie neumático y nos fuimos. Siendo las 7:45 am, cerca a la plaza central de Usme en la localidad 20 de Bogotá, la más rural, quiero hablar del viaje físico y mental que implicó ir a una región peligrosa y de leyenda que se llama Sumapaz. Otro fin de semana donde la ciudad y todas sus pretensiones dejaban de existir, en busca de la vegetación bajita y peluda, con la promesa de paseo y aventura. El verde se va haciendo más frecuente hasta encontrar cultivos de papa a lado y lado de la carretera. En este punto es conveniente recordar que aún nos encontramos en Bogotá, que para cruzar el límite sur oriental de la ciudad hacen falta muchas horas y media de recorrido. Por una vía pavimentada llegamos al mirador del Embalse de la Regadera y de Chisaca que surten de agua el sur de la capital; se acaba el asfalto y la trocha comienza a bailar sobre la montaña, da vueltas, va, viene mientras hay mas silencio y el aire es mas seco y puro; justo ahí aparece el primero…un frailejón anuncia que hemos llegado a lo más auténtico del páramo.
Sumapaz, el páramo más grande del mundo, preciado reservorio de agua donde nacen muchos de los ríos que bañan el país y constituyen fuente de vida ya no sólo para nuestra nación sino para la humanidad. La mente se pierde tratando de acostumbrarse a tanto silencio, a tanta pureza, a tanta nada urbana; los ojos se encargan de hacerla brincar, sacándola del letargo, pero hay algo que no encaja, al ver nuevos cultivos de papa en medio de la reserva ambiental,..¿Que pasa? A los campesinos hay que hacerles entender que esta es área de conservación ambiental. El paisaje es absorbente, vasto, hipnótico. Pareciera que se está en medio de la nada, es posible que vaguen las almas de los presos. Eso sí, es cierta la historia de que las ruinas blancas y grises que se ven en algún punto al lado del camino pertenecen a una antigua prisión que Gustavo Rojas Pinilla tenía para sus presos políticos, pero si se trata de elegir fantasmas hay de dónde escoger. En esa zona hubo guerrilleros del ELN, ahora están los de las FARC y por eso llegamos al primero de 2 retenes, el ejército tiene un batallón de alta montaña en la región.
3.800m de altura y estamos en la Laguna de Chisaca con un frío increíble, me alegro porque además de poder ser testigo de que en Bogotá hay páramo y lagunas naturales, puedo robarle imágenes al espejo de agua, una nube blanca y húmeda decide darnos la segunda ducha del día, pero lo hace delicadamente permitiéndonos volver a la ruta para encontrar unos metros mas adelante la hermosa Laguna Larga; el frío es tan salvaje que ni ganas de tomar fotos, las manos están congeladas y la altura nos esta afectando. Con las energías mermadas y temblando luego de pasar el segundo reten, yo observo el sitio donde se resguardan los soldados, una carpa rectangular, abierta por el frente, con una mesa y un par de sillas adentro, no parece muy cómoda, pero es un lujo cuando se debe permanecer todo el día en este clima; nos dejan seguir, ya se han comunicado con los militares del primer puesto de control y por eso pasamos tan fácilmente, además en los alrededores hay cientos de ellos vigilando el lugar. -¡En la próxima casa paramos a buscar algo caliente!, era la consigna, en medio de la nada apareció una tienda con una cabeza de vaca en la puerta y pedazos de carne colgados para la venta; sin dudarlo pedimos algo caliente y un plato de comida, ni que decir del que se atrevió a pedir guiso de borugo con conejo; todos alrededor de la estufa calentando las manos y tomando aguadepanela, luego tratando de cortar un pedazo carne dura y sin sabor, recargamos energías y seguimos con el sol que nos acompañó unos minutos hasta encontrar el monumento al Campesino Sumapaceño y el desvío a Nazareth. Allí nos esperaban los 3.900 m hasta llegar al páramo de Andabobos. Buscando águilas en el cielo y liebres en el camino, vemos alas, manchas grises, a veces podemos decir que vimos un animal completo, otras sólo nos queda hacer acto de fe y creer en los avisos que describen la fauna del recorrido, nunca he sentido un frío tan violento. Sin detenernos descendemos unos kilómetros hasta llegar a un cruce para reagruparnos. Un pinchazo retrasó a dos bizarros, no quería estar en los zapatos de ellos con ese helaje, si no sentía mis dedos, apenas podía coger el manubrio y frenar. Metidos en un cambuche abandonado donde seguramente hacían retenes, nos agrupamos para reparar la llanta que se estalló, la cambiamos de posición para que quedara adelante donde el peso es menor y seguir pedaleando. Nos sorprendimos con el paisaje, la vía pavimentada y muy bien señalizada, llegamos a San Juan, vale recordar que todavía estábamos en Bogota, son las 5:00 pm y 70 km recorridos, …doña Nidia nos ofrece aguadepanela, queso y unas arepas, ¡que delicia…! agradecidos pagamos y seguimos rumbo a la Unión.
La llegada a La Unión ocurre justo cuando me acostumbraba al camino serpenteante. Los pocos habitantes nos observan con extrañeza, es inusual que foráneos lleguen a su hogar en bicicletas sin señalización que entregue datos acerca de la organización a la que pertenecen. La noche llegó y teníamos que tomar una decisión, seguir a nuestro destino final Cabrera o buscar hospedaje en la Unión, el sondeo arrojó una información que no nos gusto escuchar; - están locos como se van para Cabrera a estas horas?, ustedes saben que ha pasado por acá? Esto es zona roja, -¡esta prohibido salir después de las 6 pm¡, en fin, buscamos hospedaje sin encontrar nada, nos ofrecieron el colegio pero pudo mas la comodidad, una buena ducha y comida que nos esperaba en Cabrera, que el miedo a transitar por la trocha. Con la adrenalina en nuestros cuerpos, montados por la trocha y a pesar de los ruegos de algunas personas nos encontrábamos en pleno camino hacia Cabrera, eran las 7.30 pm y una oscuridad total, al ritmo del último subimos la montaña en silencio, sabiendo que desde cualquier sitio nos tenían vigilados, doña Silvia nos esperaba y dijo por vía celular - que tranquilos que el ejercito vigila toda esa zona-. La subida fue interminable y comenzó una bajada muy peligrosa y oscura, pero eso no importó. Después de una hora de descenso con varios descansos llegamos al cañón del Sumapaz, solo se escuchaba el río, y luego Cabrera, pueblo fantasma, la gente en sus casas, solo doña Silvia esperándonos en su hotel; sorprendida de vernos llegar pedaleando y como si fuéramos sus hijos nos llenó de atenciones, comimos, baño con agua caliente, los bizarros y sus nobles compañeras se fueron a dormir pensando que a la mañana siguiente una nueva aventura seria salir de ese lugar rumbo a sus hogares……
GUATAPÉ - SAN RAFAÉL - ALEJANDRIA Por. Alejandro Puerta "machacho"
Recuerdo que en Aquila ocasión que fuimos a descansar a San Rafael ya de regreso hacia Medellín y en pleno ascenso por la vía pavimentada, nos encontramos a dos ciclomontañistas que hace tiempo recorren juntos los cominos de esta geografía, ellos como siempre dando pedal con alforjas en sus bicis y una muy buena energía, se trata de Carlos Carvajal y su buen compañero Nicolai. Esa tarde nos detuvimos al lado de la vía y entre charlas de rutas y carreteras alternas, les pregunte por ese camino y Nicolai con mucha propiedad me dijo que “No existía camino alguno por esa montaña” Yo le hablé de lo que había visto y me insistió en que no existía tal camino, pues bien yo como siempre algo testarudo y tal vez por no quedarme con la duda y de paso quitarme un poco esa sensación de “estas loco… por ahí no hay nada” Subí la ruta al GPS y madrugamos ese 12 de diciembre con rumbo a Guatapé
Dejamos el carro en Guatapé en un parqueadero cerca del malecón y las 7:30 ya estábamos iniciando nuestro recorrido, eso si, primero debíamos preguntar por el tema de seguridad en la zona y mas aun porque estas tierras fueron por alguna época afectadas por problemas de orden público y nos sentíamos mejor preguntando un poco ya que no podemos aun dejar de lado ese pasado que lastimosamente afectó tantas zonas de Antioquia. Con alguna incipiente descripción de tranquilidad pero siempre con la duda de no correr con suerte, seguimos la vía pavimentada hacia San Rafael pero justo antes de descender a unos 6 kms se toma un desvío hacia la Izquierda como si fuéramos hacia el vertedero o mas concretamente por la nueva vía que va hacia Alejandría, esta carretera es totalmente en terreno destapado pero en buen estado, algunas breves cuestas y el camino siempre con una vista muy bella hacia la izquierda con el embalse del peñol como compañía, se sigue en leve ascenso unos 4 kms y hay un desvío a la derecha el cual NO se debe tomar, se sigue por la vía hacia Alejandría, está muy bien señalizada con avisos en amarillo y letras negras, cruzamos unas almenaras que son como unas chimeneas por donde respiran la aguas que son conducidas bajo tierra hasta el cuarto de maquinas y seguimos el camino con algo de ascenso hasta sumar otros 3 kms mas y llegar a lo mas alto (2030 msnm) donde se toma el desvío hacia la derecha. Este vía fue trazada para acceder a la Vereda Los medios con su respectiva Escuela. Todo el recorrido hasta allí es en descenso con una maravillosa vista hacia el valle del Río Biscocho y de fondo mucho mas abajo se ve San Rafael.
A partir de la escuela ya no hay carretera se sigue en descenso por un camino de herradura son unos 3.5 kms y digamos que por algunos tramos se puede hacer dando pedal, hay un breve ascenso después de cruzar una cañada y mucho mas abajo la cuesta se empina aun mas en descenso donde se forman unos canalones en tierra roja que se pueden hacer montados en las ciclas pero es bueno advertir que el nivel es técnico. Así se llega hasta un río muy cristalino y se pasa por un puente en cemento bien construido y de ahí en adelante es de nuevo carreteable. Hasta este sitio se descienden casi 1000 metros Llegamos al puente sobre el Río Biscocho (1060 msnm) después de recorrer 26 kms y 3:45 horas de recorrido, descansamos un poco allí y sobre todo nos hidratamos, el calor bajando era muy fuerte mas por el nivel de humedad entre esos canalones de tierra.
No se llega hasta Alejandría, solo se divisa a lo lejos empotrada en el valle del Río Nare, en este alto esta el desvío hacia la Vía que conduce de nuevo a Guatapé y dejamos más atrás cuando descendimos a la Vereda los Medios en el alto del Tronco (2030 msnm). Debo destacar que en este tramo del recorrido hay unos bosques de niebla maravillosos llenos de palma de cera (nuestro árbol nacional y emblema patrio) ahí nos topamos con un bien banco de niebla que hacían contraluz con estas palmas maravillosas y frondosas. Para cerrar de nuevo el circuito se deben seguir 8 kms mas y ya de regreso la vía es la misma por la que ascendimos. Son en total 61 kms de mucha montaña, de aventura, de ríos que sorprenden por lo cristalino de sus aguas, de calor, de frío de tres municipios que durante el recorrido se pueden ver pero no llegar, es sorprendente que lo hubiéramos logrado gracias a esta tecnología del GPS, de las imágenes satelitales y que se puedan hacer recorridos con esa precisión me deja aun mas maravillado.
RODANDO POR LOS CANALONES DEL RETIRO Por. Alejandro Puerta "machacho" Para este fin de semana el dia domingo, teníamos una muy bien puesta tarea de nuestros amigos Tuerca suelta y Nico. Muy bien advertidos eso si, por lo duro de la jornada y los canalones que nos esperaban. (Canalón viene del español y quiere decir canoa, o tubo de conducción de aguas) bueno en nuestro idioma bicicletero se le dice a esa formación de tierra o arena por la que podemos transitar en nuestras queridas bicicletas. (aunque no siempre)
Madrugamos para llegar al parque de El Retiro, la idea era dejar el carro ahí y subir hasta el Alto de la Ouija y de ahí ver que hacíamos porque tenia el Track en mi GPS pero no el sentido del mismo, busque infructuosamente a mi amigo Luis y al Nico no lo pude llamar porque cambie de Celular y ahí quedó el teléfono de el. En fin, revisando el mapa con las curvas de nivel decidimos tomar en el alto hacia la Derecha (resulta que por ese lado se toman los canalones pero de subida) sin saberlo, subimos por una carretera en piedra suelta técnica y nos encontramos con un grupo de campesinos que departían su mañana en una improvisada banca, les preguntamos por la salida hacia Puente Peláez y nos indicaron que por un potrero mas adelante se podía tomar un camino que mas abajo cruzaba el puente sobre el río que nos llevaría hasta el puente. Yo pensé que no podía ser esa ruta porque Nico me habló de un ascenso muy fuerte con mucha dificultad y yo no veía que en ese recorrido se pudiera hacer ningún ascenso ademas los datos de mi GPS indicaban que debíamos seguir por la carreterita de piedra suelta. Por pura curiosidad descendimos por el potrero que nos habían dicho los campesinos y resultó muy entretenida y bonita esa alternativa, pero nos alejaba cada vez mas del track original que tenia en mi GPS, así que subimos y retomamos el camino, seguimos subiendo y luego un abrupto descenso muy técnico por ese camino de piedra suelta que lo pone en un abrir y cerrar de ojos en el suelo. Llegamos hasta una vía que viene también del Retiro que busca el acceso a unas pineras que supongo lindan con la montaña que se ve a la izquierda cuando subimos el Alto de Minas. Por eso deje ese punto marcado en los mapas para ver la distancia que hay hasta ese sitio. Pues resulta que desde ese sitio hasta el alto de minas hay tan solo 9 kms pero con una topografía que ya se le pueden imaginar… mas arrugada no puede estar.
De ahí en adelante la historia es otra, mi buen amigo y yo nos dimos a la tarea de disfrutar ese tramo porque de lo contrario puede ser toda una pesadilla, yo siempre le haré esta sugerencia a las personas que les gusten este tipo de retos y es que disfruten de sus salidas, NO las padezcan, ese lema lo hace llegar a uno muy lejos y sobre todo gozándose el camino. Como les decía a partir de allí, lo que se hace es cargar las ciclas, pero les recuerdo que si se hace en el sentido que debe ser, es decir desde Puente Peláez hacia las antenas, se hace una ruta mucho mas amigable. Pues volviendo a mi relato, subimos y subimos por una interminable galería de casi túneles de arcilla y arena, unos en buen estado otros no tanto, se ve que la erosión les ha marcado su paso, debieron pasar mas de 2:30 horas de mucho sudor y de mucho animo hasta alcanzar la dichosa antena (2780 msnm) pero al fin, la recompensa como siempre de llegar a estos lugares, es dejarse maravillar por la topografía, las montañas, los valles mas abajo y uno en ese momento se queda como ido con tanto que hay por ver y sobre todo porque se siente el viento, la niebla, el frío, el silencio con mas intensidad, es como tener todos los sentidos mas agudos ante cualquier estímulo, se despeja la mente de todo, pues eso es lo que me pasa a mi, puede que para muchos otros sea algo tan rutinario que simplemente es una loma o cuesta mas en la vida sin tanta parafernalia. Je je J
No había mucho pantano aunque se ve que hubo lluvias por estos lados pero yo no recomendaría hacer este recorrido en pleno invierno. Una vez en el alto descendimos con rumbo nor-oriente por una carretera que se ve sirvió en otra época para montar la antena y recibir el precario mantenimiento. En ciertos lugares hay rieles en cemento (encintado en idioma mas capitalino) hay que pasar varios broches, son como unos 10 en total, siempre se deben dejar como estaban, es decir si están cerrados, dejarlos cerrados y si están abiertos, dejarlos abiertos, es lo que piden los lugareños, eso si mucha paciencia por la cantidad que encontraran. Vimos muchas casas abandonadas, se ve que hace unos 10 años la violencia azotó mucho la región y sus habitantes abandonaron sus tierras a buscar mejor futuro en otros lugares.
Para alguno puede ser un lujo o chicanería, para otros es una herramienta, que bien haber podido descubrir esta ruta con la ayuda tecnológica del GPS y como pudimos seguir el rastro dejado por nuestros compañeros de cicla, indicándonos en cada parte de la ruta el camino a seguir, que buena herramienta y de paso a quienes estén interesados con todo gusto se las comparto. Es un recorrido para guerreros, para pacientes que soporten rodar y caminar con la cicla a cuestas, tiene mucha técnica para quienes no les gusten las carreteras y les interese la trocha, trocha. Un buen recorrido pues es una muy linda región de clima frío con un paisaje alucinante. De nuevo gracias Nico por tu información. Quien desee conocer mejor la ruta: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=638664
UNA "SUAVE TRAVESÍA" Y "BAJANDO" A BETULIA Por. Alejandro Puerta "machacho" Salida del fin de semana pasado a rodar en Bici de montaña de Concordia a Betulia Con mucho cariño en dedicación a la guerrerita Vero quien me acompañó en mi locura de conocer Betulia, les comparto mi relato. Y bueno para mañana que? Me dio por iniciar este relato con este titulo, porque así fue que inicié esta aventura por el suroeste Antioqueño. Toda la semana pensé bien cual sería el destino que me esperaba y fueron muchas las alternativas que estudié gracias a los buenos aportes de mi virtual amiga Vicky Tru y nuestras comunicaciones por el correo. Pues bien ya próximos al sábado (mi día destinado a rodar en Bici) escribí un correo a los amigos que pensé podían con un recorrido largo de todo un día, así que escribí un correo que titulaba “Y bueno para mañana que?” y dependiendo de esto, decidiría hacia donde tomar. Si había algo claro y es que el reto sería exigente y en el suroeste. Yo pensé que se podían unir los municipios de Salgar, Betulia y Concordia y hacer entre ellos un circuito en forma de triangulo, pero lejos estaba de imaginar que existen limitaciones de vías y sobre todo de accidentes geográficos que dificultan su comunicación. El hecho concreto es que algunos pocos respondieron el correo y solo mi guerrera compañeritaVero se animó al reto de rodar con el Machacho. Siempre debo decir que por el gran respeto que les tengo a las nenas cuando salen a rodar con uno, sentí mayor sentido de responsabilidad con ella y le aclaré desde temprano que la jornada sería dura pero que ante cualquier problema, dificultad o cansancio siempre existe una alternativa que es regresar o midiendo bien la energía invertida, se sabe cuando es prudente el regreso o si las cosas están muy mal, pues es común encontrar al dichoso “chivero” que en algunos casos extremos se puede tomar como salvador de la jornada.
Bueno sin mas preámbulos, les comento que esta aventura inició a las 9:30 am en el municipio de Concordia y antes de rodar, preguntamos por las rutas para llegar a Salgar y a Betulia con cierto animo de encontrar alternativas a lo que yo había planeado durante la semana, pues bien hablamos un rato con los conductores de aquellos “Chiveros” que siempre se encuentran en el parque principal del pueblo esperando “el viajecito” y por unos 15 minutos de discusiones entre caminos y montañas, concluimos que mi reto era imposible de hacer por vías carreteables, no hay caminos o vías que unan en triángulo estos municipios, y yo que pensaba encontrarme con Vicky Tru en Betulia, ja ja ja. En fin, entre toda esta chachara que hablamos, me comentaron de una vía hacia Betulia por el corregimiento del Socorro, siempre noté cuando se referían a esa ruta como una vía que estaba en muy mal estado pero que podía interesarnos por el paisaje y porque casi todo el camino se desarrolla por una “travesía sencilla” y que era casi toda “bajando”, ojo acá es bien importante la interpretación de la palabra “casi toda en travesía sencilla” y “bajando”, estos conceptos advierto, difieren categóricamente de los nuestros que hacen parte de un idioma mas citadino, y ya les contaré porque lo digo.
Para iniciar el recorrido, debíamos buscar el cementerio que esta a la entrada del pueblo, justo al frente esta el desvío hacia la Vereda Yarumal, existe un aviso sobre la vía principal que lo advierte, yo hasta me burle de el, porque le pregunté a Vero que si venia dormido o que? pero como así que Yarumal a la derecha? Le pregunte que si seguíamos por esta vía terminaríamos en Caucasia o Valdivia. En fin tomamos la vía y antes de arrancar preguntamos por la distancia hasta el socorro y de inmediato la señora se tomo la cabeza y con riza burlona nos dijo que eso estaba muy lejos y que ese camino estaba en pésimas condiciones, bueno al fin y cabo eso es lo que siempre buscamos, caminos alternos olvidados y bien desbaratados, así que iniciamos con un breve ascenso hasta el alto y a partir de ahí inicia la ya muy bien descrita “suave travesía” pues se trata de un descenso de mas de 9 kms pero “la travesía” no termina ahí, se sigue descendiendo hasta la Vereda Burgos que esta a 20 kms de Concordia y acumula un descenso de 800 metros en el fondo de un cañón que separa dos cerros de la cordillera occidental, siempre con una maravillosa vista a nuestra derecha del valle del rio Cauca.
De nuevo nos refrescarnos y un buen bocadillo para la energía, porque nos advirtieron que la salida del lugar exigía mucho por lo inclinada y pendiente de la vía y así fue, pero no tanto como para quejarse, de ahí hasta la vereda el Tostado y su alto a 2300 msnm, se deben ascender 5 kms por un serpenteante zig zag donde se acumulan desde el fondo del cañón mas de 1010 metros los que hace que este recorrido ente en la categoría de muy exigente y sobre todo porque de ahí en adelante la vía si empeora su condición. Lo que si nunca olvidamos fueron las palabras de aquel “chivero” diciendo que todo era en una “suave travesía” y que “bajando” casi todo hasta Betulia” me pueden decir ese señor como olvida un ascenso de mas de 1000 metros? Definitivamente es otro idioma el que tienen en Concordia y “travesía” debe ser un camino con muchos ascensos prolongados. Nuestros siguientes destinos serían las Veredas del lindero y la Arboleda respectivamente, para ese momento en el punto más alto del recorrido (2300 msnm), en el cruce de la cordillera, eran las 3:30 pm. Nos quedamos un rato ahí admirando el paisaje que teníamos al frente y reconocimos otras salidas desde el otro lado del río y recordamos a nuestro amigo Carlos Adrián y sus ganas de regresar a Anserma Mantequilla que se veía a la perfección desde allí. Yo pensaba en lo tarde y apreté un poco el paso aunque sin dejar a mi fiel amiga Verito quien nunca se quejó, nunca le vi gestos de cansancio o de hastío por el calor, por la falta de comida, por el duro ascenso, siempre respondió al paso que puse, siempre disfrutando del camino y de la rodada, cruzamos estas veredas y a partir de ahí solo esperábamos la aparición del poblado de Betulia, cruzamos varios cerros y nada, recorrimos “suaves travesías”, cruzamos valles y nada, hasta que 14 kms después en una curva me emocionó mucho ver al fin esa catedral blanca incrustada en un flanco de un pequeño valle cruzado por un rios que desciende de la cordillera de donde se ve con claridad la vía que sale hacia Urrao.Ya caía la tarde, teníamos hambre y en nuestras conversaciones habíamos ya dicho que una vez en el pueblo, tomaríamos un transporte de regreso a Concordia porque la noche se acercaba.
Antes les voy a contar un poco de la historia del lugar, hay que aclarar que sobre el territorio nacional hay mas Betulias como es en Santander y en Sucre,pero Antioquia no se podía quedar atrás, pregunté por el gentilicio y como siempre con un buen acento paisa me dijo el distraído transeúnte “puessss Betulianos” e indagando un poco mas del origen y la historia de la fundación de este pueblo, me contaron que al sitio le dieron el nombre de Betulia, vocablo de origen bíblico que significa pueblo en medio de dos montañas, regado por una fuente de agua, ademas se dice que de acuerdo a las evidencias encontradas en el suelo de Betulia, este fue habitado por los aborígenes, bajo el dominio del cacique Toné de Urrao, apoyado por un cacique de la región de Anzá, llamado Coromé o Curumé. Las evidencias de lo dicho han sido corroboradas por los hallazgos que se encontraron en una caverna, que según la leyenda fue construida por esta tribu, ademas de los hallazgos de orfebrería del lugar que desafortunadamente en su mayoría ha caído en manos de “guaqueros” inescrupulosos que las comercializan, se dice que ellos han encontrado urnas funerarias, vasijas de barro y huesillos humanos. Los indígenas que habitaron este territorio vivían de las bondades que les ofrecía la naturaleza, pero su mayor explotación era la sal que extraían de las aguas del río San Mateo y Saladitos, y que era intercambiada por otros materiales. En fin entre conversaciones y comida y recuperación nos dieron las 5:45 pm, buscamos transporte pero Ohhh sopresa, ya para esa hora no hay transporte oficial entre estos dos municipios, buscamos un moto ratón con parrilla pero sin resultados, le ofrecimos dinero a un moto taxi para que al menos nos arrastrara hasta el siguiente destino (la raya) pero ninguno accedió, asi que poco a poco agotamos las posibilidades que nos llevaban a la única alternativa, llegar rodando.Hable con Verito la cual me decía como siempre con actitud de guerrera que ella podía hacerlo pero no a buen paso y que muy seguramente la noche nos tomaría en el camino. Ya cuando justo decidíamos arrancar, apareció casi milagroso el grito de un conductor que minutos antes nos había dicho que nos cobraría 60.000 por llevarnos, nos llamó, pero esta vez para indicarnos que había llegado un taxi desde Concordia y que este regresaría y que con el podíamos regresar, bueno vi en Verito cara de alegría, así que de una vez lo tomamos, en un breve instante, se me pasó por la cabeza (los que bien me conocen y que siempre me han criticado esto, me pregunte:¿Por qué no llegar en la cicla?) Y así decidí salir rumbo Concordia dando pedal, Verito ya me había dicho que prefería el carro y esperar una media hora, asi que pregunte por la vía, me explicaron que después de pasar el duro ascenso de la Raya el trayecto continuaba por una “Suave travesía” ya se pueden imaginar ustedes lo que me esperaba, pero esta vez comprendí mas la brecha de interpretaciones que hay en esa frase de “suave travesía”, pues bien, ya con ánimos repuestos y el sancochito en el estomago y conociendo bien la frase, salí rodando a buen paso por el supuesto ascenso duro hasta la Raya para continuar en “travesía” (que frase esta que me perseguía durante todo el dia), rodé a lo que podía, no bajando el promedio de los 18 kms por hora, tenía como reto llegar antes que Vero a la Raya (suponía yo que ahí estaría el medio del recorrido entre Betulia y Concordia), pero no lo logré porque en una curva a tan solo 3.5 kms de Betulia, el taxi y Vero me alcanzaron (partieron antes una vez el taxista no encontró mas clientela), me animaron diciéndome que faltaba poco para llegar a la Raya a la cual se llega después de 6 kms y 300 metros de ascenso, Me tomó 30 minutos llegar hasta este sitio, la oscuridad se venía a pasos gigantes y el ruido de relámpagos a lo lejos presagiaban una tormenta, lo cual me animo mucho mas a templar el ritmo para evitarla a como diera lugar. Según las descripciones dadas ya supuestamente estaba en la “suave travesía” y bueno debo aceptar que la inclinación se redujo un poco pero no tanto como yo hubiera deseado, el camino continuaba subiendo y subiendo.
Unos kilómetros mas adelante vi como a lo lejos venía un carro y yo pensaba que debía ser muy cuidadoso porque pese a los reflectivos de la ropa y la bicicleta en medio de la lluvia podía ser arrollado, así que estaba muy pendiente de ellos, para sorpresa mía el carro que desde lejos veía como bajaba era el Taxi donde venía Verito, Ella decidió pedirle al Taxista regresar para buscarme después de que ellos, kilómetros mas adelante, se metieron en medio del torrencial aguacero, así que decidieron regresar para advertirme de esto, lo cual que me llenó de mucha alegría porque no hay nada mas bueno que sentir esa solidaridad de los amigos que no se dejan botados. Bueno como les decía, a quienes me conocen un poco lo testarudo que soy pues les propuse que me hicieran guardia y me permitieran llegar rodando, eso si con la ayuda de la luces del vehiculo, el taxista muy generoso aceptó mi petición y de ahí para adelante si es otro cuento lo que se vino en agua, rayos y biela porque presionado por la idea de que debía darle a muy buen paso para que el taxista no fuera a renunciar a acompañarme inicié a lo que daba, recordé mucho una pregunta que me hizo Vero durante el día de ¿Qué podía sentir un ciclista cuando va a terminar una etapa? Y que yo le respondí que si es la última, debe dejar el alma ahí, pues bien esa montaña se convirtió en el puerto de montaña que debía cruzar a lo que diera, veía caer agua por las laderas a chorros, la misma vía se convirtió por un momento en un rio que venía en contra vía buscando descenso y yo por el contrario seguía subiendo por tramos sentía que habían tramos sin pavimento y con huecos llenos de agua pero hice mi mejor esfuerzo pese a la lluvia, el frío y el pantano. Al fin alcance los 600 metros para cruzar por encima de los 2000 metros y cruce la Nitrera de ahí el descenso se hizo rápido y con mucho frío, verifique el GPS para revisar el faltante y al fin visualicé la finquita en donde horas antes habíamos dejado el carro. Sumé al recorrido los faltantes 25 kms para completar el total de 80 kms en 10 horas, eran las 7:25 y el amigo del Taxi solo me estrechó la mano para decirme que era un loco del pedal, no faltaron muestras de nuestra gratitud por ese gesto de acompañarnos y de paciencia y ya al fin se completó la experiencia por el suroeste Antioqueño, un pueblo mas con 4 veredas que suman en los caminos de esta bella Colombia rodando en Bicicleta de montaña.
CRONICA RUTA MARATON DE LA SERRANIA Por. Rodrigo Delgado Torres Se sale de Puerto López dirigiéndose hasta el alto de Menegua (Centro geográfico de Colombia) de ahí se sigue por la vía principal pasando el cruce que va hacia el municipio de Cabuyaro, derecho como si fuéramos para Puerto Gaitán. En el Km 18.5 (Aprox.) se gira a mano derecha dejando la pavimentada, esta nueva carretera destapada que tomamos inicia por potreros luego, unos 2 km mas adelante hay vegetación a lado y lado de la vía y luego salimos nuevamente a potreros, en los cuales hay sectores en los que tenemos que estar pendientes por que por momentos se pierde la huella en el pasto de los carros que transitan por allí. En el Km 35 (Aprox.) salimos a una vía pavimentada y la tomamos a mano izquierda, un Km adelante (Aprox.) termina el pavimento y se sigue por carretera destapada amplia de tierra rojiza. Unos 4 kilómetros (Aprox.) más adelante luego de ver una que otra casa a la orilla de la carretera, llegamos a una tienda con mesas de billar, unos 20 metros adelante hay un policía en tierra y una Y; tomamos la carretera del lado izquierdo.
Después de la tienda con Billar que mencione anteriormente se sigue siempre por la vía mas amplia, nunca se desvía hacia carreteras más pequeñas, en este laaargo tramo de caminos arenosos no hay ni una sola sombra y vamos siempre por altibajos , faltando unos 10 km (Aprox.) para llegar al retorno, hay un pedazo de la carrocería de un camión, se sigue por la vía principal o sea a la izquierda, luego comenzamos a encontrar vegetación a lado y lado del camino, pasando por algunos puentes entre esos el del río Melúa. En el km 70 Hablando con los directivos de la carrera, me dicen que la carrera termina en el alto de Menegua y que hay 3 puntos de hidratación, uno al salir a la vía pavimentada en el Km 35, el segundo donde hace el retorno la categoría B o sea en el Km 48 (Aprox.) y el tercero en el tropezón Km 72 (Aprox.) al lado derecho vemos una casa de TELECOM ya casi coronamos la mitad. En el Km 72 (Aprox.) llegamos al punto de retorno, un caserío (Pequeño), en este momento no recuerdo su nombre real pero es más conocido como “El tropezón”. Hablando con los directivos, me dicen que la carrera termina en el alto de Menegua y que hay 3 puntos de hidratación, uno al salir a la vía pavimentada en el Km 35, el segundo donde hace el retorno la categoría B o sea en el Km 48 (Aprox.) y el tercero en el tropezón Km 72 (Aprox.) Para confirmar o pedir mas información adicional de la que les suministro, pueden comunicarse con los directivos. Por. Alejandro Puerta
Después de los nombrados 18 kilómetros por una vía que mejor diría paso de arrieros, llegamos a Pueblorrico algo cansados y con mucho hambre por la extenuante jornada, Nuestra compañerita venía como una guerrera subiendo y sin quejarse había ya recorrido mas de la mitad del viaje, admiro mucho esta actitud en las mujeres que no se privan de conocer y de recorrer los caminos sin perder su vanidad, buscamos primero donde almorzar y dimos con un buen sitio donde nos ofrecieron buena sopa de guineo y pollo asado, delicioso, siempre voy a decir que la sazón nuestra le regala a uno sabores que recuerda a los abuelos. Visitamos como de costumbre la iglesia y tomamos el registro de su altar y el piso, la oración por todos y la familia y las peticiones no se hacen esperar y luego a marcar el punto y averiguar por el gentilicio del lugar... como creen que les llaman a los de Pueblorrico, puessss claro pueblorriqueños. Ojo no confundir a Pueblorrico con Pueblo Rico que esta en Risaralda.
Salimos después de un rico almuerzo y continuamos ya por la vía pavimentada hacia Tarso, nos habían indicado que era un trayecto en descenso pero olvidaron como es costumbre advertir que se debe llegar hasta un alto en la Vereda la Linda son como unos 3 kms de un ascenso por vía pavimentada, una vez se cruza de nuevo la cordillera el paisaje se abre de nuevo pero esta vez hacia la derecha y deja ver ese valle del Cauca, que bonito sitio este, mucho mas abajo se alcanza a ver una pequeña montaña en piedra que oculta al municipio de Tarso, llegamos a sus calles adoquinadas y cruzamos el pueblo, llegamos a su plaza principal y de nuevo el registro fotográfico la toma del punto, la oración y a continuar. Tarso al igual que las demás poblaciones del lugar sustenta su economía por el Café, caña y la ganadería principalmente aunque han diversificado con algunos cultivos de cítricos y aguacate, ahora la pregunta de rigor, siguiendo la recomendación de nuestro amigo Santiago Fernández, preguntamos y cual es el gentilicio de las personas de este lugar? Bueno la respuesta no se hizo esperar de un transeúnte que cruzaba la plaza - "Puesssss Tarseños somos"
Se completa el recorrido después de mas de 8 horas de pedal y con unos 70 kms de vías alternas que lo llenan a uno de emoción. Por Alejandro Puerta
TRANSMEXICANA 2DA. EDICIÓN
Fueron 39 competidores que rodaron sobres su bicis, 700 km con un desnivel positivo acumulado de 18,000 metros. Con un emocionante sprint en la última etapa, de nuevo el mexicano "Lupillo", fue el ganador general de esta gran competencia, seguido por Cory Wallace, de Canadá y en la categoría master, Arturo Mac Farland, de Estados Unidos, obtuvo el primer lugar. Nuevamente hubo una valiente mujer, Yolanda Saro, que terminó esta travesía, desafiando a todos los diferentes tipos de terreno por donde pasa la carrera: bosque, playa, montaña, desierto. Con una gran alegría, convivencia y compañerismo la clausura se llevó a cabo en una Palapa en el hermoso Puerto de Veracruz. Conocé todo lo que sucedió y lee algunos testimoniales de esta gran aventura en www.original-extreme.com. descargue la cronica completa aquí HIDROPRADO SALVAJE 24 HORAS DE AVENTURA INESPERADA.... Por.Oscar Ochoa Enla región del Alto Magdalena, siendo el día 10-04-2009 diez valerosos caballeros Javier, Juan Pablo, Ricardo, Víctor, Luis, Pablo, Rafael, Norman, Monacho, Oscar y cuatro bellas damas Tacha, Martika, Clarita y Olga lucia se encaminaron a la conquista de los impugnables caminos hacia la represa de Prado. Salimos desde mi escondite 6.45am hacia el Carmen de Apicala buscando el tentempié y el encuentro con los terribles Felipe, Fredy y Daniel. Continuamos el ascenso hacia el alto de Siberia para luego llegar a Cunday, buscando las famosas Cuevas del Edén pero el retraso en tiempo era muy grande y decidimos seguir y no entrar a las Cuevas para buscar la población de Valencia que era la parada antes de llegar a la Represa, un giro a la izquierda marcaría el destino de nuestra aventura porque solo tenía los puntos de referencia y no la ruta trazada en el GPS. Buscando Valencia tomamos la ruta mas larga y mas dura con sus respectivas consecuencias. Después de haber librado épicas batallas con el Dragón del medio día en las inhóspitas tierras del sur del Tolima, los valerosos caballeros y damas poco a poco fuimos a el pequeño y abandonado caserío de valencia con la mirada de todos sus moradores y la sorpresa de ellos, buscamos un lugar donde recuperar fuerzas. Gerardo preparó pescado para siete y William los diez restantes, estos humildes posaderos nos dejaron entrar en sus ranchos para protegernos del Dragón a las vez que nos repuso fuerzas para disfrutar de un delicioso festín, tras dar las gracias por su hospitalidad llegamos a Lozanía dirigiéndonos en primer lugar a los espectaculares farallones de la Represa de Prado y luego al abandonado y curioso puerto de lozanía.
Buscando el capitán de las embarcaciones que nos llevarían hasta el otro lado de la Represa, llegó la oscuridad con su manto negro ocultando el Dragón. Llegaron las tres embarcaciones con sus respectivos remeros. En el primer viaje se fueron algunas bicis, damas y el terrible Javier, a la espera del regreso de los valientes remeros los mosquitos estaban en un banquete picando por encima de nuestras armaduras, llegó primero una embarcación con motor y Capitán nos fuimos en esta con la alegría de cruzar la Represa de Prado para seguir en busca del Cerro del Perico, desembarcamos, pero fue allí, en los grandes Bosques de San Jose de Arenales donde la siniestra bestia nos esperaba, sin piedad se abalanzo sobre nosotros dejándonos en senderos oscuros y desconocidos para todos, pero con una bravura inconmensurable todos luchamos contra la bestia y pongo a dios por testigo que hubo sangre, sudor y lagrimas, madrazos, ese Oscar es mucho….etc.
Encaminados hacia las elevadas cumbres del Cerro del Perico las cuales fueron conquistadas, uno a uno fueron llegando los valientes caballeros y las damas para luego descender largamente hacia el cruce que nos llevaría hacia Suárez o Purificación, varios de los valientes ya con sus culitos vueltos papilla y con una pañalitis la tremenda, victimas del cansancio y siendo la 1:00 am del Sábado decidieron abortar la travesía buscando camino hacia Purificación para luego encontrar un transporte que los llevara de regreso, los demás valientes en pie de lucha y por el honor de todos; Tacha, Ricardo, Javier, Juan Pablo, Felipe, Rafael, Norman y Oscar rumbo hacia Suárez continuaron la hoja de ruta, todo estaba dentro de lo normal, las 3:00 am un puente hecho pedazos en uno de los pasos entre ríos nos hizo dudar en continuar o regresar pero el valiente Ricardo saco su casta y sin pensarlo se lanzo a las profundas aguas oscuras y frías buscando un camino para poder pasar con nuestros briosos corceles. Lo encontró y así se inicio uno a uno con el agua hasta el cuelloderrotando y ganando otra batalla de esta gran aventura, cansados pero como en un nirvana seguimos hacia Suárez pueblo que dormía placidamente sin inmutarse por la presencia de tan valientes visitantes, no encontramos un solo ser vivo despierto tuvimos que seguir hacia El Paso próximo punto de referencia.
Las 4:00 am llegó el ataque mas brutal de toda esta batalla; el cansancio, la falta de sueño, sin agua, sin comida, el culito y la desolación del sendero hizo que empezáramos a buscar cama en el sendero y a la luz de la luna para recuperar algo de aliento y continuar. Así fue como a lo largo de este sendero que sirvió de camas con colchones ortopédicos los roncadores se dieron un concierto en pleno camino, logramos recuperar algo de aliento para poder llegar al Paso. Cada quien busco su propio ritmo solo los perros nos animaban con sus voces de vamos, vamos ya casi llegan si se dejan alcanzar los muerdo, despuntando los primeros rayos de luz recibimos un poco de aliento para continuar y encontrar una tienda que gentilmente ofreció refugio por un instante y saco una poción mágica conocida como coca-cola, la cual digerimos y a fe mía que dicho brebaje tenía un poder inimaginable, pues nos alzamos en nuestros corceles y al grito de batalla “tacha caspa vámonos” nos encaminamos imparables por el sendero hacia nuestra morada el cual fue conquistado sin tardanza donde fueron aclamados como héroes estos trece valientes caballeros y cuatro bellas damas, donde los fastos en su honor se prolongaron por varias horas y todos escuchaban atónitos sus aventuras y desventuras, todo ello ante unas suculentas jarras de zumo amarillo de cebada y exquisitos manjares que compartimos y donde quedaron que una vez repuestos de la heridas causadas en esta ocasión seguiríamos en busca de nuevas batallas, pero eso será otra historia que merecerá ser contada Por.Javier Ravelo Quiero compartir con ustedes, lo que fue mi experiencia en el Tour de la Patagonia. Para empezar este relato, antes les cuento quien soy y las expectativas con las que nos inscribimos, mi compañero de equipo Javier Ravelo y yo.
Mis expectativas para esta travesía no eran muy altas pues era la primer carrera de ciclo montañismo que organizabanlos señores del Club de Corredores,aun que organizan otro tipo de carrera como es el Cruce de los Andes la cual es de Atletismo Cross country en la misma zona, y tiene el mejor prestigio en Suramérica en esta modalidad. Esto era señal de garantía, pero la primera es la primera, está todo por mejorar. No esperaba una participación abundante.La idea era ir a disfrutar y conocer el paisaje de los Andes,por lo menosteneruna ruta y compañía para el recorrido. La carrera se desarrolla desde San Martin de los Andes, pequeño pueblo turístico ubicado en la Patagonia Argentina, Provincia de Neuquena 240 km por tierra desde San Carlos de Bariloche, en medio del Parque nacional Lanin, a orillas del hermoso Lago Lacar. Para llegar Hasta allí salimos desde Buenos Aires y luego de atravesarkilómetros interminables de terrenos de estepa casi desérticos llegamosa San Carlos de Bariloche, desde donde se empieza a disfrutar del paisaje, demontañas con picos nevados y un lago azul. Ya en el bus,(es el medio mas económico para llegar a San Martin de los Andes), se empieza a dimensionar la belleza de los paisajes,después de pasar por una pampaque bordea el lago Nahuel Huapiel paisaje va cambiando a una vegetación debosques de coníferas y arrayanes.Ríos cristalinos y montañas de postal. Paisajes que realmente te quitan el aliento, la cámara fotográfica no alcanza a abarcarlos.La llegada a San Martin de los Andes, no es menos espectacular, pues esta incrustada entre dos montañas y al final del Lago Lacar que es igualmente hermoso. Bueno con esto empezaba bien nuestra aventura.
El pueblo es bien agradable, la gente amable, hay tiendas de todo tipo de artículos de camping y deportes de aventura, los restaurantes gozan de la típica gastronomía Argentina donde se puede comer la mejor carne de res con los mejores cortes,también, búfalo, ciervo y recomiendo el Cordero Patagónico, pastas y pizzas al horno, chocolaterías, heladerías, en fin para deleitar el más exigente paladar. Esta estadía preliminar a la carrera, es para disfrutarla, la noche cae en verano a las 9 pm, el dia es largo y hay que aprovecharlo.Igualmente, aprovechando la bici, y que teníamos que rodar un poco, hicimos recorridos bordeando el lago y fuimos hasta una de las muchas y variadas playas del lago, por cierto hermosa como todo, creo que no vuelvo a decir ni hermoso ni espectacular porque todo lo es allá. Hay senderos por todas partes para pedalear.Con esos recorridos en medio de las montañas y el lago ya me daba por bien servido, ya había pagado el tiquete sin contar con la buena comida, a un precio, para mi bastante razonable. Entrando ya en el teme de la carrera, pues no podría iniciar una crónica del Tour de la Patagonia sin esta antesala que hace parte de la carrera o el paseo como lo quiera tomar. Puedo contarles que la organización desde el principio me pareció impecable, no había nada improvisado, nos dieron los chips para controlar los tiempos y containers donde debíamos guardar los implementospara levantar el camping al finalizar las etapas, y lo que consideráramos necesario para los requerimientos de carrera.Pues no solo es importante llevar la bici en buen estado, también contar con un buen equipo que te cubra del frio de la noche,es parte de la carrera y de la comodidad, la ropa adecuada, los suplementos y alimentación que consideres necesarios, en fin, podías llevar lo que quisieras, en uno o dos containers, realmente con uno es suficiente, dos para personas que no quieren pasar la mas mínima incomodidad o llevan exceso. Si bien esperaba que se inscribieran pocos corredores. En realidad se inscribieron muchos mas de lo que tenia presupuestado. Personas, de todo tipo, corredores de Aventura, personas que como yo, iban a disfrutar y a buscar un buen puesto, por aquello de ser competitivo y decir que de algo sirvió el sacrificio en los entrenos. Otros ciclo montañistas con el firme deseo de ganar, otros que entrenan dos días a la semana y esperan terminar. Superar sus metas. El padre que corre con su hijo en equipo, los amigos que quieren hacer un paseo diferente,etc... La carrera empieza como todas con una charla técnica la noche anterior,esta se hizo en el auditorio de una escuela con una cena de carbohidratos (pasta). La verdad no esperaba ver tanta gente. Primera Etapa:
Una vez terminada la etapa armamos la carpa en un lugar cerca a la laguna sobre un colchón de arena negra,cercano de dos arbustos.Las paredes;montañas, bosque y una cumbre nevada,el techo; el cielo azul sin una nube.Los vecinos; aventureros.Todavía calientes nos dirigimos al riachuelo producto del deshielo, que a su vez alimentaba la laguna, nos metimos al agua, que un grado menos y llega en cubos, pero fue el mejor baño, y relajante para las piernas. Después la llamada para el almuerzo, la misma pasta de la noche anterior, no importa todo está bien. Ya sentados nos reunimos conlos equipos que habían llegado a contar la jornada, esto también hace parte de la carrera, conocer gente de otros países, en torno a una experiencia en común, con un buen tema, con ganas de hablar del acontecimiento, de la historia que en una misma etapa y en un mismo recorrido cada quien vive y ve diferente. Eso me gusta. En zona de campamento me llamó la atención la organización, trasladaron no solo todo un complejo, con carpa gigante, antena microondas, planta eléctrica, baños portátiles, los cuales eran mi duda, pero todo el tiempo estuvieron perfectamente limpios con personas encargadas de su aseo permanentemente, y suficientes para no tener que esperar por el servicio,Ambulancias, masajistas, la organización tenía comunicación permanente y transmisión de la etapa a la emisora regional. Cabe resaltar que este camping está en medio del Parque Nacional Lanin, y no hay señal de celular, ni servicio alguno. Hasta este campamento llegó la Gendarmería,(policía) para hacernos el trámite de emigración. Se notó bastante la colaboración de la policía tanto Argentina como Chilena al siguiente día. Entrada la noche y después de la cena, nos dieron la charla técnica, el video editado de la etapa, y el listado con el resultado de esta la primera etapa. Después de esto a dormir, muy bien abrigados en buena bolsa, pues esa noche bajó la temperatura creo que a cero. Es previsible que en verano el dia sea muy caluroso y en las noches baje fuertemente la temperatura, es la Patagonia y llegan vientos fríos árticos. A eso me refiero con llevar el equipo necesario. Segunda Etapa:
La etapa empezó en una via bien angosta, con una fuerte pendiente y barro, escondida en un bosque de coníferas gigantes, técnica por el barro y la inclinación. El frio me hizo perder la sensibilidad en los dedos lo que dificultaba pasar los cambios, sentía que las piernas no se calentaban, me dio muy duro el arranque, pero mi compañero de equipo, Javier me tuvo la paciencia necesaria para trabajar en equipo. Correr en equipo es bueno, porque se siente respaldado, acompañado. Al contrario de lo que vimos en el caso de un equipo Venezolano en el cual uno desus miembros estalló sus dos llantas y el compañero de equipo lo dejó botado y llegó a la meta solo, con la excusa o la viveza, (que no es solo Colombiana), de marcar con su chip la llegada y obtener una buena clasificación, en la primera etapa nos dijeron que habían llegado de primeros, eso sí, entre los Venezolanos, de nada sirvió pues fueron descalificados en la segunda. Definitivamente no todos participamos con el mismo fin. Por cierto, aprovecho para saludar a los amigos Venezolanos, muy queridos y agradables, pues nos hicieron también muy ameno los campamentos). Sigo con mi relato. Cuando logramos superar el asenso salimos del bosque y empezó un fuerte y largo descenso con mucha piedra suelta, (donde estallo los neumático mi amigo mencionado) nuevamente la organización muy pendiente por la seguridad, nos indicaba bajar la velocidad y tener precaución en los pasos por puentes de madera que consideraban tendría riesgo. Pasamos el primer puesto de control de frontera en chile sin parar, pues la policía colaboró para hacernos inmigración más adelante en un tramo plano más apropiadopara este trámite, hubo neutralización de 30 min desde la llegada, la cual aprovechamos para comer y cargar energía, después de este primertramo el camino fue largo e intenso poco plano y con subidas disparejas, adornado por la hermosa vista del volcán Villarrica el cual se ocultaba en cada curva, para aparecer de un momento a otro, cada vez mas majestuoso. Por fin llegamos a un plano faltando 20 km,para rematar la etapa en una larga subida y desembocar en Puerto Fuy en el lago Pirehueico. Fin de la etapa, mas no de la jornada. Después de esperar casi dos horas, tomamos el ferri con los equipos que habían llegado, durante un recorrido muy agradable de hora y media. Para desembarcar, y hacer un tramo de enlace de 14 Km, montados en la bici en medio de un dia caluroso, el cual sentimos muy agotador,durante este tramo se hace la emigración y la inmigración de Chile y Argentina respectivamente. Por fin llegamos a las 7 Pm al campamento, a armar la carpa bañarnos, cenar y hablar con nuestros nuevos amigos. Caída la noche, charla técnica, video editado de la etapa, posiciones. La noche no tan fría, y a dormir o mejor morirse del cansancio. Tercera Etapa:
La etapa comienza con un buen clima, en subida tendida, lo cual nos favorece, para luego internarnos en un bosque por un sendero. Fuerte inclinación, técnico, a momentos me baja de mi cicla, a caminar rápido cargándola, a pasar equipos, aunque el sendero es muy angosto solo para uno, pero arrancamos bien y vamos fuertes desde el principio, la subida nos favorece, el bosque parece encantado, sacado de un cuento de hadas. Llegamos a la cima y comienza un descenso en medio de un colchón de hojas, donde solo hay la delgada marca que indica la ruta, nuevamente la seguridad, indicando con anterioridad, un árbol caído o un tronco amenazante,descenso que hace que los de mejor técnica o los mas arriesgados aumenten la distancia,saliendo de este bosque llegamos a una pampa, que cambio tan abrupto de paisaje, cruzamos tierras de ganadería el olor cambia, el sendero se vuelve seco y polvoriento, humedecido sólo por el cruce de un par de riachuelos que nos mojan los pies, vamos en buena posición, después de este sendero plano, una inclinación, para bajar y desembocar en una carretera des pavimentada, plana, larga y recta hasta el horizonte , alcanzamos tres equipos Argentinos, y al mejor estilo pisteronos vamos en fila india cortando el viento agachado para adoptar la mejor posición, con la relación más fuerte, estosequipos nos llevan a tope,se van rotando la punta, nos piden que hagamos el desgaste y que pasemos adelante, la verdad lo intenté pero no tenía la capacidad suficiente, entonces decidimos quedarnos chupando rueda y no dejarnos desprender,no recuerdo haber rodado tan rápido en mi bici de montaña.Después de un largo tramo plano, un pequeño repecho, en el que nos desvían a un sendero en descenso de tierra técnico de 200 mts, llegamos a una pista de bici cross, y fin de la tercera y última etapa. Un poco mas adelante como espectador, el azul Lago Lacar y las personas que del pueblo salen a aplaudirnos y recibirnos.
Esperar a los nuevos amigos, cómplices de aventura, para compartir el botín de recuerdos, de hazaña, de triunfo y satisfacción. Cada quien vive la vida de manera diferente, con actitud diferente, lo que tengo claro es que si ustedva y no disfruta en medio de tanta belleza debería replantear su vida, tal vez no sea malo lo que lo rodea, sino usted, su actitud. En cualquier parte se puede vivir una buena experiencia, enriquecedora, mucho más aun e inevitablemente en La Patagonia.
Por Javier Ravelo
Por.Jairo Vargas
Nuestra meta era quedar entre los 50 primeros equipos entre un total de 200 inscritos (100 parejas quedaron por fuera de inscripciones).Por Colombia participamos dos equipos: Tatoo Colombia y Synergy – Cordillera Colombia.Por otra parte una gran cantidad de mujeres participó en el evento, situación que llamo la atención por el alto nivel y actitud de competencia.
Viajamos un día antes de iniciar la carrera a Quito porque nos fue imposible tomar mas días de trabajo para acondicionarnos a la altura.Esto claramente trajo sus consecuencias y sus desafíos.
El sábado a las 10 de la mañana salió la primera etapa de la carrera, partiendo desde la Estación el Boliche hasta la hacienda el Tambo 64.7 KM (Ver Mapa). Personalmente me sentía muy fortalecido por la confianza que los entrenamientos nos habían dado, pero desafortunadamente la altura afecto a nuestro equipo desde la misma salida cuando mi compañero de aventura (Alejo) se vio afectado por un fuerte soroche que lo tuvo sufriendo a lo largo del día, haciendo que esta etapa dejara de ser un día de competencia para convertirse en un día de sobrevivencia en la carrera. A pesar de todo, fue una sorpresa que a pesar de tanta adversidad llegáramos en la posición 36 entre casi 100 equipos de la categoría Hombres. Los locales estaban muy familiarizados con la altura.
El campamento base en el Tambo fue el lugar donde la organización trajo nuestras carpas para que cada equipo montara su campamento. La alimentación y los diferentes servicios (manguera para lavar la bici, taller de mantenimiento, transporte de equipaje a la base en el Tambo, varias comidas, hidratación y seguro medico entre otros) fueron muy buenos teniendo en cuenta la lejana ubicación del campamento a cualquier lugar, el costo de la inscripción que fue de US$150 por Equipo y la cantidad de regalos que los patrocinadores dieron a todos los corredores. Esto refleja como la comunidad de corredores Ecuatoriana trabajando en equipo (diferentes equipos activistas) , ha logrado el reconocimiento y el apoyo de diferentes sectores en el desarrollo de las actividades a campo abierto.
Con el pasar de las horas fuimos dándonos cuenta que la altura estaba mas de nuestro lado y que a pesar de que este día alcanzamos mas altura que el día anterior, ya estábamos algo mas aclimatados. La ruta también nos favorecía porque era similar a las de las carreras Colombianas y pudimos ser mas agresivos en las subidas empinadas y las bajadas técnicas, donde para mi, alcanzar a Alejo (representante de Colombia en Panamericanos de Downhill) fue otro reto mas de la carrera. Principalmente soltando los frenos en medio de material volcánico y abrasivo de todos los tamaños, o en medio de trampas de arena que aparecían en las curvas y quitaban control en la dirección. (Foto 4: Equipo Synergy – Cordillera Colombia antes de salir a la segundo etapa.)
Definitivamente la segunda etapa fue un día de guerra, competimos tanto como pudimos, nos sentimos mas como locales y fue un juego constante el pasar y pasar corredores desde el principio. En un pedazo nos acompañamos de nuestros amigos del Equipo Tatoo Colombia (Hector y Juan Pablo) quienes después tuvieron serios problemas mecánicos.
Desde mi punto de vista y sin tener en cuenta el factor altura y clima (que por suerte no fue como el año pasado con granizo en medio de ese frío), la ruta completa fue divertida y contó con muchos tramos engañosos a primera vista: trochas rápidas en bosques de pinos (paisaje espectacular), subidas poco inclinadas y largas pero por pasto mojado y rodeado de trampas de barro, planos falsos pero eternos y de superficie irregular, bajadas rápidas pero con trampas de arena y una que otra grietita, y para terminar una buena cuota de Carguing como buena carrera de aventura que se respete con la larga subida al Morro (cerro junto al Cotopaxi). Los accidentes no faltaron, la ruta y las condiciones exigían por tramos una cuota de experiencia especial si se quería apretar en velocidad. En mi opinión es aquí, al Correr Carreras , que se logra mejorar cuando las condiciones nos aprietan y nos sacan de la zona de confort para exigirnos hasta niveles donde nuncahabíamos estado. (Foto 5: Subida al Morro en la segunda etapa.)
Luego de finalizada la carrera del cotopaxi inicio otra carrera de vuelta a casa, donde tuvimos que desarmar y empacar bicicletas en un corredor, dormir unas pocas horas en un restaurante del aeropuerto y cuidando el equipaje por turnos. Todo para estar listos y volver a trabajar el día siguiente. La Vuelta al Cotopaxi es una carrera para repetir y un buen ejemplo de un formato de carrera que hace falta en nuestro calendario competitivo. Link de la carrera http://www.cotopaxi.cikla.net/ BC BIKE RACE- RELATO EN CANADÁ Por.Sergio Alejandro Paez BC BIKE RACE 2008 El BC BIKE RACE llegó a su segundo año en julio pasado, promocionada como la mejor carrera por etapas del mundo en cuanto a “single tracks” se refiere. Y fue precisamente esa publicidad la que nos hizo gastar hasta el último céntimo que teníamos para llegar hasta el estado de British Columbia en Canadá para ser el único equipo suramericano en competencia, el único de esta zona del planeta dentro de una delegación de 40 países, algunos tan raros como Guam. El evento planteaba un desafiante recorrido de casi600K en 7 etapas, equipos de 2 personas, recorriendo los mejores parques del Mountain Bike del oeste de Canadá. Etapas entre 85 y 130K cada día, con tiempo estimado por día de 5 horas para los ganadores y de 10 para los últimos. Algunos de los mejores equipos del MBT mundial como el Subaru, Cannondale, Rocky Mountain, etc estarían pedaleando exactamente por los mismos lugares que nosotros lo haríamos y eso ya era una motivación adicional para no dudar un momento en atravesar medio mundo y ponernos en la tarea de obtener nuestra medalla de “finisher”, reservada solo para todos aquellos que completaran el 100% del recorrido dentro de los tiempos mínimos establecidos. Lo que para algunos sería una tarea fácil, para la mayoría sería una dura batalla en pos de la ansiada medalla. La primera impresión
Y las trochas???? Bueno, como decíamos con Mauro (mi coequipero), las palabras no nos alcanzarían para poder describir semejante infraestructura "trochera". Es imposible decir algo con solo palabras, lo único que hay por hacer es ir y montarlas, sentirlas, disfrutarlas, enfrentarlas. Algo si es muy claro, "de eso no hay por aquí". No existe un lugar como ese en toda Colombia. Pensábamos y pensábamos que lugar se parecía a todo eso que nuestras llantas pisaban metro a metro y nunca pudimos encontrarlo. Hubo tramos que uno decía "me maté", pero sobre el mismo instante de tiempo decía "pero si va a ser así, pues que me muera aquí mismo, pero no me bajo ni a palo" y de manera asombros la bici pasaba y seguíamos en carrera. Cosas que uno pensaba que no "eran posibles", lo fueron totalmente. Por eso digo, están hechas para que la bici pase, no para caerse, es solo cuestión de buscarle "la línea". Es que subirse a un tronco caído de un metro y medio por una rampa, sin saber que va a haber al otro lado no es cosa de todos los días. Y una vez en la cresta, no había más que hacer que dejarse caer o bajar por unas diminutas tablitas de no más de 20 cms de ancho, con más de 45° de inclinación.
Pero las trochas tampoco iban a estar en toda la salida de cada etapa; si uno las quería, tenía que ganársela con kms y kms de puro pedal por carreteras destapadas, calor, calambres, cansancio e incluso dolor. Es que cuando una etapa tiene 95 o 127 kms, es imposible que todo sea trocha, sería una locura. Entonces 20 o 30 o hasta 40K de trochas eran más que suficientes, pero y el resto? Bueno, esa era la parte “harta” del día, pero necesaria. Resulta imposible describir etapa por etapa, porque 570K terminan por mezclarse unos con otros. Lo que sí es muy claro, es que la dificultad va en aumento. Como cuando un grupo de rock comienza un concierto con temas acústicos y poco a poco va “subiéndole el tono” hasta terminar con pura guitarra eléctrica, tirándose en el piso y hasta entre la gente. Los primeros 3 días las trochas resultan rápidas, muy entretenidas y con el sabor que la bici de doble sobraba por momentos. A medida que aparecen los primeros puentes de madera es cuando uno empieza a sentir porque es que se pegó semejante viaje. De eso no hay en esta latitudes! Los primeros son cortos y no muy altos, apenas para dar confianza. Pero de repente en medio de toda esa adrenalina que fluye sin cesar empiezan a aparecer los que se ven en la TV. Ya tenían curvas e ingredientes adicionales que le ponían un sabor extra y fuerte. Se entraba aun puente de madera y de repente le daba paso a un muy estrecho tronco, al cual le habían cortado la cresta para hacerlo plano por encima. Y que podía uno hacer cuando lleva 30 mts de puente y de repente se lo vuelven tronco de apenas 20 o 25 cms de ancho? Pues nada, hacerse el equilibrista y tratar de llegar al otro lado sano y salvo, aunque en una ocasión no tuve esa suerte y dando una curva en pleno puente, el timón tocó un árbol y zas, “fuera abajoooooo”. Por suerte los reflejos de gato siguen intactos y caí parado en medio de un montón de ramas y troncos caídos. Hubo otros momentos en que bajando por una trocha en línea recta, a lo lejos, abajo, se veía un delgado tronco que unía el camino que estaba separado por una quebrada. Tendría unos 3 o 4 mts de alto. La primera impresión es pensar “eso no lo paso sino caminando”, pero a medida que se va acercando empieza a creer en uno mismo y cuando tiene el tronco a tan solo 1 metro de distancia siente que también es capaz de hacerlo y zas…..me lanzo sin temor, adoptando una posición en la bici que nunca antes había tenido, ni la había preparado, pero que mi instinto de conservación me hace adoptar. En menos de 5 o 6 segundos me encuentro al otro lado y veo como la adrenalina que estoy produciendo podría llenar miles de barriles.
Si uno cree que no es bueno dando curvas porque casi nos las practica, en el BCBR puede hacer un Doctorado en curvas de todas las inclinaciones, grados, formas y figuras posibles. Si uno cree que bajar por entre puros peraltes debe ser muy emocionante, el BCBR le ofrece tramos “eternos” de solo curvas peraltadas, hechas como con un pincel, de una perfección total. Que placer es bajar en ese tipo de terreno. Si uno cree que no le tiene el tiro ala altura del escalón que se deja bajar con la silla arriba, el BCBR le pone en el camino “n” mil escalones de todas las alturas y dificultades posibles. Es ahí donde uno entiende que la silla no hay que bajarla salvo casos extremos. Y además que la bici es un aparato diseñado para pasar por donde sea. Si no pasa es simplemente porque uno no quiere o no cree. Como describir algunos tramos rápidos de muchas curvas? Fácil, como si uno se fuera a uno de esos parques gringos llenos de montañas rusas y se montara en una súper rápida, que no vibran para nada. Esa es la sensación, la de ir montado en un aparato de esos, con la diferencia que uno mismo es quien decide que tan rápido ir. Y obviamente, íbamos sobre nuestro propio límite.
Los días 5, 6 y 7 ya son de otro calibre. Ahí es cuando Gustavo Cerati (guitarrista de Soda Stereo) saca su artefacto y lo pone a vibrar en todo un estadio repleto de gente, para que en la 6 y la 7termine con un público delirante y al borde de la locura. Esa es la mejor manera de describir esos días finales. Un concierto de pura bici rockanrolera en un estadio repleto de fans. Es increíble la cantidad de adrenalina que uno llega a producir, en ese momento no importa nada más en el mundo, somos solo la bici, la trocha y yo, dando lo mejor de cada uno, sacándole hasta el último centavo que costó la bici, el último peso que costó llegar hasta ese lugar y sacándose uno mismo hasta el último grano de pericia, ese que tenía reservado solo para un momento como ese. Repito, toda esa diversión no es gratis y toca pedalear mucho para ganarse ese botín, pero lo vale cada centímetro. El paraíso si existe.
Por.Aleksey Pertuz B Volta a Collserola 2.008 – Probike 2.008 Hoy después de 6 Meses,en mayo de este mismo año y por motivos laborales, llegue a España, a Barcelona, norte del país y capital de la Comunidad Autónoma de Cataluña, ciudad en la cual, además del castellano se habla el idioma Catalán, lengua autóctona de está zona de España.Es una ciudad con un elevado nivel de desarrollo industrial y turístico al igual que la gran amabilidad de sus habitantes. Todo se hace en función del desarrollo integral de las personas, al punto que hay un sistema de transporte público en bicicleta, además, de los convencionales: Metro, Bus, Tranvía, Nigtbus etc.Bicing, es su nombre y se maneja en función del tiempo y con estaciones. Www.bicing.comes su dirección en la Web. La primera tarea fue instalarme, tarea que fue bastante difícil ya que mis costumbres eran diferentes; con el pasar de los días empecé a echar de menos mi familia: mis hijos, mi esposa, mi madre, la sobrina que no conocía, mi hermano; adaptarme al trabajo fue también algo difícil; se maneja tecnología de punta en todo: Tiendas de Óptica, Equipos de Graduación, Administración y en todo lo correspondiente a mi profesión, en fin, todo los aspectos de la vida cotidiana y laboral. En Colombia mi deporte habitual era el Mountain Bike y como todos sabemos lo hacia competitivamente, así que a los pocos días de llegar empecé a echar de menos la bicicleta .Traje para una nueva etapa en mi vida la Bici de Carretera, por lo menos para no descuidar mis entrenamientos porque pensaba seguir compitiendo .Entonces, faltaba lo principal: la bicicleta.En Colombia había dejado en esa labor a mi amigo Andrea Bianco quien con sus contactos en Italia me haría más fácil esa tarea. Al principio todavía tenia frescas las energías de los entrenamientos, el recuerdo de ese mundo de las competencias me empezaba hacer falta; asistí como espectador a varias competencias: Copa del Mundo en Madrid, Campeonato del Mundo en Italia, competencias regionales, pero faltaba competir, entonces, la opción más lógica era buscar una tienda de bicicletas para que me orientaran; asistí a la más grande de Barcelona: Probike. Alucinante la Tienda…: 1500 mts2 de todo tipo de bicis de competencia, 3 plantas, las mejores marcas, los mejores accesorios y hasta con pista de pruebas propia dentro de la tienda .Algunos dependientes en la sección de Carretera me dieron ideas de rutas a seguir para poder entrenar mientras esperaba que me enviaran la bici de Italia.Esto nunca paso. Con el pasar del tiempo .Acomodándome a la ciudad, al trabajo, a la vivienda y a mi nueva vida; descuide la competición .Empecé a echar de menos todo: mi vida en Colombia, la familia, en fin todo, a diario estaba en contacto con Colombia vía Internet y para sorpresa mía aparecen los verdaderos amigos: Margarita Hernández, Julián Pertuz, Ana Barrios, Napoleón Hernández, Andrea Bianco, José Gómez; gracias a ellos y a sus mensajes de apoyo aguante los primeros meses, pero, no encontraba forma de competir y cada vez se tornaba más difícil el entrenamiento porque ya no había motivación: ¡ Competir y tratar de ganar !.He llegado a la conclusión que básicamente estoy en este deporte es por la competición, no entrenaría sino hay competencias…. A los pocos meses una de mis compañeras de vivienda: Edna Vallejo, me presento a un amigo catalán: One Muros: Ciclista de Ruta, fue él quien poco a poco me fue enseñando nuevas rutas en carretera para entrenar y salir por lo menos los domingos, y sí, me convertí en ciclista de fin de semana. Ya en vísperas del invierno y esperando la llegada de mi familia, conocí otro amigo por intermedio de One: Ignasi Reselló también rutero y aficionado a la bicicleta con el que salíamos también los fines de semana y por coincidencia es amigo de uno de los propietarios de Probike: Mía Cahué. Nuevamente asistí a esa tienda, pero está vez no como aficionado sino a una entrevista con el Gerente General: Mía. Después de leer mi Hoja de Vida deportiva decidió auspiciar la temporada 2.009. Sí, lo que nunca logre en Colombia lo he logrado en 6 meses en España: competiré en el Club Probike en el calendario Español de BTT, con auspicio general para las competencias .Categoría Veteranos.Esta es la diferencia de los empresarios Europeos a los Colombianos, están dispuestos a buscar en todas partes maneras de promocionar sus marcas y lo que representan.www.probike.eses la dirección de la tienda en la Web. Este domingo: Noviembre 16 de 2.008 se realizó una Marcha, Ciclopaseo. Me invitaron y para sorpresa mía me prestaron una bici de montaña, imaginarán mi alegría y sorpresa .Regularmente en nuestro país esto nunca sucedería y menos a alguien que acaban de conocer y solamente tienen referencias: una KTM TEAM LC 2.008 en carbono con XTR. “Volta a Collserola 2.008 – Probike 2.008”, se llamaba el evento.El Collserola es una sierra que rodea Barcelona en su parte Oeste, en el Este está el Mar Mediterráneo. Vuelta Perimetral al Parque de Collserola.Total 68,27 Km. Desnivel +1692 -1.692 Fue mi primer contacto con el BTT en España, después de 6 largos meses.Como todos sabemos estos ciclopaseos suelen convertirse en competencias disimuladas y efectivamente desde el principio se armaron grupos según el ritmo de cada uno. Partimos 150 Biker de las puertas de la Tienda, todos enfundados con las súper bicicletas, aquí no se maneja nada a medias todo es el tope, y en todo; escoltados por dos Mossos E'squadra en moto, policía española.esde el principio se seleccionó el grupo, en las empinadas calles hacia el Collserola ya éramos 14 ciclistas en punta .Generalmente nos agrupábamos cada 5 o 10 Km. para no perder la ruta, siempre liderados por David Peña: Élite Catalán de Ciclo-Cross y dependiente de Probike; el recorrido espectacular entre pueblos, bosques frondosos, lagos, ríos, sitios de recreación y recorridos de todo tipo: trialeras, caminos destapados, descensos técnicos y rápidos, ascensos largos y cortos mejor dicho puro BTT, algo parecido al Parque Nacional en Bogotá pero en 68 Km.Cuentan ellos que en esta zona raramente se repite un recorrido por su extensión .Finalizaba en el Tibidabo, cerro tutelar de Barcelona en el que hay una Iglesia y un parque de atracciones. Los últimos 3 Km., después de habernos agrupados por última vez se hicieron a tope, en asfalto, al punto de encuentro llegamos en su orden David Peña, Aleksey Pertuz y 3 biker más de Probike .Después desgranados el resto del grupo en el cual habían todo tipo de Bikers. Seguidamente se disfruto de un delicioso Pica – Pica, Pasabocas. Tiempo total de recorrido 3H:53’ del primero Tiempo total de recorrido 6H:35’ del último en llegar. No me arrepiento he conocido cosas que jamás hubiera imaginado, incluso con un cierto grado de aventura: se que mi familia me apoya y eso es suficiente, es por nuestro futuro…. El próximo relato espero hacerlo después de haber participado en una competencia oficial. apertuzb@yahoo.com
Por: Jaime Bernal Buen fin de semana aunque pasado por agua. Sirvió para replantear que es una carrera dura y una exageradamente dura, hablando en la modalidad maratón. Habiendo estado en las 7 versiones de Otanche y 2 de Muzo donde creía que era lo mas duro que se hacia en mtb en Colombia, hoy retiro lo dicho y pongo en lo mas alto del podio de carreras de largo aliento a "LA MARATON DE LA SERRANIA " fue una experiencia que estoy seguro jamás se me olvidará después de 146 kms tortuosos y duros en todo sentido de enfrentar las mas duras adversidades de la naturaleza llanera, de sufrir y superar 7 "pálidas" y quemar mas de 10.000 calorías, me quito el sombrero ante esta dura prueba. Desde una semana antes hablando con un corredor que había estado en la primera versión y que me comentaba que llevara comida de mas porque pasarían horas sin ver una tienda o una casa y mucho menos personas . No se equivocó ni mucho menos cuando me dijo que llevara una linterna por que mínimo estaríamos llegando a las 7 de la noche. Ya con eso el miedo estaba sembrado, afortunadamente di con un excelente compañero; JAVIER RABELO quien siendo un élite y excelente corredor se lleno de paciencia para afrontar conmigo tan dura prueba es lo mejor que pude haber hecho porque con otro no hubiese funcionado, por intolerancia o por deficiencia física o peor aun inexperiencia. Madrugamos con Giovanni Cantor experto en esta clase de pruebas, ya la postre ganador de esta versión llanera y ganador del reto Quetzal en Guatemala. Esa era la moral. Desayunamos como de costumbre procurando hidratarnos muy bien. La salida un poco demorada esperando algunos corredores y equipos. Al final creo que fuimos 40 equipos los que tomamos la partida. Salimos a las 9:00 am en lo fino del sol, altura promedio 350 msnm, la temperatura oscilo entre los 26 y los 39 grados, no había ni una sombrita. Al principio hablamos todos los Bogotanos y los de Cundinamarca que le íbamos a dar suave porque no conocíamos el recorrido pero no fue sino que Fabio Guerrero, el comisario continental, bajara la bandera para que empezara la estampida, parecía una carrera de cross country y fue así durante 30 kms hasta cuando una caída muy fuerte ocurrió en el lote puntero donde estábamos Giovanni Cantor, Pinilla, el chavo. Fuya, Jorge Jiménez, Angelita Parra, Rabelo y Yo. Por estar en la cola del lote nos salvamos. Los damnificados: Ángela,Jorge y Fuya. Aprovechamos todos a fugarnos y empezó la tortura, nadie quería dar el brazo a torcer y fue así durante 20 kms. Luego nos llegaron los accidentados y lo menos que podíamos hacer era aguantar la rueda de Ángela Parra que llevaba un paso demasiado fuerte y a veces jalada por jorge. No quise ayudar en la fuga por que no tenía con que y rabelo siempre como escudero apoyándome para no perder tiempo hasta que llegaron los bancos de arena y caí en uno de ellos, oportunidad aprovechada por Ángela para sobre pasarnos. De ahí en adelante fue sufrir y resistir hasta que llegamos al punto de control donde estaban inclusive los primeros comiendo, re hidratando y aprovisionandose para lo que sería el retorno. En ese punto estábamos de 7 y empezó la tarea de tratar de cuidar el puesto y perseguir a los equipos de adelante, cosa que logramos armando un lote bueno con el equipo llanero, muy fuerte por cierto y Víctor Ramírez"el amasado" y Johan Weswler. Le dimos así como 20 kms hasta que nos reventaron y decidimos entonces seguir a nuestro paso para poder llegar. Por lo menos la lluvia cayo un poco y sirvio porque refrescó el ambiente y fue menos duro por ese lado. Cuando llegamos a lo que pensábamos sería el final, faltaban aun 30 kms. Que desilusión, pero se nos olvido esta cuando a lo lejos, por hay a 3 kms observábamos un corredor que nos perseguía, eso nos motivo a darle con todo o mas bien con lo poco que nos quedaba. Coronamos la autopista, llegamos al alto de Menegua y de ahí hasta puerto López dándole con el alma. En total fueron 146 kms los que marco el polar, 9.925 calorías, velocidad promedio 21.5 por hora, temperatura máxima 39 grados, mínima 26, velocidad máxima 51, No se donde pero 51, tiempo total de carrera 6:32 minutos Los ganadores al final 5:45 minutos el sexto equipo tan solo nos saco 7 minutos, que corredores tan buenos todos los que participaron. A las 6:00 pm aun llegaban algunos corredores mis felicitaciones por tanta verraquera. Ojalá el próximo año la realicen nuevamente, vale la pena participar, el paisaje inmejorable, la belleza de la llanura paga todo, el clima implacable, la gente sencilla y humilde. Secreto para la próxima llevar buena sal y no tanto dulce unos grips en espuma camiseta que abra completamente y no olvidar las gafas por la cantidad de arena. A la llegada una espectacular mamona exquisita y una sopa muy rica propia de la región solo un punto negativo ante tanta belleza, no hubo medalla y eso para mi si era importante, mas no la plata por que esta se gasta y lo único que queda es el recuerdo de una medallita, pero mil felicitaciones camaritas, la sacaron del estadio por que lograron que para 80 personas incluido el comisario no se les olvide la carrera que parecía EL FIN DEL MUNDO. Jaime Bernal
Por: Carolina Ahumada De repente me encuentro subiendo por un camino real. Son las 6 de la tarde.. miro atrás y veo la luz que aún queda de un atardecer. El sol se ha ido pero nos ha dejado su calor en la tierra y los árboles se encargan de refrescar el ambiente.
Escucho atrás voces de gente. Sigo a otros que van por el mismo camino. Empiezo a oir el sonido de los animales de la noche.. grillos, chicharras. Mis pies solo repiten los pasos de mi mirada que sigue un tenue rayo de luz y apenas deja descubrir la silueta de las piedras. Mis piernas ya no son tan dueñas de su andar, pues por más de una hora han cruzado subidas y bajadas y ahora tienen que acudir a la memoria de todas las montañas que han recorrido antes, para solo repetir el movimiento. El camino es tan empinado que apoyo mi mano en las piedras, y en ese contacto aprovecho para pedirles que me presten su dura coraza. Abrazo mi mano en los árboles y les pido que me den su fortaleza, su milenaria energía.
( Aclaro.. No estoy en una excursión de boyscouts, no estoy perdida en el bosque, ni tampoco estoy secuestrada en el monte. )
Al llegar arriba, empiezo a trotar por un sendero de tierra negra. Ya hemos salido del camino real, la vegetación alrededor se despeja y me deja cara a cara con el espacio, inmenso, oscuro. Una estrella brilla, otras se empiezan a descubrir. Ya hemos dejado atrás las voces de quienes me seguían, y hasta de quienes iban adelante, pues la subida es mi especialidad. Ahora todo se vuelve más emocionante. Mi compañero (Alejo) me dá la mano para avanzar más, y nos escapamos en la oscuridad. Ni las linternas queremos prender porque la luna nos alumbra el camino.
Alejo revisa el mapa, mientras yo leo la ruta a media luz. El busca un atajo para llegar al siguiente punto, pues hay un gran desvío que quiere evitar. Yo solo lo sigo, el es el navegante, confío en él, pero preguntamos a las personas que encontramos en el camino y no hay atajos, así que tenemos que seguir la ruta trazada. Vemos el brillo reflectivo de los camelbaks, los tenis y los estrobers de los equipos de adelante, y es ahí cuando me emociono más. El Cromosoma R (el de la aventura) se despierta, y quiere alcanzarlos. Inmediatamente el cuerpo y la mente se vuelven cómplices en la misión. (Nota: Tampoco es una carrera de observación)
Sin embargo el objetivo no son ellos.. somos nosotros. Hemos entrenado durante muchos años andando por las montañas, pedaleando por las trochas, cruzando ríos, rodando por el mundo. Amamos el aire puro, el fresco verde, el olor de la tierra, el agua, el sol, los colores de las flores, la textura del desierto, la variedad. Nos gusta exigirnos, llegar más alto, más lejos, y porqué no, más rápido.
Nuestros pies están marcados por el andar, nuestras piernas tienen impresos los pedales y uno que otro tatuaje de un piñón. Nuestra mente ve un mapa y empieza a volar. Nuestros corazones solo quieren saber .. no cuál, ni en dónde... sino cuándo será nuestra próxima oportunidad de compartir y vivir todo esto, rodeado de gente y amigos que vibran en la misma frecuencia de la naturaleza, de la aventura, de la libertad, haciendonos sacar a relucir todas nuestras fuerzas, entregar nuestra alma, dejar nuestro corazón.
En la bajada nos hemos "descolgado" trotando a un paso en el que casi me siento volar. Solo le grito a Alejo.. inercia !!! porque hacia arriba, y hacia abajo, esa es la fuerza que me empuja (o que me hala) hacia mi objetivo, hacia el más allá. Pienso en todo, menos en frenar. Abro mis brazos como alas. Siento el viento en mi cara y le pido que se ponga a favor, que me ayude a mantener el vuelo. Mis tobillos están firmes, ellos tienen claro el propósito y saben que no se pueden dar a torcer. Sin embargo, en un desnivel mi pie izquierdo alcanza a girarse. Pero está tan fuerte y elástico que lo que podría ser una lesión, pasa inadvertido.
Vamos tan rápido que ahora no hay nadie alrededor. Solo escuchamos un motor y vemos unas luces que se encienden como rayos. Un flash es lo único que le compite al brillo de las estrellas y de la luna. Son los acompañantes, los fotógrafos, nuestros amigos, velando por que todo esté bien. No pierden detalle, pues esto es realmente toda una aventura. En algunos puntos nos tienen hidratación, pues ya el agua que llevamos empieza a escasear. Tomamos bastante líquido, pues la temperatura del ambiente sumada con la de estar corriendo a esa velocidad, podríamos recalentarnos.
Nos acercamos al final. Llegamos al río y es la hora de pasar por una tirolesa que lo atraviesa de lado a lado. Está oscuro. Escasamente vemos lo que nuestras linternas alcanzan a alumbrar. Nos transformamos ahora en escaladores, nos ponemos nuestro harnés, después de revisarlo una y otra vez, pues con el agite y el cansancio podemos cometer errores. La mente va andando al ritmo de los pies, pero aquí es cuando más tranquila debemos mantenerla. Mosquetón, y.. pa`bajo. Esta tirolesa no es de polea entonces no rodamos mucho, así que los 50 metros hay que pasarlos "a pulso". Ya las piernas habían trabajado suficiente y le tocaba el turno a los brazos, que por cierto también hicieron muy bien su parte. No es fácil salir de ahí, pues en la mitad, se me iba yendo el aire por estar colgada en posición horizontal, pero las ansias de salir, generan todo un despliegue de resistencia y.. cruzamos. Eso sí, con las respectivas quemadas en las piernas con la cuerda, al tratar de abrazarme para avanzar más..
Ya el resto era cuestión de caminar (en realidad, trotar) un par de minutos más cuesta arriba, esta vez no tan empinado, y.. ahí estaba, la tan esperada META! Llegamos tan rápido que ni siquiera los fotógrafos habían llegado, pero sí nos recibió la Banda del pueblo con canciones alegres para celebrar nuestro triunfo, y un maestro de ceremonias que nos anunció frente a la pequeña población que estaba pendiente de todo.
Lo logramos ! Bueno, por lo menos la primera parte de esta historia. Qué ganamos? Una dicha incomparable.. estar en un sitio espectacular con los compañeros de aventuras, conociendo rutas nuevas para caminar, pedalear, nadar, rapelar, donde también puedo parar a observar, y hasta conversar. Donde combino todos mis gustos y aficiones en un solo momento y lugar.
Tal vez esto sea solo una aventura. Cada una es diferente. Tal vez mañana ya no me encuentre caminando en la noche, sino pedaleando a pleno sol, nadando en un lago al amanecer, bajando en rappel o remando en el mar. Y eso es lo que me gusta de esto. Todo es posible.
No sé quién inventó las Carreras de Aventura, pero se le agradece todo lo que nos ha hecho conocer y compartir, recorrer... y disfrutar. Y así ganemos o no, espero que siempre podamos seguir teniendo la oportunidad de participar, pues el triunfo aquí, está en tener el espíritu libre para atreverse a explorar, a conocer, a aventurar.
Aún queda mucho por vivir, y por contar.
Carolina Ahumada
4600 METROS MAS CERCA DE LAS ESTRELLAS Por .JUAN CARLOS ALFONSO Definitivamente Colombia es un País Hermoso, con fauna y flora inimaginables y con una calidad de gente sin igual y poder compartir toda esta belleza con los amigos no tiene comparación y si es en mi amada bicicleta es como tocar el cielo con los dedos; esto fue lo que sucedió en nuestro viaje al Parque Nacional de los Nevados. Un sueño buscado meses atrás, compartido y anhelado por todos, que empezó a tomar forma a principios de mayo y que se consolido a finales de Junio, donde entre uno y otro mes se converso, se planeo, se entreno y se preparo física y mentalmente para el reto. Nuestra primera charla formal sobre el viaje, donde nuestra super amiga Anita Giraldo (Se acuerdan del Everest y muchas otras cumbres) nos contó como sería el trayecto y nos dijo lo básico para no asustarnos demasiado, lo que permitió que la ilusión tocara tierra y se viera tangible el cumplir nuestrosueño. Vienen las compras, que la ropa térmica, que los guantes, que las gafas, chaquetas, etc…..no muy sofisticada por que principalmente somos Ciclomontañistas, pero tampoco tan sencilla que nos congelemos en el intento, llamadas van y vienen, que yo compre esto, que aquello me costo tanto, que en tal tienda hay cosas buenas, que no se que hacer si llevar esto o lo otro, que el presupuesto esta apretado y así hasta el día del viaje. No salimos juntos de Bogotá por diferencias en las horas de partida, expectativa por los derrumbes y cierres en la vía, unos por Letras, otros por la Línea, unos llegaron a las 3:00 p.m. del Viernes a Manizales, otros a las 3:00 a.m. del Sábado, todos listos para nuestra aventura.
Ya en Manizales nos encontramos con amigos que no veíamos hace tiempo, Juan Pablo y Juan Pablo, amigos que estaban de pasada disque para Guatape en bicicleta desde Bogotá, que Barbaros el Kike y Freddy y nuestro gran grupo de amigos y compañeros masoquistas del proyecto Parque de los Nevados, Anita, Doris y Angélica, las reinas del grupo y unas duras para montar en condiciones extremas, Hernán, Octavio, Edgar (Superboy), Ricardo MD, Ricardo (Le Crab), Andres, Harold y su servidor Juan Carlos y como olvidar a nuestra principal importación desde Medallo, Alejo (Superpai), listos y entusiasmados, la cuenta regresiva comenzaba. A la hora de salir 6:30 a.m. del Sábado, Kumanday Adventures en todo su esplendor, Olguita, Carlos y Gabriel, logística y guías impecables, Albeiro y Oscar, nuestros Ángeles de la guarda en sus camionetas 4X4, una mañana esplendorosa que auguraba buen viento y buena trocha, al bajar por el viaducto primera vista del Nevado, tan cerca y tan lejos, y comienzo a rodar de los 50 primeros Kilómetros en subida (Manizales Brisas), todos en subida y que subida, primera parada técnica de 10 minutos, bananito, granadilla, peras y galletas, nuestro aperitivo antes del desayuno, siga subiendo y subiendo hasta el ocho, por fin comida (Caliente y sólida por supuesto), Aguapanela con arepa y queso, huevitos, galleta, uff, como que esto pinta bueno y fácil, 30 kilómetros y ya comiendo, esto es un paseo.
Señores y señoras ya nos vamos, cinco minutos, apúrense, súbanse a sus bicicletas (otra vez todo a grito herido de Anita), entramos al parque y nos encontramos a escaso 1 Kilómetro Aguacerales, musgos que llueven todo el tiempo y que nos recuerdan lo mojados que vamos a estar.
Pero la dicha así sea en esas condiciones extremas no puede durar mucho, tenemos que seguir castigándonos, entonces, señores y señoras ya nos vamos, cinco minutos, apúrense, súbanse a sus bicicletas (otra vez todo a grito herido de Anita), y yo que vendo, rifo o regalo mi bicicleta, pero tenemos que bajar al refugio y si subiendo hace frío no se imaginan lo que se siente bajando, empezando que uno solo no se puede poner los guantes ni cerrar las chaquetas, necesita ayuda de los ángeles de naranja, para frenar es necesario adivinar por que no se sienten los dedos y ruegue que no se caiga por que si no se desintegra o mínimo se desportilla, uno tras otro vamos llegando al refugio sanos y salvos, cansados pero felices y que buen recibimiento, un hotel 5 estrellas en medio de la montaña, calefacción, bolsas de agua caliente, aguapanela y por fin las risas de los amigos que se reencuentran después de 8 horas y 70 kilómetros sufridos pero gozados, por que tocamos el cielo con los dedos, Llega el sancocho, una ducha caliente, nuggets de pollo con papitas, camitas calientes y cómodas, como reyes en el paraíso, como marranitos al matadero por que no sabemos que nos espera al otro día. Nuevamente a las 6:30 a.m. señores y señoras ya nos vamos, cinco minutos, apúrense, súbanse a sus bicicletas (otra vez todo a grito herido de Anita), foto de salida y déle a sufrir, vamos rumbo a la laguna del Otun (La Asomadera), unos columpios suaves que para nada nos avisan lo que va a llegar, charlita, risas y primera parada, bananito, granadilla, peras, galletas.
Gracias Dios por su creación y la oportunidad que nos da de disfrutarla, Gracias Amigos Anita, Doris y Angélica, las reinas del grupo y unas duras para montar en condiciones extremas, Hernán, Octavio, Edgar (Superboy), Ricardo MD, Ricardo (Le Crab), Andres, Harold, Alejo (Superpai), gracias a los nuevos amigos Olguita, Carlos y Gabriel, Kumanday Adventure, excelente hostal y logística y esperare con ansiedad el momento en que nuevamente nos reunamos para compartir una trocha y una amistad sin límites. JUAN CARLOS ALFONSO E.
Por .ANDREA BIANCO Que sabor tiene un día especial, o mejor, como se puede diferenciar desde su comienzo un día especial de un día normal. A posteriores podemos ver muchos particulares o imaginarlos o hasta inventarlos. Pero la verdad es que un día especial no se diferencia de otro día desde afuera. Se diferencia adentro. Campeona del mundo... Con Laura nos despertamos temprano como siempre, los dos somos madrugadores y ya a las 6 de la mañana estábamos hablando del día a venir. Primero buen indicio: una buena noche de sueño después de la emoción, mía, de haber visto el equipo italiano de futbol calificarse para la siguiente ronda. Un desayuno temprano, tres horas antes de la carrera en el hotel que ha sido nuestra casa por 4 días. Aquí venimos unos días antes para probar la pista y especialmente para encontrar la llantas apropiadas para el terreno resbaloso en los tramos del bosque. Un mundial victorioso no se improvisa. Uno busca controlar las variables posibles para que sean conocidas y no se vuelvan una incógnita en la ecuación final: la carrera fundamental. La idea era llegar a la pista una hora y media antes para organizar toda la rutina necesaria. Alcide (Basso) dueño de la empresa Lee Cougan vino a buscarnos unos minutos antes de la hora de la cita. Él también estaba nervioso. Todos estábamos sintiendo la carrera. Una vez en la carpa del patrocinador, Laura comenzó con su preparación. Las personas que la conocen saben que es meticulosa, minuciosa, quiere controlar cada detalle en su deporte y por esto a veces se estresa demasiado y se pone nerviosa. Así decido de dejarle el espacio suficiente y mientras Loris, el mecánico de Lee Cougan, alista la bicicleta en los rodillos, voy a buscar el chip que se pone a las bicicletas y lee el tiempo real de los pasajes en cada vuelta. Me paro a hablar un poco con el técnico del equipo australiano, para que pase un poco más el tiempo, miro el reloj y regreso a la carpa. Laura está sentada esperando comenzar su calentamiento. Falta una hora. Salgo otra vez para buscar los listados de las corredoras. Los analizo y veo que hay 46 rivales, más que en Fort William el año pasado. Regreso y acordamos con Laura que ya es hora de comenzar el calentamiento. Faltan 50 minutos. Pasan 30 minutos de calentamiento gradual, donde busco alejar un poco a amigos y curiosos que vienen a saludarla para que no interrumpan su concentración. Faltan 20 minutos. Bajamos la bicicleta de los rodillos y nos vamos para los cajones donde organizan los corredores respecto al ranking. Sale con el número 9 gracias a la casilla 13 obtenida en el mundial de Fort William. Faltan 15 minutos. Casi todas las corredoras están adentro de los corrales. Laura no quiere entrar, me recuerda a un caballo que no quiere meterse en la aula para la salida de la carrera. Nerviosa por miedo de enfriarse mientras espera. Faltan 10 minutos. Entra por última al corral. La llaman al sitio de salida: number nine, “Luaura Ebril”, pronuncia el speaker americano. Se ubica en primera fila. Entro y me pongo a su lado, un poco atrás. Le doy los últimos consejos: “mantente en punta, entre las primeras cinco corredoras, a rueda de las rivales pero entre las cincos”. Thirty seconds to go. Fifteen secondos. Goooo!! Sale bien, se mantiene en punta, cuarta, quinta y después todas desaparecen atrás de una curva. Primera vuelta. Pasan por el punto de asistencia a mitad carrera. Bárbara Benko, Hungría primera, Laura a 8 segundos, Vivien Meyers, Suiza a 15, otra rival fuerte a 39 segundos. En mi mente se introduce el pensamiento que Colombia hoy sube al podio. Sería la primera vez para Latinoamérica en un cross-country. Termina la vuelta. Benko primera, Laura a 8 segundos, pero en el falso plano conecta y entra en la estela de la rival. Suiza y Alemania a un minuto. Siento que me sale una sonrisa nerviosa. Cruzo la mirada con el técnico de Eslovenia, que me da su aprobación con la cabeza. Si, hoy se puede el podio! Segunda vuelta. En la zona de asistencia cambia poco. Benko primera, a 8 segundos Laura, Mona Eiderbeer, o como se llama, de Alemania a 1.14’’. Ya la cuarta a 1.40’’. Podio. Sí. Pero ahora quiero la MEDALLA DE PLATA. Termina la vuelta. Todo igual que en la primera. Benko 1, Laura 2, a 8 segundos, y conecta en el falso plano pasada la meta. Alemania mismo tiempo. No se entrega la Mona mona. Suiza sí, 2. 20”. Hoy en esta carrera los maestros suizos no van a ver al podio. Comienza la tercera y última vuelta. Llega Jhon Jairo Botero, gritando: ”Le sacó dos-tres bicicletas de ventaja en la subida!!” Nervios. Pasan por la asistencia. Laura primera y Benko a 8-9 segundos. Le grito: “Ahora a tope subiendo y a cuidarse en la última bajada. Prenda la moto, prenda la moto” (traducción: a toda, a toda!!). Las dos tienen cara desfigurada por el esfuerzo, quieren el oro, premio de años de sacrificios, entrenamiento, de todo. Ya la húngara no se ve tan fuerte como las vueltas precedentes, pero no quiere doblarse. Coronan la larga subida con los mismos segundos de distancia. Pero ya Laura tiene la ventaja, las dos son muy hábiles y parejas en la técnica, y la Benko tiene que recortarle bajando. Pienso que tendrá que tomar riesgos. (Después supe en la rueda de prensa que se cayó). Estoy en la meta, listo, aquí nos sabemos que ha pasado en la subida o quien comenzó a bajar de primera porque no hay noticias. Miró el reloj. “Tienen que llegar ahora” y aparece la moto abre camino. Reconozco primero el pedaleo, después los colores, después es COLOMBIA PRIMERA. Laura pasa la meta un poco en shock, no se la cree, antes de frenar mira alrededor, me vee, deja que la bicicleta siga hasta donde estoy Yo. Nos abrazamos. Sabemos que hicimos historia. Este momento no nos lo quitará nadie. Vengan las buenas y vengan las malas. Este momento lo gozamos completamente porque los dos sabemos lo que ha costado.
Laura Abril, por un día, la mejor del mundo.
Por .ALEKSEY PERTUZ B
12:23 a.m.
Al llegar a Barcelona; Mayo 3, 4:00 p.m. hora local, una diferencia horaria de 7 horas, sueño atrasado y unas ganas inmensas; regreso a Madrid para presenciar mi primera Valida del Mundo, la cita mas importante con el deporte del que más satisfacciones personales he recibido; no importa que no compita, se que pronto estaré (Veteranos), en la Copa Mundo. En Damas, nuevamente reapareció la Noruega Rita Gunn Dale, triunfando y demostrando su casta ganándole a Marie H. Premout difícil de vencer en un embalaje al final. En la carrera desde el comienzo se conformo un lote de 3 corredoras, las dos primeras y la local y favorita: Marga Fullana con el resultado ya comentado. Parece que el calor paso factura: la China Shegenyuan, líder de la Copa Mundo, quedo relegada a puestos secundario. En varones, la cosa fue más difícil; ya que después de las fotos y autógrafos, la "moto" Absalon, volvió a ganar. Ahora la pregunta es cuando perderá. Desde el inicio conformaba el primer pelotón de mas de 12, 15 y hasta 17 corredores; varios lideres, decaimiento de favoritos, Sauser, Naft y otros; perdida de 15'' en el 5to giro pero alcanza y sigue de largo aguantando solo Hermida a quien en el ultimo ascenso ataca y sobrepasa.
Final: Julien Absalon 2H 12' 30", Hermida a 12" y el francés Predout a 52". Conclusión, valió la pena: Organización impecable, montaje, tecnología, logística, bicis, material, uniformes. Mejor dicho toda una gala. Por .CLAUDIA RUBIANO
El recorrido era un circuito de 40 Km que se podía hacer 1, 2 o 3 veces, a gusto del "consumidor", cada vuelta tenía aprox 1000 m de desnivel total. En mi caso, yo opte por la distancia intermedia, aún no tengo mucho entrenamiento pues apenas se fue el invierno y quería retomar la cosa para preguntarme si me seguía gustando como antes. La respuesta fue: SI, ese gusto se lleva por dentro. El recorrido tenía algo de técnica que se complicó mucho por el clima (mucha lluvia en las horas anteriores y por lo tanto mucho lodo), en medio de la temperatura todavía no tan caliente (5 - 7 grados), el calor de la tierrita todavía se extraña. Al estilo alemán: muy puntuales, buena organización antes, durante y después, claro, eso si se extraña alguna voz conocida que le de ánimo a uno. Aquí el animo y la motivación vienen ante todo de adentro..... y esos no se han ido ni con el frío ni con las circunstancias. Ahora, hablando de números... buen record de participación, más de 800 bikers (eso también es nuevo porque "todos salen en manada" y como raro, las caídas son de esperar), buen nivel (basándome en los tiempos de los primeros) y no muchas mujeres aunque más que de costumbre. Aquí hombres y mujeres se dividen por categorías, así que en mi caso, tocó en la "master A" (que aquí es Senior 1), es decir, ya no estoy tan joven :). Al final un 5° puesto en esta categoría y 10 entre todas las mujeres, no es ni bueno ni malo, es solamente un parámetro de medición que en mi caso me llevo a concluir que "quiero mas". Ahora sigue, seguir entrenando, aun mi recuperación no es total y falta mucho por hacer. Por ahora voy a correr dos o tres maratones "largas" antes de mi primer "gran-pequeño reto": Trans-Germany (http://www.bike-transgermany.de/). Esta es una carrera de 7 etapas, en equipos de dos personas, mi compañero de equipo (Björn Schladitz) es un biker de Berlin que "tomo el riesgo" de hacer equipo conmigo, lo que pase de aquí a allá, eso nadie lo sabe...
UN RELATO SOBRE EL PANAMERICANO DE CICLOMONTAÑISMO. Por .FIDEL ALONSO OVALLES CAMARGO Eran las 2:30 de la mañana del jueves 3 de Abril cuando los cuatro representantes del interior de Colombia en la categoría máster y que viajamos en el segundo grupo, empezamos a preparar nuestras maletas para el viaje a la ciudad de San Juan de los Morros. Deberíamos estar en el aeropuerto El Dorado a las 4:00 A.M., tres horas antes del vuelo hacia Caracas Venezuela, luego nos esperaban unas tres horas y media para llegar a nuestro destino. Era nuestro gran evento para el cual veníamos preparándonos desde el año anterior, el Campeonato Panamericano de Ciclomontañismo. La expectativa era muy grande, ya que todos teníamos opción de subir al podio.
El vuelo sale puntual y al llegar a Caracas nos informan que esperemos la selección de Canadá, para aprovechar el transporte oficial hasta San Juan de los Morros (esta selección llegaba hacia el medio día). Antes del embarque Cristina me informa que debemos llegar al hotel Portachuelo y no a Santa Mónica, como estaba programado, pues en este ya no había cupo. La espera es eterna pero tuvimos la oportunidad de conocer a Ricardo, corredor élite del Brasil, quien ya llevaba 6 horas en el aeropuerto (se había quedado del vuelo donde había llegado su grupo) y con él finalmente viajamos hacía San Juan de Los Morros. Finalmente llegamos muy tarde a San Juan y no pudimos hacer el reconocimiento de pista. Una vez localizado el hotel Portachuelo, en el que estaba hospedado Jorge Ovidio González, nuestro presidente de la CCCM, nos dice que tenemos reservaciones en el hotel Santa Mónica y no allí, por lo que nuevamente subimos nuestras maletas al bus y fuimos al hotel. Nos hospedamos en medio de un ambiente bien diferente al que estamos acostumbrados en Colombia. El ambiente no fue amable. A esto le tuvimos que adicionar que no había agua, únicamente había servicio en las horas de la noche. La única forma de bañarnos era llevando el agua en unas canecas, las cuales teníamos que cargarlas nosotros mismos. Ese “tipo de servicio” no lo prestaba el hotel. El viernes pudimos hacer el reconocimiento de pista, previamente recibimos nuestros uniformes de la selección, acompañando a Mario Gutiérrez hasta su sitio de hospedaje. Una casa a unos doce kilómetros de nuestro hotel, donde estaba otra parte de nuestra selección. Estaban agrupados en habitaciones compartidas por siete o más ciclomontañistas, que debían “descansar” con una temperatura de 38 grados o más. Después del reconocimiento de pista le solicito al entrenador, Héctor Pérez que me dé una gel de carbohidratos (recordemos que yo hice el favor de llevar 50) y me dice que únicamente son para los corredores de categoría élite. En San Juan de Los Morros la temperatura era insoportable, nos desplazábamos del hotel al restaurante de la Villa Olímpica para tomar la alimentación y esperábamos que “cayera” el sol para conocer algo de la ciudad, sin embargo a las 6:00 P.M. ya estaba todo el comercio cerrado, inclusive las cabinas telefónicas. Por tanto, comunicarnos con Colombia fue otra odisea, pues el hotel tampoco prestaba “este servicio”. Hay muchos más detalles que no hicieron agradable esta experiencia, pero contarlo haría muy tedioso este relato. Finalmente llegó el sábado día de nuestra carrera, llegamos muy entusiasmados a cumplir nuestro objetivo. La mañana nos ayudó pues estaba el cielo nublado, alcanzaron a caer unas gotas de agua. Con sorpresa advertimos que las categorías B1 y B2 salían al tiempo, pero ubicando a la categoría B2 detrás de la B1, con la desventaja enorme de que debido al calor y la resequedad de la tierra, la nube de polvo que producían los ciclomontañistas, no permitía ver como quedaban ubicados, después de la salida, los participantes de la categoría B2. En la salida de mi categoría, la C1, logro ubicarme en el segundo lugar y en la primera subida (supremamente dura, de unos 80 metros de larga) ya estoy en el primer lugar. Antes de terminar la primera vuelta, al paso por el sitio de hidratación y ayuda mecánica, y llevando de ventaja más de cuatro minutos al segundo, se me estalla mi rueda delantera. La angustia es enorme. Edgar “el Condorito” Corredor, está en ese punto acompañado por un colombiano con el que habíamos compartido varios viajes y competencias en Colombia, David Arévalo. Ellos también entran en angustia, pues la organización colombiana no había dispuesto la más mínima ayuda mecánica para el colombiano que la necesitara. No tienen siquiera una manguera para podérmela entregar, sin embargo, yo en mi canguro llevaba una, la cual saque para colocarla. Me ayudan a instalarla y en el momento de volver subirme a la bicicleta, ésta también se estalla. No había más repuestos, la delegación colombiana no disponía de ayuda mecánica para las categorías máster. Tal fue mi afán y angustia que otra delegación, que ni siquiera supe cual, nos regala una manguera y nuevamente la instalamos, esta vez con mucho más cuidado. Con un enorme retraso vuelvo a partir. Después de haber recorrido casi dos vueltas más, ya estoy alcanzando al que iba de segundo lugar, pero nuevamente se estalla la rueda delantera. Ya sabía que no había repuestos en los sitios de “ayuda mecánica e hidratación” y decido retirarme. En el primer grupo había viajado otro máster del interior, Carlos Muñoz, quien logra para Colombia la única medalla de oro, después de una gran demostración de capacidad deportiva. Felicitaciones para él y para José Gómez, pues su constancia y disciplina se vieron premiadas. A pesar de pertenecer a la categoría máster y después de superada esta difícil experiencia sabemos que podemos darle triunfos a Colombia. Solo esperamos que quienes dirijan el deporte vean que estas categorías máster, las cuales con el valor de sus inscripciones en cada una de las válidas durante todo el año, son las que aportan importantes recursos para que este deporte siga creciendo (es importante hacer notar que a ese costo de las inscripciones hay que sumarle los de desplazamientos, alimentación y hotel, los cuales son sufragados por cada uno de los deportistas que se aventuran a participar en estas competencias). Pero sobre todo es el ejemplo para que las generaciones que vienen puedan ver que el deporte si es una parte integral de nuestras vidas, y que lo podemos practicar a cualquier edad para beneficio personal y del país, sin reñir en ningún momento con nuestra vida profesional, así nos desempeñemos en cargos ejecutivos. Una decisión importante podría ser incentivar adecuadamente la participación de los máster, para que sirvan de soporte económico en el apoyo a las categorías más competitivas. El incentivo está obviamente en la premiación que se entregue en nuestras válidas nacionales, pues una simple medalla, aunque representa el recuerdo de un gran esfuerzo deportivo, no compensa el gran esfuerzo económico que hacemos en el desplazamiento para poder participar. FIDEL ALONSO OVALLES CAMARGO PODIUM COLOMBIANO EN AUSTRALIA Por .Jorge Barón
Fuera de ser mi primer podium en Australia la importancia de esta carrera fue la despedida de un amigo que encontré acá, Juan, con el empecé a montar bici acá; poco a poco, como todos saben el ciclomontañismo se encarga de estrechar lazos de Amistad, no es solo ir a carreras son muchas cosas mas, es conversar acerca de lo cotidiano, contarnos los problemas mientras vamos subiendo por un largo trecho, es desayunar después de una vuelta, hablar sobre las ultimas adquisiciones como lo son unos frenos, unas llantas con alguien que entienda, o acaso alguien ha intentado mostrarle un manubrio Nuevo a la esposa o a la mama? bueno pues todo esto es a lo que me refiero, y acá vale aun mas porque estamos solos y lejos de casa; mi amigo Juan regresa a Colombia probablemente cuando esto este listo el estará en Cali en medio de celebraciones y ojalá no olvide el calendario del próximo año, las validas departamentales del valle, ayer el entendió eso con esta ultima carrera que termino también en categoría solo e hizo un décimo Segundo lugar entre 51 corredores en nuestra categoría, bueno, esta es mi manera de despedirlo. Por ahora pues me queda descansar y empezar el siguiente año con un par de carreras que ya tengo en mi calendario para el 2008, por sino lo sabían en septiembre hay una valida copa mundo cross country acá, ojalá este entre el programa de carreras para Leonardo y Julio con su Nuevo equipo bianchi para poder animarlos y verlos.
Por: Jorge Barón CRONICA TRAVESIA POR SANTANDER Por.Edgar Perez Basta con visitar tan sólo un día a Barichara para caer ante sus encantos, ...
El pasado fin de semana 13 y 14 de Octubre, se desarrollo La travesía de Santander. Hacia mucho tiempo, que no terminaba una travesía y me decidiera por narrarla,como lo he hechoen otras oportunidades en las quehe redactado mis experiencias y anécdotas. Este además,es un pequeño homenaje a Juan Valero y su señora,Mireya quienes pusieron todo su empeño y tiempo para que disfrutáramos de una de las mejores Travesías que se han realizado en el país. Nuestra historia comienza así: El Día viernes en la noche llegamos a Barichara y quedamos perplejos de la belleza del pueblo y del cálido recibimiento de Juan y Mireya quienes esperaron hasta el ultimo Ciclo montañista para entregarle su kit que consistía de:una camiseta y una serie de detalles que predecían muchas buenas sorpresas pues toda la presentación de la ruta, el mapa del pueblo para ubicar restaurantes y sitios turísticos estaba delicadamente detallada. En el kit que se entrego habían cosas que si necesitaríamos para el desarrollo del evento como el gel y las escarapelas que tenían el diseño de una francesa que trabaja en su taller de lámparas en Barichara, esta ardua labor llevo a Juan y Mireya a finalizar esta primera etapa a las 4:30 am. Ese día mientras ellos trabajan, nosotros estuvimos en un pequeño pero cálido restaurante donde me comí el crepe de pollo mas sabroso que añoro volver a repetir. Al rato llegó Doña Clemencia, nuestra Mamá como ella misma nos dijo, esa fue otra gran sorpresa de la Organización, no nos pudieron ubicar en mejor lugar, una casa muy acogedora habitada por una mujer excepcional que nos recibió con esa dedicación de Mama.
Nuestro querido Vlachy se enredo en una de las subidas saliendo apenas de Barichara y aunque se cayo y parecía no era grave se golpeó la rodilla, tuvo que tomar un analgésico y le dijimos que rodara que pronto le pasaba pues pensó en devolverse al pueblo del dolor. Nos reunimos con Hernán Acevedo, Angélica, Rolando e hicimos sesión de fotos con los amigos de ellos quienes son realmente grandes personas, un grupo muy unido y se nota que se estiman y estiman a nuestro Alejo. Esperamos a Vlachy y no aparecía, Alfonso se devolvió a buscarlo y cuando estaba abajo recordó que ya había pasado, además Alfonso también probo tierra de la patí amarilla. En ese regreso, una de las personas de Barichara, amante de este nuestro deporte, José Manuel, estaba en un cruce para que la gente no se perdiera, le dijimos que éramos los últimos y subió con nosotros para invitarnos una Limonada de Panela en la hacienda el Manantial; su esposa la había preparado para todos los ciclomontañistas. Juan involucro a muchas personas de la región se sentían bien y estaban felices portando las camisetas amarillas que los identificaba como guías pero las bicicletas y el nivel no les daba para la exigente ruta, pero en las ganas de colaborar eran elites.
Cabrera esun pequeño pueblo donde tomamos fotos y se tomaron fotos con nosotros una señora Doña Susana que quedo encantada con el grupo, en especial con el extranjero Vladimir, de ahí en adelante el no se volvió a quejar de ningún dolor, ella nos tomó las fotos yo creó que ella pensó que el extranjero que nos acompañabaera como el de la novela LA OTRA RAYA DEL TIGRE recuerdan la novela? Qué protagonizo Guy Ecker.Pues, esa novela fue grabada allí y en Guane y es la historia de un Extranjero de apellido Langerke que dejo muchos monitos ojiazules y muchas monas. Cabrera es conocida por sus mujeres trigueñas de ojos claros, se dice que es una regiónde mujeres muy lindas y si lo son asi lo pudimos comprobar. En esta población degustamos de una papa rellena con jugo y nos permitieron repetir. Yo no sabia y todavía no lo se.. que tenían mis papilas gustativas este fin de semana, pero todo me sabia de lo mejor…. Que buena papa rellena que nos comimos.
Nos regresamos por el carreteable, un duro ascenso hasta la vía pavimentada que es un recorrido de una sola cruzada por los caminos reales de nuestro ingeniero Alemán, con mas perfección que los anteriores y además son caminos que canalizan el agua, deeso hace mas de 250 años y aun hoy es una obra de ingeniería, impresiona ver un camino real con alcantarillado y red de acueducto , aclarando además que estos caminos son la continuación de los construidos por indígenas. Juan estaba en el alto esperando uno a uno como se culminaba esa dura subida y Mireya estaba en el parque aplaudiendo con los acompañantes, cosa que te hace sentir bien después de un duro esfuerzo y cuando te aplauden significa que te premian por terminar, no por llegar primero. Mas tarde llegaron al parque de Barichara, Doris y Juan Carlos, llegaron muy bien, la mamá de Doris estaba esperándolos y viene otro cuento la Mamá de Doris se llama Magnolia y se parece mucho a la hija, la mamá al igual que la hija también es una bacana, tenia como15 comadres en el grupo de acompañantes y estuvieron muy contentas animando a sus familiares, otro punto para felicitarle a los dos organizadores; los acompañantes estaban integrados a la caravana y no estuvieron lejos de nosotros. Magnolia dijo: “Y mi hija preocupada por que me dejo sola ¡!!!! y que como la estaré pasando de aburriday sueltan la risa todas las comadres.” Almorzamos Delicioso y nos fuimos a descansar. La noche traería otra agradable sorpresa, primero por la presentación de bandas de viento del pueblo, luego por una agradable cena y luego nos tomamos una cerveza en un mirador que invita a darle gracias a Dios por esas oportunidades de estar allí, por la inmensidad de su creación, por esos amigos con quien compartimosy por devolverme la salud que hacia menos de un mes le había pedido tanto. El segundo Día Desayuno con un gran vaso de jugo de naranja, Huevos, Changua, Chocolate, Arepa, Mantequilla y mermelada, salimos muy puntuales. Una cosa que se me había olvidado contar….. la vejiga de Vladimir tiene pánico escénico, una vez listos para salir le da por llenarse otra vez..jajajajaaa.. en fin.. lo espere y arrancamos un largo descenso y llegamos a los pies del cerro Paminondas una subida de entre 3.8 Km que me marco a mi y 6 Km . que le marco a Alejandro Puerta, pero dura. Muy bien por las niñas de Hidratación que nos auxiliaron cuando lo necesitamos; el calor era brutal, la culminamos y se veía un valle espectacular es uno de los sitios con mas miradores de los que hemos estado, en la bajada tuvimos que parar a tomarle fotos a un viejo árbol y en general al bosque de barbas. Y llegamos a Villa nueva donde seguimos de largo para ir al mirador de Lajitas donde quedamos atrás del cañón de chicamocha o atrás de donde normalmente yo lo he visto y surcado en la bici. Era una mirada diferente del sitio, de hecho parecía otro lugar. La mesa de los santos se veía completa y pago el esfuerzo, valía la pena ir hasta allá. Nos devolvimos por la misma ruta y la gente preguntaba que si faltaba mucho y les decíamos que no, que fueran, que valía la pena. De regreso a Villanueva nos dieron heladito y comenzamos una espectacular bajada a Barichara, por el camino colocamos piedras, Alfonso unas grandes y yo las pequeñas de arriba para que no se pasaran y si hubo el comentario de que fue una buena idea para evitar perdidos. Llegamos todos, Carlos Bonilla dijo que le había dado con todo y llego muy bien; así reunidos todos nos fuimos directo por una Barena Fría al mirador para una vista diurna de la olla del cañón del Suárez, hablamos, reímos mucho, llamamos a Mario pues no pudo venir por permisos con el jefe y le contamos que no lo volvíamos a dejar, así tocara llevar al jefe o darle trabajo y después nos fuimos a almorzar. Otra gran sorpresa…. el almuerzo estaba delicioso con una carne gratinada y salsa deliciosa. Luego nos fuimos a recorrer el pueblo, descansar, bañarnos, ver el partido de Colombia y esperarla noche para la cena y las rifas. Cenamos en el restaurante COLOR DE HORMIGA que es de un diseño muy agradable al igual que el arroz atollado que comimos, de las rifas, el marco se fue para Cali y Vladimir se gano un reloj de piedra el cual se lo dieron sin pulso (según el ) . En fin, faltan palabras para expresarles y transmitirles desde el fondo de mi corazón y pasión por este deporte que la travesía fue todo un éxito, las rutas, la organización, la comida ,la arquitectura del pueblo, se noto el amor que le pusieron sus organizadores al evento, quedaron en Santander los pedalazos y sudor de muchos hombres y mujeres, mejor dicho un gran grupo de amigos que al igual que Languerke dejo huella y no lo digo por los hijos que dejo este señor en estas tierras, sino por el corazón con que realizo sus obras…. A Juan y Mireya GRACIAS!!! Como siempre y para terminar esta crónica Gracias a Dios porpermitirme nuevamente haber vivido esta aventura y mucho mas por el grupo de amigos con quien me permitió compartirla. Confiando en el cómo siempre y con su bendición de por medio, no vemos en la próxima……….. CAMINO SANTIAGO DE COMPOSTELA El Camino de Santiago en Bicicleta Qué es el Camino de Santiago? Primero un poco de historia al respecto. El apóstol Santiago, después de la crucifixión de Jesús, enseñó el evangelio en Galicia y a su regreso a Jerusalén fue decapitado por el Rey Herodes. Sus restos mortales, según la leyenda, se llevaron otra vez a España en un buque de piedra, transportado por los ángeles, en un viaje que duró 7 días y fue enterrado en Galicia. En el siglo IX, dice aún la leyenda, un campesino, guiado por muchas estrellas, encontró en un gran descampado, la sepultura del Apóstol. La noticia llegó a todo el mundo, lanzando una legión de cristianos a peregrinar hasta Santiago de Compostela, ciudad que se formó en la región. Desde entonces, una multitud de peregrinos anónimos vienen recorriendo este camino mágico, el único en el mundo que no se formó por motivos comerciales. Esto no quiere decir que exista un solo camino, de hecho existen varios (Francés, Aragonés, etc) que conducen a la tumba del santo. Por qué hacerlo? Originalmente los peregrinos recorrían el camino para que sus pecados fuesen perdonados. Hoy en día, personas de todos los rincones del mundo lo recorren, ya sea a pié, en bicicleta, a caballo por diferentes motivos o la mezcla de varios siendo estos: Turismo, Experiencia Espiritual, Experiencia Religiosa, Experiencia Cultural, Deporte y conocer gente de otros países.
El Camino Dentro de las opciones que teníamos de recorrer El Camino, habían varias, pero la que más nos llamó la atención fue El Camino Francés, que es el más popular entre los peregrinos y además y tiene el incentivo de poderse empezar desde St. Jean de Pied de Port en Francia, lo que implica ascender Los Pirinéos y cruzar la frontera con España. Qué son el Pasaporte de Peregrino y La Compostela? El pasaporte es un librillo con el que se identifica a los peregrinos, y donde estos piden se coloquen los sellos de los lugares por donde pasa y sobretodo, de los albergues en donde pasa las noches. Al final del Camino, al llegar a Santiago, este sirve de evidencia para solicitar la Compostela. Sin uno de estos no es posible quedarse en los Albergues. El Diario Finalmente de seis personas que querían ir, solo fuimos dos. Ricardo González y yo. A continuación encontrarán mi experiencia en El Camino. Miércoles 25 y Jueves 26 de Mayo: Viernes 27 de Mayo: Sábado 28 de Mayo: Domingo 29 de Mayo: Lunes 30 de Mayo:
Martes 31 de Mayo: Miércoles 1º de Junio: Jueves 2 de Junio: Viernes 3 de Junio: Sábado 4 de Junio: Domingo 5 de Junio: Lunes 6 de Junio:
Nota: En los kilometrajes mostrados, hay que tener en cuenta posibles descalibraciones del cuenta kilómetros utilizado, y los recorridos extra que se hicieron en los diferentes pueblos y ciudades. Cualquier duda o comentario con respecto a este escrito lo pueden enviar a heacevedo@hotmail.com.
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