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ENDURO RIVA DEL GARDA

Por. CAMILO SANCHEZ MAYO DE 2013

Para nadie es nuevo la gran acogida que ha tenido la disciplina de Enduro en el Mountain Bike a nivel mundial. Después de mi lesión estuve sin montar más de un año. El 2013 con la ayuda de varios patrocinadores participare en algunos eventos.  Acá comparto lo que ha sido mi experiencia. 

En Europa hay muchas carreras de Enduro, sin embargo las series más importantes son el superenduro en Italia (http://www.superenduromtb.com/en/), y el specialized Enduro series (http://enduroseries.net/) que tiene carreras principalmente en Alemania, Austria y Suiza.  En esta última he participado en las primeras dos validas, la primera en Alemania y la segunda en Riva del Garda, Italia. 

Las carreras son generalmente en pueblos donde es más fácil ir en carro. Todavía no conozco gente con la que pueda viajar y he tenido que combinar medios de transporte para asistir a las carreras. Aquí está un resumen de Riva del Garda Specialzed Enduro series #2.

El día oficial de entrenamiento entregan el número, un mapa y la hora de salida para el prólogo y la carrera.

Todo el mundo usaba carros para entrenar, algunos ya llevaban varios días entrenando y guardaban energías para la carrera. 

Con pocas horas de entrenamiento antes del prólogo y luego de pinchar 2 veces y quedarme sin cambios tuve suerte de conseguir en la tarde alguien con carro para poder al menos conocer todas las etapas.

Las pistas eran con mucha piedra suelta, algunas etapas eran bien largas. Arregle mi bici en un almacén con neumáticos más gruesos y con nueva guaya de cambios... estaba listo para el prólogo. 

El prólogo quedaba en el área del bike festival en el centro del pueblo. Era una especie de pump track con pedaleo de aprox 1 min. Cuando llegue, no tuve tiempo de mirar bien el recorrido y tuve que arrancar así. En una de las últimas curvas me perdí y me salí de la pista perdiendo mucho tiempo y ubicándome en el puesto 80. 

Era un festival muy grande con todas las grandes marcas presente. Entre estos estaba @yeticycles que me ayudaron con ciertos ajustes para la carrera.

El día de carrera empezó con un buen desayuno en el hotel. Luego tenía que subir 3kms al sitio de partida, una especie de Mamancana donde hay todo tipo de atracciones. Desafortunadamente tuve que partir en el ultimo grupo... 

Luego de una LARGA subida sin parar empezaban las etapas. Al ser del último grupo había filas de más de 40min. en varias etapas. Los corredores partían con intervalos de 30 seg. En las etapas largas alcanzaba a varios corredores y me costaba tiempo lograr pasarlos. 

En las últimas etapas los brazos no me daban. Luego de casi 5 horas terminaba la 6ta etapa con un remate en subida y así la carrera llegaba a su fin. La altimetría y recorrido de la carrera con sportstracker. 

 

Quedé satisfecho con el puesto 56!; Estaban los mejores del mundo, habían mas de 300 participantes, el recorrido era muy exigente y así mejoraba mi actuación de la primera valida.  Tiempo para descansar, conocer un poco este lugar espectacular y celebrar. 


TRAVESÍA BOGOTÁ-GIRARDOT-NARIÑO 200K

Por. JULIO SANDOVAL FEBRERO DE 2013

-EN HOMENAJE A JUAN DAVID CARDONA ROZO-

Hoy nos levantamos motivados a pedalear, mirando por la ventana empañada por el clima y la lluvia, pero no importa, las ganas de ver el grupo son más fuertes. Son las 5:00 a.m., a preparar el desayuno y caminar en puntas para no despertar a todos en la casa, así salimos los bikers, sigilosos, ganándole al alba y encontrando el amanecer en el camino.

Alistamos el equipo por que lo que viene son kilómetros que demoler, miramos nuestras bicis yo creo que más de uno le habla y la toca, es un momento de reflexión. Siempre salgo con mucha fe de que nos vaya bien, además, con la bendición y el beso de mi amada esposa. Fui pedaleando al punto de encuentro, en algunos momentos la lluvia cesaba, pero unas cuadras más adelante volvía a llover con más fuerza. Recibí muchas llamadas al celular preguntado que si la travesía seguía firme, yo contesté “salimos los que estemos”. Así fue llegando poco a poco un gran grupo de 90 bikers dispuestos a llegar a Girardot.

Esta salida tuvo eco en la familia de ciclomotañistas de Girardot, y en Martha Jeannette Rozo Acevedo, la madre de Juan David Cardona Rozo a quien con mucho honor y respeto fue dedicada esta travesía. Este joven murió en un infortunado accidente de ciclomontañismo el año pasado (2012), pero su madre quiere que se le recuerde y por eso está trabajando en una Fundación que lleva el nombre de Juan David, para el bien de los jóvenes y niños de esta ciudad, y por medio del deporte, llevarlos por un camino bueno.

Si señores, por eso pedaleamos con más ganas pese al clima y a la lluvia, cada pedalazo tenía nombre y dedicación. Yo creo que nos escuchaban desde el cielo y veían el esfuerzo de cada uno de los pedalistas. La montaña era de película, niebla y lluvia y como 90 locos descendiendo. Las rocas afiladas brotaban de la tierra, y las curvas comenzaban a cobrar el despiste de algunos bikers. Por falta de precaución o por exceso de confianza, hubo quienes salían volando y terminaban rasguñando su piel contra la piedra. Se veía gotear sangre de codos y rodillas; en el primer punto de encuentro hicimos las primeras asistencias médicas, por fortuna no había nadie grave, sólo un biker que cayó y quedo noqueado por el impacto, se clavó el cacho de la bicicleta en el pecho, y le rompió la camisa como si fuera un golpe de boxeador siguió hasta la boca y el casco. Rápidamente lo asistieron y controlaron, esperamos el carro acompañante y le hicieron los primeros auxilios. El hombre tuvo que regresar para Bogotá.

El camino se volvió feroz y de respeto. La trocha es impredecible y mágica. De nuevo al mando de nuestras naves, el clima fue volviéndose cálido. La gente se calmó un poco y tomó más precauciones, pues llovía con intensidad, la visibilidad era escasa, y teníamos las caras camufladas con lodo y tierra. Sin embargo nuestros rostros expresaban alegría, así es la vida y estas son caricias de la naturaleza. Entre más duro el terreno, mejor, por eso somos ciclomontañistas, por eso somos amantes de la naturaleza, por eso desafiamos los climas con lluvia o sol, la meta es llegar al destino, practicar este deporte es fomentar el turismo ecológico y de aventura, es invitar a recorrer a nuestra hermosa Colombia en bicicleta.

Esta travesía era PEDALEAR Y NADA MÁS, como el nombre de un querido grupo. Sin importar la hora o de si cae la noche, de esto se trataba. Esta no era una carrera, es un evento que repetimos cada año para compartir y disfrutar, para aprender a comportarnos en la trocha y ayudar a los que no tienen tanta experiencia. Muchos se preguntan por qué nos demoramos tanto, y es justamente por eso, porque no vamos preocupados por un reloj ni pedaleamos mirando al piso.

Más que una travesía, esta es una experiencia de vida. Los caminos, senderos… y la gente que nos saluda amorosamente mientras ve pasar a este grupo de guerreros, se sorprenden al ver un lote tan numeroso, ¿dirán van 10?, y sigue y sigue pasando gente, ¡son muchos! los gritos que se escuchan en cada pueblo o casita invitando a que vean la caravana ¡oigan miren estos ciclistas!, ¡ahí van! algunos niños salen corriendo de sus casas detrás de los bikers, solo para chocarles la mano y contar, ¡“huyyy si vio lo alcancé”!

CAE LA NOCHE

Después de un recorrido tan extenuante el cuerpo empieza a pedir almuerzo. La tarde se terminaba, así que hicimos una parada obligada en San Joaquín para recobrar energías. También aprovechamos para ajustar las bicis y lavarlas gracias a que un vecino nos prestó una manguera. De nuevo en nuestras bicis y empezó a caer la noche mientras el descenso se iba acabando. Sin embargo la lluvia seguía cayendo con fuerza. Qué aguacero! Entramos a una planicie hermosa cerca de Anapoima, llegando a Apulo, unas luces rojas apenas adornaban el camino y lo demás era oscuridad total. En algún momento la lluvia cesó y pudimos ver el cielo completamente lleno de estrellas por un momento.

Hacía falta poco, nos quedaba el último tramo en pavimento, 30K de pura explosión en un plano con algunas inclinaciones. Aquí si parecía una carrera! El lote se fue formando y marcando el ritmo, entre 30 a 50K/h . Empezaron algunos ataques y a pocos kilómetros de meta donde hay un CAI de la Policía, el grupo se dispersó.) Se rueda a full corazón, explotando estas máquinas y con el último aliento llegamos al destino.

Pero faltaba lo mejor, el recibimiento con calle de honor que nos hicieron los ciclomontañistas y familiares de Girardot. Con un rico refrigerio, abrazos, pitos y aplausos nos dieron la bienvenida con mucho afecto y cordialidad. Entre ellos también se encontraba Martha Rozo con su hijo Kevin y el resto de su familia, quienes con gran sentimiento le dieron la bienvenida al grupo. Descansamos un poco y nos invitaron a pasar al salón de conferencias, pues había algo importante que escuchar. Unas palabras muy sentidas de amor de madre contándonos un poco sobre su hijo Juan David. Kevin, su hermano mayor también intervino y narró la corta historia de vida que dejó Juan David a los 16 años. Pero con firmeza nos dijo que todavía queda mucho por contar, porque la tristeza de perder un ser querido hace germinar una fuerza para sacar esta Fundación adelante, una fundación que trabaje por el bien de muchos jóvenes de Girardot. De hecho, ya gestionaron con el alcalde de la ciudad para arreglar 100 bicicletas usadas y regalarlas a niños y niñas que habitan en barrios de bajos recursos.

Qué ejemplo de vida y solidaridad y qué buenas enseñanzas nos han dejado estos 200K. Los 90 bikers que participamos de esta travesía pedaleamos con toda la energía para que se fortalezca este proyecto y mantenernos firmes con la Fundación de Juan David Cardona Rozo.

A la gente de Girardot muchas gracias por el cálido recibimiento, queda mucho por hacer, comenzando por visitarlos de nuevo. Esta tierra tiene mucha trocha que recorrer! A Martha, Kevin y la familia de Juan David le deseamos mucha fuerza para seguir adelante en familia, que sus metas se cumplan, a todos los bikers de la travesía les agradecemos su paciencia y actitud en la ruta, a Pedalear y nada más (PYNM) gracias por el apoyo y participación, a toda la familia de Verdextremo nos queda seguir creciendo unidos como grupo, aprender y mejorar las cosas de cada salida.

Gracias amigos ciclomontañistas, gracias Girardot, DE CORAZÓN PARA JUAN DAVID CARDONA CARDOZO, que tu luz siga brillando.

SÓLO LOS QUE SE ATREVEN LO PUEDEN CONTAR

Julio Sandoval


CRUZANDO LOS CAMINOS DEL SUMAPAZ

Por. JOHNSY DUQUE AGOSTO DE 2012

No pido otra cosa: el cielo sobre mí y el camino bajo mi bici, esta frase de Robert L. Stevenson resume una de las mejores travesías realizadas por integrantes del club Rino Mountain Bike. 

Todo inicia una madrugada muy lluviosa  en la que nos preguntábamos; ¿que nos espera con esta lluvia en el páramo más grande del mundo?, sin embargo las ganas de llevar a cabo nuestro objetivo propuesto nos impulso a que deberíamos hacerlo pese a las dificultades que se nos presentaran, fue así como al llegar a la población de Usme al sur oriente de nuestra ciudad ceso aquella lluvia casi al mismo tiempo en el que iniciábamos nuestra travesía camino al páramo más grande del mundo acompañados de nuestras bicicletas y de 7 biker´s  que aceptaron el reto. 

El inicio estuvo lleno incertidumbre, algunas personas no conocían ni el camino ni la región, otros conocían el camino pero no en su totalidad allí recordaba aquella frase; "La incertidumbre con seguridad es la esencia de la aventura" y desde ese momento supimos que sería una gran aventura. 

El ascenso hacia el páramo nos dejaba ver un paisaje único que mejoraba con cada metro que ascendíamos, iniciando con el embalse de la regadera en el predio de los romeros, cuenca del río Tunjuelito, y los ríos Chisacá, mugroso y curubital y unos metros más arriba la represa del Hato que formaba un espejo de agua espectacular. 

Allí estábamos en constante ascenso ya con unos tímidos rayos de sol mañaneros, que nos permitían pronosticar un excelente día, así fue como llegamos al límite inicial del páramo del Sumapaz en la región con el mismo nombre, allí estábamos muy cerca de una de las maravillas naturales de nuestro país el embalse de chisacá, un lugar mágico rodeado de frailejones y contrastando con el ultra verde de sus paisajes, inmediatamente aquel lugar queda grabado en nuestra mente escogiéndolo como uno de nuestros favoritos. 

Así continuamos a nuestro destino, el camino aún era largo, con subidas y bajadas hasta llegar al cruce que conduce a la media naranja, y con una subida que nos dejaba entrever su grado de dificultad, allí realizamos una pequeña parada técnica para comer algo, reabastecernos de agua en aquellos manantiales cristalinos y seguir extasiándonos de estos espectaculares paisajes, mientras nos preparábamos sicológicamente para enfrentar lo que nos restaba. 

Luego de conquistar la última subida, continuaba una gran descenso, y cuando decimos un gran descenso, lo es, más de 25 kilómetros de bajada en trocha, que nos hizo desear subir, en lugar de continuar descendiendo, así llegamos a la población de Pasca para  finalmente llegar a nuestro destino del primer día de travesía  la población de Fusagasuga, allí descansamos y pasamos la noche. 

El segundo día tenía un matiz diferente, ya que cargábamos con el cansancio muscular causado por el esfuerzo del día anterior, y esta ruta se resumía en subir, subir y subir además de saber que el peso de los morrales que algunos llevábamos su hundirían implacablemente en los hombros y en nuestra espalda, iniciamos con la expectativa de conquistar de nuevo los límites del paramo del Sumapaz esta vez por el municipio de los Colorados, para luego descender a Sibate  y finalizar nuestra experiencia en Bogotá, la subida fue mucha más dura; alrededor de 31 kilómetros de subida. 

Al final, todos felices de haber logrado nuestros objetivos y con la convicción de saber que esto es el ciclomontañismo; esas ansias de lanzarse a lo desconocido, de perderse en la naturaleza, encontrar unos momentos de paz, aceptar las dificultades como una parte integrante de la experiencia, como un reto a nuestra habilidad y dotes de supervivencia, y lo más importante los amigos, esas personas valiosas que he conocido, y esos lugares maravillosos que este deporte nos ha permitido conocer. Mil gracias por compartir esta gran experiencia a Álvaro Díaz, Oscar Pinzón, Jairo Peña, Gustavo Chapetón, Rubén Darío Jiménez y Felipe Toro y al final 173 Kilómetros llenos de aventura. 

Johnsy Duque


SUESCA "POR LOS TERRENOS DEL TORO

Por. JULIO SANDOVAL
JUNIO 2012

En este paraíso turístico el Club de Ciclomontañismo Verdextremo realizó una travesía de 40 K, guiados por Ricardo Rojas, un ciclomontañista que conoce muy bien estos terrenos y que no transita por caminos comunes, tampoco marca la ruta con GPS.

Trochas, montañas, senderos por potreros, single track, ascensos y descensos técnicos y mucho verde…xtremo fue lo que adorno esta travesía, 60 bikers disfrutamos de esta exigente ruta, por pasos muy especiales como un descenso de 300 metros muy inclinado en pasto y con mucha visual, al final los bikers hacían de espectadores animando la bajada, en este sector varias caídas sin consecuencias. Imágenes increíbles, pedaleando bordeando la montaña, single tracks misteriosos y de película, lluvia y niebla, hambre y cansancio pero mucha actitud de aventura.

Y para finalizar la ruta por fin “los toros”, era una bajada técnica en piedra, muy difícil que terminaba en un potrero con toros criollos bravos, era un encuentro entre el biker y el toro, con mirada fuerte y desafiante, pero con un grito “joeeeee, heeee, oleee” estos animales salían corriendo, y el biker pasaba triunfante por medio del ganado.

Verdextremo agradece a los ciclomontañistas por participar de este evento, por tener paciencia para reagruparnos y salir sin afán para poder disfrutar de los paisajes y el clima, de esto se trata estas travesías que queremos compartir con la gente.

Para los Clubes o grupos que organizamos estas salidas se nos dificulta saber quien va realmente preparado, señores no es suficiente con subir patios o con decir huyy si, yo monto, debemos conocer nuestros límites y si la ruta dice “NO ES APTA PARA NOVATOS, 50K Y EXIGENTE” crean en las palabras de los organizadores, estas salidas dejan mucho aprendizaje, de los novatos que se creen expertos y sufren o les toca devolverse porque no pueden con la ruta.

También es difícil mantener compacto el lote por los diferentes niveles de cada deportista, y también por los senderos especiales por donde pedaleamos, muchos son, zonas privadas que con anterioridad se pidieron los permisos para poder cruzar. Recomendamos a las personas que marcaron esta ruta con GPS tener cuidado porque se requiere de permisos.

En fin Verdextremo es un Club comprometido con el MTB de Bogotá que quiere compartir rutas y travesías con la gente que quiere participar y conocer más este deporte, esperamos volver a realizar más salidas de diferentes niveles, este deporte necesita más divulgación para que crezca en nivel y mucha seguridad para pedalear tranquilos por las trochas de nuestra querida Colombia.

Agradecemos a todos los ciclomontañistas por su contribución y actitud en la ruta, a la Policía Nacional de Suesca por su compromiso con la seguridad del grupo, ellos como podían cruzaban la moto por toda la trocha o daban la vuela y nos esperaban o dejaban centinelas en sitios estratégicos, comunicaban por radio a la Policía de otros municipios para que estuvieran alertas y el grupo siempre estuvo seguro, lo mismo lo hizo la moto acompañante y el guía triangulo todo el recorrido informando a las fincas el paso de 60 bikers. Es muy difícil controlar todo un perímetro pero se logro y no hubo inconvenientes pero ojo los alrededores de Suesca tienen problemas de seguridad, ojala las oficinas de turismo y los Alcaldes reaccionen y den solución a este problema.

De nuevo mil gracias, hay mucho que mejorar pero entre todos y unidos disfrutamos mejor este deporte. Esperamos los comentarios.


EL VALOR DE LA AMISTAD

Por. ALEJANDRO PUERTA "MACHACHO
MAYO DE 2012

EL VALOR DE LA AMISTAD

“Los buenos amigos que se pueden contar en una mano, son quienes nos regalan desinteresadamente inolvidables momentos plenos de felicidad…”

Durante ese fin de semana en el que se mezclaron tantas emociones, sentí una vez mas la fuerza de la amistad representada por los amigos de la cicla. Inicio mi relato en esta ocasión haciendo énfasis a este breve párrafo porque gracias a ellos, pude una vez más disfrutar a plenitud de un fin de semana inolvidable que me llevó con esos buenos amigos por los caminos prehispánicos de Facatativá.

Esa semana, debía viajar a BOG a recibir un importante reconocimiento laboral en el cual nuestra empresa, se destacó por su labor como una de las mejores en el manejo de sus exportaciones. Por si solo, ese hecho ya representaba toda una experiencia plena de emociones y de responsabilidad. Aprovechando esta visita a la capital, no podía dejar pasar la oportunidad de disfrutar una vez más con quienes compartimos maravillosas rutas en bicicleta y así complementar mi viaje.

Por esa razón, planee mi viaje de regreso a Medellín para el sábado en la noche y así aprovechar ese día plenamente y poder darnos la rodadita por algún lugar. Llamé esa semana como es costumbre, al buen amigo Edgar con quien siempre se puede contar a la hora de buscar programa para dar pedal y también hablé con Juan David que siempre generosamente abre espacio para hospedar a los amigos en su cómoda casa y que por casualidad también tiene el mismo gusto de andar en dos ruedas por las montañas. Con su apoyo organice mi visita de fin de semana en Bogotá.

Por esos días, hicimos planes para decidir por donde haríamos el recorrido en bicicleta, pero no contábamos con algunos problemas serios de salud de un familiar del amigo Edgar, lo que le condujo a ofrecer excusas por no poder acompañarme ya que debía viajar a su tierra y acompañar a sus familiares. Pero eso sí, no partiría sin antes dejar toda la logística organizada con la bicicleta que me prestaría y como si fuera poco, facilitarme su moto para que pudiera llegar hasta Faca donde sería finalmente el destino de esta aventura. Por parte de mi amigo Juan David tampoco me acompañaría pero a cambio me abrió las puertas de su casa y me hospedó con su acostumbrada generosidad. Por lo tanto iría solo al encuentro de los amigos de Facatativá…

Ese sábado bien madrugado y bien “buñuelo o Patacón” en esto de andar en moto por las calles de Bogotá, le añadieron más emoción a la causa y así despacito, entre buses, charcos y mucha prudencia, llegué a Mosquera a la casa del amigo Oscar Pulido, quien amablemente me presentó su nuevo hogar y hasta desayuno me tocó mientras llegaba el Orlando alias “orlandeichion”. Un guerrero mas que se uniría a nuestra aventura.

Ya con bicicletas listas y empacadas en el carro, partimos hacia Faca a la casa paterna de Orlando, allí nos encontramos con el legendario Oscar Cañón quien hizo en bicicleta de montaña, un recorrido por toda América desde Alaska hasta la Patagonia y lleva en sus hombros mucho mas kilómetros de lo que hubiésemos querido recorrer en muchos años cualquiera de nosotros.

Con el equipo completo y al fin rodando, me llevaron entre charlas, aventuras y recuerdos por la salida de Faca que va hacia Bojacá, cruzamos un vasto valle que en otras épocas fue testigo del tren que movió por allí sus vagones cargados de pasajeros y mercancía que venía desde Girardot. Pasamos rápido el poblado de Bojacá. Este lindo pueblo donde se conjuran bendiciones para asegurar la mejor de las suertes a todo tipo de cosas como: el carro, la moto, el matrimonio, la casa, el trabajo, los amigos, en fin han convertido este lugar en un sitio místico de peregrinación y que parece tener muchos milagros encima por las romerías que se congregan siempre en su plaza principal esperando ser bendecidos sobre todo los domingos y festivos.

Seguimos rumbo sur hacia esa montaña que parece rodear toda la sabana antes de terminar sobre el borde de la meseta o altiplano cundiboyacense. Ascendimos a buen paso y recordaba con cada pedaleo aquellas aventuras y rodadas por estas lindas y frías tierras en otros años. Hay que advertir y con prudencia aclarar que la “sabana” está lejos de ser un conjunto de tierras planas como todos los que no vivimos allí, equivocadamente imaginamos. Por esto, siempre con quien hablo, le explico que la mal llamada “Sabana” posee las más hermosas montañas de bosques supra andino que yo haya visto, además de la cantidad de caminos que se cruzan y todos ellos listos para ser descubiertos con nuestros caballitos de acero.

Después de llegar a lo alto, iniciamos el descenso, un poco más abajo aproximadamente a un kilometro, tomamos un desvío a la izquierda, hacia el occidente por una carreterita desbaratada que ascendía de nuevo por la montaña. Con algo de técnica y suave cadencia, logramos sortear los obstáculos hasta la cima. Así daríamos inicio a esta linda aventura de recorrer los caminos prehispánicos pues a partir de allí y por sectores se dejaban ver tramos en los que la piedra finamente hilada aun es testigo fiel de ese camino que años atrás vio pasar a sus habitantes indígenas que lo utilizaban para ir a sitios de aparente adoración entre estos, la cascada que sería uno de los objetivos de esta salida.

Descendimos por ese camino que poco a poco se hizo más estrecho y lleno de piedras y que por ocasiones se hizo muy técnico para mí. Aunque al parecer no tanto para mis amigos locos que acostumbrados a rodar por este tipo de terreno, se arrojaban felices desafiando toda suerte de obstáculos. Yo motivado al ver esto y con esa sensación juvenil de vivir el momento, también me arroje tras ellos tropezando en cada piedra y cada zanja, olvide un poco la prudencia y simplemente disfrute ese momento tal como se presentó con algo de irresponsabilidad porque con los años nos vamos limitando en nuestras mentes y pensamos equivocadamente que ya no estamos para esto. Por fortuna Salí bien de esta, con muchos tropiezos sí, pero sano al fin y al cabo.

Mas abajo, se complicó el rodar sobre las bicis por lo grande de las piedras sobre el camino. Ya que el agua se ha llevado parte del sustrato. Se hizo imposible para todos permanecer montados en las ciclas. Empujamos entonces nuestras ciclas por ese empedrado y estrecho camino que por breves tramos nos permitía ir rodando y por otros, era definitivamente imposible.

El descenso es simplemente hermoso, se adentra en esos bosques que mencionaba que están llenos de historia, de humedad, de buena energía, en los que las bromelias, los quiches y tilancias, adornan los tallos de los árboles y le dan ese toque especial y único a esos sederos. Ahí hay un silencio maravilloso que solo interrumpe el sonido del agua o el viento entre los árboles. Por algo para nuestros ancestros sería un sitio de adoración que más bien diría yo de reflexión o de pensamiento.

Seguimos un pequeño riachuelo que se escapa entre algunas piedras que me hacían suponer que estábamos cerca de la cascada. La cual efectivamente se anunció son su característico sonido que invita a suponer o adivinar su altura y majestuosidad por el ruido pero que siempre nos sorprende porque termina siendo mucho más alta de lo que esperamos.

Entre la cantidad de vegetación alcancé a ver la caída que puede tener unos 30 metros, esa fina columna de agua que por su altura ya no cae en chorros de agua sino que se atomiza convirtiéndose en un fino rocío que le suma más humedad a este lugar. Según mis amigos, me comentaban que en épocas de lluvia es mucho más notoria pero que aun así lo que vine a ver me había convencido plenamente. Sentí que había valido del todo el esfuerzo por bajar a verla y me quedé feliz por ese momento, por estar ahí sintiendo una vez más la presencia de la naturaleza expresada en una linda caída de agua y ese silencio en el bosque que se lo lleva todo, hasta los pensamientos porque por un rato nos quedamos ahí sentados en esa piedra maravillados por lo que llegaba a nuestros sentidos. Al final luego de unos minutos de silencio, comimos algo y terminamos entre charlas y recuerdos de otros días y salidas a rodar con los buenos amigos de Faca.

Las aventuras no pararon ahí, puesto que el camino indicaba que debíamos seguir descendiendo, sabía que llegaríamos a la vía que va hacia Girardot por la Mesa así que continuamos bajando, cruzamos ese bonito observatorio de aves y en un poco más de media efectivamente estábamos cruzando la vía principal y sobre la cual tomamos hacia la izquierda en ascenso rumbo Bogotá. Subimos por algunos kilómetros y como teníamos hambre, nos detuvimos a comer deliciosas arepas boyacenses de maíz tierno que para sorpresa mía su masa es dulce. Muy buenas y diferentes a nuestra típica arepa paisa y para acompañarlas nada mejor que con agua de panela. Todo esto fue suficiente para reponer energías y continuar la jornada.

Ya me habían dicho que para el regreso tomaríamos el camino que cae al Curubital y que yo conocía bien, pero les insinué modificar la ruta por otro camino el cual recordaba también porque cuando lo recorrí por primera vez me dejó maravillado por su belleza y porque pese a su inclinación en ascenso, se puede hacer completamente dando pedal. El recorrido se hace casi siempre subiendo y por ocasiones la pendiente se torna más técnica sumándoles más y más emociones a la jornada.

Los convencí de cambiar la agenda del día y subir por ese camino y tal fue mi sorpresa de que algunos de mis amigos NO lo conocían, lo cual me pareció más maravilloso, pensé… vea pues, vino el paisa a mostrar nuevos caminos a los oriundos de Faca… no le digo… como enseñarle uno al papa a tener hijos… pero esto me alegró mas porque nos hay como compartir caminos y rutas con los buenos compañeros de aventura.

Como no tenía en el GPS marcada la ruta, debía recordar y encontrar esa entrada a la izquierda por donde está el ascenso. Después de identificar el desvío, dejamos la carretera y subimos por esos empinados rieles. Me sorprendí porque sin dificultad fui recordando paso a paso cada detalle del camino, no está muy cambiado, tal vez con un poco mas de hierba por el invierno.

Esa primera rampa nos dejó sin aliento pero fuimos recompensados una vez más por la vista que hay desde ese lugar. Hacia el norte una pared imponente de rocas que lo dejan a uno pensando y haciéndose la pregunta ¿por dónde vamos a pasar si eso es pura roca y como va a haber camino entre esos abismos escarpados? Y hacia el sur, se ven las montañas de la mesa y más lejos si hay suerte se puede ver el valle del Magdalena y algunos cerros de la cordillera central.

Seguimos nuestro camino y volvimos a encontrar algunos tramos donde se dejan ver las piedras cuidadosamente acomodadas sobre un camino, a diferencia del que recorrimos en descenso, este camino fue de la época de la colonia ya que su trocha es mucho más amplia, apta para recorrer a caballo e incluso propio para algún tipo de carruaje o carreta. A los lados se ven los canales para conducir las aguas y evitar su deterioro. Es una maravilla ver lo bien conservados que están y mientras subíamos pensaba como habría sido todo aquello en el pasado, con ese bullicio de los cascos del paso de caballos, tropas bulliciosas resonando sus botas y toda la mercancía que se traía por el Rio Magdalena que debía subir por este tipo de trocha hacia la Sabana de Bogotá.

Sobre el trazado hay algunos portillos que se deben dejar como estaban bien sean abiertos o cerrados. Esa es la recomendación que siempre nos dan los lugareños para evitar sobre todo que se mezclen los ganados. Unos 2 kilómetros más arriba hay un desvío en el cual se debe tomar el camino del lado izquierdo y seguir subiendo. Del lado derecho se ve como los filosos riscos van quedando más abajo. Fuimos testigos una vez mas del ingenio de nuestros ancestros para librar con ese camino real serpeante hacer el quite a las enormes rocas aprovechando cada quicio labrado en la piedra para servirse de el. Incluso pasamos por uno de estos balcones donde la base es piedra pulida y la pared es roca también, una verdadera maravilla de la ingeniería de la colonia.

Seguimos nuestro lento transcurrir hacia la cima hasta que al fin después de 5 Km llegamos a la cima y por un kilometro más nos cruzaríamos con la vía que va desde Bojacá al Curuvital, seguimos por la vía hacia la izquierda y ahí si los amigos de Faca le pusieron el buen paso a sus bicis y a mi ya me empezaban a temblar las piernas… y saber que aun faltaban varios kilómetros para llegar y debía regresar a Mosquera para seguir con la moto hasta Bogotá. Ufff de solo pensarlo me cansaba.

Con ese ritmo, rápido llegamos a Bojacá. El Oscar y Orlando siguieron templando mas el paso. Eso parecían como esos caballos que reconocen que están llegando a su casa y salen como locos sin importar nada más que llegar a como dé lugar. Yo por ratos me quedaba un poco rezagado y como es obvio venia cerrando filas en la cola del grupo con la lengua afuera y con el corazón que se quería salir por la boca. Yo no decía nada, pues me convenía apurarme ya que debía estar a tiempo para tomar el vuelo de regreso a Medellín.

Se me hicieron largos esos 10 Km entre Bojacá y Faca. Ya en ese terreno priman las colinas suaves con falsos planos de pura velocidad. Yo pensaba que si no llegaba al pueblo pronto, me iba a infartar o a quedar sin aire. Siendo las 5:00 PM llegamos al fin a nuestro destino, con esto sumamos 52 Km de caminos y aventuras en 7:00 horas totales con paradas a comer y apreciar paisajes. Ascendimos más de 700 metros pasando de los 1990 metros a los 2700 msnm.

Sabía que la jornada se había terminado y una vez más debía despedirme de mis buenos amigos a los cuales les debo mi gratitud por llenarme una vez mas de una jornada inolvidable y a quienes les debo esta aventura cargada de historia, exigencia y buenos momentos. A cada uno de ellos MIL GRACIAS.

Yo debía seguir mi aventura y esta vez de regreso en Moto y con el tiempo jugando en mi contra, para colmos vino la lluvia para completar el cuadro. Uno después de semejante día se goza hasta las más malas pasadas, recorrí de nuevo mi camino hacia Bogotá con la noche a cuestas pero feliz. Pensé que le entregaría al buen Edgar su moto sucia por los charcos que me trague en esa tarde y sentí vergüenza por eso. Llegue a tiempo a la casa de Juan David donde me recibió con algo de preocupación por la hora de mi viaje. Apenas alcancé a tomar un buen baño y subir de afán a un taxi hacia el aeropuerto y por fortuna llegue justo apenas para tomar el vuelo a mi tierra.

Ya en la calma durante el regreso volví a pensar en todos mis amigos, en lo agradecido que estaba porque cada uno hizo un aporte maravilloso para dejar al menos este relato como testigo de lo que pasó, de lo bien que la pasamos, de esos instantes en los que se cruzan los caminos y dejamos marcada la historia de cada uno. Sentí el valor de la amistad que se traduce como inicié este relato. En acciones desinteresadas que nos dejan momentos inolvidables de vida y plenos de felicidad. GRACIAS AMIGOS DE LA BICI


BUSCANDO LA ORINOQUIA

Por. OSCAR OCHOA ACERO MARZO DE 2012

Después de varias consultasy la decisión de afrontar un nuevo reto El Cañón de Guatiquia, invito un grupo de amigos para hacer maletas y embarcarnos en esta aventura que como siempre estaría llena de muchas sorpresas y anécdotas para nunca olvidar, como dicen mis amigos bienvenidos a una nueva 8adventures por Colombia.

Hoy en día, hay rutas que descienden hasta el Guatiquia, alrededor de 8 o 10 horas entre subida y bajada, donde subestimarlo puede ser fatal, despeñado por sus paredes verticales. Dar un paso de más hipnotizado por el vacío, mientras te adentras por los recodos que te hacen sentirte dentro. ¿Cómo negarse? Muchos deciden verlo desde la distancia, pero ¿donde más puedes sentir volar sobre tu bicicleta?

En un estado de incertidumbre, y tras cambios, que si, que no etc., giran 34 ruedas de El Parque Nacional Chingaza, hacia el Cañón del Guatiquia con la intención de encontrar la Orinoquia. El viernes por la noche, mercadito de líquidos, barras energéticas, geles, frutas, etc., herramientas, ropa y lo más importante las bicicletas.

Antes de amanecer, estamos en la calle, tras unas deliciosas almojábanas con aguadepanela en Misicuy cerca de Choachi, entre luces nos dirigimos en carros a Fomeque.

Con un golpe de pedal firme y pausado nos internamos en el paramo por un carreteable bien marcado, nos esperan 28 km de ascenso. Continuamos durante más de una hora ganando altura pedalazo a pedalazo, mientras vamos dejando los árboles frondosos que dan paso a los frailejones, guardianes de la montaña. El sol lucha a muerte con el frio. Y al final la luz puede con esa cortina de humo húmedo que nos ha perseguido hasta aquí. El cielo azul se abre y surgen ante nosotros frágiles cascadas de agua, avanzamos hacia el oriente, tras llegar al paso más alto vemos la laguna de Chingaza al fondo, Más arriba aparece la Serranía de los Órganos con sus formaciones abstractas y mágicas.

Giramos a la derecha y tras un fuerte ascenso con rampas del 25% entramos en el angosto y vertiginoso descenso hacia San Juanito. Felices por ingresar al Meta, pero el peligroso camino que nos engaña para soportar el vértigo nos impide contemplar la grandeza del paisaje, sin duda de los mejores de Colombia.

Uno a uno seguimos todo el descenso, que se curva hacia el Cañón, donde termina esta impresionante senda.
Frente a nosotros divisamos el inicio del Cañón de Guatiquia, seguimos al oriente y llegamos por un ascenso a San Juanito bordeando el rio Guatiquia, entre paredes verdes y caídas de agua y vigilados por sorprendidos soldados del ejército y con la admiración y hospitalidad de los pobladores de este hermoso pueblo del Meta.

El corazón se me arrugo, los pelos se me erizaron y no pude evitar sentirme tremendamente pequeño y un poco más enamorado de Colombia cuando vi las profundidades del Cañón. Se podría pensar que tras todo lo conocido podría haber perdido la capacidad de emocionarme con un paisaje, con una vista. Imposible.

San Juanito es un emblemático y viejo pueblo del Meta. Por aquí han pasado generaciones de aventureros con una chispa de locura y grandes dosis de esfuerzo y valentía. Refugio mítico y acogedor donde siempre se respira un auténtico ambiente de montaña y algo de olor a misterio y zozobra.

Tras una comida campesina con el sabor puro de nuestra Colombia, donde un ratón nos mira con envidia desde el balcónde madera arriba del comedor, mas tarde unas cervezas en la plaza principal y el feliz cumpleaños a nuestro “Filosofo Justo” nos vamos a las viejas camas, donde esta noche hay un auténtico recital de roncadores.

El Segundo día, antes del amanecerestamos desayunando, será un buen día pues el cielo está estampado de estrellas. Con el Camel a la espalda se abre la claridad del día y comenzamos a pedalear hacia el oriente siguiendo las indicaciones de “Alejo”, un amigo que hizo esta travesía años atrás con éxito, por la senda real que atraviesa el Cañón de la cordillera desde Chingaza hasta el Orinoco. Ruedas a la derecha vemos dos puentes colgantes y debajo el Rio Guatiquia; el comienzo de la función del día. Tres cumbres mágicas de más de mil metros varadas en el centro de la cordillera y rodeadas de agua por todos lados. El primer impacto fue, indudablemente, el más grande. Fue de improvisto, de sopetón, sin esperarlo. No hubo acondicionamiento previo, pues el Cañón no puede verse hasta que estás al lado, sobre él, una tremenda raja que se hunde en las profundidades, separando norte y sur a lo largo devarios kilómetros.

Tras cruzar los dos puentes colgantes, comenzamos a ascender hacia San Roque. Caminamos por un sendero angosto y algo aéreo donde comienza a saltar el agua plateada de las primeras cascadas.

El Cañón se va cerrando y terminando el ascenso surge un abundante caudal de agua del interior de la montaña que se precipita desde lo alto sobre las piedras, otro puente colgante que da paso a los árboles frondosos y un paisaje selvático. El Cañón se abre salvaje ante nosotros, Paredes verticales escoltan al río Guatiquia que se precipita una y otra vez con toda la fuerza de esta naturaleza bella, exuberante y salvaje. Aguas verdes, azules, rosadas transparentes, corren con furia y dan sonido y vida a un bosque verdey exuberante donde conviven en armonía árboles y animales de distintas especies.

El single track descendente es alegre, peligroso y deleitoso. A cada paso absorbemos vida y calma de este cañón encantado y nuestra pupila no deja de gozar de esta luz transparente y clara en un ambiente lleno de vida. Desde lo alto de los farallones infranqueables nos observa una pareja de aguiluchos con su vuelo rítmico y pausado, en las ramas de los arboles se escuchan osos de anteojos que nunca se dejaron ver.

Dejamos atrás varios barrancos a nuestra derecha que añaden más agua a este río que se precipita una y otra vez en raudales y cascadas. Es impagable. Créanme que es uno de los lugares que más me han impactado de todas mis travesías. Y yo sólo pude tímidamente intentar robar el lugar a base de abrir y cerrar el obturador, intentado sin éxito apoderarme de ello, sabiendo de antemano que fracasaría en el intento.

Un nuevo río se suma con sus aguas , bajo el despoblado Monfort que cuelga en lo alto, el cuerpo se relaja y el alma se entusiasma cuando vamos llegando a su entrada, una imagen de la Virgen y dos puentes de vértigo: medieval y moderno ponen fin a la travesía por este singletrack de mas 20 km. Poco antes, una placa pegada en la roca en el sitio donde fue asesinado un sacerdote, que hace años vivió el violento mundo de su época en estos salvajes parajes. 

Que la madre naturaleza nos acompañe en nuestro ruidoso mundo y cuide este cañón escondido como un diamante y verde como la esmeralda y proteja estas montañas de la codicia de los hombres.

La función llega a su final, en compañía del sol, acercándose al llano mientras roba los brillantes colores naranjas y la visión se esfuma delante de tus ojos, llego la noche que nos acompañara hacia nuestro destino final, Villavicencio en la Orinoquia Colombiana.



 

TRAVESIA BOGOTÁ-GIRARDOT-SILVANIA 230 K

Por. JULIO SANDOVAL FEBRERO DE 2012

Después de ajustar mi cuerpo y mente, voy a intentar recopilar todas estas 20 horas de emociones de pedaleada en una líneas. Es sorprendente como está creciendo cada vez más el sentido de aventura, emoción y adrenalina, lo que transmite estar pilotando una bici, sí, la que todos queremos y consentimos y la que nos lleva a diversos y hermosos parajes de nuestra querida Colombia.

Invitamos a diferentes ciclomontañistas, novatos y expertos, brindándoles asesoría, apoyo y seguridad para que se le midieran a la “TRAVESÍA BOGOTÁ – GIRARDOT – SILVANIA 230 K” con la misión de reunir recursos para apoyar a los corredores de Verdextremo en las diferentes válidas de ciclomontañismo del país. Este es deporte ecológico que Verdextremo quiere promover en su misión de incentivar y divulgar el MTB.

LOS 78 VALIENTES

Salimos bien desayunados desde Bojacá porque lo que se venía era terreno. Antes una charla técnica, muy importante, esto se lo recomendamos a todos los grupos antes de hacer cualquier ruta. El clima hermoso súper bien y el grupo animado y con actitud, tomamos en ascenso el camino real hasta la laguna de Pedro Palo, hasta aquí todo perfecto, nos reunimos para agrupar el lote y prepararnos para la bajada.

¡ATENTOS SEÑORES! se escuchaba con ¡PRECAUCIÓN! en la bajada, y se soltó el lote, este es un descenso agresivo y muy inclinado, con curvas cerradas y con piedras sueltas, pero este sector nos las cobró: en el primer kilómetro contábamos ya con 10 caídos, raspones y sangre en codos y rodillas, pero los bikers sacudidos y con dolor seguían disfrutando el descenso, un ciclomontañista me dijo “YO VÍ LITERALMENTE COMO UNA MATA SE COMÍO A TRES BIKERS”, claro, por las huellas de frenadas hasta los arbustos. Pero señores debemos ser más prudentes y tener límites. Desafortunadamente hubo dos lesionados serios uno con fractura y otro con esguince de muñeca.

Los radios no dejaban de sonar, “¡URGENTE un accidentado!”, la tensión y la preocupación era grande al ver un biker estremecido de dolor. Era su mano izquierda, lo entablillaron como se pudo con un neumático se le inmovilizó la mano, hasta que llegó el CARRO ESCOBA. Menos mal tuvimos esta precaución y rápidamente se trasladó el herido hasta el hospital de La Mesa.

El lote se dispersó bastante, fue un momento de descontrol, los radios no tenían buena cobertura por lo montañoso y algunos celulares no tenían señal. De repente la misma historia, “¡URGENTE, otro accidentado!”. ¡Esto no puede ser! El carro escoba estaba en La Mesa, pero gracias a la colaboración de varios ciclomontañistas lograron vendarlo y le pidieron ayuda a un carro que lo llevó al hospital.

Fueron momentos de angustia pero gracias a Dios lo pudimos sortear. Aun así la gente seguía aterrizando y comprando tierrita en las diferentes curvas de esta bajada XTREMA, pero señores por algo somos ciclomontañistas aguerridos y lo único que se nos arruga es la camisa.

Aquí les comparto algunas opiniones:

“OOH!!! Que Delicia!! 230km muy bien disfrutados!!! Unos Monstruos!!! Poco más de 80 ciclistas, rodando llegando poco más de la mitad a Girardot luego de 13 horas, a dormir y luego 13 bikers!!! 13 subiendo a Silvania... Sabroso el ritmo con unos ciclistas tan tesos!!! Mis respetos y agradecimientos! Chapuzón en una cueva hermosísima, una caída de agua genial!!! Un sol solecito que calentó... durito, y las niñas (las bicis) se portaron divinamente!!! SABROSÍSIMO!. A este ritmo LOS ÉLITES van a acabar con mi salud física y mental, jejeje... IMPOSIBLE PASARLOS! IMPOSIBLE! Y.. a dormir que mañana dizque a Chingaza por Patios, jajaja, xD Gracias” !

Carlos Andrés Chitito

“Sí.....Una maravillosa aventura!!! son 2 días muy intensos llenos de emociones....quiero decir que aun cuando tuvimos bajas en la línea de pedaleo...se llegó a las 8:50 p.m. a Girardot...ver llegar a las niñas fue muy emocionante y poco a poco se completó la llegada... sin palabras ...así íbamos llegando...pero totalmente satisfechos!...Es válido el sentimiento de mi grupo... tal vez en aras de estar entre los primeros...de ese ánimo que se dispara entre senderos por PEDALEAR Y NADA MÁS...yo particularmente...dejé a mi grupo un poco atrás...y me dediqué sólo a mi goce por eso les digo ...Lo siento. No volverá a pasar a todos y cada uno de esas...muchas personas!!!! Gracias por la compañía...”

Julián Ponce

 “Bueno compañeros... después de nuestra travesía a Girardot ... primero debemos dar gracias a Dios por habernos traído sanos y salvos a todo el grupo de Pedalear y nada más (pues nos dimos cuenta de que no somos de los élite pero tampoco novatos) ... creo que parte del éxito de nuestra salida es el entrenamiento que hemos tenido y de la amistad que hemos construido ... esto se lo debemos a nuestro Presidente Julián Ponce de León, al esfuerzo que ha puesto cada uno de nosotros y a la fraternidad que se tiene en el grupo... espero tener mas salidas así... y que podamos seguir compartiendo momentos tan bacanos como los que pasamos este fin de semana... Gracias a todos”.

Sebas Mesa

 “hola VERDEXTREMO gracias por la compañía fue una salida fenomenal desde todo punto de vista creo que ha sido la mejor travesía a Girardot. Saludos”

(FREDY RINCÓN VOCAL VERDEXTREMO)

“Qué buena ruta... y qué buen nivel de los que nos fuimos de Girardot a Silvania... qué buena energía que paisajes, mejor dicho qué hermosura de ruta... muchas gracias a todos los integrantes de verdextremo por el apoyo y la colaboración... muchas gracias”.

Jonathan Saavedra

 “No me crea, ud es un monstruo, yo ni siquiera puedo caminar y moverme bien todavía por los golpes y ud entrenando jajajaja....pero le toca para que represente la ciudad después con todo”.

Lucas Zadwadzky.

Bueno después de estos comentarios de rodar de día y de noche, ver el ánimo de la gente, los niños pidiendo a gritos que les chocáramos las manos y todo a un mismo son de rueda y pavimento por la vía entre Tocaima y Girardot, el último esfuerzo con toda, expresiones de dolor y felicidad fueron cambiando uno a uno cuando llegamos al destino: ¡por fin GIRARDOT! Felicidad total, aplausos y abrazos uno a uno coronando la jornada.

GIRARDOT – SILVANIA, SÓLO 15 GLADIADORES

No son muchos los que se levantan con ánimo de hacer esta travesía, pero hay que pararse al otro día, alistar las bicis y comenzar una nueva jornada, no importa haber tenido que pedalear 155 K el día anterior. Es otro día y nos esperan 75 K pero más duros.

Con un buen desayuno no dirigimos hacia Nilo en pavimento, el clima comienza a sentirse, mucha hidratación y pedaleo constante, coronamos la primera: un falso plano que cada vez se va inclinando más hasta llegar a Nilo, recargar agua y banano para seguir hasta Pueblo Nuevo, 11 K en subida tendida y buscando la sombra. Mucho sudor y rostro de cansancio.

Pero el esfuerzo tiene sus recompensas. No se imaginan esta cascada natural de 50 metros de caída con una piscina natural entre una cueva. El agua se desliza sobre la piedra y si usted se mete y coloca la espalda es la felicidad total, como si lo tocaran 20 mujeres bonitas al mismo tiempo es una caricia de la naturaleza. Aquí almorzamos y se nos hizo un poco tarde por estar nadando y haciendo clavados al estilo Tarzán.

Pero faltan los 13 K más duros, súper empinados y eternos, eso que lo diga “Daniel” que expresaba que nunca nadie le había sacado la M… de esta manera, pero pedal a pedal, silencio en la montaña y grupo disperso, cada uno a su nivel luchando con esta brava loma, una pequeña llovizna pero luego salió el sol con toda, hasta ocultarse porque llegamos a las seis de la tarde a la cumbre.

Tomar nuevas energías y descender hasta Cumaca, Tibacuy y llegar a Silvania, nos faltaban como 25 K, pero en el descenso anochece y nos agarra tremenda tormenta, cero visibilidad sólo nuestras luces (ojo bikers para hacer esto hay que estar bien equipados) y con mucha precaución y en lote compacto bajamos y coronamos esta travesía, otra vez FELICIDAD TOTAL.

Señores ciclomontañistas de nuevo los felicito por ser aventureros, amantes de la naturaleza y deportistas, un saludo cordial al combo de Pedalear y nada más por su garra, a las 4 hermosas mujeres: qué ejemplo, a los de Verdextremo por tomarse esto en serio y orientar a la gente en cada giro, a don Jairo (el del carro escoba) por su incondicional apoyo, a Alfonso Robledo y Javier Santamaría por toda su actitud y colaboración, a Felipe Gutiérrez el de la band, gracias por su paciencia, a los lesionados muy buena recuperación.

Gracias y espero vernos en otra travesía.



TRAVESIA AL KUMANDAY

Por. JOHNSY DUQUE 0CTUBRE DE 2011

Día 1 Bogotá - Cambao

Empacamos un par de uniformes, una cámara, su vocación de aventureros, seis consejos, mil recuerdos y salimos un sábado 15 de octubre cinco soñadores con la única meta de llegar en sus caballitos de acero a la montaña blanca (Kumanday - Volcán Nevado del Ruiz) el mismo que hace algunos años destruyo Armero. Causando una tragedia, que pudimos comprobar a nuestro regreso con un desolador y sombrío paisaje de aquel pueblo.

La verdad no imaginamos la experiencia sin igual que íbamos a tener. La ansiedad y la errada programación del despertador, ocasionaron que llegara tarde aquel primer día tan importante, iniciamos nuestra ruta por trochas ya conocidas con pinchazo a bordo, salimos por Bojaca llegando a Zipacón donde degustamosel delicioso pan de maíz, propio de esta región, desde allí iniciábamos nuestra ruta por senderos desconocidos guiados únicamente por un mapa de Cundinamarca , nos extasiamos por tan bonito paisaje , motivo para una pequeña parada para la respectiva foto (documentación gráfica como la llamamos) allí, observamos la antigua estación del tren y uno de sus vagones en funcionamiento y tomamos la carretera que nos conduciría hacia Anolaima. Anolaima es un municipio de Cundinamarca ubicado en la provincia del Tequendama a 71 kilómetros de Bogotá es considerada la capital frutera de Colombia (lo comprobamos con un delicioso salpicón con jugo de mandarina de esta región) los anolaymas eran indígenas de la nación Panche fueron de las primeras tribus con que se encontraron los españoles al descender por Zipacón.

Luego continuamos nuestra travesía hacia reventones, el cual merece un capítulo especial por la fuerte del recorrido. Saliendo de Anolaima en una excelente bajadapor trocha algo técnica y cuyo destino era tres esquinas, allí uno de nuestros compañeros sufrió un percance mecánico que finalizo con el freno delantero deshabilitado, luego continuamos bajando hasta el rio Curí donde iniciaba una durísima subida hacia reventones, y cuando decimos dura es porque fue una muy dura subida…

Ya en reventones continuamos nuestra travesía hacia La Sierra, el camino fue agradable con pequeños columpios y siempre en grupo, ya en la Sierra decidimos almorzar mientras llovía un poco en esta Población, luego de este pequeño almuerzo nos dirigimos hacia el alto del rosario en Donde iniciaba la grana bajada a Cambao, pasando cerca de Vianí y cerca de San Juan de Rio seco fue una bajada interminable llena de obstáculos los cuales superamos satisfactoriamente y finalmente llegamos cansados hambrientos y con la satisfacción de habernos decidido a realizar esta travesía. La primer noche fue un poco incomoda, en un alojamiento un tanto improvisado.

Día 2 – Cambao – Murillo

El segundo día partimos de Cambao, luego de un buen desayuno “Donde Mafe”, pasamos por el majestuoso Rio Magdalena y nos esperaba un largo plan , que afortunadamente en su inicio nos cobijaba una sombra proporcionada por los frondosos árboles al lado del camino, al final de este plan se presento un pinchazo, el cual agradecemos ya que el calor y el cansancio, estaba presente en todos, lo que sigue después de beber algo de agua y cambiar el neumático es Subir, Subir y Subir , en convenio disfrutamos de la deliciosa fruta de esta región y la amabilidad de sus habitantes. Ya en Líbano Tolima, disfrutamos de un Almuerzo muy económico, y continuamos nuestra travesía a Murillo e igualmente en subida. En esta subida pusimos a prueba nuestra convicción de lograr nuestra meta en bici de montaña, ya que la subida el cansancio y la mente nos sugerían darnos por vencidos, sin embargo no fue así y logramos llegar a murillo en nuestra Bici.

Allí el Hotel mejoró muchísimo, cuartos con televisor, agua Caliente, en Murillo se experimenta bastante frio por estar a 2950 MSNM y estar tan cerca de nuestro destino la montaña Blanca.

Día 3 – Murillo - Volcán nevado del Ruiz

En la mañana de este día, nos acompaño la neblina, por lo que no fue posible ver el nevado desde allí, sin embargo en pequeñas ocasiones el nevado nos dejaba ver su belleza, desde Murillo en las mañana se ve muy cerca el nevado atrás de su iglesia y la alcaldía de este municipio. Desayunamos alistamos las Bicis y allí decidimos que la finalidad de nuestra travesía era llegar al nevado y tocar la nieve. Para hacer esto realidad es necesario llegar a la entrada del parque a 41 Kilómetros subiendo desde Murillo antes de las 14:00 horas, por lo que decidimos que una parte del recorrido deberíamos hacerlo en la camioneta que nos escoltaba, para cumplir esta meta.

Así lo realizamos y llegamos a la entrada del parque en nuestras bicis a buena hora, a pesar de que teníamos el permiso de entrada al parque en bicicleta, ya que el Volcán nevado del Ruiz se encontraba en ese momento en nivel amarillo (Cambios en el comportamiento de la actividad volcánica) se puede consultar en http://www.ingeominas.gov.co/Manizales.aspx , no fue posible.

Por esta razón subimos de la entrada del parque al último refugio en la camioneta y las bicis en el tráiler, El Parque Nacional Natural Los Nevados se encuentra ubicado en la Cordillera Central en la Región Andina de los Andes en Colombia. Su superficie hace parte de los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío y Tolima, estando repartido entre los municipios de Villamaría, Santa Rosa de Cabal, Pereira, Salento, Villa Hermosa, Anzoátegui, Santa Isabel, Murillo e Ibagué.

El parque comprende los pisos térmicos correspondientes a los de frío, páramo, superpáramo y nieves perpetuas, por lo cual sus ecosistemas principales son los bosques andinos, páramos y glaciar. Incluye además las cuencas hidrográficas de algunos ríos, como son el río Otún, río Totarito, río Molinos, río Azufrado, río Lagunillas, río Campo alegre y río Guali, entre otros.

Todos sabíamos que llegaríamos al nevado y conforme subíamos, éramos testigos del cambio del paisaje, de paramo a glaciar, con lo que no contábamos ninguno de nosotros y fue un espectacular sorpresa fue el presenciar una nevada en el paramo, S¡ estaba nevando y esto fue sorprendente uno de los guías nos comento qué cae nieve alrededor de tres veces al año y ser testigo de algo tan bello fue ¡ Increíble ¡, convirtiendo esta travesía en la mejor de toda nuestras vidas.

Mis agradecimientos sinceros a Harry William Gallego, Jairo Alfredo Peña, Gustado Chapetón y Fernando Villa, integrantes de nuestro club Rino y sin su participación en este proyecto no hubiera sido posible.

Johnsy Duque

Rino Mountain Bike


PAPA NOEL EN BICICLETA

Por. JULIO SANDOVAL DICIEMBRE DE 2011

ESCUELITA RURAL, LA AURORA ALTA, LA CALERA

Hoy podemos dar un parte satisfactorio de este evento “El Papá Noel en Bicicleta 2011”, esta actividad en la que el Club de ciclomontañismo Verdextremo lleva trabajando durante 6 años. Con orgullo los Verdextremos podemos comunicar que durante estos cinco años compartimos un rato agradable y mucho amor con los niños y niñas de diferentes veredas: 2006 Chía, 2007 Subachoque, 2008 Suesca, 2009 Cogua, 2010 Sibaté y 2011 La Calera, escuelita rural la Aurora Alta.

Este evento comenzó a gestionarse en una cafetería cuando Liliana Mora, Tuly Anzola, Javier Anzola y Julio Sandoval nos reunimos para coordinar el desarrollo de esta actividad. Resulta muy gratificante conocer gente tan sana de corazón, alegre y trabajadora, pues cada uno de nosotros coordinó y comunicó a su grupo esta maravillosa alianza. Liliana y Tuly representaban a la Fundación Forjando Lazos, Javier Anzola al club de ciclomontañismo Mineros del Zipa y Julio Sandoval a Verdextremo.

Forjando Lazos

Esta organización no gubernamental sin ánimo de lucro, de naturaleza privada tiene como objetivo educar para el desarrollo sostenible de las zonas rurales en Cundinamarca. Con esto se busca mejorar la calidad de vida de personas, sin distinción de raza, género, religión, afinidad política o ideológica a través de la realización de programas sociales integrales, que fortalezcan a la comunidad y que se enfoquen en el cumplimiento de las metas generales de desarrollo humano, social y sostenible definidas a nivel nacional e internacional.

Club de ciclomontañismo Mineros del Zipa

Considerados los mejores ciclomontañistas del país, demostrando su condición en las diferentes carreras nacionales y departamentales, para Verdextremo fue un orgullo compartir con ustedes esta experiencia. Queda pendiente la salida de MTB para el 2012. Un gran saludo a todos los bikers de Zipa; a Fidel Ovalles, Agustín Rodríguez, Carlos Muñoz y a Jonathan Montes les deseamos lo mejor y muchas medallas para el próximo año.

Papá Noel en bici 2011

Después de esta breve presentación les cuento que cada uno comenzó a trabajar en este objetivo: buscar regalos, ropa e invitar a amigos y familia para que se motivaran; peluches, carros de colección y bicicletas iban llegando poco a poco, todo con el objetivo de hacer la Navidad una fecha inolvidable para los niños y niñas de la escuelita en la que decidimos realizar la actividad. A esto se le sumaron las 5 bicicletas que Forjando Lazos regaló a los mejores estudiantes de primaria.

Papá Noel subiendo patios

Para nosotros es importante transmitir este mensaje no solo a los niños sino también a todos los ciclistas, por eso decidimos pedalear desde “Belisario”, subida a La Calera, hasta la vereda. Fue una jornada larga y más para el hombrecito de rojo, sudando y cansado. Fue muy emocionante verlo transmitir nuestro mensaje de Navidad por todo el camino, pues fueron varios los que a lo largo de la carretera se sorprendían al verlo pasar, los niños alegres lo saludaban, los ciclistas relajaban su rostro y con una sonrisa decían, “heyyy Papá Noellllll”! Poco a poco fuimos llegando a la vereda, coronamos patios, descendimos y pasamos La Calera, comimos en el Alto de la arepas y nos encontramos en el cruce hacia la escuela con los Mineros del Zipa, aquí nos faltaban 6K pero ya motivados y alrededor de 25 bikers y una caravana de carros con familia, madres, hermanos, hijos, tías, primos, esposas, amigos y perros, fuimos llegando al destino.

El recibimiento fue grandioso, los niños se volcaron en abrazos hacia Papá Noel, había mucha felicidad entre toda la gente. Los bikers les prestaron las bicis y otros los subían en la barra para darles el vuelto.

Norma Nivia, esta bella mujer, gran actriz y modelo, los tenía entretenidos, fotos van y vienen, refrigerio y juguito para todos, regalos iban y venían un poco de desorden por la ansiedad de los niños, pero poco a poco fuimos coordinando las cosas, y juiciosos a rezar la novena. Antó tiru ri ru riru, tutaina y otros villancicos se entonaron, pero faltaba los más importante: la entrega de regalos. Con lista en mano se llamó uno a uno a cada niño o niña y le entregamos regalos a cada uno de ellos: un carrito o muñeco, maletas, un cepillo de dientes con crema dental, un muñeco que alumbraba, una bola en forma de ojo, un cuento para colorear, un twister, juegos de mesa, camisetas, una pelota, y dulces. Muchas sorpresas y juguetes, rifas muchas rifas, en fin, se repartieron montones de regalos.

También le donamos un kit deportivo a la Escuela: 3 balones de básquet, 8 balones de micro y de fútbol, unos conos para señalización y 40 lazos para saltar.Rifamos 2 bicicletas a los niños de pre-escolar. Pero los sorprendente fue que salían más regalos, por esto decidimos visitar diferentes casas de las veredas para buscar más niños, aquí cada grupo se despedía del evento, los de Zipa bajaron hacia La Calera y con regalo en mano fueron distribuyéndolos por el camino, los Verdextremos descendimos por el lado del Codito causando conmoción, niños que veíamos, tome su paquete; ropa, muñecos, juguetes y así poco a poco aterrizamos nuestra emoción en Bogotá.

Agradecemos a todas las personas y familias que nos colaboraron y acompañaron en este evento, A Forjando Lazos y los Mineros del Zipa que aliados sacamos este evento adelante, un saludo grato y especial al grupo Pedalear y nada más, mucha suerte en todo, a David Leguizamón ya que gracias a él su oficina FIDUAGRARIA y sus compañeros de trabajo hicieron una importante donación a esta causa. A los niños, profesores y familias de la Vereda la Aurora Alta un abrazo y a todos los bikers agradecemos todo esto de corazón, las puertas del Club están abiertas. A toda la familia Verdextremo gracias de nuevo miles de gracias, para todos una Feliz Navidad y un próspero año nuevo, mucho pedal y bastante trocha.

SÓLO LOS QUE SE ATREVEN LO PUEDEN CONTAR…

Saludos cordiales
Julio Sandoval
Presidente Club de Ciclomontañismo
Verdextremo.

VILLANUEVA - GOMEZ PLATA

Por. ALEJANDRO PUERTA "MACHACHO" SEPT DE 2011

Hacía días que no escribía sobre mis aventuras en cicla mas por falta de tiempo que por motivación, hasta que al fin se dio esta linda oportunidad y acá me encuentro redactando estas líneas que espero les logre transmitir parte de esta nueva aventura en bicicleta por las tierras Antioqueñas.

Como ya se ha vuelto costumbre, me dedique a buscar una nueva aventura con la ayuda de los mapas satelitales, revisando minuciosamente noté que muy cerca de nuestra pasada aventura entre los municipios de San Pablo y San Isidro más al norte hay varios puentes que cruzan el caudaloso rio Porce.

Noté que muy cerca de la pequeña población de Villanueva a orillas del rio Porce y sobre la  carretera hacia Amalfi, existe una sinuosa carreterita que asciende por aquella ladera de la cordillera central hasta cruzarse con la vía principal que viene de Puente Gavino y que comunica por la vía pavimentada al Municipio de Gómez Plata.

Si bien el trazado se ve muy bien en las fotos satelitales, debía idearme una ruta para el regreso que fuera por un camino diferente. Buscando más al norte y partiendo del mismo pueblo de Gómez Plata, descubrí otro camino que desciende de nuevo hasta el valle del Rio Porce. Tenía algo de preocupación tomar esta opción, porque por el contrario de la ruta de ascenso. Esta, en las fotos satelitales no se veía claro el sendero por donde bajaríamos ya que el trazado se perdía entre los árboles y lo que aparentemente se veía muy verde que asumí como hierba.

De todas formas decidí que podíamos aventurarnos y durante la semana le envié los archivos al buen amigo Juan Ca Pereira, Juan Ca Aguirre y Edison que me habían insistido en una buena ruta para aprovechar el poco veranito que nos queda.

Una vez el viernes, dejamos todo listo para el día siguiente, Juan Ca Aguirre avisó que no podía acompañarnos ya que su viaje de regreso hacia Medellín sería muy tarde y sabía del madrugón que nos daríamos al día siguiente. Edison no respondió, así que tenía al buen y fiel amigo Pereira, listo para esta nueva aventura.

Efectivamente, a las 4 am ya estaba en pie acomodando la bicicleta en el carro ya que la hora de encuentro acordada fue la 5 am. Una vez en el carro tomamos rumbo norte hacia Amalfi. Nuestra más extrema experiencia en este viaje fue a causa del mal estado de la carretera que comunica a nuestra ciudad Medellín con el norte del departamento, hay numerosos y peligrosos huecos que cada día se hacen más grandes. Es lamentable ver la indiferencia de las autoridades y responsables frente a este evidente hecho. En fin, después de sobrevivir evadiendo la mayoría de huecos, llegamos a nuestro destino. En Villanueva dejamos el carro al lado de una tienda donde muy gentilmente su dueño accedió  permitirnos el parqueo.

Una vez en nuestras ciclas, rodamos 3 kms hacia Amalfi por la pavimentada buscando a nuestra izquierda el cruce sobre el rio Porce en un puente colgante llamado del “Pichón”, mejor me quedé con la duda para no entrar en detalles del motivo de tan pintoresco nombre. Después de cruzar el rio hay un fuerte ascenso de unos 3 kms en los que se ven los efectos del invierno que han erosionado la calzada dejando grandes surcos que le ponen al recorrido ese toque de habilidad que tanto nos gusta, llegamos a la Vereda Piedra Hermosa donde hay hallazgos de petroglifos indígenas y hasta nos encontramos más arriba la reseña de una linda caminada que se hizo por la zona en conmemoración del encuentro de caminantes.

Seguimos subiendo 6 Km más de esa linda montaña y a lo lejos empezamos a ver la vía pavimentada por la que se llega a Municipio de Gómez Plata y pronto estábamos ahí en la Fonda El Encanto, donde vimos esa linda valla informativa de la caminada que hay varios kilómetros más abajo. Hasta ahí habíamos acumulado 11 kilómetros en 1 hora y 30 minutos y habíamos ascendido 500 metros

Los siguientes 10 kilómetros fueron por vía pavimentada hasta llegar a Gómez Plata que se encuentra a 1800 msnm, lo que quiere decir que acumulamos 800 metros de ascenso. Entramos al pueblo hacia su parque principal, buscando un sitio donde pudiéramos comer una buena ensalada de frutas con helado y descansar, fue un día muy caluroso, pero se prestaba para tomar algunas fotos de la moderna iglesia que fue reconstruida por un párroco que inspirado en una iglesia que vio en Portugal, la diseñó y construyó siguiendo su mismo estilo hasta los años 80’s. Al menos eso nos comentaba un muy amable gomezplatense.

También nos enteramos un poco de su historia, del origen de su nombre que se debe a los apellidos de un notable Obispo que se dedicó a estas tierras, Juan de la Cruz Gómez Plata.

Se llamó originalmente Hojas Anchas por la cantidad de plantas de hojas anchas que se apostaban en las orillas del rio que lo cruza y en donde sus pobladores encontraron oro. Estas tierras abundantes de recursos hídricos que fueron aprovechados por las empresas públicas de Medellín y donde se han ejecutado múltiples proyectos hidroeléctricos, donde se destacan el de Guadalupe y Miraflores, es llamado municipio de la cordialidad y de eso si pudimos dar fe por la buena atención y la alegría de sus habitantes. Fue cuna de Gerardo Molina (1906-1991), ideólogo y político izquierdista del movimiento Firmes.

El municipio se sostiene en gran medida por sus proyectos hidroeléctricos, la explotación del oro, la ganadería de leche y como en muchos lugares de Antioquia, se cultiva la Caña de azúcar, Café, Maíz, Frutales, Plátano y Yuca.

Encontramos el buen salpicón de frutas en una de las callecitas que dan al parque y ahí nos quedamos disfrutando y conversando con sus cordiales pobladores de sus historias y relatos. Después de 30 minutos de merecido descanso seguimos nuestro camino, regresamos un poco y nos desviamos por la calle del coliseo a buscar la Vereda la Matica y en pocos minutos estábamos subiendo un poco más hacia esta vereda en donde nos señalaron el sitio llamado el “boquerón” por donde deberíamos pasar para volver a divisar el valle del rio Porce. Son unos 3 kilómetros desde Gómez Plata.

Iniciamos el muy empedrado descenso, y si que esta empedrado, no me explico cómo no desajustamos las bicicletas con semejante vibración o pensaba como sería aquello sin una suspensión delantera, ufff al menos teníamos este importante accesorio. Desde este sitio se veía muy claramente la escuela la Bonita y la Finca del mismo nombre. EL camino se veía más abajo como cruzaba de un lado al otro la montaña perdiendo altura. Asi que seguimos bajando y el camino cada vez en peores condiciones. Después de cruzar una finca se perdía por ocasiones y solo la hierba más corta y algunas viejas huellas de alguna Moto que paso por allí nos indicaban que seguíamos sobre la vía, cruzamos un portón de madera y la carretera se convierte en un camino que es usado por el ganado y los caballos, como quien dice se sigue por camino de herradura, lo que muchos años atrás fue una vía que unía a Gómez Plata y el valle del rio Porce.

Hicimos pausa para descansar los de brazos y tomar algunas fotos, el calor era terrible ya que la noche anterior había llovido, así que la humedad estaba muy alta y para colmos no había viento. De todas formas veníamos descendiendo como punto a nuestro favor. Recuerdo una zona en donde habían arboles de guayabas que se perdían inevitablemente en el piso. De todas formas no desaprovechamos la oportunidad para comer algunas antes de seguir.

Hasta la finca la Bonita son 6 kms y 500 metros de descenso puro, nos faltaban 3 kilómetros mas para llegar al rio, el cual debimos cruzar caminando por sus frías aguas sin pena, ni gloria y desde allí otros 4 Kilómetros mas por mangas y potreros en los que sin la ayuda de un GPS es fácil perder el rastro del camino ya que prácticamente no lo hay. Por ratos se ve la insipiente senda que más adelante sirve de salida a una muy linda finca, de ahí en adelante si hay vía pero completamente llena de barro con profundos posos que debimos cruzar en las bicicletas, pero tal cantidad de barro acumulado en el sistema del piñón, cadena y cambios empezaba a provocar desajustes en nuestra bicicletas. Una y otra vez mas nos metíamos en estas “bateas pantanosas” pero la cadena se atrancaba provocando ruido y el riesgo de reventarla o lo peor torcer el tensor y quedar a la deriva en esos parajes, así que de formas más cuidadosa llegamos al otro puente sobre el rio Porce en la Vereda las Violetas que se ubica sobre la vía principal hacia Amalfi. De ahí hasta Villanueva son los últimos 5 kilómetros por pavimento.

Fueron en total 41 kilómetros recorridos en 6:30 horas y un desnivel de 800 metros.  

Una vez más cumplimos con nuestro cometido de aventurarnos a una ruta nueva, desconocida, inexplorada. Nos dimos ese gusto de sentirnos bajo la incertidumbre de si el camino se termina o que nos espera más adelante. Una vez más compartí con el buen amigo del pedal. Una vez más rodamos en bicicleta de montañas por estas hermosas montañas de mi Antioquia

 

 

Sta Elena - San Ignacio - La Mosquita - La Hondita - Mazo

Por. ALEJANDRO PUERTA "MACHACHO" MAYO DE 2011

Inspirado en una linda ruta que publicó la amiga ciclomontañista Liliwhale en la que se recorre desde Sajonia hacia Guarne pasando por la Mosquita, un sector para mi desconocido pese a que hace algunos años lo recorrí en una ruta que recuerdo salía desde Santa Elena y llegábamos a Guarne por unas trochas muy lindas. Debo decir que esta zona está llena de senderos y caminos muy buenos para hacer recorridos en nuestras ciclas y caminando.

Iniciamos nuestro recorrido en Santa Elena con el buen amigo Edgar Pérez quien desde el día anterior me había preguntado hacia donde me dirigía el fin de semana y le hablé de varias rutas que tenía trazadas en el GPS con la ayuda de las fotos satelitales.

Bien temprano, Edgar estaba tomando un buen café, mientas yo disfrutaba de mi buen Tuti Fruti de guayaba con empanada en una pequeña cafetería de la plaza en Santa Elena.

Tomamos la via pavimentada hacia Sajonia y en una curva antes de iniciar a descender nos desviamos a la izquierda, pese a que hay una reja metálica cruzamos con algo de temor por el hecho de estar cruzando una propiedad privada pero al parecer nadie se preocupo por el hecho pese a que solicitamos permiso. Este sendero es bien bonito con algo de técnica y buen barro en época de invierno, al parecer era una vía transitada pero quedo en el olvido pero para nuestros intereses es ideal y poco conocida, se inicia un descenso fuerte hacia una linda Vereda llamada San Ignacio.

Una vez allí preguntamos un poco por este lindo caserío y nos explicaron que la vereda va desde el norte limitando con las veredas La Mosquita y La Hondita, por el sur con la vereda La Palma y el corregimiento de Santa Elena, por el occidente con la vereda El Porvenir y por el oriente con el municipio de Rionegro.

La vereda San Ignacio la pueden encontrar en la margen izquierda de la carretera que conduce de Medellín a Rionegro pasando por la vía Santa Elena. Se encuentra a 2.590 metros sobre el nivel del mar y su clima frío oscila entre los 13º y 14º centígrados, por esta razón estas tierras son aptas para los cultivos de papa, mora y por supuesto flores que durante la feria de flores se engalana para recibir a miles de turistas que vienen a visitarlos para ser testigo de primera fuente en la elaboración de las tradicionales silletas.

Pregunte como siempre por la razón de la fundación de esta vereda y me explicaron que fue iniciativa de una congregación de padres jesuitas que venían a realizar misiones al lugar, cuando a esta vereda le decían Los Tambores. Como las misiones tuvieron tanta acogida, compraron la imagen del santo de la vereda y decidieron que sería la del santo San Ignacio.

Hay muchas leyendas en este sitio en la que se dice que en la zona sus pobladores son víctimas de las brujas que vienen con vestidos rasgados en negro rasgados. Quienes son víctimas, comentan que durante la visita no se pueden mover y sienten asfixiarse y que su único remedio, es colocar la imagen de San Ignacio en la puerta de entrada para que los proteja y libre de este mal. Así me relataba la historia, uno de sus amables habitantes.

Seguimos descendiendo hasta llegar a un lindo y cristalino rio que debíamos cruzar pero el buen amigo Edgar buscó hasta cansar varias opciones que le impidieran mojarse sin tener al final más remedio que aceptar su destino de cruzarlo, con tan mala suerte que en el medio del paso se cayó y así se aseguró de quedar plenamente mojado. Luego de una buena gozada continuamos, de allí en adelante se debe subir para llegar a una cordillera muy bella desde la cual se ve todo el valle de San Nicolás. Muy cerca hay un sitio que nuestra amiga Lili llama el mirador de la piedra. Supongo que desde ese sitio se debe ver la piedra del peñol.

A partir de allí seguimos el sendero que trazó nuestra amiga y que fue el motivo de inspiración de esta salida ya que no había revisado esta zona para recorrer en bicicleta hasta que leí su relato.

Se sigue por todo el bode de esta cordillera, se cruza una zona técnica, el acueducto y se llega a la Vereda la Hondita, descubrí que durante el verano hay una estación de bombeo que surte el embalse de Piedras Blancas, por supuesto que por esta época el lugar está casi abandonado.

A partir de allí todo el recorrido es en ascenso siguiendo la ruta de los tubos de dicho sistema de bombeo. Los lindos bosques de pinos y la frescura del lugar hacen de esta zona un lugar muy agradable además que hay muchos mas senderos que invitan a ser recorridos y explorados.

Una vez en lo alto de nuevo se encuentra la Vereda Pueblito, se pueden hacer varios recorridos por el parque Arvi antes de cruzar por la Vereda Barro Blanco. Hay que destacar que en la Vda Barro Blanco hay una señora que lleva años vendiendo las mejores empanadas con el inmejorable ají picante que puede haber.  Allí nos quedamos recordando otras épocas en las que con el buen hombre Koke veníamos a hacer recorridos por la región. Intentamos hacer un recorrido por el bosque, pero con tan mala suerte que no ubicamos el camino, así que seguimos por la vía pavimentada hasta el restaurante el placer.

Tomamos el camino que va hacia las antenas (izquierda) pero antes de subirlas se debe girar a la izquierda siguiendo un camino bien trazado que se adentra en un espeso bosque húmedo que tiene sus senderos que conducen cerca de Santa Elena.Después de 5 horas y tan solo 27 kms estábamos de nuevo en Santa Elena listos para regresar, pero eso si, agradecidos por una estupenda ruta en la que se cosecharon mas caminos para compartir a los amigos de las trochas y senderos.  

Machacho

EXPEDICION TATACOA

Por. OSCAR OCHOA ACERO ABRIL DE 2011

Un majestuoso puente colgante metálico sobre el Río Magdalena nos comunica con el sur occidente; alucinados con las poderosas e imponentes aguas que pasan bajo este gigante de hierro que parece atemorizado y resignado a su suerte, iniciamos nuestra travesía sobre las 8 a.m. dejando atrás Purificación.

Estamos felices…rodando por el túnel vegetal que nos lleva con prontitud hacia Prado “el mar interior de Colombia”, pero pensando en el ascenso de 25km hacia el famoso Dolores; un banquete paisajístico es el menú principal en esta espectacular subida…farallones, cascadas y el imponente Valle del Magdalena; uno a uno llegamos a este mítico pueblo ubicado en la Serranía de la Guacamaya, una calle de honor formada por soldados nos recibió… acostumbrados a otro tipo de visitas sorpresa; fue increíble ver a estos hombres de acero rendidos a nuestro paso con cálidas palabras de ánimo y gratitud por confiar en ellos…Un delicioso almuerzo en el Hotel del Tolima donde reagrupamos para continuar nuestra aventura hacia La Alpujarra próxima estación.

El viacrucis de Rafa empezó saliendo de Dolores, pinchazo, cambio de neumático, pero este salió dañado y doble pinchazo..., llegamos a un caserío llamado el Carmen, una póker con Luis Daniel y .....Rafa no llega se pincho de nuevo?Si señor otro pinchazo,... Daniela nos regala agua para las bicis por fa?Ahhh y un cepillito.... listoo, chaoo Daniela usted es muy amable pronto volveré.......le dice José Daniel quien quedó anonadado por esta hermosa chica tanto que hasta su bici se empezó a desarmar, un sillín volando, tuercas y arandelas rodando por el piso,en la Arada después de dos caídas en el barro por tener que pedalear sin poderse sentar y además estrenando clips!!! Como los uso? La sorpresita de José Daniel para este paseo. Con alambre dulce y tuercas se arreglo el sillín, dejamos la Arada otro caserío muy pintoresco y lleno de mujeres hermosas.

Llego la noche y la Alpujarra, donde la gente del pueblo con aplausos nos recibió y despidió, todos con luces bajando por una vía solitaria donde el puente colgante sobre el Río Cabrera nos dio la entrada al Huila, de nuevo los retenes de soldados nos hacen calle de honor, un aviso nos indica el desvio hacia la Macarena, Macarena? si señor con razón la cantidad de soldados. Un grito en la parte trasera del grupo “no me dejen se me perdió la cadena, por favor”, Constanza, Heidi y Carlos acudieron al llamado era Rafa “se le perdió la cadena de la bici”, sabrá el chiras donde se perdió nunca la encontraron, y Rafa en su viacrucis… a caminar se dijo, algunos raudos y veloces seguimos hacia Baraya a buscar un transporte para Rafa, el grupo se desordenó y llegó desgranado a Baraya, Hugo “El Titán del Desierto” se quedó con Rafa, hasta la llegada de la moto que lo llevó a Baraya.

Una calle de Baraya fue nuestro comedor al mejor estilo, unas hamburguesas rarísimas y salchipapas, ambas deliciosas; en el suelo, en catres, con goteras etc, nos quedamos en el pueblo, pero señores no hay agua, agua? Agua fue lo que sobró, una lluvia torrencial sobre Baraya nos sirvió de ducha, fue un “baño caido del cielo” literalmente, en los chorros de las canales todos buscamos duchas y como niños disfrutamos de un baño muy refrescante y revitalizador, luego todos evitando goteras a dormir nos fuimos, pero la lluvia fue tal que se estaba inundando la casa y José Daniel con una fuerza descomunal levantó una tapa que estaba bloqueando el paso del agua y ahora si todos a dormir.

En la puerta del Desierto nos sorprende ver un bosque seco tropical, muy hermoso y verde, unos senderos poco transitados, cercados por cactus y cruzados por rios que hacían muy difícil el paso de nuestras bicis, luego de tres horas y solo 15km de Desierto el inventario era un tensor roto, una cadena rota, una rodilla jodida por un quiebrapatas y tres caídas varias,…llegamos a los Hoyos Doña Orfanda y sus hijas nos esperaban con un cabrito ahumado, una póker y la piscina natural para descansar y disfrutar. La Tatacoa es un lugar mágico, muy energético, sitio verdaderamente especial para observar las estrellas y conectarse con el universo, el desierto lo conforman dos zonas. La zona del Cuzco donde el suelo es de un color rojo, creo que por su alto contenido de hierro y aluminio y la zona de la Venta donde el suelo es de color grisáceo.

En medio de la lluvia salimos a las 8 a.m. hacia Villavieja pasando por el Cuzco y el observatorio; divisamos el Magdalena en su paso por Aipe, rumbo hacia la Victoria, de nuevo el plato fuerte un paisaje increíble, algunos pasos difíciles de los rios en especial la Quebrada de la Tatacoa que por poco y nos lleva con todo y bicis, paralelos siempre a la antigua vía del tren y al Magdalena, la vista es majestuosa, la estación del tren de Potosí nos deja ver el Cerro del Pacande y nos avisa que estamos por dejar el Huila y entrar al Tolima; la estación Golondrinas nos la bienvenida a los túneles, son la frontera departamental, dos túneles en piedra y un puente colgante construidos por los alemanes para el paso del tren, oscuros, empantanados y llenos de murciélagos, pero espectaculares. Llegó la hora de la original lechona en Pueblo Nuevo, en una barbacoa, bajo un totumo y con el Pacande de fondo disfrutamos de este plato típico tolimense, un tinto campesino y seguimos en medio de cultivos de arroz y estropajo a Natagaima, Saldaña y Purificación para terminar esta Expedición hacia la Tatacoa.

Las montañas son una ceremonia sagrada yson el maestro que busco cada vez que puedo, ellas me ayudan a ver la fortaleza que reside en mi interior y lo capaz que soy de realizar grandes retos, exigiéndome… a cambio de respeto y humildad; en estos años de travesias en bicicleta he recibido grandes enseñanzas, me he dado cuenta de cómo las cosas fluyen y todo se alinea para que en la ruta conozcas las personas que necesitas conocer, de cómo todo gran esfuerzo lleva consigo grandes recompensas, he sentido el poder mágico y nutricional de un paisaje y me he dado cuenta que son las personas con menor capacidad adquisitiva las que más te ofrecen sin esperar nada a cambio.

Heidi, Constanza, Aquiles, Alejo, Rafa, Jose Daniel, Juan Pablo, Hugo, Carlitos, Ricardo, Luis Daniel gracias son unos Titanes del Desierto.

Saludos y nos vemos en la ruta......

 

PINTADA – EL ORO – PANTANILLO

Por. ALEJANDRO PUERTA "MACHACHO" ENERO DE 2011

Desde el día anterior JuanCa y yo habíamos acordado salir muy temprano para que la jornada rindiera y mas por el enorme reto que nos esperaba.

Con la ayuda de las crónicas en Bici de mi buena amiga Vicky Tru y de un track que trazó un amigo en su ATV, decidimos enfrentar este reto que desde hacía días nos venía rondando en la cabeza… Realizar un jornada desde la Pintada por el valle del Rio Arma y tomar la montaña desde su base por el cañón del Rio Buey para ascender a esa enorme cordillera central hasta Abejorral.

El reto parecía imposible, el ascenso es de casi 2000 metros en unos 50 Km de recorrido entre estas dos poblaciones. Ya sabíamos que en el camino atravesaríamos el corregimiento de Pantanillo, al parecer este nombre es bien popular en Antioquia y más aun con el clima que vivimos en este año 2010. Bendito Pantanillo por todos lados, decíamos durante toda la jornada.

Yo durante la semana repasé varias veces la ruta, revisé con la ayuda de los mapas satelitales los puntos más complicados y los días se hicieron largos esperando ese ansiado sábado, publique una nota en las páginas de redes sociales para ver si alguien se animaba al reto y tan solo generó en torno a los amigos un poco de expectativa por esta nueva aventura y nada más, tal vez el día sábado para algunos es imposible salir.

A las 4:40 am, muy puntual Juan Ca llego a mi casa. El plan sería llegar en carro hasta La Pintada y desde ahí iniciar nuestra jornada en Bicicleta. Efectivamente así lo hicimos. Ubicamos un parqueadero seguro para el carro antes de cruzar el río Cauca y a las 7:00 am en punto ya estábamos montados en nuestras ciclas rodando hacia la Pintada donde desayunamos en una panadería pastel, pandequeso con un buen Tuti-Fruti de Guayaba, que no podía faltar.

A la salida de Pintada, tomamos el desvío hacia la población de Arma o Aguadas, una vez se cruza el puente sobre el rio Arma entramos en el departamento de Caldas. La vía está en muy regular estado ya que las fuertes lluvias la han afectado mucho y el agua de la montaña que se escurre por las bancadas, ayuda a la formación de huecos y deprimidos a lo largo y ancho de la trocha. Lo más sorprendente es apreciar como el Rio Arma se ha llevado parte de la vía y en algunos sitios ya se la llevó por completo y en su lugar se nota como los hábiles ingenieros han improvisado tramos por los que continuamente hay movimiento de camiones y buses que mueven gente y la cosecha de estos lindos pueblos caldenses como Arma, Aguadas, Pacora y hasta Salamina tiene acceso por esta importante via.

Pedaleamos 14 Km planos siguiendo la margen izquierda del rio Arma sin mayores novedades, excepto por unos sitios donde el barro nos cubría hasta la mitad de la llanta y debíamos conservar el equilibrio so pena de caer y quedar de lodo hasta las rodillas, así se hace entretenido este tramo que en otra época tenía una buena cantidad de kilómetros pavimentados y hoy solo quedan algunos tímidos rezagos que se ocultan entre el barro y las piedras.

Llegamos al sitio llamado “EL ORO” por obvias razones le llaman así porque en otra época los pobladores del sector hacían su sustento del oro que sacaban del rio Arma que bajaba pleno de riquezas. Hicimos una breve pausa para tomar aliento por lo que nos esperaba, habíamos recorrido ya 14 Km en 55 minutos y nos esperaban 35 km más para alcanzar el objetivo. Yo mismo me sorprendí cuando vi un aviso que anunciaba que Pantanillo estaba a “tan solo” 20 Km y Abejorral a 35 Km. Me atreví a decirle a Juan Ca que estaba seguro que ese día lograríamos nuestro objetivo.

Juan Ca venia de no rodar mucho y estaba algo preocupado por su falta de ritmo, sobre todo por su dificultad para rodar o entrenar entre semana. Yo le animé y le decía que el ritmo lo ponía o el o yo y que por mi parte NO tenía ningún afán de llegar ya que teníamos buen tiempo y todos los factores estaban a nuestro favor.

El clima estaba perfecto, no había sol. En esta zona, el calor en un verano puede llegar a ser asfixiante por la humedad extrema y el aislamiento en estos valles carentes de vientos por estar encañonados, los hacen aun más calientes. Pero ese día, estaba la mañana fresca y aun por las laderas se veía escurrir el agua de las fuertes lluvias de la noche anterior. Así que la única dificultad que podíamos tener era el barro o la lluvia.

Así dimos inicio a la subida por esa dura montaña, no sin antes pedir permiso a la montaña y a nuestra “pacha mama” para que nos ayudara a llegar y nos evitara pasar dificultades.

Poco a poco con la suma de metros, veíamos a la izquierda como ganábamos poco a poco altura y el rio Arma se veía más abajo acompañado de la vía que va hacia la población del mismo nombre. Curvas y mas curvas en un terreno que por momentos se hacía complicado por la cantidad de piedra suelta y algunos barrizales pero hasta ahí no parecía muy complicada la jornada.

Después de hacer unas breves cuentas yo calcule que si seguimos a ese ritmo (7 Km por hora) en unas 3 horas estaríamos llegando a Pantanillo, ese era nuestro objetivo inicial y si había energía seguiríamos hasta la parte más alta y ver si alcanzábamos a llegar a Abejorral.

Una hora más tarde habíamos llegado a una de tantas curvas que se doblan una y otra vez para ganar altura cerca de un enorme derrumbe y desde ahí contemplamos el valle que se pierde al fondo en la población de la Pintada, nos quedamos ahí reconociendo cada cerro. La serranía de Caramanta, el Chichón de Jericó, el valle del Rio Cartama, Támesis al fondo, el cerro Bravo hacia el norte, estábamos justo en la parte posterior del cerro amarillo que impedía que viéramos a la población de la Pintada.

Seguimos subiendo y un pálido sol se asomó entre las nubes y calentó un poco la jornada, cruzamos muchas casa abandonadas que se ve fueron en otra época fincas prosperas y ahora tan solo el abandono y las ruinas quedaron como testigo de todo lo que fueron. Esta zona fue afectada por la violencia y la vía era continuamente recorrida por el transporte rural que venía con víveres de Abejorral nos contó la historia Don Joaquín un anciano que tozudamente se quedó y padeció el rigor de esos malos años y ahora pese a que la paz ha regresado sigue siendo víctima de lo que fue ya que la vía es tan solo recorrida ocasionalmente por algún chivero y cada semana los domingos un bus de escalera baja de Abejorral con algo de víveres hacia Pintada y Arma llevando consigo algo de mercado y pasajeros que aun tienen familiares para visitar.

Desde abajo llevaba bien las cuentas y en 2 horas habíamos logrado un ascenso de 1000 metros, veía sumar y sumar altura y ya lejos había quedado ese valle del Rio Arma y estábamos ahora a la derecha del valle del Rio Buey, el mismo que más arriba salta por 100 metros formando una linda caída de agua y que cruza en la planta de cementos el Cairo por la tradicional vía desde Santa Bárbara hacia Abejorral.

Nos deteníamos tomábamos fotos y los ánimos estaban bien, buena hidratación por el calor pero yo venía consumiendo más rápidamente el agua que de costumbre, no tengo ni la menor idea que pasaba pero recordé el dicho de una amiga que dice “consume más agua que radiador descompuesto”. Mucho más arriba veíamos por donde habíamos horas antes pasado y nos sorprendíamos de la cantidad de metros que habíamos ganado.

En esta zona la vía ha sufrido aun más por duro invierno ya que las quebradas que bajan de las montañas no tienen canalizadas sus aguas, así que corren sobre la carretera llevándose todo el material y formando enormes surcos en barro y piedra suelta, muy técnicos pero totalmente pedaleables, en uno de esos surcos vi por primera vez la tierra… jaja ja caí de frente cuando la llanta delantera se clavó en uno de ellos, no levante la bicicleta. Un buen golpe en la rodilla me recordó lo prudente que debemos ser en estos parajes en donde no hay nada de ayuda médica, mas adelante volvió la llanta delantera a derrapar pero esta vez logré salir ileso del percance. Yo le llamo a esto estar “paniquiado” como cuando uno por una mala experiencia entra en pánico y de ahí en adelante hay una mayor sensibilidad y el exceso de prudencia ayudan a que uno se comporte torpe y propenso a seguir en el piso.

Sumamos una hora mas y con mucha precisión estábamos ya cerca de la población de Pantanillo, mi amigo Juan Ca en estos tramos finales me había dicho que tal vez no tenía fuerzas para seguir y que en ese caso prefería quedarse y esperar a que completara el recorrido, me insinuó también que realizara el circuito completo de salir a Abejorral y que el me recogía en el Cairo. Yo tengo claro que a mis amigos los acompaño hasta el final, también sentía el rigor de la subida así que para no renunciar del todo al objetivo animé a JuanCa para que llegáramos al menos hasta Pantanillo y conociéramos este corregimiento. Así que con paso más suave y con cuento va y chisme viene, culminamos el ultimo kilometro del recorrido hasta que al fin en una de las miles curvas se asomó la torre de la iglesia que nos indicaba nuestra próxima llegada.

Al fin arribamos a Pantanillo después de 5:20 horas y tan solo 36 Kms donde habíamos acumulado un ascenso de 1530 metros. Pantanillo pertenece a la cabecera municipal de Abejorral y fue fundado como lugar de paso y descanso de los arrieros que llevaban y traían mercancía de ese valle del Cauca a la altura de la Pintada. Su amable gente nos recibió y más aun un grupo de niños que al vernos se unieron a la caravana preguntando por cada cosa que veían sobre las ciclas. Nos quedamos un buen rato ahí hidratándonos, comiendo, descansando y dictando a los ávidos niños una buena cátedra de asuntos de bicicletas.

Media hora más tarde subimos hasta la muy linda iglesia pintada en colores gris, rojo y azul que resaltan en el verde paisaje que adorna el fondo de estos parajes Antioqueños.

Como es de costumbre con todo el respeto entramos en este místico recinto para orar y dar gracias por la salud y por regalarnos la oportunidad de estar ahí disfrutando ese momento y luego de una breve pausa salimos a retomar de nuevo los caminos.

Juan Ca me insistía que deseaba regresar y me repetía que si yo quería podía seguir hacia Abejorral solo. También tengo el lema y es que solo por caso de necesidad o urgencia en estas salidas de aventura NO se deja al compañero solo, así que le di mi parte de tranquilidad y le exprese que por mi estaba más que satisfecho por lo que habíamos recorrido y que la montaña seguiría allí para un próximo regreso y culminar semejante reto.

Después de un rato de comida de charlas y de relatos regresamos en un prolongado descenso para regresar al vehículo, volvimos por nuestros pasos y veíamos en cada curva la magnitud del ascenso y lo pesado del terreno, llegamos de nuevo al ORO y de ahí tomamos de nuevo el plano un poco más rápido y sumamos 36 kms mas en tan solo 3 horas de regreso.

Muchas veces lo planeado no resulta favorable, pero siempre las cosas pasan por alguna razón y con humildad se pueden aceptar las nuevas condiciones asegurando mejor lo disfrutado, así sea mucho o muy poco. En lo particular de este día, no logramos nuestro objetivo pero con humildad aceptamos que ese no era el día y mejor nos quedamos con lo que esa jornada nos regaló, un paisaje inolvidable del cañón del rio arma, una linda conversación de bicicleta, con los niños de pantanillo y un día más con muchas historias para contar.

Este día recorrimos en total 72 kms en 9 horas con un ascenso de 1530 metros de un solo envión.

Nos queda la tarea de regresar y culminar nuestro anhelado reto de alcanzar Abejorral y regresar por el Cairo hasta Santa Bárbara y cerrar el ciclo en la Pintada, vamos a ver cuando lo re programamos, así que esperen un próximo capítulo con el final de esta historia que solo va en el medio tiempo

BRECK EPIC 2010
Por. JAIRO VARGAS SEPTIEMBRE DE 2010

El Breck Epic es una carrera de ciclomontañismo que dura 6 días y recorre cerca de 400 km por varias de las mejores trochas de las Montañas Rocosas en el estado de Colorado, Estados Unidos.

Este evento fue realizado el pasado mes de agosto teniendo como base el pueblo de Breckenridge; un pequeño centro turístico rodeado por trochas construidas por la comunidad o por la industria minera que explotaba oro en otra época.

Participé en el Breck Epic motivado por el sueño de pedalear por kilómetros continuos por trochas tipo IMBA (International Mountain Bike Association). Hablo de caminos extensos hechos por voluntarios, sin interrupciones de cercas y con arreglos tales como brincos, peraltes o puentes. Pistas producto de una cultura que lleva décadas de trabajo voluntario con gran sentido de comunidad en pro de la diversión.

El campamento de la carrera fue ubicado en el parqueadero de la pista de Hielo del pueblo y los corredores dormimos en carpas proporcionadas por la organización. En este lugar comíamos, lavábamos la bici y nos informábamos de la programación y retos de cada etapa. 

Al evento asistieron varios corredores profesionales de equipos tales como Cannondale, Yeti, Trek y Ergon Topek, así como representantes comerciales de productos, revistas y productos alimenticios. En mi opinión este tipo de evento es una ventana única para que corredores de alto nivel se muestren y consigan patrocinadores importantes pues son eventos con mucha difusión.

La ruta de la carrera tuvo las siguientes distancias aproximadas:

Etapa 1: Pennsylvania Creek: 67 km, 1.960 m de acenso

Etapa 2: The Colorado Trail: 68 km, 1.705 m de acenso

Etapa 3: The Guyot loop: 71 km, 1.865 m de acenso

Etapa 4: Aqueduct loop: 70 km, 1.993 m de acenso

Etapa 5: The Wheeler loop: 53 km, 1.536 m de acenso

Etapa 6: The Gold dust loop: 53 km, 1.042 m de acenso

Considero que el recorrido en general fue exigente y extremadamente divertido. La ruta tuvo varias subidas duras, que sacaron más de una maldición pero también ofrecieron buenas recompensas con paisajes únicos y bajadas ESPECTACULARES: rápidas, técnicas y 100% Cross Country agresivo. 

La ruta del Breck Epic tiene kilómetros continuos de puro Singletrack. Me sentía en el cielo de las trochas porque uno subía hasta las nubes y desde ahí se descolgaba por medio de todo tipo de caminos diseñados exclusivamente para bici: líneas suavizadas y limpias, trochas técnicas con obstáculos, trochas alpinas (mucha roca suelta), delgadas donde apenas cabía la rueda, con peraltes, con puentes de madera, con brincos, etc… 

Uno de los puntos que más me gustó del Breck Epic fue su alto compromiso con el medio ambiente. Todos los puntos logísticos y de hidratación contaban con centros para separación de basuras, los platos y cubiertos desechables eran hechos de maíz biodegradable, los corredores cuidaban el no dejar basura en el recorrido y el apoyo mecánico fue suministrado por la compañía The Organic Mechanic, empresa que utiliza energía solar para su trailer e implementa el uso de productos amigables con el medio ambiente. 

Me impresionó el apoyo mecánico que ofrecía la carrera, pues sin costos adicionales la bici era ajustada cada día como si le hicieran todo un mantenimiento. The Organic Mechanic realizaba un trabajo que en mi opinión superaba los estándares que yo conocía de calidad y sus dueños llegaron a ser los mejores amigos de esta aventura.

Describir seis días de aventura puede ser muy agotador para los lectores, es por esto que quiero compartir solo algunos instantes que se me vienen a la cabeza:

El tercer día pedaleando junto a la nieve a unos 3.500 m.s.n.m. donde el frio era tenaz (se me quedo la chaqueta ese día) pero al mismo tiempo me sentía muy vivo, chipmoonks (una epecie de ardillas pequeñitas) atravesando las trochas por todas partes, una pareja en la última etapa haciendo el downhill de Goden Dust en una bici tándem (dos personas en una sola bici de montaña bajando al soco por raices), los coyotes que me encontré buscando comida a media noche en el campamento, la subida de Wheeler pass con el paisaje alpino más impresionante que he visto y uno de las cargadas de bici más recordadas y maldecidas de mi vida (tuve una tendinitis en el tendón de Aquiles que casi me saca de la carrera), el Colorado Trail que lo disfrute recordando la constancia y pasión por la trocha de los Roe Rutas de Colombia, los últimos 5 km de la segunda etapa (fue lo más duro para mí porque la gente subia muy rapido por encima de los obstaculos), un tipo tocando banjo vestido en una licra que simulaba un smoking en una de las cimas del recorrido, la tercera etapa que se parecía a la pista de Zipaquira pero de 70 km de larga y el último punto de hidratación de la carrera donde junto a los geles y frutas había buena cerveza para hidratarse y hacer el último descenso aun más intenso.

En conclusión la experiencia superó mis expectativas y quedé feliz de conseguir la gigantesca hebilla de cinturón que el Breck Epic dá a quienes culminan el reto.

Para terminar quiero motivar a los lectores a que además de montar continuemos construyendo mas km de trocha en nuestros Andes Colombianos y apoyemos las iniciativas que ya existen en nuestra activa comunidad (Pistas de XC de Zipaquira, Ubate, el Castillo, etc…).No nos acostumbremos a ver las cosas mal y a seguir pasando año tras año por los mismos pedazos feos, viendo como el agua erosiona y borra nuestros caminos por falta de mantenimiento.Con aportes individuales podemos hacer que las rutas de nuestras carreras sean más divertidas y tengan menos kilómetros de carretera y más kilómetros de trocha.

 

VIVIR PARA RECORDAR O RECORDAR PARA REVIVIR

Por. ALEJANDRO PUERTA "MACHACHO" AGOSTO DE 2010

Después de tres años de haber regresado a mi natal Antioquia, había dejado en mi memoria las lindas montañas de Cundinamarca. Fueron casi 8 años durante los cuales tuve la fortuna de rodar y compartir con excelentes amigos. Aprovechando el martes 20 de julio, saque un día adicional formando un súper fin de semana para saludar a los amigos y volver a rodar por esos caminos que tantas historias y paisajes me regalaron.

Estoy convencido que le debo mucho al ciclo montañismo, no solo por salud, o por las hermosas montañas, lagunas, ríos, pueblos, veredas; o por sentir todos los fenómenos naturales como la lluvia, el viento, el calor, la humedad, el frío y ni que decir de todos los paisajes que se unen para deleitarlo a uno y dejarlo como siempre sorprendido por todo aquel concierto de colores, sensaciones y formas. Pero nada de esto se puede comparar con lo que he recibido a lo largo de mis recorridos en bicicleta. Algo que no tiene comparación con todo lo que les acabo de describir, algo mucho más grande que todo esto.

Si algo le debo a este deporte y me motiva a seguir practicándolo cada día, son los verdaderos lazos de amistad que se van hilando con el sumar de los kilómetros a bordo de nuestras bicicletas. Amigos que vamos creando con cada aventura, con cada jornada. Verdaderos compañeros de la biela, de relatos e interminables historias. Ellos se han convertido en los fieles testigos de jornadas inolvidables y después de mi regreso a Bogotá, valoré mucho más las buenas amistades que me dejaron esos años por Cundinamarca. Reflexioné en lo afortunado que he sido por saber que pese a los años, ahí seguimos unidos por inmutables lazos de fraternidad.

Y para nuestra bienvenida, que mas podíamos esperar que una buena cena de los famosos crepes de pollo en la casa del amigo Edgar y su esposa Paty, sumándose al festín el Hernán, Oscar y Angélica. Noche de risas y de una buena mano de charlas por mi nuevo motilado tipo mohicano… ja ja ja que mano me dieron, se aprovecharon del paisa “Campo Elías” recién llegado de la tierrita de la arepa y el frijol al mejor estilo de un “Sisas parce”.

HACIA EL CAMINO DEL SINAÍ EN FACATATIVA

El buen amigo Edgar se había tomado la molestia de tenernos para la Dra. U y para mi listas las mejores bicicletas, que buen detalle. Al día siguiente de nuestra llegada, como para no desaprovechar la oportunidad de rodar, viajamos rumbo sur occidente hacia Facatativá para encontrarnos con este bello municipio donde sus pobladores llevan como gentilicio: Facatativeños y donde por su topografía y privilegiada ubicación posee un sin número de rutas para nuestras bicicletas de montaña entre caminos prehispánicos, cerros y poblaciones aledañas como Bojaca, Alban, Anolaima, Cachipay, el Vino y muchas más.

Ese día, decidimos salir rumbo occidente hacia el Sinaí, una montaña que esta justo al borde de la meseta. Para quienes no han tenido la fortuna de rodar por ahí, considero prudente aclarar que el mal llamado altiplano Cundiboyacense está lejos de ser una plana sabana, más bien diría yo, que toda esta región está llena de montañas que pueden sobrepasar en algunos sitios los 4000 msnm. Majestuosas cumbres de páramos con vegetaciones que escasamente vemos en nuestras tierras Antioqueñas como: frailejones, encenillos, achupallas, juncos, bromelias y orquídeas de paramo.

Qué lindo contraste de todo este juego de formas y colores que se conjugan en ese paisaje donde por efectos del frío extremo y la aridez, la roca se deja ver desnuda, enseñando cada una de sus capas geológicas que se rompen hacia el cielo como si algo por dentro se hubiera roto por efecto de un movimiento incesante de una inquieta tierra que ejerce presión por salir y mostrarse viva a través del tiempo.

Aquel dia agrupados por los buenos oficios de Edgar que invitó al “pulga” que pese a su tamaño me aclaró que “pulga” no se trata de un apodo sino de su apellido, no le digo… upps

A nuestro encuentro en “Faca”, nos vino a saludar y darnos la bienvenida a su tierra su mejor representante, un guerrero en esto de dar biela, se trata de Oscar Cañón, titán de la cicla que ha recorrido de extremo a extremo todas las Américas en su bicicleta de montaña. Qué buena energía y honor verlo allí, vino a saludarnos lamentando que no podía acompañarnos en nuestra aventura.

Salimos a rodar con algo de sol por la vía pavimentada hacia Albán y más adelante tomamos un desvío hacia la derecha por una carretera alterna que sirve de ingreso a enormes cultivos de flores y granjas avícolas. Es un ascenso leve que se va incrementando justo antes de llegar al borde de la meseta, al igual las condiciones climáticas venían desmejorando con el paso de las horas. Hasta allí el GPS indicaba que llevábamos un poco mas de 10 km y habíamos alcanzado el filo a casi 2900 msnm, desafortunadamente para quienes amamos ver a lo lejos los paisajes desde lo alto, en este sitio no es común ver el paisaje despejado ya que las corrientes de aire caliente que ascienden rápidamente del valle de Villeta y Sasaima forman grandes bancos de niebla que se instalan justo en ese lugar formando los típicos bosques andinos que se dan desde los 2000 hasta los 3000 msnm.

El día ya estaba oscuro, con mucha neblina, húmedo y las lluvias recientes habían puesto liso todo, complicando el rodar por este antiguo camino real que fue construido en la época de la colonia para unir a Bogotá con el valle del Magdalena como una alternativa a la ruta tradicional del camino de Honda, ésta linda trocha de no mas de 6 metros de ancho aun conserva tramos en piedra plana apilada de forma ordenada que facilitaron el paso de personas y caballos que transitaron con mercancía y correo por sus empedradas curvas.

Tal vez lo que más impacta de este sitio, es que buena parte del camino esta labrado sobre la peña, adherido a la roca, semejando a un enorme balcón donde puede haber acantilados rocosos de 40 metros de altura. El día seguía con mucha niebla pero pese a esto, alcancé a ver en una colina un Benchmark (marca dejada por topógrafos, geólogos o cartógrafos) la placa reseñaba que se trata de Peñas del Aserradero a 2.870 msnm.

 

 

En vista del clima y de las dificultades del terreno por el acentuado invierno, decidimos regresar por la misma vía para completar una jornada de 22 km en poco menos de 4 horas justo antes de una leve lluvia que cayó después de estar en el carro.

TROCHANDO ENTRE SUBACHOQUE Y LA PRADERA

Para el siguiente dia no hubo actividad ciclística. Pero el lunes estaba reservado para una nueva aventura con el buen amigo Edgar. Teníamos dos opciones, una en caso de lluvia, saldríamos hacia La Vega en búsqueda de un clima más cálido o quedarnos en la Pradera o Subachoque, si el día estaba despejado y con poca lluvia. Como el día no pudo estar mejor, un buen sol nos marcaba nuestro destino mientras desayunábamos una buena arepa Boyacense. Decidimos salir de Subachoque hacia el Embalse Piedra de Arce cruzando al norte, para buscar un antiguo camino que va a La Pradera, recordaba esta trocha como algo técnica pero lo que había olvidado es que el tramo técnico es más extenso de lo que pensaba y de paso bien exigente con un ascenso incluido.

La población de Subachoque, se fundó en la hacienda Las Puertas, cuando el sacerdote Jacinto Roque Salgado y Zubieta ordenó construir una capilla estilo gótico consagrada a Cristo Rey y a San Miguel Arcángel llamada San Miguel de la Puerta entre 1928 y 1946, es un municipio netamente agrícola, se cultiva extensivamente: Papa, arveja y zanahoria principalmente y la ganadería, está enfocada exclusivamente al tipo lechero que provee en buena parte el consumo de la capital. Subachoque proviene de la lengua indígena que significa trabajo de frente al sol. Y por supuesto, no podía faltar el gentilicio que es: Subachoqueños.

Iniciamos a las 10:15 am con un pedaleo fuerte por esos valles llenos de pastos verdes oliva, aptos para el ganado de leche. Nos detuvimos para apreciar el paisaje desde una colina cubierta de flores amarillas y mucho más abajo el pueblo de Subachoque dejaba ver la cúpula de su linda iglesia.

Seguimos con un paso más lento porque la inclinación del terreno empezaba a limitar mis fuerzas, según Edgar la ruta había servido para una competencia de aventura el año anterior en la que el mismo había participado y aportado al trazado de la misma. Seguimos subiendo por al menos unos 10 Km, cruzando la franja de los 3000 msnm, el aire se tornaba pesado y en mi caso me faltaba el aire. Antes de llegar a la laguna nos esperaba un duro y último ascenso técnico en tierra negra el cual sorteamos sin tocar el piso. (Ese es uno de mis retos cada vez que veo un ascenso de este tipo)

En lo alto de aquella cuesta revisé las estadísticas y llevábamos rodando dos horas y tan solo 12.5 km acumulados.Allí a medio día nos esperaba ese lindo embalse que forma una laguna que en otra época fue un pantano y que tomó el nombre de uno de sus anteriores dueños en la época de la colonia, Don Luis de Arce. Ya en el siglo pasado, le construyeron un dique para aprovechar sus aguas para el riego y consumo humano. En ella habitan unos patos pequeños negros que hacen un graznido muy particular y sonoro. Se sumergen en esas frías aguas en búsqueda de alimento por un buen rato para luego verse salir en otro lugar.

El camino ahí nos ofrece a la izquierda (occidente) las peñas del llamado Tablazo donde se encuentran las antenas y ayudas de radar, para la aviación de esta región y a la derecha (Oriente)el valle que forma Subachoque y la Pradera, seguimos rumbo norte en búsqueda del camino, entre una y otra llamada al celular del amigo Edgar que acosado por sus clientes resolvía los problemas cotidianos de conseguir un repuesto acá y otro allá, la remesa, la referencia X3XZ4 que no se consigue. En fin, me parecía en ocasiones que estaba hablando en otro idioma y daba instrucciones precisas a su ayudante para ubicar en una bodega virtual que tiene perfectamente dibujada en su mente, cada uno de los repuestos que sus afanados clientes le pedían. Es increíble que él pueda trabajar rodando en bicicleta, que privilegio pensé.

La carretera destapada termina en un alto y a partir de allí, se inicia la trocha de unos 2 km con un descenso por un camino que se torna muy complicado por la cantidad de piedras grandes y sueltas que hacen complejo mantener el equilibrio y sumado a esto el reciente invierno ha formado surcos en la tierra que a mi juicio, son imposibles de sortearlos montado en la bicicleta, de seguro un amantede los descensos extremos se daría allí un buen gusto. Una vez en el fondo hay una quebrada seguida del técnico ascenso, les recomiendo detenerse para que descubran una pequeña laguna de origen glaciar a unos 100 metros abajo, está escondida entre la vegetación pero bien vale la pena contemplarla porque parece ahí detenida en el tiempo esperando a ser descubierta para mostrarnos todos sus encantos.

Seguimos en descenso ya por unos profundos canalones en tierra que invitan a tomar el riesgo de descenderlos montado, Edgar a la vanguardia, se llevó el primer susto pues pese a que el terreno se ve firme, las condiciones de humedad no permiten que la llanta tenga la tracción necesaria y tremendo susto se llevó.

Salimos del camino a la vía pavimentada que conduce de Subachoque a la Pradera con un kilometraje acumulado de 21.5 km. Allí están ubicadas las ruinas de la antigua Ferrería de La Pradera, de la cual quedan como vestigio las torres de los altos hornos y algunos túneles.

Investigando un poco, me enteré que fue fundada en 1858 por los ingleses James, Forest y Samuel Zayer. Inicialmente, allí se fabricaron herramientas para trabajos agrícolas y posteriormente, en 1883, cuando pasó a las manos de Julio y Pablo Barriga, la convirtieron en una poderosa siderúrgica con modernos hornos y talleres importados de Inglaterra. Elaboraron rieles para los ferrocarriles del país que para esa época estaban en pleno auge.

A pesar del brillante porvenir de esta industria, las guerras de 1895 y 1900 generaron la crisis económica que terminó con ella en 1905. Las ruinas, monumento nacional desde 1990, se convirtieron en un misterioso parque donde los túneles, las torres y algunos objetos de hierro y metal aún permanecen en pie atrayendo a visitantes.

A partir de allí, decidimos regresar pues llevábamos ya 4 horas de recorrido sumados al hambre y la hora (2:15 pm). Tomamos la vía pavimentada a buen ritmo con incluso intentos de escapada que solo se quedaban en arranques fugases, porque no me daba el aire para continuarlos, pero ahí íbamos dándonos “leña” por ese pavimento y ese agradable valle donde la vía transcurre entre pequeños columpios hasta llegar de nuevo a Subachoque y completar el circuito acumulando 32.5 km en 4:27 minutos.

Una muy agradable salida, en buena compañía, donde evoqué muchas otras rodadas por una región que tantos buenos recuerdos me dejaron marcados en mi memoria.


RODANDO EN GRUPO DE UBATE A CARMEN DE CARUPA

Y como despedida no pudimos tener una mejor jornada, en uno de los vuelos del amigo Air- Nan por la Sabana y de regreso de la zona norte hacia Bogotá, le llamó poderosamente la atención que en todo lo alto de una montaña rocosa había una iglesia destacada por su majestuosidad, muy cerca de Carmen de Carupa.

Aquella noche antes de definir el lugar para nuestra siguiente aventura, le pregunté a Hernán si quería hacer un recorrido corto (por un lado no teníamos mucho tiempo, pues ese mismo día era nuestro vuelo de regreso a Medellín y además sabía que no estaba en forma por sus múltiples ocupaciones y su servicio a la patrulla aérea, lo han dejado sin tiempo para rodar), así que pregunté a donde quería ir y sin vacilar me indicó que quería llegar hasta aquella iglesia y que el recorrido no sería muy exigente si salíamos desde Ubaté.

Haciendo cuentas, Ubaté está a unas 3:00 horas en carro, algo lejos pensé y estaríamos sujetos a los imprevistos que pueden ocurrir en un recorrido como este, nuestro vuelo de regreso sería a las 4:00 PM y debíamos estar en el Aeropuerto una hora antes. En fin, hay que correr riesgos para disfrutar de este ratico llamado vida, así que madrugamos mucho más de lo acostumbrado y a eso de las 6:00 AM ya estábamos rumbo a Ubaté con el cupo completo en el carro: Edgar, Hernán, La Dra. U, el Pulga y este Machacho.

Llegamos a Ubaté a las 8:00 am y sin vacilar paramos a comprar quesos y a deleitarnos con sus delicias de la leche, esta es otra región que se caracteriza por el desarrollo de la industria lechera y es la principal despensa de este vital líquido para la capital. Ya con una buena ración de queso y Yogurt en el estomago como desayuno, ubicamos el carro en un parqueadero para iniciar nuestra aventura. Iniciamos el recorrido a las 8:30 am por la vía pavimentada hacia Carmen de Carupa, Rumbo Sur Occidente con un leve ascenso, por todo el cañón que forma el Rio Carupa. Subimos unos 4 Km para encontramos sobre la vía con un aviso que advertía que más adelante hay un derrumbe y sugería tomáramos un desvío a la derecha hacia el occidente por una vía alterna que asciende a un cerro.

Subimos a buen ritmo disfrutando de los lindos paisajes que nos dejan ver mas abajo esas peñas desnudas de las que tanto les hablo que son características del paisaje Sabanero.

Ya en el alto se abrió el horizonte hacia el occidente, permitiéndonos ver a lo lejos, la peña que sería nuestro destino. Yo había sido claro con el tiempo que teníamos para hacer el recorrido, había hecho las cuentas del camino de regreso y tenía como límite las 11:00 am, es decir podíamos avanzar hasta que fuera esa hora, todo para que nos diera el tiempo justo para regresar. Los lugareños nos dieron las instrucciones de un descenso que nos llevaría más rápido, sin llegar hasta Carmen de Carupa, así que bajamos de nuevo al valle por una ladera con sembrados de trigo en donde tomamos varias fotos

Llegamos a la vía pavimentada que unos Km mas abajo dejamos por el famoso derrumbe. Seguimos hacia la derecha hasta llegar a la tienda el Prado, llevábamos ya 12.5 km y 1 Hora 30 minutos de recorrido, marcando las 10:00 am. Desde ahí, iniciamos un ascenso cruzando un hermoso cultivo de Cebada que apenas deja ver la casa que lo custodia y que adorna una pequeña loma. Que gente más trabajadora es la de esta región de Cundinamarca y Boyacá, a esas alturas cultivan para sacarle a la tierra cosechas en condiciones de frio extremas.

Seguimos el ascenso por 2 km, acumulando otros 21 minutos más, hasta llegar al desvío que va hacia Carupa pero nosotros debíamos seguir hacia la izquierda en busca del ascenso hacia la misteriosa Iglesia, unos 700 mt mas adelante, está el desvío hacia la derecha que no lleva hacia ese duro y técnico ascenso hacia la montaña rocosa donde esta la iglesia.

Nos encontramos con unos campesinos que admiraron mucho que entre nosotros venía rodando una mujer, sobre todo le impactó mucho a una matrona que en un tono sarcástico y desafiante le decía a la Dra. U –Uyyy esa loma es muy dura sumerceeee, mejor quédese acá conmigo haciendo el almuerzo– y todos nos reímos por un buen rato.

Esto de intercambiar opiniones y encontrase con gente buena en el camino, le dan un toque más agradable a las salidas y con esta anécdota ya teníamos mucho para gozar en la loma que nos esperaba.

Efectivamente el ascenso es bien exigente, se rueda entre piedras y tierra negra que por su inclinación, hacen el camino más técnico, tal como le gustan al Pulga y a mí. Hay que agregarle como toque adicional, el invierno que ha arreciado por la zona suma a todo ese coctel de factores que limitan el rodar. El día estaba radiante, eran las 10:30 am. Por el camino destilaba el agua como muestra de las lluvias que habían caído la noche anterior.

Sin mucho esfuerzo, el Pulga y el Edgar salieron adelante al encuentro del reto de subir sin poner pie en tierra y yo un poco más atrás los seguía asfixiado y resbalando en cada piedra, más abajo veía a la Dra U batallando con su cicla y las rocas del camino, venía a muy buen ritmo y haciendo un esfuerzo digno de reconocer y más abajo el Hernán seguía su paso tranquilo y pausado pero firme también. Yo los perdí de vista un poco más arriba porque intentaba infructuosamente alcanzar a Edgar y Pulga.

Ascendí dos lomas dignas de recordar por lo técnicas y por el grado de inclinación de las mismas. En poco tiempo había ganado 150 metros de altura y solo me detuve para admirar a lo lejos el lindo pueblo de Carmen que se veía al fondo como un pequeño grupo de casas en medio de un valle muy bonito.

Hice la pausa justo al lado de una casita para tomar aire y seguir el duro ascenso que se veía más arriba, el camino se perdía entre curvas y más curvas sin cambiar la inclinación. Tomé de nuevo aire y seguí subiendo sin ver rastro de los amigos que salieron adelante, miré el reloj y faltaban 10 minutos para las 11. Se había llegado la hora del regreso en el punto de no retorno, subí unos 100 metros mas y ahí me encontré con Edgar y Pulga que disfrutaban del paisaje y también coincidieron afortunadamente con mi diagnostico de que el tiempo se agotaba y debíamos regresar sin alcanzar nuestro objetivo, alcanzamos en 1,6 km de camino a subir 230 metros y por lo que veía, no llegamos ni a un cuarto del total del recorrido, nos hacía falta muuuucho camino alcanzar la iglesia que desafortunadamente nos quedamos sin conocer.

Según nos informaron, la ruta que tomamos no es el acceso principal de la iglesia, al parecer hay otra vía que asciende desde Carmen de Carupa pero es más larga, pero menos inclinada y técnica, como quien dice, nos mandaron por el “atajo”.

En el breve instante que permanecimos ahí, yo estaba feliz identificando cada Laguna del paisaje, durante mis años en BOG, me dediqué a investigar y a recorrer las lagunas que en su mayoría son los vestigios de la era glaciar creándose en ellas por el paso del tiempo y la evolución, vegetación y fauna endémica lo que las hace aun más interesantes. Al fondo reconocí la Laguna del Hato y más lejos la Laguna de Cucunubá al fondo de ese interminable valle.

Descendimos para encontrarnos con la Dra. U y Hernán que reposaban en una de tantas lomas. Regresábamos por el mismo camino debatiéndonos por cual camino llegar a Ubaté, podíamos retomar la misma vía, pero los que amamos las aventuras y caminos nuevos, el regreso por la misma vía, no es una opción muy atractiva y teníamos la otra opción de intentar cruzar por el derrumbe, pensábamos que nosotros en bicicleta, era imposible que no pudiéramos cruzarlo. Así que descendimos hasta la vía pavimentada decididos a pasar por el derrumbe. Nos detuvimos en una pequeña tienda al lado de un colegio para hidratamos y recargar agua. Preguntamos por el derrumbe y la señora que atendía, nos dijo que no sabía nada, pero que hasta ahora nadie lo había cruzado. Yo me adelanté presuroso para ver que el estado de la vía y miren lo que me encontré.

El paso está completamente tapado por piedras que cubren toda la calle y al lado izquierdo hay un abismo que puede superar los 100 metros de altura. Ante esta situación, intenté escalar por las rocas pero el riesgo era muy grande, no había más remedio que buscar una salida alterna.

La Dra. U aprovechó para preguntar mientras yo buscaba alternativas con un conductor de un camión recolector de leche que me informaba que podíamos buscar una vía alterna por la Laguna del Hato pero debíamos subir hasta un páramo.

Cuando regresé a dar las malas noticias, ya todos habían salido por una pequeña cuesta que partía desde la vía y se adentraba a una finca, cruzamos el portón en madera con algo de temor por estar en una propiedad privada, al parecer La Dra. U avisó a Pulga que un señor sabía de un camino que cruzaba por todo lo alto, por el mismo que subíamos en ese momento. Son unos empinados rieles para llegar a todo lo alto de una pequeña cuesta, hacia la izquierda hay un camino que desciende de nuevo a la vía pavimentada justo al otro lado del derrumbe.

Una vez al otro lado, celebramos el logro alcanzado y emprendimos el descenso de unos 10 km por la vía pavimentada que nos llevaría hasta Ubaté. A la llegada no pudimos evitar la necesidad de visitar la hermosísima iglesia que adorna el parque principal de esta población de ubatenses.

Ubaté que viene de la lengua indígena Ebaté que se dice significa, tierra ensangrentada o sangre derramada y cuyo nombre completo es "Villa de San Diego de Ubaté" en honor a su fundador. Posee como muchas más poblaciones de nuestra geografía, sus orígenes en asentamientos indígenas que poblaban estas tierras antes de la colonia y que por razones cristianas y de dominio, los españoles siguiendo el mandato de los reyes de evangelizaran a la población, decidían colonizar la tierra, construyendo una iglesia en el lugar para que sirviera de epicentro a todas las actividades de la población.

La bellísima basílica de la que hablo, recibe el nombre de: Iglesia del Divino Salvador de Ubaté, es relativamente nueva, se terminó en 1920, posee un estilo gótico Francés con influencia de arquitectura Holandesa que le dan un toque más sutil a los arcos que se doblen en el domo y fueron delicadamente decorados con laminilla dorada. La iglesia original, fue remodelada pero por falta de tiempo no pude indagar por su ubicación y estado actual.

Presurosos regresamos al parqueadero donde nos esperaba Hernán en el carro, alcance a ver presurosamente antes de apagar el GPS que habíamos recorrido 34 km en 4 horas de recorrido total, empacamos como pudimos las 5 bicicletas y emprendimos el regreso a Bogotá, el amigo Hernán no solo se precia de ser un excelente piloto sino también es un habilidoso al volante de su vehículo y en poco menos de 2 horas y 30 minutos estábamos en su casa, con tan buen tiempo, que hasta pudimos bañarnos y cambiarnos de ropa sin inconvenientes para tomar el vuelo de regreso a Medellín.

Que inolvidable fin de semana, que buenos amigos, que buenos recuerdos, por eso no puedo evitar sentir esa mezcla de nostalgia y alegría por saber que así pase el tiempo los amigos de la rueda perduran en la distancia, seguimos unidos por todas las aventuras a bordo de nuestras bicicletas y no perdemos oportunidad de vivir para recordar o recordar para revivir.

Un caluroso saludo para todos y en especial para mis buenos amigos de Bogotá, mil gracias por todo, volvimos a sumar otra inolvidable jornada que nos servirá para unirnos más adelante, les queda como tarea culminar y conquistar esa montaña, me mandan las fotos y me averiguan el nombre de la dichosa iglesia.

Un abrazo, Machacho

 

RODANDO EN EL RECUERDO "FINCA EL PARAISO - DORADAL"

Por. ALEJANDRO PUERTA "MACHACHO" JULIO DE 2010

Dedicada a mis Tíos Alonso y Marta Luz

Si yo hubiera podido elegir alguna salida a rodar en cicla, sin lugar a dudas hubiera elegido realizar esta hace muchos años, desafortunadamente asuntos de seguridad me impedían hacerlo.

Para ambientarles un poco mi relato, debo explicar porqué tanta emoción y deseo de realizar esta aventura y para no sentirme tan viejo, les cuento que todo inició en los años 80’s cuando en nuestras vacaciones del colegio de final de año, nuestras familias confluían en la finca “el Paraíso” en Doradal, allí entre primos, tíos, música y aguardiente nos reuníamos para celebrar la navidad, haciendo de todo un acontecimiento. Fueron momentos que dejaron grabados en el tiempo recuerdos llenos de amor de una muy unida familia que sumado a lo bello de la región dejaron imborrables registros de una pasada época. Por cuestiones que ni valen la pena recordar, la finca “El Paraíso” debió venderse y allí junto con esas tierras se quedó dormido el recuerdo de momentos vividos con mucha intensidad, entre ellos la aventura que inspira mi relato.

Cada año sin falta regresábamos a la finca y por cosas de nuestra juventud, en cada regreso  buscábamos alternativas diferentes para asegurar nuestra diversión, ese año en particular pese a que no habían senderos propios, decidimos llevar nuestras bicicletas de Cross. Ya sabíamos de las limitaciones que padeceríamos, pues el terreno presenta empinadas y técnicas cuestas con mucha piedra suelta y un calor húmedo que para cualquiera estaban lejos de motivar a recorrerlos, pero pese a todo esto insistimos y ahí estábamos con nuestras ciclas en la finca.

Un día como cualquier otro, nos levantamos con muchas ganas de rodar y recordamos el nombre de un Rio que permanecía en nuestras mentes por lo hermoso y cristalino, se trataba del rio la Miel que desciende de los bosques sub andinos del paramo de arboleda cerca a Sonsón en el macizo central antioqueño. Esa mañana, junto con mi hermano (Juan Fdo.) y el primo (Carlos Alberto) decidimos hacer el recorrido épico pero desconocíamos la distancia y mucho menos el terreno, tan solo sabíamos que una de tantas desviaciones que hay por el lugar nos conduciría hasta el dichoso río. Salimos temprano empujando nuestras ciclas con la ilusión de ver de nuevo ese maravilloso rio.

Nos fuimos preguntando y preguntando en cada ranchería por la distancia y el camino. Con tan poca suerte que siempre nos daban mala la información. Nos decían que pronto en nuestras ciclas estaríamos viendo el rio y que tan solo una hora nos faltaba, pero así transcurrió por muchos kilómetros y algunas horas que ya no recuerdo cuantas fueron y seguíamos recorriendo esos interminables potreros en un asfixiante calor donde por momentos el camino se perdía entre la hierba hasta que al fin alcanzamos a ver a lo lejos el tan anhelado rio, aun recuerdo la impresión que me dejó al ver que de aquel lindo y cristalino cause, solo quedaba el recuerdo, pues la deforestación de la zona y la explotación de oro, habían llenado de sedimento sus aguas.

Decidimos regresamos por otra vía, porque era una locura regresar por esos parajes tan solos y poco delimitados, así que seguimos hacia Doradal por la finca Dos Bocas (son unos 25 Km) con todo en contra nuestra ya que estábamos deshidratados, sin dinero, sin herramientas y sin  tracción en 2 de las 3 bicicletas (la de mi hermano había reventado la cadena y la mía tenía un problema con el contrapedal y no engranaba la cadena) así que terminamos nuestra jornada pidiendo agua en cada casa y empujando las bicicletas por esos interminables 25 Km impulsándonos con una sola pierna como si fuéramos en patineta. Recorrimos en total casi 60 Km en 11 horas.

Todo esto nos marcaría y dejaría un recuerdo imborrable para todos, incluida la familia, porque al ver que no regresábamos de nuestra aventura, la preocupación se apoderó de nuestros padres y decidieron salir a buscarnos en carro. Ellos también fueron víctimas de todos los complicados pasos de ríos, potreros con broches, quiebrapatas, portones y hasta una cadena que les ayudo a abrir un campesino de la zona que decidieron llevar por pura casualidad. También estaban mal preparados, desconocían el camino y adicionalmente los perjudicaba la ansiedad de saber que había pasado con nosotros. Ellos también preguntaban en cada sitio y les decían que habíamos pasado pidiendo agua aumentando en ellos la urgencia de encontrarnos.

Y esas cosas del destino para hacer más emocionante la historia, en un paso de quiebrapatas el carro de mis tíos, rozó por debajo y perdió el tapón del tanque de la gasolina y pronto se dieron cuenta de que perdían gasolina y si no hacían algo urgente, serían ellos los que debían sobrevivir a su propio destino de quedar varados en medio de ese valle de pastos verdes en los que ocasionalmente cruzan los vaqueros del lugar.

Para resumir la historia, ya que la idea es contar nuestra pasada vivencia, mis padres lograron tapar -la fuga con un improvisado tapón de madera finamente labrado por mi Tío. Llegaron a San Miguel y debieron regresar también por la misma vía que nosotros y llegaron mucho mas tarde y con la preocupación aun por nuestra suerte. Al ver que si habíamos llegado, no vimos en ellos caras de alegría, a lo que mi hermano preguntó ¿Y porque esa cara? Ups…

Todo esto para explicarles del porque desde hace tiempo tenía la idea de recorrer de nuevo esa historia y revivirla. Estaba mejor preparado y quería dejarme llevar por los sentimientos que después de 20 años esta aventura me haría recordar.

Yo había intentado preparar la ruta con la ayuda satelital, pero en la zona no hay fotos con buena resolución, así que debía hacer caso a mi vago recuerdo y ponerme de nuevo en las manos de los pobladores de la zona que años antes nos habían hecho vivir esa dura pero emotiva experiencia. Elegí madrugar el domingo para hacer el recorrido y regresar el mismo día.  Hable con mis padres y les explique de mis intenciones, revivimos muchas cosas, incluida la angustia en mi madre que preguntaba con quien iría esta vez. Le explique que solo con la linda Dra. U ya que el fiel Pereira no estaría disponible, en ese momento recordé al amigo Tuerca Suelta “Luis Pérez” lo llamé y como siempre con su buena disposición aceptó el reto sin vacilar. Me pareció estupendo porque de paso tendríamos los buenos oficios de orientación de nuestro amigo tuerca. ¿Que mas podíamos esperar para aquella aventura?

Partimos según el plan, muy temprano el día domingo a las 5:00 am ya estaba recogiendo a Tuerca y más tarde a la Dra. U, las ciclas en el carro y partimos por la autopista MDE – BOG, desayunamos en el camino y en 3 horas ya estábamos en la población de Doradal, En la inspección de policía comenté de nuestras intenciones para ver si había alguna recomendación de seguridad ya que es mejor salir sin ese factor que imprime ansiedad y ellos gustosamente nos informaron de cada detalle y hasta terminaron por darnos indicaciones de cómo llegar al poblado de San Miguel.

Partimos desde la estación de servicio antes de ingresar al pueblo y a las 9:00 ya estábamos rodando en la Parcelación California, casi de inmediato, en mi mente se venían recuerdos que se repetían y se repetían por todas las experiencias vividas durante nuestras vacaciones.

lo primero que reconocí del camino, fue la entrada al que en aquella época, era uno de los atractivos más importantes de la zona, el tobogán de fibra que fue instalado en la montaña y descendía en un largo recorrido de más de 100 metros. Allí tan solo quedan como testigos de lo que fue, algunos tramos que no se llevaron y la obra casi en ruinas de una piscina, la naturaleza reclamó de nuevo su espacio. También reconocí el charco sobre el Rio San Juan que ahora es famoso y visitado por turistas que vienen a disfrutar de sus cristalinas aguas. En nuestra época, este era uno de nuestros programas favoritos y le llamábamos el charco del puente. Hablamos con los residentes, quienes amablemente nos actualizaron de lo sucedido en los últimos años y nos dieron más indicaciones de cómo seguir nuestro camino, en esta ocasión las descripciones si estaban ajustadas a la realidad porque nos advirtieron que sería un largo camino hasta San Miguel.

Luego del puente hay un buen ascenso antes de la entrada a la parcelación la Esperanza, sabía que me acercaba a la finca, recordaba mas y mas escenas que recreaba con cada uno de la familia. Llegamos hasta la finca de “Fabito” que pese al tiempo está muy bien tenida, al lado yace en ruinas una casa que no recuerdo haberla visto, seguimos en ascenso y de ahí en adelante solo fue cuestión de instinto y la orientación de Tuerca que nos llevo hasta un altico donde alcance a reconocer los techos de algunas fincas cercanas como la del tigre y suponía que más abajo debería estar “El Paraíso”. Luis sugirió tomar un desvío y con tan buena suerte que efectivamente era el carretera de acceso que buscábamos. Ya desde lejos la reconocí de inmediato porque está rodeada de arboles de mangos por eso en la zona es conocida como finca “los mangos”. 

Ya para ese momento, me había inmerso tanto en mi recuerdo que olvide tomar fotos, tomar puntos de ubicación con mi GPS, estaba en shock, es increíble todas las emociones que pasaron por mi mente en aquel instante, tal vez transmitir ese sentimiento por escrito es imposible pero puedo decir que olvide todo y sentí que regresaba en el tiempo para vivir de nuevo muchas cosas lindas.

Tome desde lejos varias fotos, descendimos para cruzar un viejo puente de madera sobre el pequeño riachuelo que aguas abajo represábamos para hacer una piscina natural en la que disfrutábamos y nos refrescábamos.

Si bien se nota el paso del tiempo por el abandono, la estructura de la casa se conserva bastante bien, aun se conservan los colores originales verde y blanco que años atrás mis tíos con todo su amor pintaron, subimos por los rieles empedrados para llegar al parqueadero. Revisamos el estado general de la casa, nos percatamos de que los arboles de mangos estaban en cosecha, (Y no son mangos cualesquiera) se tratan de mangos gigantes llamados mangas, tomamos uno y con este hubo suficiente para los tres.

No podíamos quedarnos, tan solo habíamos recorrido 8 Km en 1:30 y sabía que ese era apenas el inicio. El paisaje desde este sector es inmejorable ya que estábamos en la transición de la zona montañosa y el valle del Rio Magdalena, es muy bello este lugar ya que la vista se pierde en el horizonte donde de vez en cuando se alcanza a ver el rio Magdalena como serpentea como un hilo de plata mucho más abajo. Para esta época las lluvias han regresado después de un extenso verano y el verde en los pastos es de una extravagancia desmesurada por lo intenso y casi fosforescente de su tonalidad.

Sin duda, la ganadería ha retornado a la zona y mucha de la selva nativa que existía sigue siendo talada, es una lástima porque esto ha contribuido a que la erosión siga depositando sedimentos en los lechos de los ríos más grandes como el Rio Claro, La Miel y el mismo Magdalena.

El clima hasta allí había sido benigno, los rayos de sol se filtraban tenues entre la nubosidad mientras yo reconocía en algunas curvas o montañas mis pasos con las pesadas bicicletas de Cross que debíamos empujar por la imposibilidad de subirlas montados.

Después de unos 9 Km, llegamos a la finca Santa Elena en donde nos dieron dos opciones a tomar, una por el camino complicado hacia la Hacienda Aranjuez y otra por una carretera directo a San Miguel, decidimos tomar la carretera hacia San Miguel. Aun no sabemos qué sucedió, si por las malas indicaciones de la señora o porque no vimos el desvío, terminamos en el camino complicado, el mismo que tomamos años atrás.

El camino en la medida que avanzábamos, se reducía en tamaño, recorrimos 1 km hasta una ranchería en la que preguntamos y nos indicaron que habíamos tomado el camino complicado y que la vía por la Hacienda Piedras Blancas era por otro lado. Para ese momento el sol había ganado la batalla de abrirse paso entre las nubes y arreciaba el calor aumentado por la evaporación. Y Luis en buen tono dijo -pues ya entrados en gastos, sigamos-. Así que la emprendimos por el lado complicado y no tardamos en descubrir el porqué de su nombre, el camino continua por un hilo que se pierde en una llanura cubierta de pasto, las señas de que aun estábamos sobre el rastro, son los viejos quiebrapatas en madera que dividen esos potreros.

Como era de esperarse perderse allí, es sumamente fácil y nosotros no seríamos la excepción a la regla, casi como por arte de magia el camino había desaparecido y solo nos quedaba como alternativa para nuestra orientación, una quebrada que cruza ese valle y que nos habían señalado que debíamos seguir. Luis con su completo mapa de GPS muy hábilmente tomó la iniciativa y apoyado en el axioma de que la mayoría de los ríos en Colombia fluyen hacia el norte, nos indicó la dirección del río que debíamos seguir y que justo a 600 metros encontraríamos de nuevo una carretera, debimos cruzar por varias ocasiones el riachuelo con algo de desgano por parte de la Dra. U que argumentaba si era totalmente necesario cruzarlo ya que implicaba meterse al agua con zapatos y todo. Yo tome la iniciativa y lo cruce, esperaba que fuera más profundo pero escasamente el agua me llegaba a la rodilla.

Allí permanecimos perdidos en un sofocante calor y sin rumbo por al menos 30 minutos que parecieron horas, yo había empezado a preocuparme por el tiempo, pues en mis ensayos sabía que el recorrido eran aproximadamente 60 Km y tan solo hasta allí habíamos rodado 20 Km en 3:30 horas. El clima se torno algo tenso y desesperadamente buscábamos la señal de algún camino que nos ayudara a salir de aquel valle. Como para alentar el ánimo, le advertí a Luis que en ese mismo sitio nos habíamos perdido nosotros y que no era nada fácil, llegue a insinuarle que si en 100 metros más no encontrábamos el camino, optáramos por regresar a la Hacienda Santa Elena para que nos dieran las indicaciones correctas. Decidí salirme del rio para continuar por el campo cubierto de hierba. Desde allí alcance a ver más adelante justo en la base de una montaña una zona despejada, esta seña nos ayudaría a encontrar de nuevo la senda.

Salimos al fin de este lugar y retomamos de nuevo una carretera destapada y entre subidas y bajadas llegamos después de 27 Km y 5 horas a la Hacienda Aranjuez, de este punto a San Miguel son 5 km mas, decidimos llegar hasta allí para hidratarnos, descansar y esperar a que el sol bajara un poco su intensidad eran las 2:00 pm y el calor con la humedad derriban los ánimos a cualquiera, seguimos el camino hacia San Miguel y del lado izquierdo se abrió la majestuosidad del rio la miel y pensar que años atrás era cristalino, ahora sus aguas corren en color pardo y ocre.

En el corregimiento de San Miguel buscamos un restaurante, el cual existe pero ya no atienden, no sabemos que pasó pero de él, solo queda el nombre, así que decidimos comer lo que llevábamos y eso si pedimos de acompañamiento algo bien frio para la sed, gusto  tomarse algo fresco en semejante calor, todos teníamos la cara roja pese a la cantidad de bloqueador solar que nos habíamos aplicado. Descansamos y hasta charlamos un poco con su gente ahí me enteré de cómo se fundó este pueblo y la verdad me gustó mucho su historia porque es realmente muy joven. Hoy día San Miguel es un corregimiento de Sonsón fundado por pescadores quienes venían de Ibagué y Honda atraídos por la subienda de bocachico, mueluda y dorada decidieron asentarse en ese lugar hasta hoy en día.

El nombre de San Miguel viene de la hacienda que en otra época era la que brindaba sustento a estos pescadores cuando no había época de subienda en actividades del agro como ajonjolí, plátano, maíz, arroz y algodón pero todo eso se hizo historia cuando apareció en los años 80 la fiebre por el oro en donde su población casi se duplico y el dinero en sus calles incrementó la violencia, el licor y el desapego por una vida digna. También sus bosques de cedo y el laurel incluida la madera más preciada de todas, el guayacán amarillo que utilizaban para sus embarcaciones fueron talados.

Fueron muchos los sucesos que han corrido por sus poco años de existencia y que resumo cronológicamente como: pesca, agricultura, minería, violencia, narcotráfico, ganadería hasta el día de hoy que surge como un bálsamo la opción del turismo y una vía alterna hacia la Dorada.

Partimos de nuevo a las 3:00, debíamos recorrer unos 25 km y las horas de luz estaban contadas, ya no hacia tanto calor y más aún porque en este tramo del recorrido se hace a la sombra de los arboles que cubren la vía formando un frondoso túnel que nos refrescó mucho nuestro constante pedaleo. En el pueblo nos habían dicho que en bicicleta podíamos demorar un poco más de dos horas, así que las cuentas eran sencillas, debíamos rodar en promedio a 13 Km por hora para cubrir en 2 horas el trayecto hasta Doradal, así que muy animados recorrimos de nuevo el camino que nos había llevado minutos antes a este maravilloso poblado para cruzar de nuevo la Hacienda Aranjuez.

Seguimos rumbo norte por unos 13 Km a una velocidad promedio de 15 Km por hora, hasta encontrarnos con el desvío hacia dos bocas -  Doradal o Puerto Triunfo, veníamos muy bien, aunque el cansancio se reflejaba en nuestras caras ya que habíamos puesto un ritmo fuerte para mantener el promedio y llegar a la hora prevista, tomamos el desvío hacia Doradal y desde allí pese a que bajamos el promedio a 11 Km por hora, realizamos el recorrido hasta la autopista en 1:55 minutos, solo nos quedaba el último tramo que era cruzar el pueblo sobre la autopista Medellín - Bogotá y llegar al punto de partida.

Llegamos y de inmediato llamé a mis padres y Tíos para compartirles lo que había vivido, ellos estoy seguro también recordaron y se llenaron de esa intensa emoción por cada detalle de mi relato. Pedimos autorización para darnos una buena ducha y mientras tanto yo saboreaba la satisfacción de haber alcanzado de nuevo una histórica jornada que hacía mucho tiempo había deseado y planeado en mi mente, una jornada llena de recuerdos y de vivencias pasadas de otras lindas épocas. Lo habíamos logrado y sin quererlo, habíamos hecho el mismo recorrido que años atrás nos llenó de tantas experiencias por haberla realizado en bicicletas de Cross y en las condiciones que nos tocó, fue todo un hecho casi milagroso, digno de nunca olvidar

 

UNIENDO HISPANIA CON BETANIA POR TROCHAS

Por. ALEJANDRO PUERTA "MACHACHO" JUNIO DE 2010

Ya lo decía el buen amigo Edison, estos dos pueblos se pueden unir por una vía alterna a la que por suerte se encuentra pavimentada.

Yo conocía a Betania. El año pasado había salido desde Ciudad Bolívar y había realizado en compañía de JuanCa Pereira este inolvidable recorrido. Pero Edison en sus ratos de ocio le da por hacer sugerencias y un día me envió un mapa con los posibles caminos que cubren la ruta desde Hispania hacia Betania.

Me había quedado con la idea en la cabeza dándome vueltas como siempre con esas tareas que hasta no terminar no dejan en paz a los pensamientos, así que aprovechamos de nuevo el recurso de los mapas satelitales para verificar la información.

Intentando unir los caminos tanto Edison como yo nos habíamos encontrado con una nubosidad que impide ver el tramo final que llega hasta Betania. En un principio advertí a Edison que no se podía desde la montaña que el sugería porque hay un enorme valle que los separa y no se veían caminos, pero estaba muy equivocado.

En una salida hacia el municipio de Ciudad Bolívar aprovechamos para llegar en carro hasta Hispania y preguntar por una vía alterna y nos contaron que si existía y hasta nos dijeron por donde tomarla. Ese día hicimos el recorrido en carro saliendo por el cementerio, cruzando por la finca hotel el Lago y ascendiendo hasta llegar a la Armenia Alta y desde allí cruzar hasta Betania para regresar por otro lado que lleva hasta el rio pedral. Ese día decidimos que el camino lo debíamos disfrutar pero en nuestras bicicletas.

La semana previa a nuestra salida me quede hasta muy tarde en la noche estudiando bien cada una de las diferentes alternativas para nuestra salida, busque cada camino, cada salida de finca y logré tejer 4 diferentes rutas. unas “suaves” otras mas complicadas. La idea que tenia era salir desde Hispania, recorrer esa montaña de La Armenia y regresar por la via que sale desde la Vereda el Tablazo.

Decidí entonces el camino, lo marque en el mapa y lo subí a mi GPS para que una vez mas nos indicara paso a paso el camino.

Solo un tramo de esta red de caminos me generaba dudas y era justo al regreso del Rio Pedral hacia Hispania para cerrar el circuito. Yo veía en las fotos del satélite que el camino se perdía entre los árboles y entre múltiples fincas y quién sabe si nos dejarían cruzar por allí. Aun así sabia que esa era parte de la aventura que debíamos sortear.

Madrugamos bastante el sábado pues debíamos salir a las 5:00 am ya que este pueblo se encuentra a 100 kms de Medellín, son al menos 2:30 a 3:00 horas de recorrido en carro, en esta aventura me acompañaba como siempre mi fiel escudero JuanCa Pereira y los dos amigos de la rueda el Señor Arzobisp… digo Edgar Pérez y el Toño. Que Edgar describe como el niño más viejo que hay ya que solo tiene 43 añitos...

Como la idea era llegar a Hispania también quería llegar con algo de conocimiento del sitio y la primera pregunta que se me cruzó fue la del porque ese nombre… si bien no encontré ninguna respuesta, si me pude enterar de que es uno de los municipios más jóvenes de Antioquia y que también es llamado el corazón del Suroeste por su privilegiada ubicación (limita al norte con el municipio de Ciudad Bolívar, por el sur con el municipio de Andes, por el occidente con el municipio de Betania y por el oriente con el municipio de Pueblo Rico). Está a una altura de 1.000 metros sobre el nivel del mar y su  geografía es totalmente montañosa. Edgar me preguntó en cual cordillera está y efectivamente pertenece a la cordillera occidental.

Con una temperatura media de 24ºC, lo cruzan los ríos San Juan, El Pedral y Guadualejo. Esta variedad de climas le permite diversificar sus actividades económicas entre el café que es su principal fuente de ingresos, la ganadería y hasta hace poco el turismo que se perfila como una de las actividades más promisorias.

Sus primeros habitantes fueron indígenas, pertenecientes a las tribus Caramantas y Chamíes, todos de familias mayores como los Tapartóes, Citaráes y Naratupes. Los cuales fueron desplazados por la colonia. Muchos años después se establecen en la zona a ambos márgenes del Rio Pedral las poblaciones de Hispania y Sevilla en 1925. En un principio el pueblo vivió de sus cultivos de frijol, maíz, tabaco, caña de azúcar y yuca hasta que vino la reforma agraria y fomentó el café.

Actualmente, continúa siendo un pueblo tradicional cafetero con un amplio parque que invita a refrescarse a la sobra de sus bellos samanes y con la vista de su linda iglesia.

Una vez llegamos a la estación de servicio que hay a la entrada del pueblo pregunté por el gentilicio de sus pobladores y me respondió un carismático niño. “Hispanitas”. No le digo pensé yo, esto de los gentilicios es bien complejo y con este no daba nadie le apuesto.

Desempacamos rápidamente las ciclas para iniciar la jornada, el día estaba esplendoroso un brillante sol nos indicaba que el calor sería infernal ya que justo la noche anterior había llovido bastante y la humedad nos haría sufrir como nunca. Así que en el parque nos aprovisionamos de buena agua, cada uno llevaba sus golosinas aunque por lo que comimos más adelante veníamos muy bien preparados. Salimos por la vía que cruza al lado del cementerio al principio con un leve ascenso hasta llegar a unos empinados rieles que por fortuna están con cemento para llegar a un pequeño valle desde donde se alcanza a ver la montaña que debíamos cruzar que pertenece a la cordillera de la Corneta que es un ramal que se desprende hacia el oriente de los imponentes Farallones del Citará.

Justo antes de llegar a la finca hotel el lago a 2.5 kms de Hispania hay una vía “nueva” hacia la izquierda, yo había marcado que este sería nuestro mayor logro de la jornada y lo había dispuesto al inicio para que el esfuerzo mayor fuera al inicio y no al final después de quien sabe que aventuras.

Tomando un aliento iniciamos el duro ascenso, la vía carece de gravilla o recebo por lo cual es un camino en arcilla roja que por tramos pasa a color amarillo, como está muy nueva, se ve claramente desde lo lejos como se encumbra entre curva y curva. Como quien dice el camino se muestra desde su inicio muy inclinado y técnico. Recorrimos los primeros 800 metros y ya veníamos sudando hasta los malos pensamientos, la humedad del ambiente asfixia y el nivel de exigencia obligaban a rodar a la mínima velocidad. Después de una muy empinada curva mi bicicleta perdió la tracción y debí detenerme, mas arriba veía a Toño empujar su cicla y más abajo JuanCa luchaba por continuar rodando. Edgar en el medio también había perdido tracción y subía empujando y resoplando como buey. Después de tomar un poco de aliento intenté de nuevo subirme a la cicla pero sin resultados, definitivamente no había más opción que unirme al grupo y empujar también.

Pasamos un tramo de al menos unos 300 metros y aproveche la pausa para tomar fotos, disfrutar el paisaje y de nuevo a intentar subirlo en la cicla, esta vez si hubo tracción y logramos otro buen tramo hasta donde hubo una sombra en la que decidimos detenernos para hidratar, tomar fotos y reconocer en el paisaje cada sitio. JuanCa nos decía que su mejor alarma de pulsometro era cuando sentía el latir del corazón en el oído que ahí el sabia que debía parar y que la loma le había disparado varias veces su alarma.

Después de la breve pausa decidimos continuar hasta que llegamos al primero de los muchísimos arboles de mangos que están en plena cosecha y se desbordan en generosidad dejando sus frutos rojos y amarillos por todos lados, este sería uno de los muchos que más adelante nos encontraríamos. Como no detenernos con semejante tentación, mangos por doquier en el piso. Ahí nos quedamos un rato disfrutando de los dulces mangos que Toño había recogido más abajo.

Seguíamos paso a paso las indicaciones del GPS y disfrutaba como seguíamos paso a paso cada curva del camino, con una maravillosa precisión indique que pronto nos encontraríamos con la vía que viene de la finca hotel el lago, la misma que más abajo habíamos dejado para tomar este “atajo”. Este atajo tiene exactos 3 kms desde nuestro desvío mucho más abajo y se acumulan 700 metros de puro ascenso exigente. Justo en ese lugar se puede apreciar una inmejorable vista hacia ambos lados de la montaña. Es maravilloso cuando los caminos aprovechan la cuchilla de la montaña para hacer sus trazados, porque le regalan a uno el mejor de los paisajes ya que uno puede ver a ambos lados. Yo identifique al lado izquierdo el margen del Rio Tapartó que baja desde los Farallones del Citará y forma un valle mucho mas debajo de Betania, al lado derecho se veía el valle del Rio Pedral y más a lo lejos se ven las casas de Ciudad Bolívar con su Rio del mismo nombre.

Continuamos el camino por 2 kms mas hasta llegar a la Vereda la Miranda (con sobrada razón su nombre). Allí nos indicaron que los trazados que tenia efectivamente corresponden a caminos que llevan hacia Betania o hacia el Rio Pedral, nos atendió un grupo de niños a los que les entregue la cámara para que nos tomaran fotos y aprendieran un poco. Les hable del GPS y bueno ahí nos quedamos hidratándonos, comiendo y pasando un buen rato.

Seguimos por la Vía hacia Betania por 1.5 kms y justo antes de descender tomamos una vía que en el inicio no parecía llevarnos muy lejos, si bien la había visto en las fotos satelitales no recordaba que fuera tan empinada, allí una vez mas no pudimos culminar la subida por la cantidad de barro y pantano que tenia la carretera, así que nos bajamos a empujar un poco para llegar hasta la cima donde se abrió el paisaje para dejarnos ver al fondo el Balcón del Sur oeste Betania justo en una cuchilla de un ramal que se desprende de la cordillera.

Descubrimos después de que esa carreterita fue abierta para lo que sería en un futuro el basurero de Betania pero que al parecer se quedó en proyecto pues solo están los cimientos y algunas obras abandonadas. Iniciamos el descenso y una vez mas Toño nos indico la presencia de guayabas y que como no aprovechar para seguir comiendo frutos, pues ahí nos quedamos un buen rato comiendo guayabas, continuamos por 2.5 kms mas por esta ruta alterna y llegamos justo antes de un desvío que está señalizado que indica que hacia la derecha está el Rio Pedral y la vía hacia Ciudad Bolívar y que si seguíamos derecho llegaríamos a Betania. Hasta allí habíamos acumulado ya 12 kms y llevábamos 3 horas desde que salimos del carro. Decidimos descender al rio Pedral ya que era mejor averiguar si el camino que había trazado para regresar si era posible.

Más abajo cruzamos un Vereda que por el afán de preguntar por la vía de regreso no preguntamos su nombre. Lo bueno fue que efectivamente nos confirmaron que la carretera si existe y que es utilizada con frecuencia para unir la Vereda El Tablazo con Hispania. Yo ahí ya descansé porque venía pensando en que si no lográbamos cruzar por ahí debían tomar la via por el Tablazo, salir a la pavimentada que va hacia Ciudad Bolívar y descender para seguir por la pavimentada hasta Hispania y yo no quería eso.

Como sabía que el recorrido se terminaría pronto, bajamos hasta el Rio Pedral para ver correr sus aguas e indicarles a nuestros acompañantes que hay más rutas por ese sector que llegan hasta Betania pero por el otro margen del rio. Desde el desvío hacia Betania son 5 kms de descenso tendido.

Conversamos un rato y continuamos nuestro camino, seguimos el camino y de nuevo los arboles de mangos nos distraían un poco ya que la cosecha ha sido tan grande que se dejan perder en el camino.

Salimos del cañón del rio Pedral por el alto del Oso son 3 kms mas de un leve y manejable ascenso y salimos de nuevo al valle justo al lado de la Finca hotel el lago. Cerramos el recorrido con tan solo 30 kms que disfrutamos mucho, como dice mi buena amiga Vicky Tru, Cortica pero sustanciosa.

La ayuda del GPS y de las imágenes satelitales una vez más nos habían llevado por el buen camino disfrutando paso a paso como si conociéramos el camino desde hace mucho tiempo y al final mis preocupaciones sobre la via de regreso ocultas entre los bosques me hicieron pensar en que para el próximo camino de exploración vamos a confiar aun mas en esos trazados.

 

RODANDO POR LOS CERROS ORIENTALES DE MEDELLIN

Por. ALEJANDRO PUERTA "MACHACHO"
ABRIL DE 2010

Pues bien, como la consigna por estos dias es rodar cerca a mi ciudad, me dispuse a repasar algunas salidas que he dejado aplazadas, y esta era una de ellas. Como siempre, en mi mente surgen preguntas con cada camino recorrido: ¿Que habrá detrás de esa montaña?, ¿como se llamará ese cerro?, ¿será que hay camino para llegar hasta allí?, ¿que se podrá ver desde ese alto?, y así sucesivamente me puedo quedar estancado proyectando nuevos retos y aventuras.

Yo me había cuestionado, desde que subí caminando el año pasado por un estrecho sendero “Canalón” que comunica el valle de Aburrá con el valle del Retiro. Recuerdo bien cuando una vez se cruza en lo más alto, llegamos a esa mágica laguna de aguas cristalinas pero oscuras, llenas de taninos y de fondo más y mas montañas rodeando un enorme valle sembrado todo en pinos, desde allí, asciende una carreterita destapada recorriendo todo ese lugar.

Aquella vez me preguntaba ¿como sería llegar en bicicleta desde ese lado? Recuerdo también, la impresión que me causó ese paisaje de montañas que no se reconocen y me seguía preguntando ¿por donde se llegaría hasta ahí?.

En fin, siempre me hago muchas preguntas en mis salidas a rodar y deduzco que en parte es uno de los motores que me motivan a seguir y seguir rodando y cuando puedo, como en esta ocasión, aprovecho la oportunidad para resolver mis interrogantes.

Debo reconocer que fue Oscar Upegui quien alborotó todo esto, porque fue quien hizo la propuesta en su grupo de amigos ciclomontañistas, subir Palmas, bajar a la finca Fizebad y desde ahí cruzar las montañas y llegar al mal llamado “Valle” de la miel, aclaro que es mal llamado porque lejos está de ser un valle porque es una pequeña extensión de tierra plana (meseta) en pleno faldón de la codillera que limita al sur oriente del Valle de Aburrá.

Me inscribí como participante del evento, pues al ver semejante ruta y que resolvería de paso algunas de mis dudas, no podía rehusarme. La idea era encontrarnos a las 7:15 am en el parque de Envigado y encontrarnos con otro grupo que partía desde San Diego a las 8:30 am en todo el alto de las Palmas.

Pese a que madrugue, me relajé con la hora, por darle un breve paseo a mi perrita Sofi Li, pero pensé en recuperar algo de tiempo saliendo desde la Frontera y subir a buscar el tesoro por ISA para llegar a las palmas, así recortaría camino y a lo mejor podía encontrar al grupo en la salida de Equss.

Salí redondeando las 7:40, subí por ISA a buen paso, tome la vía del tesoro por toda la acera, es bien entretenido y de paso bien seguro, llegué a las palmas hasta la salida de Equss y las cosas empezaron a salir como NO lo esperaba porque solo un ciclista hacía estiramientos ahí, pero ni rastro del grupo, afiné el paso con la ayuda de un grupo de “ruteros” que al verme pegado a la rueda y sin mediar palabra templaron el paso, así que tenía lo que necesitaba. No entiendo porque los “ruteros” se molestan tanto cuando uno en su cicla de montaña se les pega a la rueda, en fin... llegue a alto de las Palmas con 10 kms de recorrido a las 8:25 y llegar nada y nadie. Baje hasta el restaurante Sancho Panza que era el sitio que describían en la ruta y hmmm nada...

Me dije, estos locos deben ir adelante bajando, así que seguí de largo, pero ya sin afán de alcanzarlos o de lamentar el perderme el programa con ellos, con algo de duda si seguir adelante o replantear la salida y tomar otros rumbos.

En ese momento recordé mucho a la buena amiga Vicky Tru (La Supersónica de la FM) quien no depende de nada y de nadie a la hora de hacer sus salidas en cicla de montaña y sola se recorre caminos y pueblos de cuanta parte uno pueda imaginar, así que decidí ir por la ruta establecida y disfrutar la salida así fuerasolo... y que maravilla, que buena energía viví, les aseguro que disfruté mucho el recorrido. No es la primera vez que ruedo solo, ya en el pasado recuerdo con especial cariño salidas cuando viví en Bogota, donde incluso una vez rodé tanto que hasta se me olvidó ese detallito del tiempo y el regreso al lugar de partida lo debí hacer con la noche a cuestas, sin tener luces para el camino.

Asi que baje por la vía pavimentada hasta Fizebad y como no sabia con exactitud los caminos a tomar de la ruta pues aplico lo que yo llamo el “club de las preguntas” como dicen… “preguntando se llega a roma”. Muy gentilmente un vigilante de la finca Fizebad me explicó en su idioma como subir y me habló siempre de Normandía. Recordé algo de ese histórico sitio donde desembarcaron las fuerzas aliadas en Francia durante la II guerra mundial para recuperar territorios del dominio de las fuerzas nazis en toda Europa, y me dije… debe ser un lugar muy lindo y lleno de historia.

Pues bien, iría solo a buscar a Normandía como un guerrero a enfrentar como fuera una épica batalla, ja ja ja.

La clave de esta ruta, está en ubicar el desvío a la derecha que lo encuentras a unos 200 metros mas delante de la portería de Lagos de Fizebad. Es una vía pavimentada. Desde ahí se recorren como 2 kms hasta una portería de una unidad residencial en donde se debe pedir autorización para que lo dejen cruzar.El portero me preguntó hacia donde me dirigía y le explique mi aventura en la búsqueda de Normandía. Un poco incrédulo, me explicó que no fuera a perderme allí como le sucedió al padre Calixto, yo aproveche para preguntarle que si alguien había cruzado por allí en bicicletas de montañas y me respondió que nadie, asi que la seguí tomando suave, disfrute del paisaje, que al principio enmarca a la derecha el embalse de la Fe y al fondo el valle de Llano Grande. Se asciende por una carretera destapada pero tendida hasta llegar a un lindo obituario adornado con flores y plantas que dejaron en homenaje al padre Calixto, noté que me estaba quedando sin líquido, seguí subiendo hasta completar 5 kms mas en el borde de la montaña y que sorpresa, pues desde ahi se abre ese enorme valle plantado de pinos entre la montaña que divide nuestro valle de Aburrá y el retiro.

Que zona esta mas quebrada, montañas y mas montañas. Recordé ese día que desde el valle de la miel intentaba reconocer las montañas sin lograrlo, pues estas eran las mismas, solo que las veía desde el otro lado. Un inesperado transeúnte me explicó lo que me esperaba, pues debía decender a ese valle para acender de nuevo para llegar justo al borde la montaña, le pregunte por la laguna que llamo “La Miel” y me confirmó que si la conocía y que por ahí cerca encontraría el camino, también me habló de algunas casas cercanas donde me podía abastecer de agua.

Debo reconocer que valoro mucho la ayuda de la generosa gente que sin esperar nada a cambio, se desmiden en indicar paso por paso el camino, siguiendo las recomendaciones entré a la primera casa que encontré, me detuve a conversar un poco y por supuesto a pedir agua, una familia de leñadores que viven de la cosecha del Pino Patula con 3 hijos que deben diariamente caminar mas de una hora para asistir a la escuela y su madre los acompaña porque no tienen mas de 6 años, increíble, pensaba yo, en el buen estado físico de esa mama que debe dedicar mas de 4 horas al trekking, apenas como para llevarla a una maratón o algo así.

Descendí por el valle y en su punto mas bajo hay una linda caída de agua en la cual me quedé un rato escuchando el caer del agua y viendo tan linda escena, de ahí de nuevo se asciende por 5,5 kms mas y se cruza la vereda que lleva el nombre de Normandía, al fin entendía que todo ese valle es llamado el “Valle de Normandía y estaba en lo cierto que bonito lugar aunque mas bien poco de historias o míticas batallas, tal vez las únicas sean las de cada pino por sobrevivir en ese silencioso valle. Yo por mi parte libraba mi batalla contra el cansancio y revisaba continuamente mi GPS para ubicar la lagunita que años atrás había visitado y tenía referenciada.

Al fin, después de 37 kms, el reloj marcaba las 11:30 cuando reconocí a lo lejos la lagunita, el paisaje si ha cambiado mucho ya que deforestaron todo el sitio para seguir sembrando pinos, recuerdo una explicación de un buen amigo mio que conoce bastante de estas formaciones geológicas y me decía que la laguna es un rezago de la época de la glaciación y de ahí su importancia por lo antigua y que muy seguramente debería estar habitada por individuos endémicos que cargan con toda la historia de evolución a cuestas, me preocupa que con esa deforestación ella vaya a sufrir.

Decidí detenerme a disfrutar de mi almuerzo, una chocolatina y unas galletas, como ven estaba muy bien preparado para la jornada y de sobre mesa el jugo que me había dado la familia de leñadores. Me quede quieto en total silencio, escuchando el viento que silbaba entre las ramas, las nubes cruzaban alli a buena velocidad y el espejo de agua reflejaba un pálido sol que se filtraba entre la nubosidad, recordé mas claramente el dia que había estado allí después de una caminata con los buenos amigos de bicicleta, un muy buen momento para disfrutar de la montaña y maravillarme en ese silencio que le despeja a uno la mente. Después de un bien rato en total silencio decidí continuar pero antes debía ubicar el camino de regreso, el lugar ha cambiado mucho con la deforestación y aunque ya había estado alli, no lograba recordar la ubicación de ese camino, decidí intentar subiendo un poco mas por la carretera y ubicar el punto mas bajo para cruzar la montaña, me debía mover lentamente puesto que es imposible rodar alli, hay mucha leña, palos, chamizos que lo enredan a uno y se meten por entre los radios de la bicicleta, me sentía cansado, no fue un buen rato definitivamente. Por mas de una hora con la bicicleta a cuestas y por varias montañas cercanas no lograba ubicar tal sendero y no me atrevía a cruzar ese espeso bosque de chusque ya que en mis experiencias pasadas no se lo recomiendo a nadie y mucho menos con una bicicleta a cuestas. Me repetía una y otra vez el hecho de porque no habría cargado la noche anterior el track de esa caminata en mi GPS, tal vez no lo hice porque el plan original era con las personas que ya conocían la ruta. Al no encontrar camino, humildemente después de debatirlo varias veces en mi mente, me di por vencido y decidí regresar por donde había subido.

Con algo de frustración y el mal sabor de no haberlo logrado, aunque pensando en que volvería, llegue de nuevo a la lagunita y bajando un poco mas por la carreterita, me dio por hacer el último intento (como buena película de suspenso) y muy disimulado entre los chamizos, carbón y leña, ví el sendero que cruza la montaña, justo en ese momento, cruzó frente a mi un animal que aun no se su nombre, parecido a un mapache, con una cola gruesa dibujada en anillos de color café pardo y oscuro, con su hocico en punta y al verme salió como si hubiese visto al mismo demonio, tal vez si era el mismo demonio porque tenia tizne de carbón por todos lados, parecía que hubiera emergido del mismo infierno un poco cocinando ya después de mi infructuosa búsqueda.

Al fin ya en el camino, me movía por tramos rodando en la cicla y en otros sitios muy estrechos entre el canalón con la bicicleta a cuestas. Descendí entre tropezones y algunas caídas, pero siempre pensando en la responsabilidad que uno debe manejar cuando se sale solo, al menos con la ayuda de un celular aunque de una vez advierto que para el lado del valle de Normandía no hay señal para usuarios MoviStar.

Fueron en total 54 kms en 7 horas, muy sudados y luchados. Seguí descubriendo cosas maravillosas, entre ellas, el descubrir que cuando uno esta en estos parajes solo se agudizan los sentidos y la percepción de las cosas se magnifica, los pájaros se escuchan mas nítidos, el agua de los ríos y cascadas se amplifica, se siente el crujir de la tierra al paso de las ruedas de la cicla, el viento... en fin aprende uno mucho de todo lo que cotidianamente nos rodea.

Que satisfacción me da el encontrar respuestas a esas simples preguntas que nos formulamos desprevenidamente en el pasado, que bueno es confrontarlas para descubrir que todos los caminos al final se encuentran para resolver nuestras dudas.

Machoncho

 

EN LA BOCA DEL LOBO

Por. Oscar Mauricio Ochoa Acero
Marzo 2010

Seis caldos con costilla ¡sin ojos por favor !, vecina donde queda el baño?, ¡ah estoy pinchado! bueno ya no hay tiempo de llorar cambie neumático y nos fuimos. Siendo las 7:45 am, cerca a la plaza central de Usme en la localidad 20 de Bogotá, la más rural, quiero hablar del viaje físico y mental que implicó ir a una región peligrosa y de leyenda que se llama Sumapaz. Otro fin de semana donde la ciudad y todas sus pretensiones dejaban de existir, en busca de la vegetación bajita y peluda, con la promesa de paseo y aventura. El verde se va haciendo más frecuente hasta encontrar cultivos de papa a lado y lado de la carretera. En este punto es conveniente recordar que aún nos encontramos en Bogotá, que para cruzar el límite sur oriental de la ciudad hacen falta muchas horas y media de recorrido. Por una vía pavimentada llegamos al mirador del Embalse de la Regadera y de Chisaca que surten de agua el sur de la capital; se acaba el asfalto y la trocha comienza a bailar sobre la montaña, da vueltas, va, viene mientras hay mas silencio y el aire es mas seco y puro; justo ahí aparece el primero…un frailejón anuncia que hemos llegado a lo más auténtico del páramo.

Sumapaz, el páramo más grande del mundo, preciado reservorio de agua donde nacen muchos de los ríos que bañan el país y constituyen fuente de vida ya no sólo para nuestra nación sino para la humanidad. La mente se pierde tratando de acostumbrarse a tanto silencio, a tanta pureza, a tanta nada urbana; los ojos se encargan de hacerla brincar, sacándola del letargo, pero hay algo que no encaja, al ver nuevos cultivos de papa en medio de la reserva ambiental,..¿Que pasa? A los campesinos hay que hacerles entender que esta es área de conservación ambiental.

El paisaje es absorbente, vasto, hipnótico. Pareciera que se está en medio de la nada, es posible que vaguen las almas de los presos. Eso sí, es cierta la historia de que las ruinas blancas y grises que se ven en algún punto al lado del camino pertenecen a una antigua prisión que Gustavo Rojas Pinilla tenía para sus presos políticos, pero si se trata de elegir fantasmas hay de dónde escoger. En esa zona hubo guerrilleros del ELN, ahora están los de las FARC y por eso llegamos al primero de 2 retenes, el ejército tiene un batallón de alta montaña en la región.

3.800m de altura y estamos en la Laguna de Chisaca con un frío increíble, me alegro porque además de poder ser testigo de que en Bogotá hay páramo y lagunas naturales, puedo robarle imágenes al espejo de agua, una nube blanca y húmeda decide darnos la segunda ducha del día, pero lo hace delicadamente permitiéndonos volver a la ruta para encontrar unos metros mas adelante la hermosa Laguna Larga; el frío es tan salvaje que ni ganas de tomar fotos, las manos están congeladas y la altura nos esta afectando. Con las energías mermadas y temblando luego de pasar el segundo reten, yo observo el sitio donde se resguardan los soldados, una carpa rectangular, abierta por el frente, con una mesa y un par de sillas adentro, no parece muy cómoda, pero es un lujo cuando se debe permanecer todo el día en este clima; nos dejan seguir, ya se han comunicado con los militares del primer puesto de control y por eso pasamos tan fácilmente, además en los alrededores hay cientos de ellos vigilando el lugar.

-¡En la próxima casa paramos a buscar algo caliente!, era la consigna, en medio de la nada apareció una tienda con una cabeza de vaca en la puerta y pedazos de carne colgados para la venta; sin dudarlo pedimos algo caliente y un plato de comida, ni que decir del que se atrevió a pedir guiso de borugo con conejo; todos alrededor de la estufa calentando las manos y tomando aguadepanela, luego tratando de cortar un pedazo carne dura y sin sabor, recargamos energías y seguimos con el sol que nos acompañó unos minutos hasta encontrar el monumento al Campesino Sumapaceño y el desvío a Nazareth. Allí nos esperaban los 3.900 m hasta llegar al páramo de Andabobos.

Buscando águilas en el cielo y liebres en el camino, vemos alas, manchas grises, a veces podemos decir que vimos un animal completo, otras sólo nos queda hacer acto de fe y creer en los avisos que describen la fauna del recorrido, nunca he sentido un frío tan violento. Sin detenernos descendemos unos kilómetros hasta llegar a un cruce para reagruparnos. Un pinchazo retrasó a dos bizarros, no quería estar en los zapatos de ellos con ese helaje, si no sentía mis dedos, apenas podía coger el manubrio y frenar. Metidos en un cambuche abandonado donde seguramente hacían retenes, nos agrupamos para reparar la llanta que se estalló, la cambiamos de posición para que quedara adelante donde el peso es menor y seguir pedaleando. Nos sorprendimos con el paisaje, la vía pavimentada y muy bien señalizada, llegamos a San Juan, vale recordar que todavía estábamos en Bogota, son las 5:00 pm y 70 km recorridos, …doña Nidia nos ofrece aguadepanela, queso y unas arepas, ¡que delicia…! agradecidos pagamos y seguimos rumbo a la Unión.

La llegada a La Unión ocurre justo cuando me acostumbraba al camino serpenteante. Los pocos habitantes nos observan con extrañeza, es inusual que foráneos lleguen a su hogar en bicicletas sin señalización que entregue datos acerca de la organización a la que pertenecen. La noche llegó y teníamos que tomar una decisión, seguir a nuestro destino final Cabrera o buscar hospedaje en la Unión, el sondeo arrojó una información que no nos gusto escuchar; - están locos como se van para Cabrera a estas horas?, ustedes saben que ha pasado por acá? Esto es zona roja, -¡esta prohibido salir después de las 6 pm¡, en fin, buscamos hospedaje sin encontrar nada, nos ofrecieron el colegio pero pudo mas la comodidad, una buena ducha y comida que nos esperaba en Cabrera, que el miedo a transitar por la trocha.

Con la adrenalina en nuestros cuerpos, montados por la trocha y a pesar de los ruegos de algunas personas nos encontrábamos en pleno camino hacia Cabrera, eran las 7.30 pm y una oscuridad total, al ritmo del último subimos la montaña en silencio, sabiendo que desde cualquier sitio nos tenían vigilados, doña Silvia nos esperaba y dijo por vía celular - que tranquilos que el ejercito vigila toda esa zona-. La subida fue interminable y comenzó una bajada muy peligrosa y oscura, pero eso no importó. Después de una hora de descenso con varios descansos llegamos al cañón del Sumapaz, solo se escuchaba el río, y luego Cabrera, pueblo fantasma, la gente en sus casas, solo doña Silvia esperándonos en su hotel; sorprendida de vernos llegar pedaleando y como si fuéramos sus hijos nos llenó de atenciones, comimos, baño con agua caliente, los bizarros y sus nobles compañeras se fueron a dormir pensando que a la mañana siguiente una nueva aventura seria salir de ese lugar rumbo a sus hogares……

 

GUATAPÉ - SAN RAFAÉL - ALEJANDRIA

Por. Alejandro Puerta "machacho"
diciembre . 2009

Todo inició desde el año anterior cuando fuimos a Alejandría y nos hablaron de una vía que conduce hacia Guatapé y se complementó con un fin de semana  de descanso este año en San Rafael donde vi el desvío hacia Alejandría, así decidí unir tres municipios en bicicleta de montaña (Guatapé, San Rafael y Alejandría). Me apoyé en comentarios de otros ciclomontañistas, en mapas pero la gran ayuda fue del Google Earth. Yo exploraba en este programa una ruta para descender desde Guatapé hacia el municipio de San Rafael pero sin tomar la vía pavimentada. Yo quería que la ruta fuera nueva y con algo de aventura. Me quedé como siempre maravillado por la topografía que se puede apreciar en 3D en este programa y veía como uno de los tantos caminos que hay en la zona se descolgaba de aquella montaña muy al borde del embalse del peñol y se internaba en una selva muy cerca del Río Biscocho. Un poco escéptico me dio por hacer el trazado en este programa y subirlo con la ayuda de otro programa a mi GPS, en esta ocasión esta herramienta sería nuestra única guía, sería la primera vez que recorreríamos un camino no explorado que se puede ver desde un satélite. Suena muy sofisticado pero comprobamos que se puede hacer y con bastante precisión.

Recuerdo que en Aquila ocasión que fuimos a descansar a San Rafael ya de regreso hacia Medellín y en pleno ascenso por la vía pavimentada, nos encontramos a dos ciclomontañistas que hace tiempo recorren juntos los cominos de esta geografía, ellos como siempre dando pedal con alforjas en sus bicis y una muy buena energía, se trata de Carlos Carvajal y su buen compañero Nicolai. Esa tarde nos detuvimos al lado de la vía y entre charlas de rutas y carreteras alternas, les pregunte por ese camino y Nicolai con mucha propiedad me dijo que “No existía camino alguno por esa montaña” Yo le hablé de lo que había visto y me insistió en que no existía tal camino, pues bien yo como siempre algo testarudo y tal vez por no quedarme con la duda y de paso quitarme un poco esa sensación de “estas loco… por ahí no hay nada” Subí la ruta al GPS y madrugamos ese 12 de diciembre con rumbo a Guatapé

Nuestras ultimas dos jornadas con mi buen amigo JuanCa alias Pereira, habían sido de casualidad un entrenamiento por las extenuantes jornadas en la que empujamos nuestras ciclas por mas de 2 horas en los duros canalones del retiro y la perdida en la montaña del corcovado cerca de Titiribí. Sentíamos que teníamos el entrenamiento y los ánimos listos para recorrer ese trazado que hasta ese momento era solo virtual en nuestro GPS.

Dejamos el carro en Guatapé en un parqueadero cerca del malecón y las 7:30 ya estábamos iniciando nuestro recorrido, eso si, primero debíamos preguntar por el tema de seguridad en la zona y mas aun porque estas tierras fueron por alguna época afectadas por problemas de orden público y nos sentíamos mejor preguntando un poco ya que no podemos aun dejar de lado ese pasado que lastimosamente afectó tantas zonas de Antioquia.

Con alguna incipiente descripción de tranquilidad pero siempre con la duda de no correr con suerte, seguimos la vía pavimentada hacia San Rafael pero justo antes de descender a unos 6 kms se toma un desvío hacia la Izquierda como si fuéramos hacia el vertedero o mas concretamente por la nueva vía que va hacia Alejandría, esta carretera es totalmente en terreno destapado pero en buen estado, algunas breves cuestas y el camino siempre con una vista muy bella hacia la izquierda con el embalse del peñol como compañía, se sigue en leve ascenso unos 4 kms y hay un desvío a la derecha el cual NO se debe tomar, se sigue por la vía hacia Alejandría, está muy bien señalizada con avisos en amarillo y letras negras, cruzamos unas almenaras que son como unas chimeneas por donde respiran la aguas que son conducidas bajo tierra hasta el cuarto de maquinas y seguimos el camino con algo de ascenso hasta sumar otros 3 kms mas y llegar a lo mas alto (2030 msnm) donde se toma el desvío hacia la derecha.

Este vía fue trazada para acceder a la Vereda Los medios con su respectiva Escuela. Todo el recorrido hasta allí es en descenso con una maravillosa vista hacia el valle del Río Biscocho y de fondo mucho mas abajo se ve San Rafael.

Esta carretera esta en relativo buen estado y solo mas abajo se hace compleja por la cantidad de piedra suelta y los numerosos riachuelos que la cruzan, llegamos hasta la escuela y fuimos recibidos por el buen anfitrión Gonzalo, quien es un niño de la vereda que con mucha propiedad nos explicó lo que nos faltaba y se sorprendió de vernos por allí en bicicleta, compartimos con el un buen descanso, un maní y algunas golosinas y nos dejamos deleitar por la maravillosa vista y por las crónicas de este niño que nos habló de toda la región, de sus cultivos de plátano, caña, cebolla y frijol, un poco de su vida rural y de sus estudios, que buen rato ese.

A partir de la escuela ya no hay carretera se sigue en descenso por un camino de herradura son unos 3.5 kms y digamos que por algunos tramos se puede hacer dando pedal, hay un breve ascenso después de cruzar una cañada y mucho mas abajo la cuesta se empina aun mas en descenso donde se forman unos canalones en tierra roja que se pueden hacer montados en las ciclas pero es bueno advertir que el nivel es técnico. Así se llega hasta un río muy cristalino y se pasa por un puente en cemento bien construido y de ahí en adelante es de nuevo carreteable. Hasta este sitio se descienden casi 1000 metros

Llegamos al puente sobre el Río Biscocho (1060 msnm) después de recorrer 26 kms y 3:45 horas de recorrido, descansamos un poco allí y sobre todo nos hidratamos, el calor bajando era muy fuerte mas por el nivel de humedad entre esos canalones de tierra. 

Luego vienen 14 kms de vía destapada en donde el grado de dificultad lo hace la roca suelta, al parecer el balastro que dejaron para la vía lo extrajeron del río porque son cantos o piedras redondas que solo el río las puedo pulir de esa forma y por tramos del recorrido se hace complejo pedalear ya que las llantas se hunden en este ripio complicando un poco el equilibrio, el clima mejoró en el sentido de que bajo la intensidad del sol y por ende el calor disminuyo, en este tramo se ascienden 830 metros que lo desgastan poco a poco. Este, tal vez es el tramo que mas exige, a nosotros nos tomo 2:30 horas recorrerlo con un paso lento pero continuo. El premio de montaña esta en el alto del Cristo que lo van a descubrir por obvias razones que pueden ver la fotografía. ¿Obvio cierto?

No se llega hasta Alejandría, solo se divisa a lo lejos empotrada en el valle del Río Nare, en este alto esta el desvío hacia la Vía que conduce de nuevo a Guatapé y dejamos más atrás cuando descendimos a la Vereda los Medios en el alto del Tronco (2030 msnm). Debo destacar que en este tramo del recorrido hay unos bosques de niebla maravillosos llenos de palma de cera (nuestro árbol nacional y emblema patrio) ahí nos topamos con un bien banco de niebla que hacían contraluz con estas palmas maravillosas y frondosas. Para cerrar de nuevo el circuito se deben seguir 8 kms mas y ya de regreso la vía es la misma por la que ascendimos.

Son en total 61 kms de mucha montaña, de aventura, de ríos que sorprenden por lo cristalino de sus aguas, de calor, de frío de tres municipios que durante el recorrido se pueden ver pero no llegar, es sorprendente que lo hubiéramos logrado gracias a esta tecnología del GPS, de las imágenes satelitales y que se puedan hacer recorridos con esa precisión me deja aun mas maravillado.

 

RODANDO POR LOS CANALONES DEL RETIRO

Por. Alejandro Puerta "machacho"
diciembre . 2009

Para este fin de semana el dia domingo, teníamos una muy bien puesta tarea de nuestros amigos Tuerca suelta y Nico. Muy bien advertidos eso si, por lo duro de la jornada y los canalones que nos esperaban. (Canalón viene del español y quiere decir canoa, o tubo de conducción de aguas) bueno en nuestro idioma bicicletero se le dice a esa formación de tierra o arena por la que podemos transitar en nuestras queridas bicicletas. (aunque no siempre)

El buen Nicolás me llamó el dia anterior para advertirme de la rudeza de la ruta y me pidió que la recorriera primero antes de llevar a otras personas ya que el nivel es fuerte para quienes no están acostumbrados, así que me envió el track ya que no pude bajarlo de la pagina www.everytrail.com así que lo convertí en archivo para GPS y lo cargue como punto de referencia para hacer el recorrido y así con el archivo y la tecnología GPS, nos disponíamos a conquistar la Ruta de los Canalones del Retiro.

 Madrugamos para llegar al parque de El Retiro, la idea era dejar el carro ahí y subir hasta el Alto de la Ouija y de ahí ver que hacíamos porque tenia el Track en mi GPS pero no el sentido del mismo, busque infructuosamente a mi amigo Luis y al Nico no lo pude llamar porque cambie de Celular y ahí quedó el teléfono de el. En fin, revisando el mapa con las curvas de nivel decidimos tomar en el alto hacia la Derecha (resulta que por ese lado se toman los canalones pero de subida) sin saberlo, subimos por una carretera en piedra suelta técnica y nos encontramos con un grupo de campesinos que departían su mañana en una improvisada banca, les preguntamos por la salida hacia Puente Peláez y nos indicaron que por un potrero mas adelante se podía tomar un camino que mas abajo cruzaba el puente sobre el río que nos llevaría hasta el puente. Yo pensé que no podía ser esa ruta porque Nico me habló de un ascenso muy fuerte con mucha dificultad y yo no veía que en ese recorrido se pudiera hacer ningún ascenso ademas los datos de mi GPS indicaban que debíamos seguir por la carreterita de piedra suelta.

Por pura curiosidad descendimos por el potrero que nos habían dicho los campesinos y resultó muy entretenida y bonita esa alternativa, pero nos alejaba cada vez mas del track original que tenia en mi GPS, así que subimos y retomamos el camino, seguimos subiendo y luego un abrupto descenso muy técnico por ese camino de piedra suelta que lo pone en un abrir y cerrar de ojos en el suelo. Llegamos hasta una vía que viene también del Retiro que busca el acceso a unas pineras que supongo lindan con la montaña que se ve a la izquierda cuando subimos el Alto de Minas. Por eso deje ese punto marcado en los mapas para ver la distancia que hay hasta ese sitio. Pues resulta que desde ese sitio hasta el alto de minas hay tan solo 9 kms pero con una topografía que ya se le pueden imaginar… mas arrugada no puede estar.

 El recorrido sigue en descenso con rumbo sur, hasta el cruce de un pequeño riachuelo por el que en una curva se ve claro a la izquierda que hay un acceso a un camino que bordea el riachuelo y lo cruza en varios sitios, en mi caso particular no pude descender montado en la cicla, por lo peligroso pero mas adelante se pueden hacer ejercicios de habilidad por pequeños tramos en ascenso muy técnico entre raíces, hierba, piedras, tierra, en fin muy divertido hasta que se toman los canalones.

 De ahí en adelante la historia es otra, mi buen amigo y yo nos dimos a la tarea de disfrutar ese tramo porque de lo contrario puede ser toda una pesadilla, yo siempre le haré esta sugerencia a las personas que les gusten este tipo de retos y es que disfruten de sus salidas, NO las padezcan, ese lema lo hace llegar a uno muy lejos y sobre todo gozándose el camino. Como les decía a partir de allí, lo que se hace es cargar las ciclas, pero les recuerdo que si se hace en el sentido que debe ser, es decir desde Puente Peláez hacia las antenas, se hace una ruta mucho mas amigable.  

Pues volviendo a mi relato, subimos y subimos por una interminable galería de casi túneles de arcilla y arena, unos en buen estado otros no tanto, se ve que la erosión les ha marcado su paso, debieron pasar mas de 2:30 horas de mucho sudor y de mucho animo hasta alcanzar la dichosa antena (2780 msnm) pero al fin, la recompensa como siempre de llegar a estos lugares, es dejarse maravillar por la topografía, las montañas, los valles mas abajo y uno en ese momento se queda como ido con tanto que hay por ver y sobre todo porque se siente el viento, la niebla, el frío, el silencio con mas intensidad, es como tener todos los sentidos mas agudos ante cualquier estímulo, se despeja la mente de todo, pues eso es lo que me pasa a mi, puede que para muchos otros sea algo tan rutinario que simplemente es una loma o cuesta mas en la vida sin tanta parafernalia. Je  je J

Vimos que desde las antenas hay otro camino que según Tuerca conduce al Alto de Minas y en el rumbo que toma, es fácil deducir que es cierto pero si el nivel de exigencia sigue así también, se puede deducir lo complicado que puede ponerse mucho mas arriba, según me dice el, estos caminos pertenecen a una antigua red de vías que cubrían esta zona de Antioquia y que conducían a la Pintada rumbo Manizales. El hecho es que hay muchos caminos por ese sector, se ve desde lo alto que hay por todos lados rutas y senderos que se pueden hacer a pie o en cicla con la salvedad de cargarla por buenos tramos.

 No había mucho pantano aunque se ve que hubo lluvias por estos lados pero yo no recomendaría hacer este recorrido en pleno invierno.

Una vez en el alto descendimos con rumbo nor-oriente por una carretera que se ve sirvió en otra época para montar la antena y recibir el precario mantenimiento. En ciertos lugares hay rieles en cemento (encintado en idioma mas capitalino) hay que pasar varios broches, son como unos 10 en total, siempre se deben dejar como estaban, es decir si están cerrados, dejarlos cerrados y si están abiertos, dejarlos abiertos, es lo que piden los lugareños, eso si mucha paciencia por la cantidad que encontraran.

Vimos muchas casas abandonadas, se ve que hace unos 10 años la violencia azotó mucho la región y sus habitantes abandonaron sus tierras a buscar mejor futuro en otros lugares.

El recorrido sigue en descenso desde las antenas con algunos leves repechos pero sin contratiempos se llega hasta Puente Peláez y de ahí se asciende por la vía de Montebello hasta El Retiro nuevamente.

 Para alguno puede ser un lujo o chicanería, para otros es una herramienta, que bien haber podido descubrir esta ruta con la ayuda tecnológica del GPS y como pudimos seguir el rastro dejado por nuestros compañeros de cicla, indicándonos en cada parte de la ruta el camino a seguir, que buena herramienta y de paso a quienes estén interesados con todo gusto se las comparto.

 Es un recorrido para guerreros, para pacientes que soporten rodar y caminar con la cicla a cuestas, tiene mucha técnica para quienes no les gusten las carreteras y les interese la trocha, trocha.

 Un buen recorrido pues es una muy linda región de clima frío con un paisaje alucinante.

 De nuevo gracias Nico por tu información.

Quien desee conocer mejor la ruta: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=638664

 

UNA "SUAVE TRAVESÍA" Y "BAJANDO" A BETULIA

Por. Alejandro Puerta "machacho"
Octubre . 2009

Salida del fin de semana pasado a rodar en Bici de montaña de Concordia a Betulia

Con mucho cariño en dedicación a la guerrerita Vero quien me acompañó en mi locura de conocer Betulia, les comparto mi relato.

Y bueno para mañana que?

Me dio por iniciar este relato con este titulo, porque así fue que inicié esta aventura por el suroeste Antioqueño. Toda la semana pensé bien cual sería el destino que me esperaba y fueron muchas las alternativas que estudié gracias a los buenos aportes de mi virtual amiga Vicky Tru y nuestras comunicaciones por el correo. Pues bien ya próximos al sábado (mi día destinado a rodar en Bici) escribí un correo a los amigos que pensé podían con un recorrido largo de todo un día, así que escribí un correo que titulaba “Y bueno para mañana que?” y dependiendo de esto, decidiría hacia donde tomar. Si había algo claro y es que el reto sería exigente y en el suroeste. Yo pensé que se podían unir los municipios de Salgar, Betulia y Concordia y hacer entre ellos un circuito en forma de triangulo, pero lejos estaba de imaginar que existen limitaciones de vías y sobre todo de accidentes geográficos que dificultan su comunicación.

El hecho concreto es que algunos pocos respondieron el correo y solo mi guerrera compañeritaVero se animó al reto de rodar con el Machacho. Siempre debo decir que por el gran respeto que les tengo a las nenas cuando salen a rodar con uno, sentí mayor sentido de responsabilidad con ella y le aclaré desde temprano que la jornada sería dura pero que ante cualquier problema, dificultad o cansancio siempre existe una alternativa que es regresar o midiendo bien la energía invertida, se sabe cuando es prudente el regreso o si las cosas están muy mal, pues es común encontrar al dichoso “chivero” que en algunos casos extremos se puede tomar como salvador de la jornada.

Bueno sin mas preámbulos, les comento que esta aventura inició a las 9:30 am en el municipio de Concordia y antes de rodar, preguntamos por las rutas para llegar a Salgar y a Betulia con cierto animo de encontrar alternativas a lo que yo había planeado durante la semana, pues bien hablamos un rato con los conductores de aquellos “Chiveros” que siempre se encuentran en el parque principal del pueblo esperando “el viajecito” y por unos 15 minutos de discusiones entre caminos y montañas, concluimos que mi reto era imposible de hacer por vías carreteables, no hay caminos o vías que unan en triángulo estos municipios, y yo que pensaba encontrarme con Vicky Tru en Betulia, ja ja ja. En fin, entre toda esta chachara que hablamos, me comentaron de una vía hacia Betulia por el corregimiento del Socorro, siempre noté cuando se referían a esa ruta como una vía que estaba en muy mal estado pero que podía interesarnos por el paisaje y porque casi todo el camino se desarrolla por una “travesía sencilla” y que era casi toda “bajando”, ojo acá es bien importante la interpretación de la palabra “casi toda en travesía sencilla” y “bajando”, estos conceptos advierto, difieren categóricamente de los nuestros que hacen parte de un idioma mas citadino, y ya les contaré porque lo digo.

Claro esta que no puedo seguir mi relato sin contarles algunos apartes de Concordia que es llamada también “Balcón cívico y cultural de Antioquia” está a 2010 msnm, y fue fundada en 1.830, posee una extensión de 231 km2 y con temperatura constante de 19° C; posee una población estimada en 25.929 concordianos. Su nombre fue tomado por el nombre que llevaba la Reina del Cacique Cocorná aunque no siempre fue conocida con este nombre ya que inicialmente se llamó la población de “La Comiá” perteneciente a la gran extensión de tierra llamada “Selva Virgen” que cubría una basta extensión de terreno sobre la cordillera occidental que cubría desde Ciudad Bolívar, Salgar, Betulia hasta Concordia. Sus terrenos eran ricos en vegetación de bosque de niebla y sub andino, gracias a la formación de la nubosidad generada por la evaporación del valle del cauca. Concordia hacía parte de una red de caminos que comunicaba al Suroeste Antioqueño y cruzaba hacia Salgar y Ciudad Bolívar, pero con el tiempo se abrió una ruta alterna desde Titiribí hacia Bolombolo quedando Concordia olvidada en la montaña sujeta a su propio desarrollo. Actualmente es un pueblo netamente movido en torno a su potencial agrario que se fundamenta casi en su totalidad por el café, desde que uno esta próximo a llegar al pueblo lo reciben a uno los mas lindos cultivos de este arbusto, bajo la sombra de los Nogales Cafeteros de tallos blancos y flores blancas que contrastan en las laderas de estas montañas.

Para iniciar el recorrido, debíamos buscar el cementerio que esta a la entrada del pueblo, justo al frente esta el desvío hacia la Vereda Yarumal, existe un aviso sobre la vía principal que lo advierte, yo hasta me burle de el, porque le pregunté a Vero que si venia dormido o que? pero como así que Yarumal a la derecha? Le pregunte que si seguíamos por esta vía terminaríamos en Caucasia o Valdivia. En fin tomamos la vía y antes de arrancar preguntamos por la distancia hasta el socorro y de inmediato la señora se tomo la cabeza y con riza burlona nos dijo que eso estaba muy lejos y que ese camino estaba en pésimas condiciones, bueno al fin y cabo eso es lo que siempre buscamos, caminos alternos olvidados y bien desbaratados, así que iniciamos con un breve ascenso hasta el alto y a partir de ahí inicia la ya muy bien descrita “suave travesía” pues se trata de un descenso de mas de 9 kms pero “la travesía” no termina ahí, se sigue descendiendo hasta la Vereda Burgos que esta a 20 kms de Concordia y acumula un descenso de 800 metros en el fondo de un cañón que separa dos cerros de la cordillera occidental, siempre con una maravillosa vista a nuestra derecha del valle del rio Cauca.

Durante el descenso se aprecia justo en el cerro del frente, la Vereda la Cristalina, se reconoce por la fachada de una iglesita pintada en blanco, también se ve la carretera que sigue en ascenso y se pierde justo al borde de la montaña escondiendo al corregimiento del Socorro. Ese dia amaneció un poco nuboso pero el sol no demoró en calentar y se expuso justo cuando estábamos en el fondo del cañón, así que nuestro ascenso fue bajo el sol inclemente y la humedad que asfixia y provoca sudor a chorros, pero apareció prodigiosa una maravilla de caída de agua que nos invitó a refrescarnos en sus aguas. Rodamos unos 8 kms mas y llegamos a las cristalina donde Daniel un niño de no mas de 12 años, nos vendió gaseosa al clima pero bienvenida para ahorrar un poco de hidratante, ahora a nuestras espaldas veíamos por donde habíamos una hora antes descendido, continuamos por 6 kms mas de ascenso para llegar al Socorro, el caserío mal distribuido en la falda de la montaña posee una antigua y remodelada capilla que perdió su estructura en madera y fue reemplazada por columnas en concreto.

De nuevo nos refrescarnos y un buen bocadillo para la energía, porque nos advirtieron que la salida del lugar exigía mucho por lo inclinada y pendiente de la vía y así fue, pero no tanto como para quejarse, de ahí hasta la vereda el Tostado y su alto a 2300 msnm, se deben ascender 5 kms por un serpenteante zig zag donde se acumulan desde el fondo del cañón mas de 1010 metros los que hace que este recorrido ente en la categoría de muy exigente y sobre todo porque de ahí en adelante la vía si empeora su condición. Lo que si nunca olvidamos fueron las palabras de aquel “chivero” diciendo que todo era en una “suave travesía” y que “bajando” casi todo hasta Betulia” me pueden decir ese señor como olvida un ascenso de mas de 1000 metros? Definitivamente es otro idioma el que tienen en Concordia y “travesía” debe ser un camino con muchos ascensos prolongados.

Nuestros siguientes destinos serían las Veredas del lindero y la Arboleda respectivamente, para ese momento en el punto más alto del recorrido (2300 msnm), en el cruce de la cordillera, eran las 3:30 pm. Nos quedamos un rato ahí admirando el paisaje que teníamos al frente y reconocimos otras salidas desde el otro lado del río y recordamos a nuestro amigo Carlos Adrián y sus ganas de regresar a Anserma Mantequilla que se veía a la perfección desde allí. Yo pensaba en lo tarde y apreté un poco el paso aunque sin dejar a mi fiel amiga Verito quien nunca se quejó, nunca le vi gestos de cansancio o de hastío por el calor, por la falta de comida, por el duro ascenso, siempre respondió al paso que puse, siempre disfrutando del camino y de la rodada, cruzamos estas veredas y a partir de ahí solo esperábamos la aparición del poblado de Betulia, cruzamos varios cerros y nada, recorrimos “suaves travesías”, cruzamos valles y nada, hasta que 14 kms después en una curva me emocionó mucho ver al fin esa catedral blanca incrustada en un flanco de un pequeño valle cruzado por un rios que desciende de la cordillera de donde se ve con claridad la vía que sale hacia Urrao.Ya caía la tarde, teníamos hambre y en nuestras conversaciones habíamos ya dicho que una vez en el pueblo, tomaríamos un transporte de regreso a Concordia porque la noche se acercaba.

Ingresamos al pueblo a eso de las 5:00 pm sumando para ese momento un recorrido de 55 kms y un tiempo total de recorrido de 8 horas. Así que buscamos el marco de la plaza y visitamos como es costumbre la iglesia, unas oraciones de gratitud por el recorrido, por la salud, por los familiares, por los amigos y luego buscamos el restaurante del lugar.Yo opté por sopa de sancocho “llena de ojos” (aceite en la superficie, jeje je pura proteína le digo yo) con pechuga de pollo y Verito solo tomo la pechuga, no se si vio algo en la sopita que no le gustó pero a mi me gustó y bastante, adicionamos buen liquido y ya estábamos como nuevos.

Antes les voy a contar un poco de la historia del lugar, hay que aclarar que sobre el territorio nacional hay mas Betulias como es en Santander y en Sucre,pero Antioquia no se podía quedar atrás, pregunté por el gentilicio y como siempre con un buen acento paisa me dijo el distraído transeúnte “puessss Betulianos” e indagando un poco mas del origen y la historia de la fundación de este pueblo, me contaron que al sitio le dieron el nombre de Betulia, vocablo de origen bíblico que significa pueblo en medio de dos montañas, regado por una fuente de agua, ademas se dice que de acuerdo a las evidencias encontradas en el suelo de Betulia, este fue habitado por los aborígenes, bajo el dominio del cacique Toné de Urrao, apoyado por un cacique de la región de Anzá, llamado Coromé o Curumé. Las evidencias de lo dicho han sido corroboradas por los hallazgos que se encontraron en una caverna, que según la leyenda fue construida por esta tribu, ademas de los hallazgos de orfebrería del lugar que desafortunadamente en su mayoría ha caído en manos de “guaqueros” inescrupulosos que las comercializan, se dice que ellos han encontrado urnas funerarias, vasijas de barro y huesillos humanos. Los indígenas que habitaron este territorio vivían de las bondades que les ofrecía la naturaleza, pero su mayor explotación era la sal que extraían de las aguas del río San Mateo y Saladitos, y que era intercambiada por otros materiales.

Durante la conquista de Antioquia, en 1.540, cuando ardía la sed de riquezas en el espíritu de los conquistadores, llegaron a estas regiones de Betulia, grupos de exploradores enviados por el general Badillo, en busca de noticias sobre el fantástico tesoro de Dabeiba.El mismo Badillo cruzó los territorios de Betulia en una expedición que se hizo en busca de la población indígena Cori, que según las noticias allí guardaban sus tesoros. El resultado fue arrasar totalmente la etnia y la cultura existente. Los primeros pobladores fueron los hermanos Juan Bautista y Manuel María Mesa, acompañados de parientes y trabajadores, quienes según la crónica, se establecieron en el cañón de “La San Mateo”. Era la época de la fiebre por abrir trocha, buscar tierras vírgenes y fundar pueblos. No sólo el café y el cultivo de la tierra, fue lo que los impulsó a la conquista de estas tierras sino también la sal que ya había sido explotada por sus aborígenes y les había generado riqueza y poder, así que aprovechando este magnifico recurso se desarrolló un gran complejo de explotación salina, considerado el de mayor dimensión en toda la longitud de la cordillera Occidental; la producción fue tan abundante que no sólo abastecía el consumo interno, sino que además alcanzaba a surtir a los municipios de Concordia, Salgar, Bolívar y Urrao. Estas tierras se caracterizaron además por su producción panelera y la dedicación de sus tierras a la ganadería. Quien lo podía, pensar que Betulia se desarrolló gracias a la Sal pero esta muy bueno el dato porque me llena mas de conocimiento de mi tierra Antioqueña.

En fin entre conversaciones y comida y recuperación nos dieron las 5:45 pm, buscamos transporte pero Ohhh sopresa, ya para esa hora no hay transporte oficial entre estos dos municipios, buscamos un moto ratón con parrilla pero sin resultados, le ofrecimos dinero a un moto taxi para que al menos nos arrastrara hasta el siguiente destino (la raya) pero ninguno accedió, asi que poco a poco agotamos las posibilidades que nos llevaban a la única alternativa, llegar rodando.Hable con Verito la cual me decía como siempre con actitud de guerrera que ella podía hacerlo pero no a buen paso y que muy seguramente la noche nos tomaría en el camino.

Ya cuando justo decidíamos arrancar, apareció casi milagroso el grito de un conductor que minutos antes nos había dicho que nos cobraría 60.000 por llevarnos, nos llamó, pero esta vez para indicarnos que había llegado un taxi desde Concordia y que este regresaría y que con el podíamos regresar, bueno vi en Verito cara de alegría, así que de una vez lo tomamos, en un breve instante, se me pasó por la cabeza (los que bien me conocen y que siempre me han criticado esto, me pregunte:¿Por qué no llegar en la cicla?) Y así decidí salir rumbo Concordia dando pedal, Verito ya me había dicho que prefería el carro y esperar una media hora, asi que pregunte por la vía, me explicaron que después de pasar el duro ascenso de la Raya el trayecto continuaba por una “Suave travesía” ya se pueden imaginar ustedes lo que me esperaba, pero esta vez comprendí mas la brecha de interpretaciones que hay en esa frase de “suave travesía”, pues bien, ya con ánimos repuestos y el sancochito en el estomago y conociendo bien la frase, salí rodando a buen paso por el supuesto ascenso duro hasta la Raya para continuar en “travesía” (que frase esta que me perseguía durante todo el dia), rodé a lo que podía, no bajando el promedio de los 18 kms por hora, tenía como reto llegar antes que Vero a la Raya (suponía yo que ahí estaría el medio del recorrido entre Betulia y Concordia), pero no lo logré porque en una curva a tan solo 3.5 kms de Betulia, el taxi y Vero me alcanzaron (partieron antes una vez el taxista no encontró mas clientela), me animaron diciéndome que faltaba poco para llegar a la Raya a la cual se llega después de 6 kms y 300 metros de ascenso, Me tomó 30 minutos llegar hasta este sitio, la oscuridad se venía a pasos gigantes y el ruido de relámpagos a lo lejos presagiaban una tormenta, lo cual me animo mucho mas a templar el ritmo para evitarla a como diera lugar.

Según las descripciones dadas ya supuestamente estaba en la “suave travesía” y bueno debo aceptar que la inclinación se redujo un poco pero no tanto como yo hubiera deseado, el camino continuaba subiendo y subiendo.

Ya la oscuridad llegó y con ella las primeras gotas de lluvia, pero esto me animó mas a seguir dando pedal, tenía como reto llegar rodando a como diera lugar, así que ni la lluvia, ni la oscuridad me dejarían sin cumplir mi meta, en algunos lugares me tocó bajar considerablemente la velocidad ya que no tenía visibilidad de nada, no tenía linterna y la carretera pese a que tiene pavimento esta completamente sola a esas horas y solo la precaria iluminación de algunas casitas a la orilla de la vía me ayudaban a orientarme de nuevo, yo aprovechaba las luces de los relámpagos y seguí dando pedal, sabía que la cordillera en ese punto se cruza a 2100 metros cerca del parque la Nitrera (el año pasado hicimos un recorrido por ese lindo parque y tenia marcado el punto en el GPS), una vez mas la ayuda del GPS en este tipo de situaciones se convierte en una herramienta que lejos esta de ser un “lujo” se convierte en la brújula que lo guía a uno en medio de semejante noche.

Unos kilómetros mas adelante vi como a lo lejos venía un carro y yo pensaba que debía ser muy cuidadoso porque pese a los reflectivos de la ropa y la bicicleta en medio de la lluvia podía ser arrollado, así que estaba muy pendiente de ellos, para sorpresa mía el carro que desde lejos veía como bajaba era el Taxi donde venía Verito, Ella decidió pedirle al Taxista regresar para buscarme después de que ellos, kilómetros mas adelante, se metieron en medio del torrencial aguacero, así que decidieron regresar para advertirme de esto, lo cual que me llenó de mucha alegría porque no hay nada mas bueno que sentir esa solidaridad de los amigos que no se dejan botados.

Bueno como les decía, a quienes me conocen un poco lo testarudo que soy pues les propuse que me hicieran guardia y me permitieran llegar rodando, eso si con la ayuda de la luces del vehiculo, el taxista muy generoso aceptó mi petición y de ahí para adelante si es otro cuento lo que se vino en agua, rayos y biela porque presionado por la idea de que debía darle a muy buen paso para que el taxista no fuera a renunciar a acompañarme inicié a lo que daba, recordé mucho una pregunta que me hizo Vero durante el día de ¿Qué podía sentir un ciclista cuando va a terminar una etapa? Y que yo le respondí que si es la última, debe dejar el alma ahí, pues bien esa montaña se convirtió en el puerto de montaña que debía cruzar a lo que diera, veía caer agua por las laderas a chorros, la misma vía se convirtió por un momento en un rio que venía en contra vía buscando descenso y yo por el contrario seguía subiendo por tramos sentía que habían tramos sin pavimento y con huecos llenos de agua pero hice mi mejor esfuerzo pese a la lluvia, el frío y el pantano.

Al fin alcance los 600 metros para cruzar por encima de los 2000 metros y cruce la Nitrera de ahí el descenso se hizo rápido y con mucho frío, verifique el GPS para revisar el faltante y al fin visualicé la finquita en donde horas antes habíamos dejado el carro. Sumé al recorrido los faltantes 25 kms para completar el total de 80 kms en 10 horas, eran las 7:25 y el amigo del Taxi solo me estrechó la mano para decirme que era un loco del pedal, no faltaron muestras de nuestra gratitud por ese gesto de acompañarnos y de paciencia y ya al fin se completó la experiencia por el suroeste Antioqueño, un pueblo mas con 4 veredas que suman en los caminos de esta bella Colombia rodando en Bicicleta de montaña.

 

 

CRONICA RUTA MARATON DE LA SERRANIA

Por. Rodrigo Delgado Torres
Octubre. 2009

Se sale de Puerto López dirigiéndose hasta el alto de Menegua (Centro geográfico de Colombia) de ahí se sigue por la vía principal  pasando el cruce que va hacia el municipio de Cabuyaro, derecho como si fuéramos para Puerto Gaitán. En el Km 18.5 (Aprox.) se gira a mano derecha dejando la pavimentada, esta nueva carretera destapada que tomamos inicia por potreros luego, unos 2 km mas adelante hay vegetación a lado y lado de la vía  y luego salimos nuevamente a potreros, en los cuales hay sectores en los que tenemos que estar pendientes por que por momentos se pierde la huella en el pasto de los carros que transitan por allí. En el Km 35 (Aprox.) salimos a una vía pavimentada y la tomamos a mano izquierda, un Km adelante (Aprox.) termina el pavimento y se sigue por carretera destapada amplia de tierra rojiza. Unos 4 kilómetros (Aprox.) más adelante luego de ver una que otra  casa a la orilla de la carretera, llegamos a una tienda con mesas de billar, unos 20 metros adelante hay un policía en tierra y una  Y; tomamos la carretera del lado izquierdo.

Ver mapa mas grande

Para las parejas de la categoría A en ese punto, faltan unos 30 km (Aprox.)  para llegar al punto de retorno y para los de categoría B unos 9 km (Aprox.). Vale aclarar que el retorno es por la misma vía por la que se llega.

Después de la tienda con Billar que mencione anteriormente se sigue siempre por la vía mas amplia, nunca se desvía hacia carreteras más pequeñas, en este laaargo tramo de  caminos arenosos no hay ni una sola sombra y vamos siempre por altibajos , faltando unos 10 km (Aprox.)  para llegar al retorno, hay un pedazo de la carrocería de un camión, se sigue por la vía principal o sea a la izquierda, luego comenzamos a encontrar vegetación a lado y lado del camino, pasando por algunos puentes entre esos el del río Melúa. En el km 70 Hablando con los directivos de la carrera, me dicen que la carrera termina en el alto de

Menegua y que hay 3 puntos de hidratación, uno al salir a la vía pavimentada en el Km 35, el segundo  donde hace el retorno la categoría B o sea en el Km 48 (Aprox.) y el

tercero en el tropezón Km 72 (Aprox.) al lado derecho vemos una casa de TELECOM ya casi coronamos la mitad. En el Km 72 (Aprox.) llegamos al punto de retorno, un caserío (Pequeño), en este momento no recuerdo su nombre real pero es más conocido como “El tropezón”.

Hablando con los directivos, me dicen que la carrera termina en el alto de Menegua y que hay 3 puntos de hidratación, uno al salir a la vía pavimentada en el Km 35, el segundo  donde hace el retorno la categoría B o sea en el Km 48 (Aprox.) y el tercero en el tropezón Km 72 (Aprox.) 

Para confirmar o pedir mas información adicional de la que les suministro, pueden comunicarse con los directivos.

CRONICA DE PEÑALISA AL TARSO

Por. Alejandro Puerta
Sept. 2009

Como cualquier otro día nos levantamos temprano con el fin de conquistar las montañas Antioqueñas, de cosechar un pueblo mas para nuestra ya bien extensa colección de veredas y lugares de nuestra geografía. Por iniciativa de Juan Ca "Pereira" me habló de la posibilidad de llegar por la vía a Tarso al municipio de Pueblorrico, yo sin pensarlo mucho acepté tal reto de ir a buscar esta nueva ruta, para esta ocasión nos acompañaría nuestra muy apreciada guerrera Verito que de puro cariño le he puesto "llave - rito", así que nos dimos cita tempranito y tomamos la carretera que nos lleva desde Medellín a Bolombolo, eso sin una parada obligada en Amaga en la fabrica de arepas de choclo a desayunar, llegamos al lugar donde se bifurca esta aun mal llamada Troncal del Café en el sitio Peñalisa, en este lugar se unen los ríos San Juan y el Cauca. Pues bien ahí dejamos el carro y emprendimos nuestra conquista, tomamos la vía hacia Pintada y apenas uno cruza el puente sobre el río San Juan se desvía de la vía principal a la derecha y se inicia con un ascenso tendido, a nuestra derecha la vista no podía ser mejor, el valle del Río San Juan y la cordillera occidental en toda su magnitud.

Uno llega hasta la cuchilla de la montaña después de recorrer 6.5 Kms. y se hace un breve descenso hasta llegar al sitio llamado la Bodega. Ahí se puede tomar una decisión de ascender otros 18 Kms. mas por una vía en muy mal estado hasta Pueblorrico en solo ascenso o tomar la Vía a Tarso y luego seguir en ascenso hasta Pueblorrico. En este caso pensamos que como estábamos apenas iniciando lo mejor sería seguir el duro ascenso y llegar de una buena vez a Pueblo Rico y así lo hicimos, siempre nos acompañó a nuestra izquierda el cañón de un río que aun no se el nombre pero de aguas cristalinas y con caídas muy bellas y dignas de visitar.

Después de los nombrados 18 kilómetros por una vía que mejor diría paso de arrieros, llegamos a Pueblorrico algo cansados y con mucho hambre por la extenuante jornada, Nuestra compañerita venía como una guerrera subiendo y sin quejarse había ya recorrido mas de la mitad del viaje, admiro mucho esta actitud en las mujeres que no se privan de conocer y de recorrer los caminos sin perder su vanidad, buscamos primero donde almorzar y dimos con un buen sitio donde nos ofrecieron buena sopa de guineo y pollo asado, delicioso, siempre voy a decir que la sazón nuestra le regala a uno sabores que recuerda a los abuelos.

Visitamos como de costumbre la iglesia y tomamos el registro de su altar y el piso, la oración por todos y la familia y las peticiones no se hacen esperar y luego a marcar el punto y averiguar por el gentilicio del lugar... como creen que les llaman a los de Pueblorrico, puessss claro pueblorriqueños. Ojo no confundir a Pueblorrico con Pueblo Rico que esta en Risaralda.

Descubierto por Españoles al mando del Mariscal Robledo, quienes encontraron que los indígenas de este lugar se adornaban con oro y las minas que mas adelante se explotarían allí, generaron el nombre para esta población, su economía se mueve principalmente hacia la ganadería y al café, en menor escala se cultiva el Maíz y la caña de azúcar, su población es muy cálida, como es costumbre el pueblo posee un marco de la plaza donde se ubica principalmente su actividad económica y religiosa, su parque es amplio y agradable, con múltiples restaurantes y sitios para recibir al visitante.

Salimos después de un rico almuerzo y continuamos ya por la vía pavimentada hacia Tarso, nos habían indicado que era un trayecto en descenso pero olvidaron como es costumbre advertir que se debe llegar hasta un alto en la Vereda la Linda son como unos 3 kms de un ascenso por vía pavimentada, una vez se cruza de nuevo la cordillera el paisaje se abre de nuevo pero esta vez hacia la derecha y deja ver ese valle del Cauca, que bonito sitio este, mucho mas abajo se alcanza a ver una pequeña montaña en piedra que oculta al municipio de Tarso, llegamos a sus calles adoquinadas y cruzamos el pueblo, llegamos a su plaza principal y de nuevo el registro fotográfico la toma del punto, la oración y a continuar. Tarso al igual que las demás poblaciones del lugar sustenta su economía por el Café, caña y la ganadería principalmente aunque han diversificado con algunos cultivos de cítricos y aguacate, ahora la pregunta de rigor, siguiendo la recomendación de nuestro amigo Santiago Fernández, preguntamos y cual es el gentilicio de las personas de este lugar?  Bueno la respuesta no se hizo esperar de un transeúnte que cruzaba la plaza - "Puesssss Tarseños somos"

Hay una alternativa de seguir por pavimento y descender por la vía que lo lleva a Jericó es decir sale cerca de cauca Viejo y se regresa por pavimento o se puede tomar el descenso hacia la Bodega y cerrar el recorrido ahí, nosotros decidimos cerrar el recorrido por la bodega porque representaba seguir por vías alternas y no tocar pavimento, la recompensa no pudo ser mejor, la carretera lo lleva a uno por leves ascensos y mucho descenso hasta cruzar de nuevo la montaña y ver mucho mas abajo la Bodega y la vía que lo lleva hasta este sitio.

Se completa el recorrido después de mas de 8 horas de pedal y con unos 70 kms de vías alternas que lo llenan a uno de emoción.

Por Alejandro Puerta

 

TRANSMEXICANA 2DA. EDICIÓN

“El reto se hizo realidad” 21 de febrero al 01 de marzo de 2009 Este gran reto inició el día 21 de febrero en Bahías de Huatulco, Oaxaca, lugar que nuevamente recibió a los competidores de la carrera Transmexicana®, y concluyó en la otra costa, en el Puerto de Veracruz, el día 28 de febrero.

Fueron 39 competidores que rodaron sobres su bicis, 700 km con un desnivel positivo acumulado de 18,000 metros.

Con un emocionante sprint en la última etapa, de nuevo el mexicano "Lupillo", fue el ganador general de esta gran competencia, seguido por Cory Wallace, de Canadá y en la categoría master, Arturo Mac Farland, de Estados Unidos, obtuvo el primer lugar.

Nuevamente hubo una valiente mujer, Yolanda Saro, que terminó esta travesía, desafiando a todos los diferentes tipos de terreno por donde pasa la carrera: bosque, playa, montaña, desierto.

Con una gran alegría, convivencia y compañerismo la clausura se llevó a cabo en una Palapa en el hermoso Puerto de Veracruz. Conocé todo lo que sucedió y lee algunos testimoniales de esta gran aventura en www.original-extreme.com.

descargue la cronica completa aquí

HIDROPRADO SALVAJE 24 HORAS DE AVENTURA INESPERADA....

Por.Oscar Ochoa
Abril de 2009

Enla región del Alto Magdalena, siendo el día 10-04-2009 diez valerosos caballeros Javier, Juan Pablo, Ricardo, Víctor, Luis, Pablo, Rafael, Norman, Monacho, Oscar y cuatro bellas damas Tacha, Martika, Clarita y Olga lucia se encaminaron a la conquista de los impugnables caminos hacia la represa de Prado. Salimos desde mi escondite 6.45am hacia el Carmen de Apicala buscando el tentempié y el encuentro con los terribles Felipe, Fredy y Daniel.

Continuamos el ascenso hacia el alto de Siberia para luego llegar a Cunday, buscando las famosas Cuevas del Edén pero el retraso en tiempo era muy grande y decidimos seguir y no entrar a las Cuevas para buscar la población de Valencia que era la parada antes de llegar a la Represa, un giro a la izquierda marcaría el destino de nuestra aventura porque solo tenía los puntos de referencia y no la ruta trazada en el GPS. Buscando Valencia tomamos la ruta mas larga y mas dura con sus respectivas consecuencias.

Después de haber librado épicas batallas con el Dragón del medio día en las inhóspitas tierras del sur del Tolima, los valerosos caballeros y damas poco a poco fuimos a el pequeño y abandonado caserío de valencia con la mirada de todos sus moradores y la sorpresa de ellos, buscamos un lugar donde recuperar fuerzas. Gerardo preparó pescado para siete y William los diez restantes, estos humildes posaderos nos dejaron entrar en sus ranchos para protegernos del Dragón a las vez que nos repuso fuerzas para disfrutar de un delicioso festín, tras dar las gracias por su hospitalidad llegamos a Lozanía dirigiéndonos en primer lugar a los espectaculares farallones de la Represa de Prado y luego al abandonado y curioso puerto de lozanía.

 

Buscando el capitán de las embarcaciones que nos llevarían hasta el otro lado de la Represa, llegó la oscuridad con su manto negro ocultando el Dragón. Llegaron las tres embarcaciones con sus respectivos remeros. En el primer viaje se fueron algunas bicis, damas y el terrible Javier, a la espera del regreso de los valientes remeros los mosquitos estaban en un banquete picando por encima de nuestras armaduras, llegó primero una embarcación con motor y Capitán nos fuimos en esta con la alegría de cruzar la Represa de Prado para seguir en busca del Cerro del Perico, desembarcamos, pero fue allí, en los grandes Bosques de San Jose de Arenales donde la siniestra bestia nos esperaba, sin piedad se abalanzo sobre nosotros dejándonos en senderos oscuros y desconocidos para todos, pero con una bravura inconmensurable todos luchamos contra la bestia y pongo a dios por testigo que hubo sangre, sudor y lagrimas, madrazos, ese Oscar es mucho….etc.

Encaminados hacia las elevadas cumbres del Cerro del Perico las cuales fueron conquistadas, uno a uno fueron llegando los valientes caballeros y las damas para luego descender largamente hacia el cruce que nos llevaría hacia Suárez o Purificación, varios de los valientes ya con sus culitos vueltos papilla y con una pañalitis la tremenda, victimas del cansancio y siendo la 1:00 am del Sábado decidieron abortar la travesía buscando camino hacia Purificación para luego encontrar un transporte que los llevara de regreso, los demás valientes en pie de lucha y por el honor de todos; Tacha, Ricardo, Javier, Juan Pablo, Felipe, Rafael, Norman y Oscar rumbo hacia Suárez continuaron la hoja de ruta, todo estaba dentro de lo normal, las 3:00 am un puente hecho pedazos en uno de los pasos entre ríos nos hizo dudar en continuar o regresar pero el valiente Ricardo saco su casta y sin pensarlo se lanzo a las profundas aguas oscuras y frías buscando un camino para poder pasar con nuestros briosos corceles. Lo encontró y así se inicio uno a uno con el agua hasta el cuelloderrotando y ganando otra batalla de esta gran aventura, cansados pero como en un nirvana seguimos hacia Suárez pueblo que dormía placidamente sin inmutarse por la presencia de tan valientes visitantes, no encontramos un solo ser vivo despierto tuvimos que seguir hacia El Paso próximo punto de referencia.

 

Las 4:00 am llegó el ataque mas brutal de toda esta batalla; el cansancio, la falta de sueño, sin agua, sin comida, el culito y la desolación del sendero hizo que empezáramos a buscar cama en el sendero y a la luz de la luna para recuperar algo de aliento y continuar. Así fue como a lo largo de este sendero que sirvió de camas con colchones ortopédicos los roncadores se dieron un concierto en pleno camino, logramos recuperar algo de aliento para poder llegar al Paso.

Cada quien busco su propio ritmo solo los perros nos animaban con sus voces de vamos, vamos ya casi llegan si se dejan alcanzar los muerdo, despuntando los primeros rayos de luz recibimos un poco de aliento para continuar y encontrar una tienda que gentilmente ofreció refugio por un instante y saco una poción mágica conocida como coca-cola, la cual digerimos y a fe mía que dicho brebaje tenía un poder inimaginable, pues nos alzamos en nuestros corceles y al grito de batalla “tacha caspa vámonos” nos encaminamos imparables por el sendero hacia nuestra morada el cual fue conquistado sin tardanza donde fueron aclamados como héroes estos trece valientes caballeros y cuatro bellas damas, donde los fastos en su honor se prolongaron por varias horas y todos escuchaban atónitos sus aventuras y desventuras, todo ello ante unas suculentas jarras de zumo amarillo de cebada y exquisitos manjares que compartimos y donde quedaron que una vez repuestos de la heridas causadas en esta ocasión seguiríamos en busca de nuevas batallas, pero eso será otra historia que merecerá ser contada

TOUR DE LA PATAGONIA

Por.Javier Ravelo
Febrero de 2009

Quiero compartir con ustedes, lo que fue mi experiencia en el Tour de la Patagonia.

Para empezar este relato, antes les cuento quien soy y las expectativas con las que nos inscribimos, mi compañero de equipo Javier Ravelo y yo.

En mi caso, soy un aficionado a las Carreras de Aventura, que entreno entre 5 y 6 dias de la semana, por lo menos 2 horas diarias. Nunca he corrido a nivel profesional, ni me han pagado por correr y mucho menos corro esperando ganar dinero, premios o puntos para ninguna clasificación UCI o la que sea; Simplemente es mi hobby, lo que me hace mejor la vida, lo que me divierte y disfruto.Pues bien eso espero cada vez que participo de una competencia, disfrutar haciendo lo que más me gusta, rodar, sudar,sufrir un poco con el esfuerzo (no mucho), vencer mis límites, desconectarme de la ciudad y conocer nuevasregiones, disfrutar de los más simple pero a la vez mas maravilloso,la naturaleza, los paisajes, el aire puro. Obviamente si no llegas bien entrenado y con el equipamiento necesario a una competencia, puesvases solamente a sufrir y a sentirte frustrado. No fue el caso del Tour de la Patagonia. En esta ocasión contamos con la colaboración de la tienda de ciclismo Welcom la cual nos apoyó para esta aventura.

Mis expectativas para esta travesía no eran muy altas pues era la primer carrera de ciclo montañismo que organizabanlos señores del Club de Corredores,aun que organizan otro tipo de carrera como es el Cruce de los Andes la cual es de Atletismo Cross country en la misma zona, y tiene el mejor prestigio en Suramérica en esta modalidad. Esto era señal de garantía, pero la primera es la primera, está todo por mejorar. No esperaba una participación abundante.La idea era ir a disfrutar y conocer el paisaje de los Andes,por lo menosteneruna ruta y compañía para el recorrido.

La carrera se desarrolla desde San Martin de los Andes, pequeño pueblo turístico ubicado en la Patagonia Argentina, Provincia de Neuquena 240 km por tierra desde San Carlos de Bariloche, en medio del Parque nacional Lanin, a orillas del hermoso Lago Lacar.

Para llegar Hasta allí salimos desde Buenos Aires y luego de atravesarkilómetros interminables de terrenos de estepa casi desérticos llegamosa San Carlos de Bariloche, desde donde se empieza a disfrutar del paisaje, demontañas con picos nevados y un lago azul. Ya en el bus,(es el medio mas económico para llegar a San Martin de los Andes), se empieza a dimensionar la belleza de los paisajes,después de pasar por una pampaque bordea el lago Nahuel Huapiel paisaje va cambiando a una vegetación debosques de coníferas y arrayanes.Ríos cristalinos y montañas de postal. Paisajes que realmente te quitan el aliento, la cámara fotográfica no alcanza a abarcarlos.La llegada a San Martin de los Andes, no es menos espectacular, pues esta incrustada entre dos montañas y al final del Lago Lacar que es igualmente hermoso.

Bueno con esto empezaba bien nuestra aventura.

Una vez En San Martin de los Andes después de 5 y media Horas, pues tiene un tramo que está en construcción y estuvo cerrado el paso casi 2 horas, Llegamos al hotel que reservamos por internet, Hay cabañas, apartamentos, habitaciones de todos los precios y necesidades.

El pueblo es bien agradable, la gente amable, hay tiendas de todo tipo de artículos de camping y deportes de aventura, los restaurantes gozan de la típica gastronomía Argentina donde se puede comer la mejor carne de res con los mejores cortes,también, búfalo, ciervo y recomiendo el Cordero Patagónico, pastas y pizzas al horno, chocolaterías, heladerías, en fin para deleitar el más exigente paladar.

Esta estadía preliminar a la carrera, es para disfrutarla, la noche cae en verano a las 9 pm, el dia es largo y hay que aprovecharlo.Igualmente, aprovechando la bici, y que teníamos que rodar un poco, hicimos recorridos bordeando el lago y fuimos hasta una de las muchas y variadas playas del lago, por cierto hermosa como todo, creo que no vuelvo a decir ni hermoso ni espectacular porque todo lo es allá. Hay senderos por todas partes para pedalear.Con esos recorridos en medio de las montañas y el lago ya me daba por bien servido, ya había pagado el tiquete sin contar con la buena comida, a un precio, para mi bastante razonable.

Entrando ya en el teme de la carrera, pues no podría iniciar una crónica del Tour de la Patagonia sin esta antesala que hace parte de la carrera o el paseo como lo quiera tomar.

Puedo contarles que la organización desde el principio me pareció impecable, no había nada improvisado, nos dieron los chips para controlar los tiempos y containers donde debíamos guardar los implementospara levantar el camping al finalizar las etapas, y lo que consideráramos necesario para los requerimientos de carrera.Pues no solo es importante llevar la bici en buen estado, también contar con un buen equipo que te cubra del frio de la noche,es parte de la carrera y de la comodidad, la ropa adecuada, los suplementos y alimentación que consideres necesarios, en fin, podías llevar lo que quisieras, en uno o dos containers, realmente con uno es suficiente, dos para personas que no quieren pasar la mas mínima incomodidad o llevan exceso.

Si bien esperaba que se inscribieran pocos corredores. En realidad se inscribieron muchos mas de lo que tenia presupuestado. Personas, de todo tipo, corredores de Aventura, personas que como yo, iban a disfrutar y a buscar un buen puesto, por aquello de ser competitivo y decir que de algo sirvió el sacrificio en los entrenos. Otros ciclo montañistas con el firme deseo de ganar, otros que entrenan dos días a la semana y esperan terminar. Superar sus metas. El padre que corre con su hijo en equipo, los amigos que quieren hacer un paseo diferente,etc...

La carrera empieza como todas con una charla técnica la noche anterior,esta se hizo en el auditorio de una escuela con una cena de carbohidratos (pasta). La verdad no esperaba ver tanta gente.

Primera Etapa:

Por fin la tan esperada arrancada, a las 8:30 AM, muy puntual, tal como se había anunciado. El arranque fue controlado, por 8 km, mientras se salía del pueblo para evitar accidentes, esta etapa cruzó una pampa de vegetación escasa ybajita, no tuvo grandes desniveles, el terreno fue de ripio como dicen en Argentina, para nosotros una carretera destapada,finalizando enun bosque con columpios no muy pronunciados, curvas cerradas, y la meta, en la playade una laguna verde con arena negra volcánica.Esta etapa fue de bajo grado de dificultad, pero muy rápida y de fuerte intensidad. Especial para los ruteros. 64 KM, total ascenso 1500 mt., temperatura promedio de 21 gradosC, clima seco.Se me olvidaba decir, los paisajes, dan ganas de parar y disfrutar , pero pues con el corazón a mil, con parar a tomar una foto fue suficiente. De la misma manera como se quiere alargar una taza de café, un trago o una cena con una buena compañía. Se desea disfrutar lo máximo estos recorridos.

Una vez terminada la etapa armamos la carpa en un lugar cerca a la laguna sobre un colchón de arena negra,cercano de dos arbustos.Las paredes;montañas, bosque y una cumbre nevada,el techo; el cielo azul sin una nube.Los vecinos; aventureros.Todavía calientes nos dirigimos al riachuelo producto del deshielo, que a su vez alimentaba la laguna, nos metimos al agua, que un grado menos y llega en cubos, pero fue el mejor baño, y relajante para las piernas. Después la llamada para el almuerzo, la misma pasta de la noche anterior, no importa todo está bien. Ya sentados nos reunimos conlos equipos que habían llegado a contar la jornada, esto también hace parte de la carrera, conocer gente de otros países, en torno a una experiencia en común, con un buen tema, con ganas de hablar del acontecimiento, de la historia que en una misma etapa y en un mismo recorrido cada quien vive y ve diferente. Eso me gusta.

En zona de campamento me llamó la atención la organización, trasladaron no solo todo un complejo, con carpa gigante, antena microondas, planta eléctrica, baños portátiles, los cuales eran mi duda, pero todo el tiempo estuvieron perfectamente limpios con personas encargadas de su aseo permanentemente, y suficientes para no tener que esperar por el servicio,Ambulancias, masajistas, la organización tenía comunicación permanente y transmisión de la etapa a la emisora regional. Cabe resaltar que este camping está en medio del Parque Nacional Lanin, y no hay señal de celular, ni servicio alguno. Hasta este campamento llegó la Gendarmería,(policía) para hacernos el trámite de emigración. Se notó bastante la colaboración de la policía tanto Argentina como Chilena al siguiente día.

Entrada la noche y después de la cena, nos dieron la charla técnica, el video editado de la etapa, y el listado con el resultado de esta la primera etapa. Después de esto a dormir, muy bien abrigados en buena bolsa, pues esa noche bajó la temperatura creo que a cero. Es previsible que en verano el dia sea muy caluroso y en las noches baje fuertemente la temperatura, es la Patagonia y llegan vientos fríos árticos. A eso me refiero con llevar el equipo necesario.

Segunda Etapa:

Todavía de noche y en medio de un frio penetrante nos levantamos, pues como nos habían anunciado la jornada sería larga y fuerte, cosa que en efecto así fue. Levantamos carpas, desayunamos lo que llevábamos, guardamos equipo y nos alistamos para la partida. A pesar del intenso frio y la neblina densa, consideramos no salir muy abrigados pues la temperatura subiría fuertemente y nos informaron que el arranque seria en subida.

La etapa empezó en una via bien angosta, con una fuerte pendiente y barro, escondida en un bosque de coníferas gigantes, técnica por el barro y la inclinación. El frio me hizo perder la sensibilidad en los dedos lo que dificultaba pasar los cambios, sentía que las piernas no se calentaban, me dio muy duro el arranque, pero mi compañero de equipo, Javier me tuvo la paciencia necesaria para trabajar en equipo. Correr en equipo es bueno, porque se siente respaldado, acompañado. Al contrario de lo que vimos en el caso de un equipo Venezolano en el cual uno desus miembros estalló sus dos llantas y el compañero de equipo lo dejó botado y llegó a la meta solo, con la excusa o la viveza, (que no es solo Colombiana), de marcar con su chip la llegada y obtener una buena clasificación, en la primera etapa nos dijeron que habían llegado de primeros, eso sí, entre los Venezolanos, de nada sirvió pues fueron descalificados en la segunda.

Definitivamente no todos participamos con el mismo fin. Por cierto, aprovecho para saludar a los amigos Venezolanos, muy queridos y agradables, pues nos hicieron también muy ameno los campamentos). Sigo con mi relato. Cuando logramos superar el asenso salimos del bosque y empezó un fuerte y largo descenso con mucha piedra suelta, (donde estallo los neumático mi amigo mencionado) nuevamente la organización muy pendiente por la seguridad, nos indicaba bajar la velocidad y tener precaución en los pasos por puentes de madera que consideraban tendría riesgo. Pasamos el primer puesto de control de frontera en chile sin parar, pues la policía colaboró para hacernos inmigración más adelante en un tramo plano más apropiadopara este trámite, hubo neutralización de 30 min desde la llegada, la cual aprovechamos para comer y cargar energía, después de este primertramo el camino fue largo e intenso poco plano y con subidas disparejas, adornado por la hermosa vista del volcán Villarrica el cual se ocultaba en cada curva, para aparecer de un momento a otro, cada vez mas majestuoso. Por fin llegamos a un plano faltando 20 km,para rematar la etapa en una larga subida y desembocar en Puerto Fuy en el lago Pirehueico. Fin de la etapa, mas no de la jornada.

Después de esperar casi dos horas, tomamos el ferri con los equipos que habían llegado, durante un recorrido muy agradable de hora y media. Para desembarcar, y hacer un tramo de enlace de 14 Km, montados en la bici en medio de un dia caluroso, el cual sentimos muy agotador,durante este tramo se hace la emigración y la inmigración de Chile y Argentina respectivamente. Por fin llegamos a las 7 Pm al campamento, a armar la carpa bañarnos, cenar y hablar con nuestros nuevos amigos. Caída la noche, charla técnica, video editado de la etapa, posiciones. La noche no tan fría, y a dormir o mejor morirse del cansancio.

Tercera Etapa:

No muy temprano para reponer sueño, en especial para los que llegaron tarde en el segundo recorrido del ferri.

La etapa comienza con un buen clima, en subida tendida, lo cual nos favorece, para luego internarnos en un bosque por un sendero. Fuerte inclinación, técnico, a momentos me baja de mi cicla, a caminar rápido cargándola, a pasar equipos, aunque el sendero es muy angosto solo para uno, pero arrancamos bien y vamos fuertes desde el principio, la subida nos favorece, el bosque parece encantado, sacado de un cuento de hadas. Llegamos a la cima y comienza un descenso en medio de un colchón de hojas, donde solo hay la delgada marca que indica la ruta, nuevamente la seguridad, indicando con anterioridad, un árbol caído o un tronco amenazante,descenso que hace que los de mejor técnica o los mas arriesgados aumenten la distancia,saliendo de este bosque llegamos a una pampa, que cambio tan abrupto de paisaje, cruzamos tierras de ganadería el olor cambia, el sendero se vuelve seco y polvoriento, humedecido sólo por el cruce de un par de riachuelos que nos mojan los pies, vamos en buena posición, después de este sendero plano, una inclinación, para bajar y desembocar en una carretera des pavimentada, plana, larga y recta hasta el horizonte , alcanzamos tres equipos Argentinos, y al mejor estilo pisteronos vamos en fila india cortando el viento agachado para adoptar la mejor posición, con la relación más fuerte, estosequipos nos llevan a tope,se van rotando la punta, nos piden que hagamos el desgaste y que pasemos adelante, la verdad lo intenté pero no tenía la capacidad suficiente, entonces decidimos quedarnos chupando rueda y no dejarnos desprender,no recuerdo haber rodado tan rápido en mi bici de montaña.Después de un largo tramo plano, un pequeño repecho, en el que nos desvían a un sendero en descenso de tierra técnico de 200 mts, llegamos a una pista de bici cross, y fin de la tercera y última etapa. Un poco mas adelante como espectador, el azul Lago Lacar y las personas que del pueblo salen a aplaudirnos y recibirnos.

Etapa intensa, terminamos con el corazón a mil, la verdad más corta de lo que esperaba, pero no por eso menos divertida.

Esperar a los nuevos amigos, cómplices de aventura, para compartir el botín de recuerdos, de hazaña, de triunfo y satisfacción.

Cada quien vive la vida de manera diferente, con actitud diferente, lo que tengo claro es que si ustedva y no disfruta en medio de tanta belleza debería replantear su vida, tal vez no sea malo lo que lo rodea, sino usted, su actitud. En cualquier parte se puede vivir una buena experiencia, enriquecedora, mucho más aun e inevitablemente en La Patagonia.

 

 

Por Javier Ravelo

 

VUELTA AL COTOPAXI 2008

Por.Jairo Vargas
Diciembre de 2008


Esta carrera de ciclomontañismo consintió en darle la vuelta al Volcan el Cotopaxi (5.897 m.s.n.m), en dos días, en equipos de dos corredores, alcanzando alturas de 4.200 m.s.n.m. y recorriendo una distancia total de 130 km.


Nuestra meta era quedar entre los 50 primeros equipos entre un total de 200 inscritos (100 parejas quedaron por fuera de inscripciones).Por Colombia participamos dos equipos: Tatoo Colombia y Synergy – Cordillera Colombia.Por otra parte una gran cantidad de mujeres participó en el evento, situación que llamo la atención por el alto nivel y actitud de competencia.


Fue muy positivo la logística practica y calida que ofrecieron los organizadores del evento, pues se tuvo la oportunidad de compartir experiencias entre un pequeño pero pesado grupo de corredores: Rebecca Rusch y Greg Martin, campeones mundiales de las "24 Hours of Adrenalin", en Damas Elite y Hombres Singlespeed respectivamente; Martin y Santiago (Posición 12 en el último campeonato de Aventura – AR World Championship de Brasil) y otros nuevos amigos, muy experimentados, que favorecieron con un ambiente constructivo para la experiencia.


FOTO 1: Jairo, Rebeca, Greg (campeones mundiales de Aventura y Ciclomontañismo) y Alejo.

Viajamos un día antes de iniciar la carrera a Quito porque nos fue imposible tomar mas días de trabajo para acondicionarnos a la altura.Esto claramente trajo sus consecuencias y sus desafíos.


Foto 2: Inscripciones, previo a la salida de la carrera.

El sábado a las 10 de la mañana salió la primera etapa de la carrera, partiendo desde la Estación el Boliche hasta la hacienda el Tambo 64.7 KM (Ver Mapa). Personalmente me sentía muy fortalecido por la confianza que los entrenamientos nos habían dado, pero desafortunadamente la altura afecto a nuestro equipo desde la misma salida cuando mi compañero de aventura (Alejo) se vio afectado por un fuerte soroche que lo tuvo sufriendo a lo largo del día, haciendo que esta etapa dejara de ser un día de competencia para convertirse en un día de sobrevivencia en la carrera. A pesar de todo, fue una sorpresa que a pesar de tanta adversidad llegáramos en la posición 36 entre casi 100 equipos de la categoría Hombres. Los locales estaban muy familiarizados con la altura.


Foto 3: Campamento base en el Tambo.

El campamento base en el Tambo fue el lugar donde la organización trajo nuestras carpas para que cada equipo montara su campamento. La alimentación y los diferentes servicios (manguera para lavar la bici, taller de mantenimiento, transporte de equipaje a la base en el Tambo, varias comidas, hidratación y seguro medico entre otros) fueron muy buenos teniendo en cuenta la lejana ubicación del campamento a cualquier lugar, el costo de la inscripción que fue de US$150 por Equipo y la cantidad de regalos que los patrocinadores dieron a todos los corredores. Esto refleja como la comunidad de corredores Ecuatoriana trabajando en equipo (diferentes equipos activistas) , ha logrado el reconocimiento y el apoyo de diferentes sectores en el desarrollo de las actividades a campo abierto.

El día domingo salió la segunda etapa de la carrera desde el Tambo hasta el Boliche, por el otro lado del Volcán y en el orden de llegada del día anterior. Esta fue una etapa que estratégicamente iniciamos muy despacio pues con solo movernos un poco y al parecer producto de la altura, las pulsaciones se disparaban de una forma enrarecida.

Con el pasar de las horas fuimos dándonos cuenta que la altura estaba mas de nuestro lado y que a pesar de que este día alcanzamos mas altura que el día anterior, ya estábamos algo mas aclimatados. La ruta también nos favorecía porque era similar a las de las carreras Colombianas y pudimos ser mas agresivos en las subidas empinadas y las bajadas técnicas, donde para mi, alcanzar a Alejo (representante de Colombia en Panamericanos de Downhill) fue otro reto mas de la carrera. Principalmente soltando los frenos en medio de material volcánico y abrasivo de todos los tamaños, o en medio de trampas de arena que aparecían en las curvas y quitaban control en la dirección. (Foto 4: Equipo Synergy – Cordillera Colombia antes de salir a la segundo etapa.)

 

Definitivamente la segunda etapa fue un día de guerra, competimos tanto como pudimos, nos sentimos mas como locales y fue un juego constante el pasar y pasar corredores desde el principio. En un pedazo nos acompañamos de nuestros amigos del Equipo Tatoo Colombia (Hector y Juan Pablo) quienes después tuvieron serios problemas mecánicos.

Finalmente terminamos la vuelta al Cotopaxi a tope, y teniendo en cuenta de que somos corredores de escritorio, estamos orgullosos de haber dado nuestro 100% para figurar en los resultados como luchadores de posiciones y no solo como sobrevivientes de carrera. Este día llegamos en la posición 44 de la categoría hombres. Resultado final: Puesto 43, que sin excusas fue lo mejor que logramos después de esta batalla contra nosotros mismos.

Desde mi punto de vista y sin tener en cuenta el factor altura y clima (que por suerte no fue como el año pasado con granizo en medio de ese frío), la ruta completa fue divertida y contó con muchos tramos engañosos a primera vista: trochas rápidas en bosques de pinos (paisaje espectacular), subidas poco inclinadas y largas pero por pasto mojado y rodeado de trampas de barro, planos falsos pero eternos y de superficie irregular, bajadas rápidas pero con trampas de arena y una que otra grietita, y para terminar una buena cuota de Carguing como buena carrera de aventura que se respete con la larga subida al Morro (cerro junto al Cotopaxi). Los accidentes no faltaron, la ruta y las condiciones exigían por tramos una cuota de experiencia especial si se quería apretar en velocidad.

En mi opinión es aquí, al Correr Carreras , que se logra mejorar cuando las condiciones nos aprietan y nos sacan de la zona de confort para exigirnos hasta niveles donde nuncahabíamos estado. (Foto 5: Subida al Morro en la segunda etapa.)


Definitivamente el paisaje saco 100 de 100 puntos; con fumarolas y picos endiferentes tramos del camino, grietas gigantes y rocas regadas que reflejanla antigua furia del Cotopaxi. Como curiosidad de la ruta: un halcón que una campesina llevaba en su brazo mientras arriaba el Ganado y los colchones de pasto que parecía que cubrían pequeñas lagunas de agua (nadie quería que se rompieran con el peso).

Luego de finalizada la carrera del cotopaxi inicio otra carrera de vuelta a casa, donde tuvimos que desarmar y empacar bicicletas en un corredor, dormir unas pocas horas en un restaurante del aeropuerto y cuidando el equipaje por turnos. Todo para estar listos y volver a trabajar el día siguiente.

La Vuelta al Cotopaxi es una carrera para repetir y un buen ejemplo de un formato de carrera que hace falta en nuestro calendario competitivo.

Link de la carrera http://www.cotopaxi.cikla.net/

BC BIKE RACE- RELATO EN CANADÁ

Por.Sergio Alejandro Paez
Noviembre de 2008

BC BIKE RACE 2008

El BC BIKE RACE llegó a su segundo año en julio pasado, promocionada como la mejor carrera por etapas del mundo en cuanto a “single tracks” se refiere. Y fue precisamente esa publicidad la que nos hizo gastar hasta el último céntimo que teníamos para llegar hasta el estado de British Columbia en Canadá para ser el único equipo suramericano en competencia, el único de esta zona del planeta dentro de una delegación de 40 países, algunos tan raros como Guam. El evento planteaba un desafiante recorrido de casi600K en 7 etapas, equipos de 2 personas, recorriendo los mejores parques del Mountain Bike del oeste de Canadá. Etapas entre 85 y 130K cada día, con tiempo estimado por día de 5 horas para los ganadores y de 10 para los últimos. Algunos de los mejores equipos del MBT mundial como el Subaru, Cannondale, Rocky Mountain, etc estarían pedaleando exactamente por los mismos lugares que nosotros lo haríamos y eso ya era una motivación adicional para no dudar un momento en atravesar medio mundo y ponernos en la tarea de obtener nuestra medalla de “finisher”, reservada solo para todos aquellos que completaran el 100% del recorrido dentro de los tiempos mínimos establecidos. Lo que para algunos sería una tarea fácil, para la mayoría sería una dura batalla en pos de la ansiada medalla.

La primera impresión

7 días compitiendo en los inmensos bosques canadienses equivale casi como irse a montar a otro planeta. Incomunicados del mundo exterior, la vida se convierte en una rutina con precisión militar, donde no se puede fallar en 5 minutos en ninguna de las tareas diarias. Allá la puntualidad es asombrosa. Si decían que algo era a las 9:00, no era a las 9:01, era a las 9:00. Y nos daba "algo" al ver como 500 bikers funcionaban como un rebaño programado por computador y nunca necesitaron que se les esperara ni por un minuto. Digno ejemplo a seguir.

Y las trochas???? Bueno, como decíamos con Mauro (mi coequipero), las palabras no nos alcanzarían para poder describir semejante infraestructura "trochera". Es imposible decir algo con solo palabras, lo único que hay por hacer es ir y montarlas, sentirlas, disfrutarlas, enfrentarlas. Algo si es muy claro, "de eso no hay por aquí". No existe un lugar como ese en toda Colombia. Pensábamos y pensábamos que lugar se parecía a todo eso que nuestras llantas pisaban metro a metro y nunca pudimos encontrarlo.

Allá las trochas por donde van las bicis no son las que abrió el campesino con su ganado,allá los mismo bikers se viven poniendo el "overall" domingo a domingo para CONSTRUIRLAS a su gusto, para que tanto la bici como uno mismo, se sienta 100% pleno con lo que hace. No hay pasos imposibles; son difíciles y de saber calcular y tener el valor de lanzarse, pero todo es posible en ese planeta del mountain bike. Bastaron solo un par de kms para cogerle toda la confianza del caso a cada centímetro de trocha, a cada puente de madera, a cada tronco volado sobre las quebradas, a cada curva,  a cada zig zag, a cada peralte..... , como si nos conociéramos de toda la vida. Nos dimos cuenta que esa vaina estaba hecha y pensada para que la bici pase, no para que uno se caiga, es solo cuestión de dejarse llevar por las toneladas de adrenalina que empiezan a fluir en cada trocha y listo, la diversión esta 500% garantizada.

Porque eso es Canadá y sus "single tracks", caminos hechos para la bici y para el que la monta, nada más. Por ahí no pasan sino bicicletas.

Y las hay de todas las clases, gustos, dificultades, largas, cortas, empinadas, planas, con raíces, con piedras, con puentes rectos, en curva, en subida, en bajada, etc, etc, etc, etc. Las hay como uno las quiera!!!!

Hubo tramos que uno decía "me maté", pero sobre el mismo instante de tiempo decía "pero si va a ser así, pues que me muera aquí mismo, pero no me bajo ni a palo" y de manera asombros la bici pasaba y seguíamos en carrera. Cosas que uno pensaba que no "eran posibles", lo fueron totalmente. Por eso digo, están hechas para que la bici pase, no para caerse, es solo cuestión de buscarle "la línea". Es que subirse a un tronco caído de un metro y medio por una rampa, sin saber que va a haber al otro lado no es cosa de todos los días. Y una vez en la cresta, no había más que hacer que dejarse caer o bajar por unas diminutas tablitas de no más de 20 cms de ancho, con más de 45° de inclinación.


Las etapas

Ni lo bueno dura para siempre ni tampoco siempre está en la puerta de la casa. Para poder llegar hasta en lugar de salida en Lake Shawnigan en la Isla de Vancouver, nos tocó viajar 23 horas en avión. Eso ya mostraba a las claras que si uno decide meterse semejante viaje, es por algo.

Pero las trochas tampoco iban a estar en toda la salida de cada etapa; si uno las quería, tenía que ganársela con kms y kms de puro pedal por carreteras destapadas, calor, calambres, cansancio e incluso dolor. Es que cuando una etapa tiene 95 o 127 kms, es imposible que todo sea trocha, sería una locura. Entonces 20 o 30 o hasta 40K de trochas eran más que suficientes, pero y el resto? Bueno, esa era la parte “harta” del día, pero necesaria.

Resulta imposible describir etapa por etapa, porque 570K terminan por mezclarse unos con otros. Lo que sí es muy claro, es que la dificultad va en aumento. Como cuando un grupo de rock comienza un concierto con temas acústicos y poco a poco va “subiéndole el tono” hasta terminar con pura guitarra eléctrica, tirándose en el piso y hasta entre la gente.

Los primeros 3 días las trochas resultan rápidas, muy entretenidas y con el sabor que la bici de doble sobraba por momentos. A medida que aparecen los primeros puentes de madera es cuando uno empieza a sentir porque es que se pegó semejante viaje. De eso no hay en esta latitudes! Los primeros son cortos y no muy altos, apenas para dar confianza. Pero de repente en medio de toda esa adrenalina que fluye sin cesar empiezan a aparecer los que se ven en la TV. Ya tenían curvas e ingredientes adicionales que le ponían un sabor extra y fuerte. Se entraba aun puente de madera y de repente le daba paso a un muy estrecho tronco, al cual le habían cortado la cresta para hacerlo plano por encima. Y que podía uno hacer cuando lleva 30 mts de puente y de repente se lo vuelven tronco de apenas 20 o 25 cms de ancho? Pues nada, hacerse el equilibrista y tratar de llegar al otro lado sano y salvo, aunque en una ocasión no tuve esa suerte y dando una curva en pleno puente, el timón tocó un árbol y zas, “fuera abajoooooo”. Por suerte los reflejos de gato siguen intactos y caí parado en medio de un montón de ramas y troncos caídos.

Hubo otros momentos en que bajando por una trocha en línea recta, a lo lejos, abajo, se veía un delgado tronco que unía el camino que estaba separado por una quebrada. Tendría unos 3 o 4 mts de alto. La primera impresión es pensar “eso no lo paso sino caminando”, pero a medida que se va acercando empieza a creer en uno mismo y cuando tiene el tronco a tan solo 1 metro de distancia siente que también es capaz de hacerlo y zas…..me lanzo sin temor, adoptando una posición en la bici que nunca antes había tenido, ni la había preparado, pero que mi instinto de conservación me hace adoptar. En menos de 5 o 6 segundos me encuentro al otro lado y veo como la adrenalina que estoy produciendo podría llenar miles de barriles.

Lo que más hubiera querido en ese momento era poder parar, devolverme y repetir una y otra vez tantas y tantas secciones súper emocionantes que la carrera me brindaba, pero eso era imposible, estábamos contra el tiempo y no nos podíamos detener casi ni a tomar una foto si queríamos la medalla.

Si uno cree que no es bueno dando curvas porque casi nos las practica, en el BCBR puede hacer un Doctorado en curvas de todas las inclinaciones, grados, formas y figuras posibles. Si uno cree que bajar por entre puros peraltes debe ser muy emocionante, el BCBR le ofrece tramos “eternos” de solo curvas peraltadas, hechas como con un pincel, de una perfección total. Que placer es bajar en ese tipo de terreno. Si uno cree que no le tiene el tiro ala altura del escalón que se deja bajar con la silla arriba, el BCBR le pone en el camino “n” mil escalones de todas las alturas y dificultades posibles. Es ahí donde uno entiende que la silla no hay que bajarla salvo casos extremos. Y además que la bici es un aparato diseñado para pasar por donde sea. Si no pasa es simplemente porque uno no quiere o no cree.

Como describir algunos tramos rápidos de muchas curvas? Fácil, como si uno se fuera a uno de esos parques gringos llenos de montañas rusas y se montara en una súper rápida, que no vibran para nada. Esa es la sensación, la de ir montado en un aparato de esos, con la diferencia que uno mismo es quien decide que tan rápido ir. Y obviamente, íbamos sobre nuestro propio límite.

Los días 5, 6 y 7 ya son de otro calibre. Ahí es cuando Gustavo Cerati (guitarrista de Soda Stereo) saca su artefacto y lo pone a vibrar en todo un estadio repleto de gente, para que en la 6 y la 7termine con un público delirante y al borde de la locura. Esa es la mejor manera de describir esos días finales. Un concierto de pura bici rockanrolera en un estadio repleto de fans. Es increíble la cantidad de adrenalina que uno llega a producir, en ese momento no importa nada más en el mundo, somos solo la bici, la trocha y yo, dando lo mejor de cada uno, sacándole hasta el último centavo que costó la bici, el último peso que costó llegar hasta ese lugar y sacándose uno mismo hasta el último grano de pericia, ese que tenía reservado solo para un momento como ese.

Repito, toda esa diversión no es gratis y toca pedalear mucho para ganarse ese botín, pero lo vale cada centímetro.

El paraíso si existe.


MI PRIMER CONTACTO CON EL MTB (BTT EN CATALÁN) EN ESPAÑA.

Por.Aleksey Pertuz B
Noviembre de 2008

Volta a Collserola 2.008 – Probike 2.008

Hoy después de 6 Meses,en mayo de este mismo año y por motivos laborales, llegue a España, a Barcelona, norte del país y capital de la Comunidad Autónoma de Cataluña, ciudad en la cual, además del castellano se habla el idioma Catalán, lengua autóctona de está zona de España.Es una ciudad con un elevado nivel de desarrollo industrial y turístico al igual que la gran amabilidad de sus habitantes.

Todo se hace en función del desarrollo integral de las personas, al punto que hay un sistema de transporte público en bicicleta, además, de los convencionales: Metro, Bus, Tranvía, Nigtbus etc.Bicing, es su nombre y se maneja en función del tiempo y con estaciones. Www.bicing.comes su dirección en la Web.

La primera tarea fue instalarme, tarea que fue bastante difícil ya que mis costumbres eran diferentes; con el pasar de los días empecé a echar de menos mi familia: mis hijos, mi esposa, mi madre, la sobrina que no conocía, mi hermano; adaptarme al trabajo fue también algo difícil; se maneja tecnología de punta en todo: Tiendas de Óptica, Equipos de Graduación, Administración y en todo lo correspondiente a mi profesión, en fin, todo los aspectos de la vida cotidiana y laboral.

En Colombia mi deporte habitual era el Mountain Bike y como todos sabemos lo hacia competitivamente, así que a los pocos días de llegar empecé a echar de menos la bicicleta .Traje para una nueva etapa en mi vida la Bici de Carretera, por lo menos para no descuidar mis entrenamientos porque pensaba seguir compitiendo .Entonces, faltaba lo principal: la bicicleta.En Colombia había dejado en esa labor a mi amigo Andrea Bianco quien con sus contactos en Italia me haría más fácil esa tarea.

Al principio todavía tenia frescas las energías de los entrenamientos, el recuerdo de ese mundo de las competencias me empezaba hacer falta; asistí como espectador a varias competencias: Copa del Mundo en Madrid, Campeonato del Mundo en Italia, competencias regionales, pero faltaba competir, entonces, la opción más lógica era buscar una tienda de bicicletas para que me orientaran; asistí a la más grande de Barcelona: Probike. Alucinante la Tienda…: 1500 mts2 de todo tipo de bicis de competencia, 3 plantas, las mejores marcas, los mejores accesorios y hasta con pista de pruebas propia dentro de la tienda .Algunos dependientes en la sección de Carretera me dieron ideas de rutas a seguir para poder entrenar mientras esperaba que me enviaran la bici de Italia.Esto nunca paso.

Con el pasar del tiempo .Acomodándome a la ciudad, al trabajo, a la vivienda y a mi nueva vida; descuide la competición .Empecé a echar de menos todo: mi vida en Colombia, la familia, en fin todo, a diario estaba en contacto con Colombia vía Internet y para sorpresa mía aparecen los verdaderos amigos: Margarita Hernández, Julián Pertuz, Ana Barrios, Napoleón Hernández, Andrea Bianco, José Gómez; gracias a ellos y a sus mensajes de apoyo aguante los primeros meses, pero, no encontraba forma de competir y cada vez se tornaba más difícil el entrenamiento porque ya no había motivación: ¡ Competir y tratar de ganar !.He llegado a la conclusión que básicamente estoy en este deporte es por la competición, no entrenaría sino hay competencias….

A los pocos meses una de mis compañeras de vivienda: Edna Vallejo, me presento a un amigo catalán: One Muros: Ciclista de Ruta, fue él quien poco a poco me fue enseñando nuevas rutas en carretera para entrenar y salir por lo menos los domingos, y sí, me convertí en ciclista de fin de semana.

Ya en vísperas del invierno y esperando la llegada de mi familia, conocí otro amigo por intermedio de One: Ignasi Reselló también rutero y aficionado a la bicicleta con el que salíamos también los fines de semana y por coincidencia es amigo de uno de los propietarios de Probike: Mía Cahué. Nuevamente asistí a esa tienda, pero está vez no como aficionado sino a una entrevista con el Gerente General: Mía. Después de leer mi Hoja de Vida deportiva decidió auspiciar la temporada 2.009.

Sí, lo que nunca logre en Colombia lo he logrado en 6 meses en España: competiré en el Club Probike en el calendario Español de BTT, con auspicio general para las competencias .Categoría Veteranos.Esta es la diferencia de los empresarios Europeos a los Colombianos, están dispuestos a buscar en todas partes maneras de promocionar sus marcas y lo que representan.www.probike.eses la dirección de la tienda en la Web.

Este domingo: Noviembre 16 de 2.008 se realizó una Marcha, Ciclopaseo. Me invitaron y para sorpresa mía me prestaron una bici de montaña, imaginarán mi alegría y sorpresa .Regularmente en nuestro país esto nunca sucedería y menos a alguien que acaban de conocer y solamente tienen referencias: una KTM TEAM LC 2.008 en carbono con XTR.

Volta a Collserola 2.008 – Probike 2.008”, se llamaba el evento.El Collserola es una sierra que rodea Barcelona en su parte Oeste, en el Este está el Mar Mediterráneo.

Vuelta Perimetral al Parque de Collserola.Total 68,27 Km. Desnivel +1692 -1.692

Fue mi primer contacto con el BTT en España, después de 6 largos meses.Como todos sabemos estos ciclopaseos suelen convertirse en competencias disimuladas y efectivamente desde el principio se armaron grupos según el ritmo de cada uno.

Partimos 150 Biker de las puertas de la Tienda, todos enfundados con las súper bicicletas, aquí no se maneja nada a medias todo es el tope, y en todo; escoltados por dos Mossos E'squadra en moto, policía española.esde el principio se seleccionó el grupo, en las empinadas calles hacia el Collserola ya éramos 14 ciclistas en punta .Generalmente nos agrupábamos cada 5 o 10 Km. para no perder la ruta, siempre liderados por David Peña: Élite Catalán de Ciclo-Cross y dependiente de Probike; el recorrido espectacular entre pueblos, bosques frondosos, lagos, ríos, sitios de recreación y recorridos de todo tipo: trialeras, caminos destapados, descensos técnicos y rápidos, ascensos largos y cortos mejor dicho puro BTT, algo parecido al Parque Nacional en Bogotá pero en 68 Km.Cuentan ellos que en esta zona raramente se repite un recorrido por su extensión .Finalizaba en el Tibidabo, cerro tutelar de Barcelona en el que hay una Iglesia y un parque de atracciones.

Los últimos 3 Km., después de habernos agrupados por última vez se hicieron a tope, en asfalto, al punto de encuentro llegamos en su orden David Peña, Aleksey Pertuz y 3 biker más de Probike .Después desgranados el resto del grupo en el cual habían todo tipo de Bikers. Seguidamente se disfruto de un delicioso Pica – Pica, Pasabocas.

Tiempo total de recorrido 3H:53’ del primero

Tiempo total de recorrido 6H:35’ del último en llegar.

No me arrepiento he conocido cosas que jamás hubiera imaginado, incluso con un cierto grado de aventura: se que mi familia me apoya y eso es suficiente, es por nuestro futuro….

El próximo relato espero hacerlo después de haber participado en una competencia oficial.

apertuzb@yahoo.com

 

LA CARRERA DEL FIN DEL MUNDO

Por: Jaime Bernal
Noviembre de 2008

Buen fin de semana aunque pasado por agua. Sirvió para replantear que es una carrera dura y una exageradamente dura, hablando en la modalidad maratón.

Habiendo estado en las 7 versiones de Otanche y 2 de Muzo donde creía que era lo mas duro que se hacia en mtb en Colombia, hoy retiro lo dicho y pongo en lo mas alto del podio de carreras de largo aliento a "LA MARATON DE LA SERRANIA " fue una experiencia que estoy seguro jamás se me olvidará después de 146 kms tortuosos y duros en todo sentido de enfrentar las mas duras adversidades de la naturaleza llanera, de sufrir y superar 7 "pálidas" y quemar mas de 10.000 calorías, me quito el sombrero ante esta dura prueba.

Desde una semana antes hablando con un corredor que había estado en la primera versión y que me comentaba que llevara comida de mas porque pasarían horas sin ver una tienda o una casa y mucho menos personas . No se equivocó ni mucho menos cuando me dijo que llevara una linterna por que mínimo estaríamos llegando a las 7 de la noche.

Ya con eso el miedo estaba sembrado, afortunadamente di con un excelente compañero; JAVIER RABELO quien siendo un élite y excelente corredor se lleno de paciencia para afrontar conmigo tan dura prueba es lo mejor que pude haber hecho porque con otro no hubiese funcionado, por intolerancia o por deficiencia física o peor aun inexperiencia.

Madrugamos con Giovanni Cantor experto en esta clase de pruebas, ya la postre ganador de esta versión llanera y ganador del reto Quetzal en Guatemala. Esa era la moral.

Desayunamos como de costumbre procurando hidratarnos muy bien. La salida un poco demorada esperando algunos corredores y equipos. Al final creo que fuimos 40 equipos los que tomamos la partida.

Salimos a las 9:00 am en lo fino del sol, altura promedio 350 msnm, la temperatura oscilo entre los 26 y los 39 grados, no había ni una sombrita. Al principio hablamos todos los Bogotanos y los de Cundinamarca que le íbamos a dar suave porque no conocíamos el recorrido pero no fue sino que Fabio Guerrero, el comisario continental, bajara la bandera para que empezara la estampida, parecía una carrera de cross country y fue así durante 30 kms hasta cuando una caída muy fuerte ocurrió en el lote puntero donde estábamos Giovanni Cantor, Pinilla, el chavo. Fuya, Jorge Jiménez, Angelita Parra, Rabelo y Yo. Por estar en la cola del lote nos salvamos. Los damnificados: Ángela,Jorge y Fuya.

Aprovechamos todos a fugarnos y empezó la tortura, nadie quería dar el brazo a torcer y fue así durante 20 kms. Luego nos llegaron los accidentados y lo menos que podíamos hacer era aguantar la rueda de Ángela  Parra que llevaba un paso demasiado fuerte y a veces jalada por jorge. No quise ayudar en la fuga por que no tenía con que y rabelo siempre como escudero apoyándome para no perder tiempo hasta que llegaron los bancos de arena y caí en uno de ellos, oportunidad aprovechada por Ángela para sobre pasarnos.

De ahí en adelante fue sufrir y resistir hasta que llegamos al punto de control donde estaban inclusive los primeros comiendo, re hidratando y aprovisionandose para lo que sería el retorno. En ese punto estábamos de 7 y empezó la tarea de tratar de cuidar el puesto y perseguir a los equipos de adelante, cosa que logramos armando un lote bueno con el equipo llanero, muy fuerte por cierto y Víctor Ramírez"el amasado" y Johan Weswler. Le dimos así como 20 kms hasta que nos reventaron y decidimos entonces seguir a nuestro paso para poder llegar. Por lo menos la lluvia cayo un poco y sirvio porque refrescó el ambiente y fue menos duro por ese lado.

Cuando llegamos a lo que pensábamos sería el final, faltaban aun 30 kms. Que desilusión, pero se nos olvido esta cuando a lo lejos, por hay a 3 kms observábamos un corredor que nos perseguía, eso nos motivo a darle con todo o mas bien con lo poco que nos quedaba. Coronamos la autopista, llegamos al alto de Menegua y de ahí  hasta puerto López dándole con el alma.

En total fueron 146 kms los que marco el polar, 9.925 calorías, velocidad promedio 21.5 por hora, temperatura máxima 39 grados, mínima 26, velocidad máxima 51, No se donde pero 51, tiempo total de carrera 6:32 minutos 

Los ganadores al final 5:45 minutos el sexto equipo tan solo nos saco 7 minutos, que corredores tan buenos todos los que participaron. A  las 6:00 pm aun llegaban algunos corredores mis felicitaciones por tanta verraquera. Ojalá el próximo año la realicen nuevamente, vale la pena participar, el paisaje inmejorable, la belleza de la llanura paga todo, el clima implacable, la gente sencilla y humilde.  

Secreto para la próxima llevar buena sal y no tanto dulce unos grips en espuma camiseta que abra completamente y no olvidar las gafas por la cantidad de arena.

A la llegada una espectacular mamona exquisita y una sopa muy rica propia de la región solo un punto negativo ante tanta belleza, no hubo medalla y eso para mi si era importante, mas no la plata por que esta se gasta y lo único que queda es el recuerdo de una medallita, pero mil felicitaciones camaritas, la sacaron del estadio por que lograron que para 80 personas incluido el comisario no se les olvide la carrera  que parecía EL FIN DEL MUNDO.

Jaime Bernal

 

UNA CARRERA DE AVENTURA

Por: Carolina Ahumada
Noviembre de 2008

De repente me encuentro subiendo por un camino real. Son las 6 de la tarde.. miro atrás y veo la luz que aún queda de un atardecer.  El sol se ha ido pero nos ha dejado su calor en la tierra y los árboles se encargan de refrescar el ambiente.
Escucho atrás voces de gente. Sigo a otros que van por el mismo camino. Empiezo a oir el sonido de los animales de la noche.. grillos, chicharras. Mis pies solo repiten los pasos de mi mirada que sigue un tenue rayo de luz y apenas deja descubrir la silueta de las piedras. Mis piernas ya no son tan dueñas de su andar, pues por más de una hora han cruzado subidas y bajadas y ahora tienen que acudir a la memoria de todas las montañas que han recorrido antes, para solo repetir el movimiento. El camino es tan empinado que apoyo mi mano en las piedras, y en ese contacto aprovecho para pedirles que me presten su dura coraza. Abrazo mi mano en los árboles y les pido que me den su fortaleza, su milenaria energía.
 
( Aclaro.. No estoy en una excursión de boyscouts, no estoy perdida en el bosque, ni tampoco estoy secuestrada en el monte. )
 
Al llegar arriba, empiezo a trotar por un sendero de tierra negra. Ya hemos salido del camino real, la vegetación alrededor se despeja y me deja cara a cara con el espacio, inmenso, oscuro. Una estrella brilla, otras se empiezan a descubrir. Ya hemos dejado atrás las voces de quienes me seguían, y hasta de quienes iban adelante, pues la subida es mi especialidad. Ahora todo se vuelve más emocionante. Mi compañero (Alejo) me dá la mano para avanzar más, y nos escapamos en la oscuridad. Ni las linternas queremos prender porque la luna nos alumbra el camino.
 
Alejo revisa el mapa, mientras yo leo la ruta a media luz. El busca un atajo para llegar al siguiente punto, pues hay un gran desvío que quiere evitar. Yo solo lo sigo, el es el navegante, confío en él, pero  preguntamos a las personas que encontramos en el camino y no hay atajos, así que tenemos que seguir la ruta trazada. Vemos el brillo reflectivo de los camelbaks, los tenis y los estrobers de los equipos de adelante, y es ahí cuando me emociono más. El Cromosoma R  (el de la aventura) se despierta, y quiere alcanzarlos. Inmediatamente el cuerpo y la mente se vuelven cómplices en la misión.    (Nota: Tampoco es una carrera de observación)
 
Sin embargo el objetivo no son ellos.. somos nosotros. Hemos entrenado durante muchos años andando por las montañas, pedaleando por las trochas, cruzando ríos, rodando por el mundo. Amamos el aire puro, el fresco verde, el olor de la tierra, el agua, el sol, los colores de las flores, la textura del desierto, la variedad. Nos gusta exigirnos, llegar más alto, más lejos, y porqué no, más rápido.
Nuestros pies están marcados por el andar, nuestras piernas tienen impresos los pedales y uno que otro tatuaje de un piñón. Nuestra mente ve un mapa y empieza a volar. Nuestros corazones solo quieren saber .. no cuál, ni en dónde...  sino cuándo será nuestra próxima oportunidad de compartir y vivir todo esto, rodeado de gente y amigos que vibran en la misma frecuencia de la naturaleza, de la aventura, de la libertad, haciendonos sacar a relucir todas nuestras fuerzas, entregar nuestra alma, dejar nuestro corazón.
 
En la bajada nos hemos "descolgado" trotando a un paso en el que casi me siento volar. Solo le grito a Alejo.. inercia !!! porque hacia arriba, y hacia abajo, esa es la fuerza que me empuja (o que me hala) hacia mi objetivo, hacia el más allá. Pienso en todo, menos en frenar. Abro mis brazos como alas. Siento el viento en mi cara y le pido que se ponga a favor, que me ayude a mantener el vuelo. Mis tobillos están firmes, ellos tienen claro el propósito y saben que no se pueden dar a torcer. Sin embargo, en un desnivel mi pie izquierdo alcanza a girarse. Pero está tan fuerte y elástico que lo que podría ser una lesión, pasa inadvertido.
 
Vamos tan rápido que ahora no hay nadie alrededor. Solo escuchamos un motor y vemos unas luces que se encienden como rayos. Un flash es lo único que le compite al brillo de las estrellas y de la luna. Son los acompañantes, los fotógrafos, nuestros amigos, velando por que todo esté bien. No pierden detalle, pues esto es realmente toda una aventura. En algunos puntos nos tienen hidratación, pues ya el agua que llevamos empieza a escasear. Tomamos bastante líquido, pues la temperatura del ambiente sumada con la de estar corriendo a esa velocidad, podríamos recalentarnos.
 
Nos acercamos al final. Llegamos al río y es la hora de pasar por una tirolesa que lo atraviesa de lado a lado. Está oscuro. Escasamente vemos lo que nuestras linternas alcanzan a alumbrar. Nos transformamos ahora en escaladores, nos ponemos nuestro harnés, después de revisarlo una y otra vez, pues con el agite y el cansancio podemos cometer errores. La mente va andando al ritmo de los pies, pero aquí es cuando más tranquila debemos mantenerla. Mosquetón, y.. pa`bajo. Esta tirolesa no es de polea entonces no rodamos mucho, así que los 50 metros hay que pasarlos "a pulso". Ya las piernas habían trabajado suficiente y le tocaba el turno a los brazos, que por cierto también hicieron muy bien su parte. No es fácil salir de ahí, pues en la mitad, se me iba yendo el aire por estar colgada en posición horizontal, pero las ansias de salir, generan todo un despliegue de resistencia y.. cruzamos. Eso sí, con las respectivas quemadas en las piernas con la cuerda, al tratar de abrazarme para avanzar más..
 
Ya el resto era cuestión de caminar (en realidad, trotar) un par de minutos más cuesta arriba, esta vez no tan empinado, y.. ahí estaba, la tan esperada META! Llegamos tan rápido que ni siquiera los fotógrafos habían llegado, pero sí nos recibió la Banda del pueblo con canciones alegres para celebrar nuestro triunfo, y un maestro de ceremonias que nos anunció frente a la pequeña población que estaba pendiente de todo.
 
Lo logramos ! Bueno, por lo menos la primera parte de esta historia.  Qué ganamos?  Una dicha incomparable.. estar en un sitio espectacular con los compañeros de aventuras, conociendo rutas nuevas para caminar, pedalear, nadar, rapelar, donde también puedo parar a observar, y hasta conversar.  Donde combino todos mis gustos y aficiones en un solo momento y lugar.
Tal vez esto sea solo una aventura. Cada una es diferente. Tal vez mañana ya no me encuentre caminando en la noche, sino pedaleando a pleno sol, nadando en un lago al amanecer, bajando en rappel o remando en el mar. Y eso es lo que me gusta de esto. Todo es posible.  
 
No sé quién inventó las Carreras de Aventura, pero se le agradece todo lo que nos ha hecho conocer y compartir, recorrer... y disfrutar. Y así ganemos o no, espero que siempre podamos seguir teniendo la oportunidad de participar, pues el triunfo aquí, está en tener el espíritu libre para atreverse a explorar, a conocer, a aventurar.
 
Aún queda mucho por vivir, y por contar.

Carolina Ahumada

 

4600 METROS MAS CERCA DE LAS ESTRELLAS

Por .JUAN CARLOS ALFONSO
JULIO 29 DE 2008

Definitivamente Colombia es un País Hermoso, con fauna y flora inimaginables y con una calidad de gente sin igual y poder compartir toda esta belleza con los amigos no tiene comparación y si es en mi amada bicicleta es como tocar el cielo con los dedos; esto fue lo que sucedió en nuestro viaje al Parque Nacional de los Nevados.

Un sueño buscado meses atrás, compartido y anhelado por todos, que empezó a tomar forma a principios de mayo y que se consolido a finales de Junio, donde entre uno y otro mes se converso, se planeo, se entreno y se preparo física y mentalmente para el reto.

Nuestra primera charla formal sobre el viaje, donde nuestra super amiga Anita Giraldo (Se acuerdan del Everest y muchas otras cumbres) nos contó como sería el trayecto y nos dijo lo básico para no asustarnos demasiado, lo que permitió que la ilusión tocara tierra y se viera tangible el cumplir nuestrosueño.

Vienen las compras, que la ropa térmica, que los guantes, que las gafas, chaquetas, etc…..no muy sofisticada por que principalmente somos Ciclomontañistas, pero tampoco tan sencilla que nos congelemos en el intento, llamadas van y vienen, que yo compre esto, que aquello me costo tanto, que en tal tienda hay cosas buenas, que no se que hacer si llevar esto o lo otro, que el presupuesto esta apretado y así hasta el día del viaje.

No salimos juntos de Bogotá por diferencias en las horas de partida, expectativa por los derrumbes y cierres en la vía, unos por Letras, otros por la Línea, unos llegaron a las 3:00 p.m. del Viernes a Manizales, otros a las 3:00 a.m. del Sábado, todos listos para nuestra aventura.

Ya en Manizales nos encontramos con amigos que no veíamos hace tiempo, Juan Pablo y Juan Pablo, amigos que estaban de pasada disque para Guatape en bicicleta desde Bogotá, que Barbaros el Kike y Freddy y nuestro gran grupo de amigos y compañeros masoquistas del proyecto Parque de los Nevados, Anita, Doris y Angélica, las reinas del grupo y unas duras para montar en condiciones extremas, Hernán, Octavio, Edgar (Superboy), Ricardo MD, Ricardo (Le Crab), Andres, Harold y su servidor Juan Carlos y como olvidar a nuestra principal importación desde Medallo, Alejo (Superpai), listos y entusiasmados, la cuenta regresiva comenzaba.

A la hora de salir 6:30 a.m. del Sábado, Kumanday Adventures en todo su esplendor, Olguita, Carlos y Gabriel, logística y guías impecables, Albeiro y Oscar, nuestros Ángeles de la guarda en sus camionetas 4X4, una mañana esplendorosa que auguraba buen viento y buena trocha, al bajar por el viaducto primera vista del Nevado, tan cerca y tan lejos, y comienzo a rodar de los 50 primeros Kilómetros en subida (Manizales Brisas), todos en subida y que subida, primera parada técnica de 10 minutos, bananito, granadilla, peras y galletas, nuestro aperitivo antes del desayuno, siga subiendo y subiendo hasta el ocho, por fin comida (Caliente y sólida por supuesto), Aguapanela con arepa y queso, huevitos, galleta, uff, como que esto pinta bueno y fácil, 30 kilómetros y ya comiendo, esto es un paseo.

Señores y señoras ya nos vamos, cinco minutos, apúrense, súbanse a sus bicicletas (Todo a grito herido de Anita), y déle a pedalear hasta Brisas, 4050 metros mas cerca del cielo, nuestros guías nos recordaban a cada paso que pasábamos del bosque andino al subparamo, al páramo, al superparamo y no se que mas pisos térmicos y yo con la vocecita adentro (quien me mando meterme en esto, que frío tan berraco, yo como que ya no voy, pero bueno a lo hecho pecho) y tomémonos un Tinto a la entrada del parque a ver si nos calentamos un poquito.

Señores y señoras ya nos vamos, cinco minutos, apúrense, súbanse a sus bicicletas (otra vez todo a grito herido de Anita), entramos al parque y nos encontramos a escaso 1 Kilómetro Aguacerales, musgos que llueven todo el tiempo y que nos recuerdan lo mojados que vamos a estar.

A 4250 metros y con más frío todavía la cabaña Arenales, que envidia de los que están adentro, o de los que van en sus carros cómodamente gritándonos bravo, háganle que ya llegaron y nos tomaban fotos, espero que alguno sea corresponsal del New York o del Washington Post o cualquier periódico internacional, para que vean lo berraco de los Colombianos, y déle a subir, por que si no les conté todo es subida, pasamos por el Valle Lunar (imagínense el paisaje por el nombre) y a los 4350 metros lo mas temido, el Zigzag, que hijueperra (como diría Alejo) montón de curvas, y suba (por que sigue siendo subida) a dos por hora, por que si uno acelera un poquito el corazón salta de tal forma que se siente hasta los pies y a los pulmones les sobra espacio para el poquito oxigeno que entra con el aire que se toma, a esa altura si les garantizo que existe aire del grueso, pero bueno, tenemos la ilusión de terminar el Zigzag y descansar (JAJAJA), empieza a brizar, cuchillitas de hielo buscando piel, nieve (que hermosa nieve) empieza a caer y cada vez mas frío -3 o -5 grados, creo que no es mucha la diferencia, y al llegar a los 4600 metros se ve la luz blanca al final del túnel y unos ángeles que nos reciben, debo estar delirando, ¿Ángeles con chaquetas anaranjadas? Me doy cuenta que afortunadamente no estoy en tránsito al mas allá sino que los guardaparques están a esa altura apoyando a los desdichados como yo que casi no se pueden mantener de pie, entren a la carpa rápido, pero primero busque la puerta por que el viento la tiene bailando, entre uno, mas otro, mas otro, y que comodidad 10 personas en una carpa para 3, el calor humano hizo subir la temperatura a increíbles 11 grados, hacinados y con las piernas dobladas adivinen que es lo mas lógico que suceda después de pedalear 7 horas, claro los calambres y estire las piernas en esa carpita con 9 amigos encima, toda una osadía, pero bueno, estamos vivos, eso se nota cuando devoramos el mas delicioso sánduche que se hace en el mundo, quién creyera que es Made in Colombia Manizales.

Pero la dicha así sea en esas condiciones extremas no puede durar mucho, tenemos que seguir castigándonos, entonces, señores y señoras ya nos vamos, cinco minutos, apúrense, súbanse a sus bicicletas (otra vez todo a grito herido de Anita), y yo que vendo, rifo o regalo mi bicicleta, pero tenemos que bajar al refugio y si subiendo hace frío no se imaginan lo que se siente bajando, empezando que uno solo no se puede poner los guantes ni cerrar las chaquetas, necesita ayuda de los ángeles de naranja, para frenar es necesario adivinar por que no se sienten los dedos y ruegue que no se caiga por que si no se desintegra o mínimo se desportilla, uno tras otro vamos llegando al refugio sanos y salvos, cansados pero felices y que buen recibimiento, un hotel 5 estrellas en medio de la montaña, calefacción, bolsas de agua caliente, aguapanela y por fin las risas de los amigos que se reencuentran después de 8 horas y 70 kilómetros sufridos pero gozados, por que tocamos el cielo con los dedos, Llega el sancocho, una ducha caliente, nuggets de pollo con papitas, camitas calientes y cómodas, como reyes en el paraíso, como marranitos al matadero por que no sabemos que nos espera al otro día.

Nuevamente a las 6:30 a.m. señores y señoras ya nos vamos, cinco minutos, apúrense, súbanse a sus bicicletas (otra vez todo a grito herido de Anita), foto de salida y déle a sufrir, vamos rumbo a la laguna del Otun (La Asomadera), unos columpios suaves que para nada nos avisan lo que va a llegar, charlita, risas y primera parada, bananito, granadilla, peras, galletas.

Señores y señoras ya nos vamos, cinco minutos, apúrense, súbanse a sus bicicletas (otra vez todo a grito herido de Anita), y hágale para La Asomadera, muchachos, no podemos llevar las camionetas por que la vía esta un poquito mala, así que toca solos y con paciencia, un poquito mala, parece una pista de trial, entonces hay que tomarlo por el lado amable, a practicar subidas técnicas se dijo, 10 kilómetros, que rico, y déle a ratos a pie, a ratos caminando pero el mayor tiempo en bicicleta, hasta nuestro destino, si arriba tocamos el cielo, en la asomadera estamos en el cielo, las cascadas, la laguna, el azufral, después de esto la tapa, un abrazo, una foto y como todo lo que sube baja, 10 kilómetros de regreso a ratos a pie, a ratos caminando pero el mayor tiempo en bicicleta y al llegar a los carros, nuestro premio, un rico sánduche, bananito, granadilla, peras y galletas.

Muchachos coman bien por que nos espera una bajadita y luego una subidita, solamente son 32 Kilómetros, nada difícil así que señores y señoras ya nos vamos, cinco minutos, apúrense, súbanse a sus bicicletas (otra vez todo a grito herido de Anita), arrancamos a temblar, que bajada tan saltarina, ni un pedacito medio planito, piedras, cascajo, si arriba dolía el frío aquí duele el impacto, manos, muñecas, brazos, hombro cuello, espalda cintura y el resto del cuerpo, que detalle de fina coquetería bajar de 4100 metros a 2000 metros, además que calor, despójese de los ropajes térmicos y póngase el chingue que llegamos al río, Chingue????, señores no hay tiempo, comencemos a subir, esta subidita es fácil, solamente 11 Kilómetros, pan comido, y déle a subir nuevamente, calculen 2 horas duro, duro, y cuando por fin una bajada, es solamente para seguir subiendo, hasta que un campesino nos dice, hágale que ya coronaron, y uno espere y espere que la próxima curva sea el final y así 40 minutos, díganme si no es mucho sadismo, por fin la cumbre y otra bajadita sencillita de media hora hasta Villa María, por fin el pueblo, fiestas en el parque, nosotros bichos raros sucios y en bicicleta por la mitad de la plaza entre la multitud y el destino final, la casa de Olguita, subimos las bicicletas a los rack, rumbo a los Termales del Otoño, comidita, baño y la satisfacción de la labor cumplida, 150 Kilómetros extremos, naturaleza extrema, amigos extremos y la felicidad que nos da el saber que Dios nos permitió una vez mas hacer lo que mas nos gusta, compartirlo con quienes más queremos y acumular una experiencia mas para contar alrededor de una mesa, una buena comida y lo mas importante nuestros amigos de aventuras.

Como saldo de la batalla una rodilla raspada y un tensor dañado (Nada menos Deore XT) y el orgullo de haber hecho una travesía magnífica en todos los aspectos.

Gracias Dios por su creación y la oportunidad que nos da de disfrutarla, Gracias Amigos Anita, Doris y Angélica, las reinas del grupo y unas duras para montar en condiciones extremas, Hernán, Octavio, Edgar (Superboy), Ricardo MD, Ricardo (Le Crab), Andres, Harold, Alejo (Superpai), gracias a los nuevos amigos Olguita, Carlos y Gabriel, Kumanday Adventure, excelente hostal y logística y esperare con ansiedad el momento en que nuevamente nos reunamos para compartir una trocha y una amistad sin límites.

JUAN CARLOS ALFONSO E.

 

UN DIA ESPECIAL

Por .ANDREA BIANCO
JUNIO 18 DE 2008

Que sabor tiene un día especial, o mejor, como se puede diferenciar desde su comienzo un día especial de un día normal. A posteriores podemos ver muchos particulares o imaginarlos o hasta inventarlos.

Pero la verdad es que un día especial no se diferencia de otro día desde afuera. 

Se diferencia adentro.

Campeona del mundo...

Con Laura nos despertamos temprano como siempre, los dos somos madrugadores y ya a las 6 de la mañana estábamos hablando del día a venir.

Primero buen indicio: una buena noche de sueño después de la emoción, mía, de haber visto el equipo italiano de futbol calificarse para la siguiente ronda.

Un desayuno temprano, tres horas antes de la carrera en el hotel que ha sido nuestra casa por 4 días. Aquí venimos unos días antes para probar la pista y especialmente para encontrar la llantas apropiadas para el terreno resbaloso en los tramos del bosque.

Un mundial victorioso  no se improvisa. Uno busca controlar las variables posibles para que sean conocidas y no se vuelvan una incógnita en la ecuación final: la carrera fundamental.

La idea era llegar a la pista una hora y media antes para organizar toda la rutina necesaria. Alcide (Basso) dueño de la empresa Lee Cougan vino a buscarnos unos minutos antes de la hora de la cita. Él también estaba nervioso. Todos estábamos sintiendo  la carrera.

Una vez en la carpa del patrocinador, Laura comenzó con su preparación.

Las personas que la conocen saben que es meticulosa, minuciosa, quiere controlar cada detalle en su deporte  y por esto a veces se estresa demasiado y se pone nerviosa.

Así decido de dejarle el espacio suficiente y mientras Loris, el mecánico de Lee Cougan, alista la bicicleta en los rodillos, voy a buscar el chip que se pone a las bicicletas y lee el tiempo real de los pasajes en cada vuelta.

Me paro a hablar un poco con el técnico del equipo australiano, para que pase un poco más el tiempo, miro el reloj y regreso a la carpa.

Laura está sentada esperando comenzar su calentamiento. Falta una hora. Salgo otra vez para buscar los listados de las corredoras. Los analizo y veo que hay 46 rivales, más que en Fort William el año pasado.

Regreso y acordamos con Laura que ya es hora de comenzar el calentamiento.

Faltan 50 minutos.

Pasan 30 minutos de calentamiento gradual, donde busco alejar un poco a  amigos y curiosos que vienen a saludarla para que no interrumpan su concentración.

Faltan 20 minutos.

Bajamos la bicicleta de los rodillos  y nos vamos para los cajones donde organizan los corredores respecto al ranking. Sale con el número 9 gracias a la casilla 13 obtenida en el mundial de Fort  William.

Faltan 15 minutos.

Casi todas las corredoras están adentro de los corrales.

Laura no quiere entrar, me recuerda a un caballo que no quiere meterse en la aula para la salida de la carrera.  Nerviosa por miedo de enfriarse mientras espera.

Faltan 10 minutos.

Entra por última al corral.

La llaman al sitio de salida: number nine, “Luaura Ebril”, pronuncia el speaker americano. Se ubica en primera fila. Entro y me pongo a su lado, un poco atrás. Le doy los últimos consejos: “mantente en punta, entre las primeras cinco corredoras, a rueda de las rivales pero entre las cincos”. Thirty seconds to go. Fifteen secondos. Goooo!!

Sale bien, se mantiene en punta, cuarta, quinta y después todas desaparecen atrás de una curva.

Primera vuelta. Pasan por el punto de asistencia a mitad carrera. Bárbara Benko, Hungría primera, Laura a 8 segundos, Vivien Meyers, Suiza a 15, otra rival fuerte a 39 segundos.

En mi mente se introduce el pensamiento que Colombia hoy sube al podio. Sería la primera vez para Latinoamérica en un cross-country.

Termina la vuelta. Benko primera, Laura a 8 segundos, pero en el falso plano conecta y entra en la estela de la rival.  Suiza y Alemania a un minuto.

Siento que me  sale una sonrisa nerviosa. Cruzo la mirada con el técnico de Eslovenia, que me da su aprobación con la cabeza. Si, hoy se puede el podio!

Segunda vuelta. En la zona de asistencia cambia poco. Benko primera, a 8 segundos Laura, Mona Eiderbeer, o como se llama, de Alemania a 1.14’’. Ya la cuarta a 1.40’’. Podio. Sí.

Pero ahora quiero la MEDALLA DE PLATA.

Termina la vuelta. Todo igual que en la primera. Benko 1, Laura 2, a 8 segundos, y conecta en el falso plano pasada la meta. Alemania mismo tiempo. No se entrega la Mona mona. Suiza sí, 2. 20”. Hoy en esta carrera los maestros suizos no van a ver al podio.

Comienza la tercera y última vuelta. Llega Jhon Jairo Botero, gritando: ”Le sacó dos-tres bicicletas de ventaja en la subida!!” Nervios.

Pasan por la asistencia. Laura primera y Benko a 8-9 segundos. Le grito: “Ahora a tope subiendo y a cuidarse en la última bajada. Prenda la moto, prenda la moto” (traducción: a toda, a toda!!).

Las dos tienen cara desfigurada por el esfuerzo, quieren el oro, premio de años de sacrificios, entrenamiento, de todo.

Ya la húngara no se ve tan fuerte como las vueltas precedentes, pero no quiere doblarse. Coronan la larga subida con los mismos segundos de distancia.

Pero ya Laura tiene la ventaja, las dos son muy hábiles y parejas en la técnica, y la Benko tiene que recortarle bajando. Pienso que tendrá que tomar riesgos. (Después supe en la rueda de prensa que se cayó).

Estoy en la meta, listo, aquí nos sabemos que ha pasado en la subida o quien comenzó a bajar de primera porque no hay noticias.

Miró el reloj.  “Tienen que llegar ahora” y aparece la moto abre camino.

Reconozco primero el  pedaleo, después los colores, después es COLOMBIA PRIMERA.

Laura pasa la meta un poco en shock, no se la cree, antes de frenar mira alrededor, me vee, deja que la bicicleta siga hasta donde estoy Yo.

Nos abrazamos. Sabemos que hicimos historia. Este momento no nos lo quitará nadie. Vengan las buenas y vengan las malas. Este momento lo gozamos completamente porque los dos sabemos lo que ha costado.

Laura Abril, por un día, la mejor del mundo.

 

CRONICA COPA MUNDO EN MADRID

Por .ALEKSEY PERTUZ B
Mayo de 2008

12:23 a.m.

Hace aproximadamente dos meses cuando ya tenía fecha exacta de mi viaje me enteré que había una válida de la Copa Mundo en Madrid, Parque Casa de Campo, la fecha era exactamente unas horas después de mi llegada a Barcelona, lugar definitivo de residencia, muy prematuro para tomar decisiones; pero mi amigo Jose "Bronce" Gomez me hizo recapacitar y tomar la decisión de asistir.

El viernes 2 de Mayo después de una despedida muy emotiva, un viaje de casi 12 horas en un avión con su cupo completo, alrededor de 250 pasajeros, comienza un nuevo proyecto de vida apoyado en su totalidad por mi familia.

Al llegar a Barcelona; Mayo 3, 4:00 p.m. hora local, una diferencia horaria de 7 horas, sueño atrasado y unas ganas inmensas; regreso a Madrid para presenciar mi primera Valida del Mundo, la cita mas importante con el deporte del que más satisfacciones personales he recibido; no importa que no compita, se que pronto estaré (Veteranos), en la Copa Mundo.

Después de haber asistido, regresando a Barcelona y con más calma, aunque todavía con los efectos del cambio del huso horario, sueño en el día e insomnio en la noche. Lastima pero definitivamente hay diferencias sustanciales con Colombia, en todo. Al desembarcar en Madrid todo es descrestante: el aeropuerto, da la sensación de estar en una película de ciencia ficción; su arquitectura. El metro: servicio publico exacto en tiempo y rápido, etc., etc. Y eso que apenas llevo 2 días.
En cuanto a la valida circuito de 7,8 Km. en el Parque Casa de campo a una temperatura fluctuante entre 25 y 30 Grados, muy rápida; ideal para ruteros, eses (sss) en la falda de unas laderas y piso muy duro; casi para llantas lisas.

En Damas, nuevamente reapareció la Noruega Rita Gunn Dale, triunfando y demostrando su casta ganándole a Marie H. Premout difícil de vencer en un embalaje al final. En la carrera desde el comienzo se conformo un lote de 3 corredoras, las dos primeras y la local y favorita: Marga Fullana con el resultado ya comentado. Parece que el calor paso factura: la China Shegenyuan, líder de la Copa Mundo, quedo relegada a puestos secundario.

En varones, la cosa fue más difícil; ya que después de las fotos y autógrafos, la "moto" Absalon, volvió a ganar. Ahora la pregunta es cuando perderá. Desde el inicio conformaba el primer pelotón de mas de 12, 15 y hasta 17 corredores; varios lideres, decaimiento de favoritos, Sauser, Naft y otros; perdida de 15'' en el 5to giro pero alcanza y sigue de largo aguantando solo Hermida a quien en el ultimo ascenso ataca y sobrepasa.

Final: Julien Absalon 2H 12' 30", Hermida a 12" y el francés Predout a 52".

Conclusión, valió la pena: Organización impecable, montaje, tecnología, logística, bicis, material, uniformes. Mejor dicho toda una gala.

Aleksey Pertuz B.
apertuzb@yahoo.com

CRONICA DESDE ALEMANIA

Por .CLAUDIA RUBIANO
Abril de 2008

De la experiencia de mi "primera carrera"  después de la tormenta, puedo decir que fue chévere, cosas nuevas otras ya conocidas pero de todo hay que aprender.

El recorrido era un circuito de 40 Km que se podía hacer 1, 2 o 3 veces, a gusto del "consumidor", cada vuelta tenía aprox 1000 m de desnivel total. En mi caso, yo opte por la distancia intermedia, aún no tengo mucho entrenamiento pues apenas se fue el invierno y quería retomar la cosa para preguntarme si  me seguía gustando como antes. La respuesta fue:  SI, ese gusto se lleva por dentro.

El recorrido tenía algo de técnica que se complicó mucho por el clima (mucha lluvia en las horas anteriores y por lo tanto mucho lodo), en medio de la temperatura todavía no tan caliente (5 - 7 grados), el calor de la tierrita todavía se extraña.

Al estilo alemán: muy puntuales, buena organización antes, durante y después, claro, eso si se extraña alguna voz conocida que le de ánimo a uno.  Aquí el animo y la motivación vienen ante todo de adentro..... y esos no se han ido ni con el frío ni con las circunstancias.

Ahora, hablando de números... buen record de participación, más de 800 bikers (eso también es nuevo porque "todos salen en manada" y como raro, las caídas son de esperar), buen nivel (basándome en los tiempos de los primeros) y no muchas mujeres aunque más que  de costumbre. Aquí hombres y mujeres se dividen por categorías, así que en mi caso, tocó en la "master A" (que aquí es Senior 1), es decir, ya no estoy tan joven :).  Al final un 5° puesto en esta categoría y 10 entre todas las mujeres, no es ni bueno ni malo, es solamente un parámetro de medición que en mi caso me llevo a concluir que "quiero mas".

Ahora sigue, seguir entrenando, aun mi recuperación no es total y falta mucho por hacer. Por ahora voy a correr dos o tres maratones "largas" antes de mi primer "gran-pequeño reto": Trans-Germany (http://www.bike-transgermany.de/). Esta es una carrera de 7 etapas, en equipos de dos personas, mi compañero de equipo (Björn Schladitz) es un biker de Berlin que "tomo el riesgo" de hacer equipo conmigo, lo que pase de aquí a allá, eso nadie lo sabe...

 

UN RELATO SOBRE EL PANAMERICANO DE CICLOMONTAÑISMO.

Por .FIDEL ALONSO OVALLES CAMARGO
ABRIL DE 2008

Eran las 2:30 de la mañana del jueves 3 de Abril cuando los cuatro representantes del interior de Colombia en la categoría máster y que viajamos en el segundo grupo, empezamos a preparar nuestras maletas para el viaje a la ciudad de San Juan de los Morros. Deberíamos estar en el aeropuerto El Dorado a las 4:00 A.M., tres horas antes del vuelo hacia Caracas Venezuela, luego nos esperaban unas tres horas y media para llegar a nuestro destino. Era nuestro gran evento para el cual veníamos preparándonos desde el año anterior, el Campeonato Panamericano de Ciclomontañismo. La expectativa era muy grande, ya que todos teníamos opción de subir al podio.


La otra parte de la delegación había viajado el martes anterior, nosotros por nuestros compromisos laborales viajamos el jueves 3. En este grupo estábamos: José Gómez Cao, categoría máster A1; Aleksey Pertuz Barrera, categoría más B1; Rodrigo Calvo García, categoría máster B2 y Fidel Alonso Ovalles Camargo, categoría máster C1. Esperábamos llegar hacia el medio día a San Juan para poder, en la tarde, hacer el reconocimiento de pista. El miércoles recibí la llamada de Cristina (secretaria de la CCCM) quien me pidió el favor de llevar 50 geles con carbohidratos, pues en San Juan no se conseguían y yo (Fidel Alonso) los llevé.

El vuelo sale puntual y al llegar a Caracas nos informan que esperemos la selección de Canadá, para aprovechar el transporte oficial hasta San Juan de los Morros (esta selección llegaba hacia el medio día). Antes del embarque Cristina me informa que debemos llegar al hotel Portachuelo y no a Santa Mónica, como estaba programado, pues en este ya no había cupo. La espera es eterna pero tuvimos la oportunidad de conocer a Ricardo, corredor élite del Brasil, quien ya llevaba 6 horas en el aeropuerto (se había quedado del vuelo donde había llegado su grupo) y con él finalmente viajamos hacía San Juan de Los Morros.

Finalmente llegamos muy tarde a San Juan y no pudimos hacer el reconocimiento de pista. Una vez localizado el hotel Portachuelo, en el que estaba hospedado Jorge Ovidio González, nuestro presidente de la CCCM, nos dice que tenemos reservaciones en el hotel Santa Mónica y no allí, por lo que nuevamente subimos nuestras maletas al bus y fuimos al hotel. Nos hospedamos en medio de un ambiente bien diferente al que estamos acostumbrados en Colombia. El ambiente no fue amable. A esto le tuvimos que adicionar que no había agua, únicamente había servicio en las horas de la noche. La única forma de bañarnos era llevando el agua en unas canecas, las cuales teníamos que cargarlas nosotros mismos. Ese “tipo de servicio” no lo prestaba el hotel.

El viernes pudimos hacer el reconocimiento de pista, previamente recibimos nuestros uniformes de la selección, acompañando a Mario Gutiérrez hasta su sitio de hospedaje. Una casa a unos doce kilómetros de nuestro hotel, donde estaba otra parte de nuestra selección. Estaban agrupados en habitaciones compartidas por siete o más ciclomontañistas, que debían “descansar” con una temperatura de 38 grados o más. Después del reconocimiento de pista le solicito al entrenador, Héctor Pérez que me dé una gel de carbohidratos (recordemos que yo hice el favor de llevar 50) y me dice que únicamente son para los corredores de categoría élite.

En San Juan de Los Morros la temperatura era insoportable, nos desplazábamos del hotel al restaurante de la Villa Olímpica para tomar la alimentación y esperábamos que “cayera” el sol para conocer algo de la ciudad, sin embargo a las 6:00 P.M. ya estaba todo el comercio cerrado, inclusive las cabinas telefónicas. Por tanto, comunicarnos con Colombia fue otra odisea, pues el hotel tampoco prestaba “este servicio”.

Hay muchos más detalles que no hicieron agradable esta experiencia, pero contarlo haría muy tedioso este relato. Finalmente llegó el sábado día de nuestra carrera, llegamos muy entusiasmados a cumplir nuestro objetivo. La mañana nos ayudó pues estaba el cielo nublado, alcanzaron a caer unas gotas de agua. Con sorpresa advertimos que las categorías B1 y B2 salían al tiempo, pero ubicando a la categoría B2 detrás de la B1, con la desventaja enorme de que debido al calor y la resequedad de la tierra, la nube de polvo que producían los ciclomontañistas, no permitía ver como quedaban ubicados, después de la salida, los participantes de la categoría B2.

En la salida de mi categoría, la C1, logro ubicarme en el segundo lugar y en la primera subida (supremamente dura, de unos 80 metros de larga) ya estoy en el primer lugar. Antes de terminar la primera vuelta, al paso por el sitio de hidratación y ayuda mecánica, y llevando de ventaja más de cuatro minutos al segundo, se me estalla mi rueda delantera. La angustia es enorme. Edgar “el Condorito” Corredor, está en ese punto acompañado por un colombiano con el que habíamos compartido varios viajes y competencias en Colombia, David Arévalo. Ellos también entran en angustia, pues la organización colombiana no había dispuesto la más mínima ayuda mecánica para el colombiano que la necesitara. No tienen siquiera una manguera para podérmela entregar, sin embargo, yo en mi canguro llevaba una, la cual saque para colocarla. Me ayudan a instalarla y en el momento de volver subirme a la bicicleta, ésta también se estalla. No había más repuestos, la delegación colombiana no disponía de ayuda mecánica para las categorías máster. Tal fue mi afán y angustia que otra delegación, que ni siquiera supe cual, nos regala una manguera y nuevamente la instalamos, esta vez con mucho más cuidado. Con un enorme retraso vuelvo a partir. Después de haber recorrido casi dos vueltas más, ya estoy alcanzando al que iba de segundo lugar, pero nuevamente se estalla la rueda delantera. Ya sabía que no había repuestos en los sitios de “ayuda mecánica e hidratación” y decido retirarme.
Llego a la meta después de una larga caminata, con el ánimo “en el piso”. El viaje se había perdido, las ilusiones, también. Allí veo que el calor insoportable seguía cobrando víctimas. Muchos participantes tuvieron que retirarse, los calambres eran insufribles, la deshidratación los había doblegado. Después de una larga lucha por el segundo lugar, Aleksey también tiene que retirarse. La carrera la logran terminar Rodrigo Calvo García en un excelente sexto lugar y José Gómez Cao haciendo el “carrerón” para lograr la medalla de bronce.

En el primer grupo había viajado otro máster del interior, Carlos Muñoz, quien logra para Colombia la única medalla de oro, después de una gran demostración de capacidad deportiva. Felicitaciones para él y para José Gómez, pues su constancia y disciplina se vieron premiadas.

A pesar de pertenecer a la categoría máster y después de superada esta difícil experiencia sabemos que podemos darle triunfos a Colombia. Solo esperamos que quienes dirijan el deporte vean que estas categorías máster, las cuales con el valor de sus inscripciones en cada una de las válidas durante todo el año, son las que aportan importantes recursos para que este deporte siga creciendo (es importante hacer notar que a ese costo de las inscripciones hay que sumarle los de desplazamientos, alimentación y hotel, los cuales son sufragados por cada uno de los deportistas que se aventuran a participar en estas competencias). Pero sobre todo es el ejemplo para que las generaciones que vienen puedan ver que el deporte si es una parte integral de nuestras vidas, y que lo podemos practicar a cualquier edad para beneficio personal y del país, sin reñir en ningún momento con nuestra vida profesional, así nos desempeñemos en cargos ejecutivos. Una decisión importante podría ser incentivar adecuadamente la participación de los máster, para que sirvan de soporte económico en el apoyo a las categorías más competitivas. El incentivo está obviamente en la premiación que se entregue en nuestras válidas nacionales, pues una simple medalla, aunque representa el recuerdo de un gran esfuerzo deportivo, no compensa el gran esfuerzo económico que hacemos en el desplazamiento para poder participar.

FIDEL ALONSO OVALLES CAMARGO

PODIUM COLOMBIANO EN AUSTRALIA

Por .Jorge Barón
Noviembre de 2007

El pasado 25 de noviembre fue un buen día en Australia hice mi primer podium , fue muy duro venia de hacer 17 en los Campeonatos Australianos 24 horas en categoría equipos de 4, pero ayer no quise que mis resultados dependieran de otros y me inscribí en categoría solo, en las 8 ¼ de poder; cometí un grosísimo error y fue probar unos zapatos diferentes a los que suelo usar, por supuesto, a las tres horas de carrera, ya no soportaba el dolor, entonces solo me quedaba designarme y continuar, hacia bastante tiempo no sufría, tal vez como en la madrugada de aquellas 24 horas de Bogotá 2005, aquella vez le decía a mi novia, la que hoy es mi compañera, y quien me asistió nuevamente para esta carrera "oye realmente esto esta difícil", pues ayer fueron cinco horas mas de sufrir, por una de los mas emblemáticos recorridos de New South Wales, queda a hora y media de Sydney por la vía a New castle se encuentra Oriumbah bosque estatal, fueron 11 km por vuelta, donde hubo mas escalada de lo acostumbrado para los Australianos y en un terreno en ciertos tramos parecidos a la pista de mondoñedo, con excepción de un tramo al que llaman Jurasic Park y es cierto, es como una jungla húmeda, pero la atraviesa un limpio single track, donde uno puede ir bastante rápido por entre bejucos, y helechos.

Fuera de ser mi primer podium en Australia la importancia de esta carrera fue la despedida de un amigo que encontré acá, Juan, con el empecé a montar bici acá; poco a poco, como todos saben el ciclomontañismo se encarga de estrechar lazos de Amistad, no es solo ir a carreras son muchas cosas mas, es conversar acerca de lo cotidiano, contarnos los problemas mientras vamos subiendo por un largo trecho, es desayunar después de una vuelta, hablar sobre las ultimas adquisiciones como lo son unos frenos, unas llantas con alguien que entienda, o acaso alguien ha intentado mostrarle un manubrio Nuevo a la esposa o a la mama? bueno pues todo esto es a lo que me refiero, y acá vale aun mas porque estamos solos y lejos de casa; mi amigo Juan regresa a Colombia probablemente cuando esto este listo el estará en Cali en medio de celebraciones y ojalá no olvide el calendario del próximo año, las validas departamentales del valle, ayer el entendió eso con esta ultima carrera que termino también en categoría solo e hizo un décimo Segundo lugar entre 51 corredores en nuestra categoría, bueno, esta es mi manera de despedirlo.

Por ahora pues me queda descansar y empezar el siguiente año con un par de carreras que ya tengo en mi calendario para el 2008, por sino lo sabían en septiembre hay una valida copa mundo cross country acá, ojalá este entre el programa de carreras para Leonardo y Julio con su Nuevo equipo bianchi para poder animarlos y verlos.

 

Por: Jorge Barón

CRONICA TRAVESIA POR SANTANDER

Por.Edgar Perez
octubre 18 de 2007

Basta con visitar tan sólo un día a Barichara para caer ante sus encantos, ...

El pasado fin de semana 13 y 14 de Octubre, se desarrollo La travesía de Santander. Hacia mucho tiempo, que no terminaba una travesía y me decidiera por narrarla,como lo he hechoen otras oportunidades en las quehe redactado mis experiencias y anécdotas. Este además,es un pequeño homenaje a Juan Valero y su señora,Mireya quienes pusieron todo su empeño y tiempo para que disfrutáramos de una de las mejores Travesías que se han realizado en el país.

Nuestra historia comienza así:

El Día viernes en la noche llegamos a Barichara y quedamos perplejos de la belleza del pueblo y del cálido recibimiento de Juan y Mireya quienes esperaron hasta el ultimo Ciclo montañista para entregarle su kit que consistía de:una camiseta y una serie de detalles que predecían muchas buenas sorpresas pues toda la presentación de la ruta, el mapa del pueblo para ubicar restaurantes y sitios turísticos estaba delicadamente detallada. En el kit que se entrego habían cosas que si necesitaríamos para el desarrollo del evento como el gel y las escarapelas que tenían el diseño de una francesa que trabaja en su taller de lámparas en Barichara, esta ardua labor llevo a Juan y Mireya a finalizar esta primera etapa a las 4:30 am.

Ese día mientras ellos trabajan, nosotros estuvimos en un pequeño pero cálido restaurante donde me comí el crepe de pollo mas sabroso que añoro volver a repetir. Al rato llegó Doña Clemencia, nuestra Mamá como ella misma nos dijo, esa fue otra gran sorpresa de la Organización, no nos pudieron ubicar en mejor lugar, una casa muy acogedora habitada por una mujer excepcional que nos recibió con esa dedicación de Mama.

Al otro Día la cita era a las 7:30 en el parque y teníamos el desayuno en un restaurante Llamado el Cacique Bahichara fue un desayuno típico Santandereano con Arepa que solo saben preparar en esa región. Después de ese manjar, llegamos al parque donde la gente salió a despedirnos pues se marchaba la caravana con mujeres, niños, padres, madres y amigos, a recorrer estas bravas tierras de Santander. A los pocos Km. supe porque Juan llamó esta ruta como “Patíamarilla” resulta que es una región donde se ve un barro especial de ese color y muy resbaloso que hizo su presencia porquelos dos carros acompañantes se enterraron y no pudieron llegar para dejar a las personas y guías que colaboraban en los diferentes puntos de hidratación; y para completar los inconvenientes, algunas flechas que Juan había acomodado el Día anterior se las habían llevado, por esa razón al darnos cuenta de que esto podía ocasionar que en un cruce la gente se podría perder, decidimos colaborar y repartirnos con Alejo, Alfonso, Vladimir pero también lo hicimos todos: Paisas, caleños y los de bogota, lo que importaba era la caravana y que no se perdiera nadie. Fue así con apoyo y trabajo en equipo que rápidamente se soluciono este impase. También supimos el porque el slogan de piedra y tabaco,que región mas hermosa.

Nuestro querido Vlachy se enredo en una de las subidas saliendo apenas de Barichara y aunque se cayo y parecía no era grave se golpeó la rodilla, tuvo que tomar un analgésico y le dijimos que rodara que pronto le pasaba pues pensó en devolverse al pueblo del dolor.

Nos reunimos con Hernán Acevedo, Angélica, Rolando e hicimos sesión de fotos con los amigos de ellos quienes son realmente grandes personas, un grupo muy unido y se nota que se estiman y estiman a nuestro Alejo. Esperamos a Vlachy y no aparecía, Alfonso se devolvió a buscarlo y cuando estaba abajo recordó que ya había pasado, además Alfonso también probo tierra de la patí amarilla. En ese regreso, una de las personas de Barichara, amante de este nuestro deporte, José Manuel, estaba en un cruce para que la gente no se perdiera, le dijimos que éramos los últimos y subió con nosotros para invitarnos una Limonada de Panela en la hacienda el Manantial; su esposa la había preparado para todos los ciclomontañistas.

Juan involucro a muchas personas de la región se sentían bien y estaban felices portando las camisetas amarillas que los identificaba como guías pero las bicicletas y el nivel no les daba para la exigente ruta, pero en las ganas de colaborar eran elites.

Luego el paisaje empezóa cambiar, todo era verde, la humedad aumento y los colores de las flores estaban en su furor. Encontramos un paisaje que simulaba una puerta de entrada al camino que construyo el Alemán Langerke, el piso era húmedo y resbaladizo pero sencillamente espectacular. A lo lejos se escuchaba la banda de guerra de un colegio que nos daba la bienvenida, lo que hacia aumentar las ganas de llegar rápido, este camino real nos llevo a la población de Cabrera. La policía nos esperaba a la entrada del pueblo que era bien vertiginosa y ahí se lanzo montada Jazmín de Cali, yo iba a bajar a pie y unpolicía me miro como diciendo ella si se bajo montaday usted !! entonces me toco montarme en la bici y sacar destreza.

Cabrera esun pequeño pueblo donde tomamos fotos y se tomaron fotos con nosotros una señora Doña Susana que quedo encantada con el grupo, en especial con el extranjero Vladimir, de ahí en adelante el no se volvió a quejar de ningún dolor, ella nos tomó las fotos yo creó que ella pensó que el extranjero que nos acompañabaera como el de la novela LA OTRA RAYA DEL TIGRE recuerdan la novela? Qué protagonizo Guy Ecker.Pues, esa novela fue grabada allí y en Guane y es la historia de un Extranjero de apellido Langerke que dejo muchos monitos ojiazules y muchas monas. Cabrera es conocida por sus mujeres trigueñas de ojos claros, se dice que es una regiónde mujeres muy lindas y si lo son asi lo pudimos comprobar. En esta población degustamos de una papa rellena con jugo y nos permitieron repetir. Yo no sabia y todavía no lo se.. que tenían mis papilas gustativas este fin de semana, pero todo me sabia de lo mejor…. Que buena papa rellena que nos comimos.

Continuamos un descenso hacia el río Suárez, estaba crecido y caudaloso, es un río imponente y allí cruzamos el puente que nos llevo al otro extremo para hacer el ascenso hacia Galán, el parque es sencillamente espectacular, muy limpio y con una de las iglesias mas lindas que he visto, pues sus alas o naveslateralesson descubiertas para permitir la entrada de aire y porque tienenmateras conunas parras que dan cosecha; es decir, es una iglesia con uvas que cuelgan del techo. Allí también nos recibieron con avena y pan, pero vuelvo al cuento que cosa mas rica.

Nos regresamos por el carreteable, un duro ascenso hasta la vía pavimentada que es un recorrido de una sola cruzada por los caminos reales de nuestro ingeniero Alemán, con mas perfección que los anteriores y además son caminos que canalizan el agua, deeso hace mas de 250 años y aun hoy es una obra de ingeniería, impresiona ver un camino real con alcantarillado y red de acueducto , aclarando además que estos caminos son la continuación de los construidos por indígenas.

Juan estaba en el alto esperando uno a uno como se culminaba esa dura subida y Mireya estaba en el parque aplaudiendo con los acompañantes, cosa que te hace sentir bien después de un duro esfuerzo y cuando te aplauden significa que te premian por terminar, no por llegar primero.

Mas tarde llegaron al parque de Barichara, Doris y Juan Carlos, llegaron muy bien, la mamá de Doris estaba esperándolos y viene otro cuento la Mamá de Doris se llama Magnolia y se parece mucho a la hija, la mamá al igual que la hija también es una bacana, tenia como15 comadres en el grupo de acompañantes y estuvieron muy contentas animando a sus familiares, otro punto para felicitarle a los dos organizadores; los acompañantes estaban integrados a la caravana y no estuvieron lejos de nosotros.

Magnolia dijo: “Y mi hija preocupada por que me dejo sola ¡!!!! y que como la estaré pasando de aburriday sueltan la risa todas las comadres.”

Almorzamos Delicioso y nos fuimos a descansar.

La noche traería otra agradable sorpresa, primero por la presentación de bandas de viento del pueblo, luego por una agradable cena y luego nos tomamos una cerveza en un mirador que invita a darle gracias a Dios por esas oportunidades de estar allí, por la inmensidad de su creación, por esos amigos con quien compartimosy por devolverme la salud que hacia menos de un mes le había pedido tanto.

El segundo Día

Desayuno con un gran vaso de jugo de naranja, Huevos, Changua, Chocolate, Arepa, Mantequilla y mermelada, salimos muy puntuales.

Una cosa que se me había olvidado contar….. la vejiga de Vladimir tiene pánico escénico, una vez listos para salir le da por llenarse otra vez..jajajajaaa.. en fin.. lo espere y arrancamos un largo descenso y llegamos a los pies del cerro Paminondas una subida de entre 3.8 Km que me marco a mi y 6 Km . que le marco a Alejandro Puerta, pero dura. Muy bien por las niñas de Hidratación que nos auxiliaron cuando lo necesitamos; el calor era brutal, la culminamos y se veía un valle espectacular es uno de los sitios con mas miradores de los que hemos estado, en la bajada tuvimos que parar a tomarle fotos a un viejo árbol y en general al bosque de barbas.

Y llegamos a Villa nueva donde seguimos de largo para ir al mirador de Lajitas donde quedamos atrás del cañón de chicamocha o atrás de donde normalmente yo lo he visto y surcado en la bici.

Era una mirada diferente del sitio, de hecho parecía otro lugar. La mesa de los santos se veía completa y pago el esfuerzo, valía la pena ir hasta allá. Nos devolvimos por la misma ruta y la gente preguntaba que si faltaba mucho y les decíamos que no, que fueran, que valía la pena. De regreso a Villanueva nos dieron heladito y comenzamos una espectacular bajada a Barichara, por el camino colocamos piedras, Alfonso unas grandes y yo las pequeñas de arriba para que no se pasaran y si hubo el comentario de que fue una buena idea para evitar perdidos.

Llegamos todos, Carlos Bonilla dijo que le había dado con todo y llego muy bien; así reunidos todos nos fuimos directo por una Barena Fría al mirador para una vista diurna de la olla del cañón del Suárez, hablamos, reímos mucho, llamamos a Mario pues no pudo venir por permisos con el jefe y le contamos que no lo volvíamos a dejar, así tocara llevar al jefe o darle trabajo y después nos fuimos a almorzar.

Otra gran sorpresa…. el almuerzo estaba delicioso con una carne gratinada y salsa deliciosa.

Luego nos fuimos a recorrer el pueblo, descansar, bañarnos, ver el partido de Colombia y esperarla noche para la cena y las rifas.

Cenamos en el restaurante COLOR DE HORMIGA que es de un diseño muy agradable al igual que el arroz atollado que comimos, de las rifas, el marco se fue para Cali y Vladimir se gano un reloj de piedra el cual se lo dieron sin pulso (según el ) .

En fin, faltan palabras para expresarles y transmitirles desde el fondo de mi corazón y pasión por este deporte que la travesía fue todo un éxito, las rutas, la organización, la comida ,la arquitectura del pueblo, se noto el amor que le pusieron sus organizadores al evento, quedaron en Santander los pedalazos y sudor de muchos hombres y mujeres, mejor dicho un gran grupo de amigos que al igual que Languerke dejo huella y no lo digo por los hijos que dejo este señor en estas tierras, sino por el corazón con que realizo sus obras…. A Juan y Mireya GRACIAS!!!

Como siempre y para terminar esta crónica Gracias a Dios porpermitirme nuevamente haber vivido esta aventura y mucho mas por el grupo de amigos con quien me permitió compartirla. Confiando en el cómo siempre y con su bendición de por medio, no vemos en la próxima………..

CAMINO SANTIAGO DE COMPOSTELA

Por: Hernan Acevedo

El Camino de Santiago en Bicicleta

Qué es el Camino de Santiago? Primero un poco de historia al respecto.

El apóstol Santiago, después de la crucifixión de Jesús, enseñó el evangelio en Galicia y a su regreso a Jerusalén fue decapitado por el Rey Herodes. Sus restos mortales, según la leyenda, se llevaron otra vez a España en un buque de piedra, transportado por los ángeles, en un viaje que duró 7 días y fue enterrado en Galicia. En el siglo IX, dice aún la leyenda, un campesino, guiado por muchas estrellas, encontró en un gran descampado, la sepultura del Apóstol. La noticia llegó a todo el mundo, lanzando una legión de cristianos a peregrinar hasta Santiago de Compostela, ciudad que se formó en la región. Desde entonces, una multitud de peregrinos anónimos vienen recorriendo este camino mágico, el único en el mundo que no se formó por motivos comerciales. Esto no quiere decir que exista un solo camino, de hecho existen varios (Francés, Aragonés, etc) que conducen a la tumba del santo.

Por qué hacerlo? Originalmente los peregrinos recorrían el camino para que sus pecados fuesen perdonados. Hoy en día, personas de todos los rincones del mundo lo recorren, ya sea a pié, en bicicleta, a caballo por diferentes motivos o la mezcla de varios siendo estos: Turismo, Experiencia Espiritual, Experiencia Religiosa, Experiencia Cultural, Deporte y conocer gente de otros países.
En mi caso particular la idea nació de un gran amigo, Alejandro Puerta, también aficionado al MTB quien consiguió información inicial, la cual fue suficiente para convencerme a mí y a otros de emprender este proyecto. Pero finalmente las razones para realizarlo fueron utilizar la MTB como medio de conocer lugares nuevos, culturas nuevas y tener un acercamiento espiritual mayor hacia nuestro creador.

El Camino

Dentro de las opciones que teníamos de recorrer El Camino, habían varias, pero la que más nos llamó la atención fue El Camino Francés, que es el más popular entre los peregrinos y además y tiene el incentivo de poderse empezar desde St. Jean de Pied de Port en Francia, lo que implica ascender Los Pirinéos y cruzar la frontera con España.
De ahí atravesar 7 comunidades del Norte de España, recorriendo sus caminos y conociendo sus ciudades, pueblos, habitantes y costumbres. Según los libros el recorrido es de 760 kms aproximadamente.

Qué son el Pasaporte de Peregrino y La Compostela?

El pasaporte es un librillo con el que se identifica a los peregrinos, y donde estos piden se coloquen los sellos de los lugares por donde pasa y sobretodo, de los albergues en donde pasa las noches. Al final del Camino, al llegar a Santiago, este sirve de evidencia para solicitar la Compostela. Sin uno de estos no es posible quedarse en los Albergues.
La Compostela es el certificado, en Latín, de que el Peregrino cumplió con los requisitos mínimos para ser declarado de Peregrino del Camino de Santiago. Estos son hacer el recorrido de mínimo 100 kilómetros a pié o 200 a Caballo o en Bicicleta.

El Diario

Finalmente de seis personas que querían ir, solo fuimos dos. Ricardo González y yo. A continuación encontrarán mi experiencia en El Camino.

Miércoles 25 y Jueves 26 de Mayo:

Viajamos en la noche del miércoles 25 de Mayo de Bogotá a Madrid (llevamos nuestras bicicletas), llegando a Barajas a las 3pm (hora local) del día siguiente debido a un atraso de 4 horas de la Aerolínea. Una vez allí y de acuerdo con la investigación previa, compramos los boletos de tren para viajar a Pamplona al día siguiente (viernes 27 de Mayo). El primer problema que encontramos fue cómo transportar las bicicletas en sus respectivas maletas a casa de unos amigos que amablemente nos ofrecieron hospedaje, ya que no habían taxis camionetas donde cupieran las dos y además las personas de información del aeropuerto no conocían de otra opción (antes de regresar a Colombia nos informaron de un servicio de camionetas de Aeropuerto muy bueno y económico). Finalmente, ese día tomamos 2 taxis (importante conocer las tarifas antes de tomar taxi, ya que al igual que en Colombia, en algunos casos los taxistas se aprovechan de los turistas). Esa noche la pasamos en Alcobendas, una población cercana a Madrid.

Viernes 27 de Mayo:
Madrid a Pamplona en Tren, de Pamplona a Roncesvalles en Bus y de Roncesvalles a St. Jean de Pied de Port en Bicicleta.
Para nuestra suerte, los amigos de Madrid nos llevan en su carro a la estación de Atocha para tomar el tren y las 2 bicicletas cupieron en este vehículo. Cuando fuimos a abordar el tren (7am) nos informan que las maletas de las bicicletas son demasiado grandes y no se podrán llevar en la cabina. Afortunadamente el tren lleva muy pocos pasajeros y finalmente nos permiten llevar las bicicletas en la cabina (la mejor manera de viajar con bicicleta es en bus). Una vez en Pamplona (12:30pm) armamos las bicicletas (con todo y alforjas) en la estación del tren y las maletas con las cosas que no necesitamos, las enviamos a Madrid por correo y procedemos a buscar información de cómo llegar a St. Jean de Pied de Port. Hacía calor. Para esto fue necesario tomar el bus (6pm), prácticamente para peregrinos (pié –bici), que nos llevó a Roncesvalles (7pm). Mientras que salía el bus conocimos los sitios más importantes de Pamplona, en bici. Una vez en Roncesvalles decidimos ir en bicicleta a St. Jean sin saber como sería el cruce de la frontera y sin saber dónde nos quedaríamos en dicha población. Tuvimos que ascender aproximadamente 2 kilómetros para empezar el descenso hacía St. Jean. Después de un par de horas, cruzamos la frontera sin darnos cuenta y finalmente llegamos a St. Jean a las 9pm y sorpresivamente fue fácil conseguir un albergue en donde compartimos una habitación con 4 brasileros. Una vez nos aseamos, salimos a La Casa de Amigos del Camino en donde recibimos el Pasaporte y luego salimos a buscar que comer. St. Jean es un pueblo francés muy bonito y de hecho ahora me arrepiento de no haber pasado un día completo allí.

Sábado 28 de Mayo:
St. Jean de Pied de Port – Puente La Reina (108 Kms)
Madrugamos, al igual que todos los peregrinos y a las 7am salimos en busca de los pirineos, pero esta vez por el Camino y no por la carretera como lo hicimos el día anterior. Desde que arrancamos encontramos un ascenso muy fuerte de aproximadamente 25 kms con partes de pavimento y partes de trocha. Desafortunadamente un frente frío llega a la zona y las temperaturas son muy bajas además de que llovizna por un buen rato. Finalmente hacia las 12 del día llegamos a la cima de la montaña. Iniciamos el descenso por El Camino, la mayoría del tiempo por camino destapado, hasta que encontramos pasos muy difíciles para la bicicleta y debido al cansancio y el hambre, decidimos tomar la carretera. Almorzamos y continuamos por carretera hacia Pamplona. Allí encontramos las flechas del Camino y las seguimos. Después de salir de Pamplona, encontramos un nuevo ascenso no muy largo y llegamos a un alto en donde se tiene una vista muy linda de Navarra. Después de un descenso peligroso por lo empinado y por las piedras sueltas, sin mencionar el peso de las alforjas, finalmente llegamos a las 9pm a Puente La Reina en donde encontramos un albergue muy bueno en donde nos sirven comida y podemos descansar después del día más duro de todo el recorrido. Ahora creo que lo ideal es quedarse en Pamplona para descansar y disfrutar de dicha ciudad en la noche.

Domingo 29 de Mayo:
Puente La Reina – Logroño (76 Kms)
Desayunamos y salimos del albergue a las 9am. Dimos una vuelta por el famoso Puente La Reina y continuamos nuestro camino. Después de unos kilómetros, alcanzamos a Luis Hidalgo, español de Asturias con quien compartimos el resto del recorrido. Luis había hecho el recorrido el año anterior solo, y de nuevo lo recorre este año, lo que para nosotros significa tener un libro abierto y una oportunidad de aprender y conocer mas del Camino, de España y de las diferentes culturas de la región. Este día fue de contrastes ya que inició con frío pero soleado, con tramos buenos y otros intransitables montando la bici. Recorrimos pueblos muy bonitos y otros sin mucho encanto. Luis nos recomendó dormir en un pueblo mas allá de Logroño debido a que los albergues de las ciudades grandes por lo general se llenan mucho, pero llovió y decidimos quedarnos en Logroño de todas formas en donde efectivamente el albergue se llenó debido al mal clima. Posiblemente por esto Logroño no me pareció bonito.

Lunes 30 de Mayo:
Logroño Villafranca - Comunidad de Burgos (92 Kms)
De nuevo somos los últimos en salir y de nuevo el clima no nos es favorable a pesar de que no llueve. Con un día nublado y frío salimos de Logroño con la intención de llegar a Burgos pero debido al cansancio acumulado que empieza a sentirse, sobretodo en la parte noble, hace que antes de iniciar el ascenso a los montes de Oca decidamos quedarnos en Villafranca, aproximadamente a las 4 de la tarde y así poder descansar y recobrar energías para el día siguiente. Para resaltar, la población de Santo Domingo en donde paramos a almorzar y a la salida de Logroño un parque muy bonito en donde un monje peregrino regala galletas y fruta a todos los peregrinos poniendo su sello en los pasaportes de quienes pasamos por allí.

 

Martes 31 de Mayo:
Villafranca – Boadilla del Camino (114 Kms)
Sin duda el mejor día de todo el recorrido debido a todos los paisajes, buen clima y contrastes que vivimos después de un buen descanso. Iniciamos subiendo los montes de Oca por trochas variadas pero con naturaleza muy bella. Al final del ascenso como premio, el sol brilla y nos da una preciosa vista de Burgos a lo lejos. Llegamos a Burgos, que me impresionó por su arquitectura y balance de naturaleza con parques y zonas verdes. La Catedral, sencillamente impresionante. Almorzamos en el centro de la ciudad y después de dar una vuelta para conocer, continuamos siguiendo las flechas que indican el Camino a Santiago. La salida de Burgos muy fácil y agradable lo mismo que los paisajes de campo aledaños a la ciudad. Encontrábamos subidas a mesetas y descensos a pequeños valles acompañados de un radiante sol que no quemaba. Casi un clima ideal para un ciclomontañista. Todo esto ayudo a que pedaleáramos con el incentivo de unos paisajes inolvidables y los cuales no se ven reflejados en toda su belleza por las fotos que tomamos. El cansancio no lo sentimos y finalmente hacia las 9pm nos dimos cuenta de que era hora de buscar donde dormir y finalmente encontramos un albergue muy bueno en Boadilla del Camino, en donde comimos y descansamos muy bien.

Miércoles 1º de Junio:
Boadilla del Camino – Puente de Villarente (120kms)
De nuevo fuimos los últimos en salir del albergue a eso de las 9am. Es evidente que los caminantes salen muy temprano y paran alrededor del mediodía. Y eso nos conviene ya que en las tardes son muy pocos los que encontramos y de esa manera los caminos están libres. Tomamos un buen desayuno y emprendimos nuestro camino con el objetivo de quedarnos en Mansilla de Mulas. Finalmente fue un día caluroso, a través las famosas planicies de Castilla Leon. Algunas partes del camino eran destapadas y con mucha piedra que dificultaba la marcha. En estos caminos se aprecia una buena suspensión delantera y un buen sillín. Nuestro compañero y guía, Luis sufrió bastante en este tramo. La idea de llevar crema para el trasero fue muy buena y en este momento la considero elemento básico para llevar a un recorrido como este.
Hacia las 6 pm llegamos a Mansilla de Mulas en donde no encontramos cupo ni en albergues ni en hoteles así es de que tuvimos que continuar al siguiente pueblo, Puente de Villarente, en donde pasamos la noche en un hotel relativamente económico (18 Euros por persona). Fue muy bueno quedarnos ahí ya que pudimos bañarnos con agua caliente y además lavar la ropa.

Jueves 2 de Junio:
Puente de Villarente – Astorga (76 kms)
Aprovechamos el horario de hotel y salimos hacia las 11am. Al cabo de 1 hora estábamos en la ciudad de León, en donde paseamos y conocimos un poco. Es una ciudad bonita pero no se compara con Burgos. Saliendo de Leon, debido a la mala señalización nos perdimos y terminamos en una autopista de la cual un equipo de trabajo de carreteras nos ayudó a salir para encontrar de nuevo El Camino. Llegamos a Astorga en medio de un fuerte calor y afortunadamente en el camino encontramos máquinas de gaseosas y jugos para hidratarnos y refrescarnos un poco. Esto además de fuentes de agua potable durante todo el recorrido. Nos quedamos en un albergue relativamente nuevo.

Viernes 3 de Junio:
Astorga – Villafranca del Bierzo (86kms)
Salimos a las 8am para enfrentar el ascenso a la Cruz de Ferro. Luis nos decía que este ascenso sería muy duro, sin embargo no lo fue, tal vez por llevar varios días pedaleando o por haber ascendido los pirinéos que en realidad si fue difícil. A mitad del ascenso llegamos a Rabanal del Camino en donde comimos algo en un albergue que Luis conocía (Albergue de Nuestra Señora del Pilar). Lo curioso de este lugar es que tiene una pared cubierta por billetes de todas partes del mundo, dejados por peregrinos como testimonio de su paso por allí. Para fortuna mía, había un billete de $2000 pesos colombianos. A mi regreso a Madrid envié por correo otro par de billetes para que fueran incluidos en tan grande colección. Una vez allí descansamos un rato y nos hidratamos. Iniciamos un fuerte descenso en el que conocí a Pedro Santos quien venía en bici desde Barcelona y llevaba una semana más que nosotros. Tenía una bicicleta muy bien equipada y llevaba un GPS. También cruzamos caminos con varios ciclistas aunque algunos iban por la carretera y no por el camino. Después de compartir unas fotos y unas palabras, cada uno siguió su camino. Llegamos a Ponteferra una población muy bonita y con edificaciones impresionantes, incluyendo un castillo medieval. Después de unos kilómetros mas, llegamos a Villafranca en donde nos quedamos en un albergue muy bonito y atendido por personajes muy particulares. Salimos a comer y volvimos bastante afectados por los vinos ingeridos, los cuales nos ayudaban a dormir sin escuchar los ronquidos de los demás peregrinos. El encargado nos recibió con comentarios chistosos y un “Chupito” que es como un trago fuerte o pluscafé. Con eso quedamos listos para descansar.

Sábado 4 de Junio:
Villafranca del Bierzo – Sarria (82kms)
Hacia las 9am salimos del albergue entre las montañas de Galicia con la expectativa de cuándo iniciaría el ascenso a O’Cebreiro. Los primeros 20kms fueron fáciles por lo planas y además porque el recorrido se hacía por una cicloruta paralela a la carretera. Después de llegar a una población conocida como Hopital, se inicia el ascenso en pavimento, por ratos muy, inclinado pero pedaleable. Supongo que después de más de 500 kms ya el cuerpo y las piernas se acostumbran al esfuerzo diario. El trasero es el que no se acostumbra y duele igual todos los días hasta que uno es el que se acostumbra al dolor. Finalmente llegué a La Faba en donde paré a tomar y comer algo. Después de unos minutos continúe el ascenso, encontrando un camino empedrado muy empinado donde tuve que bajarme de la bici. Al ver esto, un campesino me saludo con la famosa frase “Buen Camino Peregrino”, y adelante encontré una trocha no tan empinada en donde pude pedalear de nuevo. Este era un paraje muy lindo. El camino bordeaba la montaña en ascenso y en algunas partes encontré trocha difícil que requería de mucha técnica sobretodo por el peso de las alforjas que hace que la bici sea mas difícil de maniobrar. Encontré un pueblito ganadero en donde había máquinas de gaseosas y aproveche para tomar algo. Seguí adelante encontrando peregrinos caminantes, quienes amablemente me cedían el paso. Finalmente llegue a O’Cebrerio en donde nos encontramos con Luis y Ricardo y conseguimos los sellos de la Iglesia. Aquí ya encontramos gente hablando Gallego. Este es definitivamente un sitio turístico con una vista impresionante. Desde acá el lejano sueño de llegar a Santiago se hace cada vez más real. Hasta este punto era una etapa, pero debido a que era mediodía y no estábamos tan cansados, decidimos continuar hasta Sarria. Iniciamos el descenso por El Camino pero mientras este subía y bajaba, la carretera paralela solo bajaba. Después de un rato mis piernas sintieron estos esfuerzos y decidí tomar la carretera. Creímos que sería sencillo llegar a Sarria, pero encontramos varias colinas que subir y bajar antes de llegar. Una vez en Sarria (5pm), Luis nos llevó a un albergue, en el que se quedó el año pasado y conocía a su dueña quien nos atendió muy bien y nos dio una habitación a los 3 por 18 Euros. Luego de asearnos salimos a una zona de bares y restaurantes junto al río, en donde tomamos una jarra de Sangría y esto sumado al vino de la comida de nuevo nos ayudó a descansar.

Domingo 5 de Junio:
Sarria – Melide (67 kms)
De nuevo salimos de últimos hacia las 9am que es la hora en que cierran los albergues para limpiarlos antes de que lleguen los peregrinos hacia el mediodía. Desayunamos algo y pedaleamos a través de las calles de Sarria, encontrando un par de edificios antiguos muy llamativos. Una vez fuera de la ciudad pasamos por un bosque impresionante que me trajo la mente cuentos acerca de Las Megas o Brujas, famosas en Galicia. La cantidad de caminantes es cada vez mayor ya que nos acercamos a Santiago. Se ven mas españoles, ya que al principio vimos muchos alemanes, franceses y de otras nacionalidades distintas a los españoles. A mediodía encontramos Portomarín, una ciudad muy bonita, junto a un lago que contrasta con las montañas verdes. Allí almorzamos y dimos una vuelta por el centro. Luis nos anticipa que en Melide comeremos pulpo, en un sitio famoso de la zona. Salimos de Portomarín y las famosas flechas amarillas nos llevan a través de un puente sobre el lago y de allí en adelante, bajo un sol radiante y rodeados de naturaleza pedaleamos acercándonos cada vez más a Santiago. En uno de estos parajes paré a tomar algunas fotos y una vez arranque sentí que había algo mal con la bici. Efectivamente la cadena se rompió y desafortunadamente para mi, Ricardo y Luis iban adelante y no tuve manera de avisarles. Afortunadamente tenía las herramientas necesarias y después de casi 1 hora pude solucionar el problema. Varios peregrinos ofrecieron su ayuda y algunos hasta se quedaron hablándome por un rato. Después de solucionar el problema, continué mi camino llegando a Pallas do Rei, donde pensé que iba a encontrar a mis compañeros de viaje. Por fortuna tenía el número del teléfono celular de Luis y lo llamé. Dijo que iba camino a Melide y me dio el nombre del hotel en donde debía encontrarlos. Continué mi camino y casi dos horas después llegué a Melide donde tomé varias gaseosas para calmar la sed por el esfuerzo hecho y por el calor. Finalmente llegué al hotel que consiguió Luis por un precio bajo y encontré a mis compañeros de viaje. Me bañé y salimos a comer. Fuimos a la famosa Pulpería Ezequiel donde obviamente comimos pulpo, el cual estuvo delicioso.
Desde Melide, estamos a pocos kilómetros de Santiago.

Lunes 6 de Junio:
Melide – Santiago de Compostela (58km)
De nuevo aprovechamos el hotel al máximo, lavando ropa y durmiendo y descansando lo que mas se pudo. Salimos hacia las 10am bajo un sol caluroso y recorriendo caminos llenos de peregrinos amables y alegres. El final de la etapa no fue tan fácil por las colinas empinadas. Cada vez que subíamos una, creíamos que desde la cima veríamos Santiago pero no fue tan sencillo. Finalmente divisamos la ciudad desde la última cima y buscamos las cúpulas de la catedral en donde reposan los restos del santo pero desde allí no fue posible. Entonces tomamos algo y bajamos a la ciudad en busca de nuestra meta soñada. La entrada el casco antiguo de la ciudad me dejó pasmado. Es algo verdaderamente impresionante y la catedral, ni se diga. Lo primero que hicimos fue buscar una pensión dentro de la ciudad antigua. Nos instalamos, nos aseamos y salimos a reclamar la Compostela. Este fue un momento emocionante, casi comparable y recibir el cartón de bachiller o de profesional después de toda la preparación y el esfuerzo. Inmediatamente salimos a tomar fotos en la catedral y frente a ella nos quedamos viendo el atardecer. La plaza y la catedral nos dejaron atónitos por un largo rato que es necesario para descubrir todos los detalles de la misma. Fuimos a la estación de buses donde compré mi boleto de regreso a Madrid para el día siguiente. Luis hizo lo mismo para volver a Asturias. Ricardo esperó a su mujer y se quedó un par de días más. Finalmente fuimos a comer ya caminar alrededor de la ciudad. Al día siguiente, antes de partir di vueltas por la ciudad y la catedral en bicicleta y finalmente regresé a Madrid.

Después de realizar este sueño, fueron muchas cosas las que aprendí. Esta experiencia me sirvió para conocerme mejor, para conocer nuevas culturas, personas y lugares. La vivencia espiritual es inmensa debido al tiempo que se pasa en soledad con los pensamientos, cosa que acerca al creador. Tal vez la enseñanza más grande es que somos peregrinos en el camino de la vida y depende de nosotros si queremos disfrutarlo o no.

Nota: En los kilometrajes mostrados, hay que tener en cuenta posibles descalibraciones del cuenta kilómetros utilizado, y los recorridos extra que se hicieron en los diferentes pueblos y ciudades.

Cualquier duda o comentario con respecto a este escrito lo pueden enviar a heacevedo@hotmail.com.

 


 

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